lunes, 31 de diciembre de 2012

Nochevieja: celebración en otras partes del mundo...

Este año que termina ha sido un año difícil para la mayoría de nostros. No obstante, creo conveniente quedarnos con todas aquellas cosas positivas que nos ha aportado.

En el pasado mes de abril nació este blog y poco a poco he visto cómo ha ido creciendo, cómo día a día personas de distintos países, culturas, ideologías...entraban en él.

Gracias por vuestros comentarias, por vuesta compañía...
Con mis mejores deseos a todos los habéis estado presentes día tras día en este espacio.






¿Cómo se celebra la Nochevieja en otras partes del mundo?


 Nueva York
 
La Nochevieja neoyorquina es una de las más famosas del mundo. Cerca de un millón de personas se congregan en Times Square para ver cómo baja la famosa bola de cristal para marcar la entrada en el nuevo año. El visitante que acuda a esta mítica plaza neoyorquina podrá disfrutar de actuaciones musicales, fuegos artificiales, espectáculos de globos, confeti, etc. Merece la pena señalar cómo se hace este confeti; A lo largo del mes de diciembre, cientos de miles de personas escriben sus deseos para el nuevo año en pequeños papelitos que luego cuelgan en un gigantesco mural. Serán estos papelitos los que luego se lanzarán desde lo alto de Times Square a modo de confeti. Otra tradición bastante sonada es la de besar a una persona del sexo opuesto para celebrar el nuevo año. Parte de la gracia de esta tradición reside en el hecho de que esta persona no tiene por qué ser tu pareja.   

Sidney.
 
Acudir a Sidney para celebrar la Nochevieja es, cuanto menos, original, ya que en Australia es verano en enero y los australianos acostumbran a ir a la playa a celebrar la entrada del nuevo año.
Nada más cambiar de año, los habitantes de Sidney lo celebran haciendo el mayor ruido posible: suenan las bocinas de los coches, las campanas de las iglesias, silbatos de todo tipo, etc. El espectáculo de luces y fuegos artificiales que se forma sobre la ciudad australiana no tiene desperdicio, sobre todo si se puede contemplar con el Sidney Opera House como telón de fondo.

Ecuador
En Ecuador se celebra comiendo doce uvas a las 12 de la noche del 1 de Enero. Se queman los tradicionales "años viejos" dónde en cualquier parte se escribe las cosas malas que pasaron en el 2010, para quemarlos. Tiran fuegos artificiales y también hacen caravanas con los carros alegoricos decorados con el tema, en este caso el año nuevo. También a las doce se tiran bastantes fuegos artificiales, llamado "La hora de la Luz".

Argentina y Uruguay

La tradición manda despedir el año con fuego. Por una parte están los cohetes y demás elementos pirotécnicos; por otro lado, los muñecos de madera, tela y papel, que los argentinos construyen con la mejor de las intenciones pese a saber que acabarán siendo pasto de las llamas. Y es que quemar estos muñecos es un rito purificador, una forma de deshacerse de todo lo malo que trajo el año que acaba

México

Los mexicanos cantan, bailan y se divierten hasta altas horas de la madrugada para despedir el año. Como en todas partes. Claro que ellos combinan estas celebraciones con algunas tradiciones peculiares. Hay quien acostumbra a barrer la casa esa noche para que el nuevo año sólo traiga suerte "limpia". Otros aseguran que pasearse esa noche con una maleta favorecerá los viajes en los meses siguientes. Otros insisten en llevar ropa interior roja para hallar el amor.

Venezuela

Nochevieja es el momento perfecto para que los venezolanos estrechen lazos de amistad con quienes les rodean. Y nada mejor que la "hallaca", un plato especial que ellos mismos preparan, para demostrarlo: regalarla es una forma de desear buena suerte para el año que llega. También es costumbre escribir los deseos en una carta que, ya en enero, cada uno quema para asegurarse de que nadie más pueda leerla.

Colombia

El 31 de diciembre, los protagonistas en Colombia son los agüeros. O lo que es lo mismo, una serie de "recetas" populares destinadas a cargar las pilas con energía positiva para el año que empieza. Las hay para todos los gustos: recibir la medianoche de pie, por ejemplo, para tener suerte y salud; dar un portazo cuando suenan las doce para alejar de la casa a los malos espíritus; besar en primer lugar a una persona del sexo opuesto para obtener buena fortuna.

Perú

En Perú, es común la elaboración de muñecos o monigotes que representan el año viejo. Cuando llega la medianoche, se acostumbra quemar un monigote que representa el año que termina o Año Viejo y se lee su testamento. Está celebración suele estar acompañada de fuegos artificiales (los populares “castillos”, estructuras de madera o “caña” llenos de artefactos pirotécnicos).
También la ropa interior a llevar debe ser de color amarillo y del revés.

Brasil

 Las celebraciones que se llevan a cabo en Río de Janeiro para festejar el año nuevo son especialmente sonadas, sobre todo si se tiene en cuenta que en Brasil es verano el 31 de diciembre.
El Año Nuevo brasileño guarda una estrecha relación con el mar.La gente acude en masa a las playas para celebrar la fiesta del Lemanjá, la diosa del agua en el folclore brasileño, a la cual adoran lanzando al mar millones y millones de pequeñas velas flotantes. Contemplar el espectáculo que ofrecen estas velas flotando en las playas de Copacabana e Ipanema no tiene precio (que el mar se los lleve es un presagio de buena fortuna para el año que empieza), por no hablar del espectáculo de fuegos artificiales que se desencadena sobre la ciudad brasileña. La gente acude a las playas a ver los fuegos artificiales; algunos visten de blanco o saltan por encima de siete olas porque creen que eso les dará suerte, y también lanzan flores al agua mientras piden un deseo.

Italia

Los italianos inician la "notte di Capodanno" con una tradicional cena en la que las lentejas son plato imprescindible si se quiere tener un año nuevo repleto de buena fortuna. Esa noche, muchas mujeres reciben como regalo lencería roja, que supuestamente les traerá suerte en el año que llega. Y en algunos lugares como Roma y Nápoles es costumbre también lanzar trastos viejos por la ventana: es una forma de terminar con el pasado y expresar el deseo de empezar una nueva etapa con buen pie.
Obligada resulta la visita a la Plaza del Popolo, en la que se congregan miles y miles de personas durante la noche del 31 de diciembre para celebrar el año nuevo contemplando conciertos de música clásica, de rock, música de baile, etc. La misma plaza alberga al día siguiente actuaciones de juglares y acróbatas que sin duda alguna harán las delicias de los más pequeños.

Inglaterra

Pasar la Nochevieja en Londres presenta varias opciones: unos se concentran para despedir el año en Trafalgar Square o Picadilly Circus; otros prefieren acudir ante el Big Ben para entrar en el nuevo año al ritmo de sus campanadas. A medianoche, la gente entrelaza sus brazos y todos a una entonan una antigua canción llamada "Auld Lang Syne". 
Pero una Nochevieja en Londres no sería completa si no se divisa el espectáculo de fuegos artificiales que tiene lugar sobre el río Támesis. Lo organiza el ayuntamiento londinense y dura más de 10 minutos. La noche es joven en la capital inglesa, por lo que no es difícil encontrar un bar, un ‘pub’ o una discoteca en donde celebrar la entrada del nuevo año hasta altas horas de la madrugada.
Al día siguiente, muchos niños se levantan pronto y se lanzan a las calles para deleitar a los vecinos con sus canciones a cambio de monedas o caramelos.

Francia

En Nochevieja, infinidad de parisinos salen a la calle para despedir el año. El lugar de concentración por excelencia son los Campos Elíseos: desde el Arco de Triunfo a la plaza de la Concordia, la famosa avenida queda atestada de gente dispuesta a recibir el 1 de enero con una buena botella de champagne y a contemplar el espectáculo de fuegos artificiales que se despliega sobre la ciudad. La celebración discurre hasta altas horas de la madrugada al ritmo que marcan los petardos y los ‘papillottes’, unos pequeños bombones de los que se desprende una pequeña explosión al quitarles el envoltorio. Los que se quedan en casa lo tienen más fácil para seguir la tradición: a medianoche hay que besarse y abrazarse bajo una rama de muérdago para conseguir buena fortuna en el año que llega.

Alemania

Los alemanes despiden el año viejo brindando en honor a San Silvestre, y reciben el año nuevo con petardos y fuegos artificiales que pretenden ahuyentar a los malos espíritus. Cuenta la tradición que es costumbre dejar en el plato, hasta después de la medianoche, algunos restos de lo que se haya cenado, como una forma de asegurarse una despensa bien surtida durante el año siguiente.

Dinamarca

Romper la vajilla no debe de estar mal visto en Dinamarca, por lo menos el día de Año Nuevo... Los daneses suelen aprovechar esa fecha para demostrar a sus seres queridos cuánto les aprecian. Y lo hacen lanzando ante sus casas los platos viejos que han ido acumulando durante el año.
El número de buenos amigos que uno tenga será proporcional al montón de platos rotos que encuentre en su puerta.

Austria

Los austríacos despiden el año lanzando fuegos artificiales, bebiendo champán, tirando confetti o serpentinas, repartiendo besos... En definitiva, suelen hacer lo mismo que la mayoría de los humanos en Nochevieja. Si algo les hace diferentes, especialmente a los vieneses, son el típico Vals de Año Nuevo y el Concierto de Strauss que la Filarmónica de Viena ofrece puntualmente cada 1 de Enero.

Escocia

El año nuevo o Hogmanay se celebra de forma peculiar en algunas poblaciones escocesas: los lugareños prenden fuego a un barril y lo hacen rodar por las calles envuelto en llamas; dicen que con ello permiten la entrada del año. En Escocia existe también una tradición llamada "first footing", según la cual la primera persona que entre en una casa el primer día del año determina la suerte de la familia durante los meses siguientes. Para tener fortuna debe ser un hombre moreno, y mucho mejor si es guapo.

Rusia

Para los niños rusos, el Año Nuevo viene a ser como la Navidad para la mayoría de los niños europeos. Y es que ese día pasa por sus casas el Abuelo del Hielo, una especie de Santa Claus o Papá Noel autóctono que recorre el país repartiendo dulces, juguetes y muñecas matriuskas. Para conseguir estos regalos, los niños suelen bailar alrededor del árbol navideño y recitarle poemas al Abuelo del Hielo.

Chile

En Chile algunas personas han adoptado la tradición de comer lentejas en el momento de la medianoche y en ciertos lugares, cuando comienzan los fuegos artificiales, agitar y luego abrir la champagne junto a los familiares.
Hay muchas tradiciones, una de ellas es la quema de monigotes, que consiste en que durante la medianoche del cambio de año se quema un monigote realizado con materiales de desecho, principalmente de papel y ropa vieja. La costumbre ocurre particularmente en las regiones del norte de Chile, desde Arica hasta La Serena.

India

El Diwali, o Festival de la Luz, indica el comienzo del nuevo año en la India. Tiene lugar entre octubre y noviembre y dura cinco días. Aunque cada región lo celebra a su manera, en todas partes la luz juega un papel esencial: infinidad de lamparitas de aceite decoran casas, templos y jardines, simbolizando la victoria del bien sobre el mal y mostrando el agradecimiento de la gente por todo lo bueno que hay en
sus vidas. Los fuegos artificiales y los petardos también son habituales en esta celebración.

Tailandia

El Año Nuevo tailandés se llama Songkran y dura tres días, del 13 al 15 de abril. La gente se lanza cubos de agua unos a otros con el deseo de atraer lluvias abundantes para el año siguiente. También se aprovecha para lavar bien todas las estatuas e imágenes de Buda. Otra costumbre para obtener buena suerte es liberar pájaros de sus jaulas o peces de sus peceras echándolos al río.

China

El Año Nuevo chino llega en febrero; la fecha exacta la marca el calendario lunar. Es la fiesta más popular del país, y también la más larga, ya que dura nueve días. El objetivo es obtener suerte, salud y felicidad para el nuevo año: antes de comenzar las celebraciones, la gente limpia sus casas a conciencia dispuesta a eliminar cualquier resto de mala suerte del año que termina. En las calles hay bailes de dragones e infinidad de fuegos artificiales y petardos para alejar a los malos espíritus. La gente llena las calles, en las que se celebran todo tipo de coloridos desfiles. Paralelamente se puede asistir a un sin fin de espectáculos pirotécnicos. El objetivo de éstos es ahuyentar a los malos espíritus y atraer así la buena suerte al nuevo año.

Israel

El Año Nuevo judío se llama Rosh Hashanah. Varía de fechas cada año, pero suele tener lugar en septiembre u octubre. Ese día está prohibido trabajar. Los judíos acuden a la sinagoga a rezar, y después vuelven a casa para celebrar una comida especial. Es costumbre tocar el "shofar" (un cuerno de carnero) y comer manzanas untadas con miel para conseguir que el año que llega sea dulce.

Egipto

Esta ciudad egipcia cada vez recibe un mayor número de turistas que acuden a ella a despedir el año que se va y a dar la bienvenida al que llega. Es costumbre celebrar la Nochevieja en restaurantes, hoteles o discotecas, entre las que destacan el ‘Club de Jazz Cairo’, el ‘Club Morocco’ o el ‘Latex’. Muy sonadas son las fiestas que se celebran en el hotel Hilton ‘The Nile’ o en el ‘Nile’ Marrito.
En El Cairo conservan una antigua costumbre, según la cual el año empieza cuando aparece en el cielo la nueva luna creciente. Muchos cairotas acuden a observar la noche desde la mezquita de Alabastro, en lo alto de la ciudadela que domina la ciudad. Cuando sale la luna y el líder religioso proclama oficialmente el cambio de año, la gente acude a sus casas a celebrarlo con sus familias. En Año Nuevo todos llevan vestidos especiales; incluso las mujeres, que suelen vestir de negro, pueden llevar colores vistosos ese día y los niños y niñas comen bombones de chocolate.

Suráfrica

Los surafricanos hacen sonar las campanas de las iglesias y disparan salvas al cielo para saludar la llegada del nuevo año. En algunas partes del país, esta fiesta se celebra con aires de carnaval: la gente se disfraza y sale a la calle dispuesta a divertirse y bailar al ritmo de los tambores.

Vietnam

Los vietnamitas preparan a conciencia la llegada del nuevo año: limpian su casa de arriba abajo, sacan brillo a la cubertería de plata y saldan todas sus deudas. El último día suelen plantar un bambú o un árbol similar en el patio de su casa y lo decoran con campanas, flores y serpentinas rojas para protegerse de los malos espíritus. También están muy atentos a quién es la primera persona que entra en su hogar el primer día del año, ya que traerá suerte y riqueza a la familia en los meses siguientes.

Japón

Para los japoneses, la celebración del Año Nuevo es una de las fiestas más importantes del año, por lo que la diversión está asegurada. La fiesta dura varios días y se pasa en familia.
Los japoneses tienen una concepción muy individualizada de los años, por lo que Año Nuevo es considerado como una oportunidad para empezar de cero en todos los sentidos. Por esta razón celebran fiestas llamadas ‘bonenkai’ en las que se busca dejar atrás todos los problemas y preocupaciones, olvidando los malos ratos del pasado y mirando al futuro con optimismo.
Nada de 12 campanadas. Hasta 108 veces tañen las campanas de los templos japoneses para conmemorar la llegada del nuevo año. Se trata de una tradición cuyo objetivo es liberar del mal el período que empieza: cada campanada hace referencia a un deseo terrenal que hay que mantener alejado. Las casas se decoran con hojas perennes y bambú, símbolos de vida eterna y honestidad. Dicen también que los japoneses empiezan el año riendo porque creen que eso trae buena suerte.
El amanecer del día 1 se contempla con especial respeto al considerarse como un símbolo del nuevo año que llega. El resto del día se vive tranquilamente y sin preocupaciones.

Corea

Tradicionalmente, los coreanos celebran el Solnal, el primer día de la primera luna del nuevo año. Cuenta la leyenda que quién se quede dormido la última noche del año amanecerá con las cejas blancas al día siguente; así que esa noche todos permanecen despiertos y encienden las luces en cada habitación. Al día siguiente se dedican a combatir los malos espíritus: limpian la casa a fondo y queman ramas de bambú porque creen que su ruido al crepitar les asusta.

Tibet

Los tibetanos pasan los dos últimos días del año que termina preparando la llegada del nuevo. Durante el Gutor (así se llama ese período) limpian las casas de cabo a rabo, encienden antorchas y hacen explotar petardos para mantener a los malos espíritus alejados del hogar. También acuden a los monasterios a llevar ofrendas a los monjes. Durante los dos primeros días del nuevo año (llamado Losar) comparten comidas y regalos con la familia, honran a sus dioses y visitan a sus amigos.
Madrid.
La capital española despide el año comiendo uvas al son de las campanadas de la céntrica Plaza del Sol. Son doce uvas las que se toman, una por cada campanada. Hay mucha gente que considera que entrar en el nuevo año vistiendo una prenda íntima de color rojo da buena suerte. Otros tantos brindan con una copa de cava con un anillo dentro. Sea como sea, lo cierto es que Madrid no para en toda la noche, y cualquiera puede encontrar un bar o discoteca en el que celebrar la entrada del año nuevo a su gusto. Cuando se hace de día, es tradición desayunar chocolate con churros.
 La Puerta del Sol es uno de los lugares más conocidos y concurridos de Madrid. Aquí se encuentra el kilómetro cero de las carreteras radiales españolas y el reloj cuyas campanadas, a las 12 de la noche el 31 de diciembre de cada año, marcan la tradicional toma de las 12 uvas y el comienzo de un nuevo año a la gran mayoría de los españoles. Se comenzó a televisar cada 31 de diciembre en 1962.
La Puerta del Sol fue en sus orígenes uno de los accesos de la cerca que rodeaba Madrid en el siglo XV. Esta cerca recogía en su perímetro los arrabales medievales que habían ido creciendo extramuros, en torno a la muralla cristiana del siglo XII. El nombre de la puerta proviene de un sol que adornaba la entrada, colocado ahí por estar orientada la puerta hacia levante.
Este evento se retransmite en directo por la televisión. Los españoles desde sus casas esperan el momento de la primera campanada para comer las 12 uvas, empezando desde las 23:59:48. Se come una uva por cada segundo restante para el Año Nuevo.
En la Nochevieja de 1989 se da la circunstancia que Marisa Naranjo se equivocó, anunció como cuartos lo que eran las campanadas y dejó a los españoles sin poder tomar las uvas. Al día siguiente apareció en todos los medios de comunicación. Hoy en día aún se recuerda ese famoso gazapo.

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