lunes, 6 de agosto de 2012

Puentes



Mediante ciertas estructuras que soportan pesos importantes, se consigue cruzar una depresión del terreno
u otros obstáculos como el agua u otras vías de comunicación. Los puentes proporcionan un camino,
una carretera, una vía férrea y sujetan tuberías, líneas de distribución de energía o un canal o conducto
de agua en el caso de los acueductos. Se construyen de distintos tipos para solucionar las diversas características de su ubicación concreta y constan de dos partes principales: unos elementos que configuran los apoyos o soportes del puente y otra estructura que se sitúa entre las anteriores.
Dependiendo el uso que se les dé, algunos de ellos reciben nombres particulares, como acueductos, cuando se emplean para la conducción del agua, viaductos, si soportan el paso de carreteras y vías férreas, y pasarelas, están destinados exclusivamente a la circulación de personas.


PUENTES MÓVILESEste tipo de construcciones se sitúan sobre vías de navegación, desplazándose por elevación, giro o deslizamiento para que pasen las embarcaciones. Un ejemplo de esta clase de estructuras es el puente levadizo Tower Bridge de Londres, en el que la calzada se abre en dos para permitir
el paso de los barcos.




Tipos de puentes fijos

De Arco:
Este tipo de puentes reparten el peso sobre los pilares de apoyo, los arcos contiguos y los apoyos en la tierra firme. De esta manera consiguen mayor distancia entre los pilares.

Cantilever:
El peso en este tipo de construcciones (de acero u hormigón) se divide en dos partes simétricas y se sostiene desde el centro, como sucede en muchos puentes levadizos.

De Tirantes: 
Esta clase de puentes se sujeta cerca del centro de sus vigas. El de Normandía alcanza los  2143.21 m de longitud y el de Forth se construyó en 1890.


De Armadura:
Los puentes de este tipo constan de dos vigas laterales, permiten abarcar grandes distancias y admiten la zona de tránsito entre las sujeciones o por encima de ellas.


Atirantado:
El mayor puente atirantado de hormigón en el mundo es el del embalse de Barrio de Luna (España), que se inauguró en el año 1985 y alcanza 440 m.


Puentes Colgantes:
En esta clase de construcciones de gran altura, el peso del puente se sostiene sobre los soportes verticales que se apoyan en el suelo y en los anclajes de las cuerdas. Las torres se fijan a los pilares de sujeción, que pueden estar muy separados entre sí, y sirven de apoyo para los distintos cables.

Las características de los puentes están ligadas a las de los materiales con los que se construyen:
  • Los puentes de madera, aunque son rápidos de construir y de bajo coste, son poco resistentes y duraderos, ya que son muy sensibles a los agentes atmosféricos, como la lluvia y el viento, por lo que requieren un mantenimiento continuado y costoso. Su bajo coste (debido a la abundancia de madera, sobre todo en la antigüedad) y la facilidad para labrar  la madera pueden explicar que los primeros puentes construidos fueran de madera. 
  • Los puentes de piedra, de los que los romanos fueron grandes constructores, son tremendamente resistentes, compactos y duraderos, aunque en la actualidad su construcción es muy costosa. Los cuidados necesarios para su mantenimiento son escasos, ya que resisten muy bien los agentes climáticos. Desde el hombre consiguió dominar la técnica del arco este tipo de puentes dominó durante siglos. Sólo la revolución industrial con las nacientes técnicas de construcción con hierro pudo amortiguar este dominio.
  • Los puentes metálicos son muy versátiles, permiten diseños de grandes luces, se construyen con rapidez, pero son caros de construir y además están sometidos a la acción corrosiva, tanto de los agentes atmosféricos como de los gases y humos de las fábricas y ciudades, lo que supone un mantenimiento caro. El primer puente metálico fue construido en hierro en Coolbrookdale (Inglaterra)
  • Los puentes de hormigón armado son de montaje rápido, ya que ad­miten en muchas ocasiones elementos prefabricados, son resistentes, permiten superar luces mayores que los puentes de piedra, aunque menores que los de hierro, y tienen unos gastos de mantenimiento muy escasos, ya que son muy resistentes a la acción de los agentes atmosféricos.


    Puente de Langlois

    El puente de Langlois
    Van Gogh (1888)
     
    En este primer cuadro van Gogh pinta el puente de Langlois. En este caso, la influencia de las estampas japonesas es decisiva. Vincent ya había copiado alguna estampa de Hiroshige con el tema del puente.
    En este caso van Gogh se deleita con la plasmación de la limpia atmósfera provenzal. Las pinceladas alargadas y empastadas se alternan magistralmente en tonos fríos y cálidos para configurar el reflejo del puente sobre el agua. La sensación de profundidad se consigue aclarando el azul cerca de la línea del horizonte. La diagonal de la ribera en la esquina inferior derecha aporta dinamismo a la composición y acerca al espectador a la contemplación del paisaje.
    El puente, símbolo de paso, de transición entre la juventud y la madurez, es un tema enormemente sugestivo, que había apasionado a los impresionistas de la vieja escuela. Van Gogh ha añadido dos cipreses, símbolo de la muerte, hacia los que se dirige la carreta y la mujer que está sobre el puente. ¿Significa algo la gran nube blanca que hay a la izquierda (detrás) de los cipreses? Van Gogh, que era un maestro de la sugestión simbólica, transforma una estampa aparentemente anodina en una alegoría de la vida como camino hacia la muerte.


    Puente japonés



     








    En 1890 Monet compró una casa con jardín en Giverny que fue ampliada tres años más tarde, creando un llamativo conjunto en el que destacaba el estanque, donde se cultivaron nenúfares exóticos importados de Japón. También se construyó un puente de madera con aires orientales que dio al rincón el sobrenombre del "jardín japonés", lugar que servirá de inspiración para numerosas obras en donde la vegetación será la protagonista. Los frondosos árboles que rodean las orillas del riachuelo se reflejan en el agua, sobre la que destacan las vivas tonalidades de los nenúfares. El cielo desaparece de la composición y la atención se dirige a las líneas del puente y de la vegetación. Todo el conjunto está obtenido a través de una pincelada rápida y vibrante que casi lleva el arte de Monet a la abstracción. La única referencia a la forma está en el puente, lo que provocó las protestas de un grupo de jóvenes artistas que pronto se integrarían en el cubismo ante cuadros de estas características. El color verde domina la composición, salteada de las tonalidades más vivas de los nenúfares. Estas obras son precursoras de la famosa serie de Nenúfares o Ninfeas.



    Los puentes de Madison 
     





     

     Mario Benedetti - El puente

     
 


  • "Para cruzarlo o para no cruzarlo
    ahí está el puente
    en la otra orilla alguien me espera
    con un durazno y un país

    traigo conmigo ofrendas desusadas
    entre ellas un paraguas de ombligo de madera
    un libro con los pánicos en blanco
    y una guitarra que no sé abrazar

    vengo con las mejillas del insomnio
    los pañuelos del mar y de las paces
    las tímidas pancartas del dolor
    las liturgias del beso y de la sombra

    nunca he traído tantas cosas
    nunca he venido con tan poco

    ahí está el puente
    para cruzarlo o para no cruzarlo
    yo lo voy a cruzar
    sin prevenciones

    en la otra orilla alguien me espera
    con un durazno y un país". 

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