jueves, 11 de abril de 2013

La ronda de noche, Rembrandt



Pintado en 1642, el lienzo mide 3,79 metros de largo por 4,54 de alto y pesa 170 kilos. Su embalaje, de última generación, incluye un gran marco de madera cubierto por una funda protectora provista, a su vez, de otro marco metálico de 300 kilos. Diseñada por la multinacional Philips, la funda incluye sensores para controlar la temperatura y humedad del lienzo, así como el impacto de posibles golpes. Protegida por una capa de espuma aislante y una tela, la obra viajará los pocos metros que la separan del edificio central del Rijksmuseum montada en una carretilla. La policía acordonará el entorno para evitar aglomeraciones de turistas y vecinos curiosos.

La ronda de noche se titula en realidad La compañía militar del capitán Frans Banning Cocq y el teniente Willem van Ruytenburg. Retrata una de las milicias cívicas de Ámsterdam, en este caso una compañía de arcabuceros, a punto de iniciar su patrulla

Éste, que quizá fuese su verdadero título, fue descubierto gracias a la inscripción hallada en un boceto preparatorio:
Boceto de la pintura en la cual el joven Heer van Purmerlandt (Banning Cocq), como capitán, ordena a su lugarteniente Heer van Vlaerderdingen (Willem van Ruytenburch), que ponga en marcha la compañía cívica.
El cuadro fue llamado en el siglo XIX Patrouille de Nuit por la crítica francesa, y Night Watch por Sir Joshua Reynolds; de ahí el nombre por el que se le conoce popularmente. El origen de este título surge de una equivocación de interpretación, debida a que, en esa época, el cuadro estaba tan deteriorado y oscurecido por la oxidación del barniz y la suciedad acumulada, que sus figuras eran casi indistinguibles, y parecía una escena nocturna. Después de su restauración en 1947, donde se eliminó este barniz oscurecido, se descubrió que el título no se ajustaba a la realidad, ya que la acción no se desarrolla de noche sino de día, en el interior de un portalón en penumbra al que llega un potente rayo de luz que ilumina intensamente a los personajes que intervienen en la composición.

La obra fue un encargo de la Corporación de Arcabuceros de Ámsterdam para decorar la Kloveniersdoelen, sede de la milicia. Debido a esto, Rembrandt usó monumentales dimensiones para el lienzo.
En ella aparece la milicia del capitán Frans Banning Cocq en el momento en el que éste da la orden de marchar al alférez Willem van Ruytenburch. Detrás de ellos aparecen los 18 integrantes de la Compañía, que pagaron una media de cien florines al pintor por aparecer en el cuadro, una suma más que considerable para la época. Los dos oficiales probablemente pagaron más, por el lugar privilegiado que ocupan en el cuadro. En total, Rembrandt cobró 1600 florines por este cuadro. Al ser la compañía de arcabuceros una institución municipal, La ronda de noche sigue siendo propiedad del Ayuntamiento de Ámsterdam, que la cede al Rijksmuseum en préstamo de uso sin contraprestación económica.
Rembrandt pinta a sus personajes en el momento previo a la tarea, cuando el tambor llama a los miembros del grupo a formar, antes de iniciar la ronda propiamente dicha. En eso consiste la genialidad de Rembrandt: no espera que el grupo esté formado, sorprende a los personajes y los retrata en diferentes ademanes, obviamente descolocados. Eso provocó las protestas de algunos de los miembros de la compañía, que no se vieron reflejados en la obra como ellos hubiesen deseado, tras haber pagado al pintor. Se olvidaron (o no sabían) que el artista era un genio y los genios crean el artea su manera, sin convencionalismos.

El encargo, que debía ser concluido para el banquete de inauguración de la sede de la compañía, fue, junto a otros retratos corporativos, parte de la conmemoración de la llegada en 1638 a Ámsterdam de la reina madre María de Médicis, viuda de Enrique IV de Francia, exiliada por orden de su hijo Luis XIII y del intrigante cardenal Richelieu. Esta visita regia a la capital holandesa fue celebrada por sus autoridades con gran pompa y boato.
El pago del trabajo se retrasó debido a que no cubrió las expectativas de los miembros de la milicia, por no estar perfectamente definida la presencia de la mayoría de ellos. A pesar de su calidad, también pasó desapercibida para la crítica en su día. La escena de la compañía forma parte fundamental de la tradición holandesa de retratos colectivos que surgió en la llamada "Edad de Oro del arte holandés". Autores contemporáneos como Frans Hals se dedicaron casi en exclusiva a este tipo de retratos de encargo.
El escudo de la ciudad de Amsterdam está en la luminosa chaqueta del teniente Ruytemburch: tres aspas dispuestas en vertical. Y hay otras claves que están clarísimas, aunque apenas se vean: los nombres de los 18 personajes están colgados en el escudo que aparece sobre la puerta.

Personajes principales

Capitán Frans Banning Cocq (1605 – 1655?): capitán de la compañía y figura central que vertebra los ejes del cuadro. Con la mano indica la orden a su teniente y la alarga al espectador, incluyéndolo en la escena. Pese a evitar un orden jerárquico en la distribución de los miembros de la milicia, Rembrandt le otorga la posición predominante que su cargo le reserva. 
Teniente Willem van Ruytenburch: teniente de la compañía, es el que recibe la orden de preparar la compañía para la formación. Ruytenburch era de baja estatura, y, para que no quedara muy disminuido junto al gigantesco capitán Cocq, Rembrandt lo realza empleando en su uniforme un tono amarillo al que hace vibrar iluminado por un rayo de sol. 
La niña: es un personaje clave en el cuadro, por ser el único femenino y servir de foco de luz. La niña no se encuentra en penumbra y las sombras no la tocan. Parece un espectro que poco tenga que ver con el resto de personajes. Por esta inusual cualidad, muchos críticos ven en la niña un retrato de Saskia van Uylenburgh (1612 - 1642), primera esposa del pintor, que murió prematuramente en el año en que fue pintado el lienzo, posiblemente de tuberculosis. Saskia era habitual modelo de muchos de los retratos del autor. Viste un traje amarillo limón y en la cintura le cuelga un gallo blanco con pinceladas azules. Éste era el emblema de la compañía, que Rembrandt representó de esta singular manera, en sustitución del habitual blasón de este tipo de retratos colectivos.

Rembrandt se apartó de lo convencional, evitando una escena estática y formal, y generando, en cambio, una de acción, más del gusto del Barroco imperante. Muestra a los soldados apurados para embarcarse en una misión (que tipo de misión, o si se trataba de un patrullaje ordinario es todavía motivo de discusión). Este ordenamiento es completamente original y constituye un nuevo modo de concebir el retrato colectivo. Su estilo causó la contrariedad de algunos miembros de la milicia, que por su ubicación en el fondo de la escena son difícilmente distinguibles. A diferencia de cuadros de la misma temática, en que la disposición de las figuras siguen un orden jerárquico preciso, el pintor basó la colocación de los personajes únicamente en razones plásticas. Los rígidos cánones de los retratos corporativos sólo traducían rutina y convencionalismo e imposibilitaban la expresión personal y dramática.
Sin embargo, la composición aparentemente desordenada está en realidad construida de un modo racional según los dos ejes medios del rectángulo que conforma el lienzo:
  • Eje horizontal: Determina el telón de personajes que sirve de apoyo a las dos figuras principales, en primer plano. Los cuatros personajes con trajes de colorido característico dominan el grupo central, dirigiendo la mirada del espectador hacia ellos mismos.
  • Eje vertical: Determina la posición del capitán con su traje negro, que se ve apoyado por la figura aneja del teniente, éste de amarillo claro. Esta dos figuras hacen que la escena quede centrada, girando a su alrededor el resto de componentes.
  • Las diagonales que forman la larga lanza y el asta de la bandera se cruzan en el centro luminoso de la escena, encuadrando los tres grupos de personas con una línea imaginaria, quedando los dos mandos de la compañía en la posición preponderante de la escena.
La sensación de espacio en diferentes niveles: el de la penumbra del portalón, el de la calle radiante de sol y el del observador, se asemeja a otros juegos compositivos típicamente barrocos como se pueden encontrar en Las Meninas de Velázquez o en El jardín del amor de Rubens.


El dibujo, apenas esbozado, queda disminuido por la importancia del color y la luz, siendo poco nítidos los contornos de las figuras. Influido por Caravaggio, Rembrandt usa el tenebrismo y el claroscuro, creando fuertes contrastes entre la penumbra y la luz. La luz proviene de la izquierda, según la dirección de las sombras proyectadas. Esta luz, a pesar de su concepción realista, no actúa uniformemente, sino que ilumina y destaca a ciertos personajes y relega a otros a la sombra. En ocasiones parece que nace del interior de las figuras, como en el caso de la niña que corre. La iluminación es la gran protagonista de este cuadro, porque recrea una atmósfera mágica de penumbras doradas, sombras envolventes y luces cegadores.
El color está aplicado con pinceladas espontáneas. El cromatismo del lienzo se desarrolla en tonos cálidos de las tierras y los ocres, con las excepciones del rojo del echarpe de capitán y del soldado del largo arcabuz a su derecha y del blanco ocre de la chica, detrás, y del uniforme del lugarteniente. Usa tonalidades opuestas para contrastar como el uniforme claro y oscuro de las dos figuras centrales, el negro riguroso del capitán resaltando el blanco de su golilla o incluso el tono dorado de la penumbra en contraste con las caras iluminadas.


El emplazamiento original para el que fue pensado el lienzo fue el Groote Zaal, Gran Salón, del Kloveniersdoelen, sede municipal de la Compañía de Arcabuceros de la capital holandesa. Este edificio fue destruido y reemplazado a mitad del siglo XIX por el actual hotel Doelen. En 1715, La ronda de noche se trasladó al Ayuntamiento de Ámsterdam en la plaza Dam. Sus grandes dimensiones hicieron que fuese mutilado en esta época cuando le fue cortada una franja en el lateral izquierdo y superior, eliminando a tres de los personajes de la escena. Conocemos su aspecto originario debido a diferentes copias anteriores a 1715, entre las que destaca una copia, obra de Gerrit Lundens y conservada en la National Gallery de Londres.
Cuando las tropas napoleónicas ocuparon los Países Bajos y Napoleón entronizó a su hermano Luis como rey de Holanda en 1806, el Ayuntamiento se convirtió en Palacio Real (aún mantiene esta función real) y los magistrados municipales trasladaron el cuadro a la Trippenhuis, es decir, la casa de la familia Trip. Inmediatamente, Napoleón ordenó su vuelta a palacio y se mantuvo allí hasta la caída del Imperio Napoleónico. Tras esto, La ronda de noche volvió a la Trippenhuis ya convertida en el Rijksmuseum, como Galería Nacional de Arte de los Países Bajos. En 1885, se finalizaron las obras del actual edificio del Rijksmuseum y el cuadro se trasladó a su ubicación actual.
Durante la II Guerra Mundial, para salvar el patrimonio artístico durante el conflicto, los fondos más importantes del Rijksmuseum fueron depositados en diferentes búnkers denominados Refugios Nacionales construidos en las dunas de Heemskerk y Zandvoort. En 1942, los cuadros se volvieron a trasladar a refugios en Steenwijk y Maastricht.

 
La ronda de noche estuvo oculta durante cinco años siendo su último emplazamiento un búnker en el subsuelo de la capital del Limburgo. Fue separada de su marco y enrollada en un cilindro. El 25 de junio de 1945, La ronda de noche volvió a Ámsterdam, siendo restaurado en el taller del Rijksmuseum. 
Copia de La ronda de noche anterior a la mutilación del lienzo en 1715, donde se puede observar sus dimensiones originales.
Aparte de la mutilación del siglo XVIII, La ronda de noche ha sido objeto de algunos ataques vandálicos.  En 1715, y sin que nadie se asombrara, el cuadro fue recortado para que encajara en una sala del ayuntamiento de Ámsterdam. La franja de tela suprimida incluía a tres personajes. El 14 de septiembre de 1975, un desequilibrado mental atacó la obra con un cuchillo haciéndole numerosos cortes en zig-zag. El lienzo fue restaurado con éxito, aunque aún pueden apreciarse in situ las huellas de este atentado. En 1985, un visitante del museo roció la pintura con un spray de ácido que llevaba oculto. La rápida intervención de los guardias de seguridad y el agua que le fue pulverizada neutralizaron el ácido que afortunadamente no llegó a tocar el lienzo y sólo dañó el barniz. De nuevo, la obra fue restaurada por completo.
Desde 1817, la obra figura en el Rijksmuseum.


Curiosidades

La ronda de noche ha inspirado a numerosas obras posteriores. Ya en su época fue tremendamente popular y se realizaron algunas copias, gracias a las cuales conocemos su aspecto originario antes de todas sus alteraciones.
La comisión de IV centenario del nacimiento de Rembrandt expuso en la plaza Rembrandt de Ámsterdam junto al busto del pintor, las réplicas de los personajes del cuadro, esculpidas por Alexander Taratynov y Mikhail Dronov. Al finalizar esta conmemoración las estatuas serán trasladadas para permanecer en los jardines del castillo de St. Gerlach, cerca de Maastricht.
También en homenaje, en el año de esta conmemoración, el director de cine británico Peter Greenaway rodó un película dedicada al cuadro titulada Nightwatching, protagonizada por Martin Freeman en el papel de Rembrandt y Emily Holmes como su segunda esposa, Hendrickje. Se presentó en el Festival Internacional de Cine de Venecia el 6 de septiembre de 2007 y su estreno comercial en los Países Bajos fue el 24 de enero de 2008.

La música también ha mirado al lienzo en busca de inspiración como el segundo movimiento de la Sinfonía nº 7 de Gustav Mahler o la ópera De Nachtwacht compuesta por el músico neerlandés Henk Badings de 1942, sin dejar de mencionar las canciones Night Watch de King Crimson o The Shooting Company of Captain Frans B. Cocq del grupo Ayreon.


 
Peter Greenaway plantea algunos interrogantes sobre esta obra: 

1. ¿Resulta de alguna relevancia el hecho de que Banning-Cocq vista un uniforme de negro satánico?

2. ¿Es igualmente significativo que, por contra, Willem van Ruytenburch se vista de luminoso dorado angelical? Así lo pensó un iconoclasta cuando rasgó ambas figuras conducido por el paradigma del mal contra el bien en la cabeza.

3. ¿No resulta peculiar que haya una diferencia de estatura tan notoria entre ambos sujetos? Willem van Ruytenburch apenas alcanza la garganta de Banning-Cocq. Ciertamente, el simple decoro hubiera podido igualar la altura de ambos hombres. Willem parece degradado al ser representado tan bajo.

4. La mano extendida de Banning Cocq no parece encajar demasiado bien en el brazo o la manga. ¿Existe algún motivo para ello?

5. Se percibe una sombra muy significativa de la mano de Banning Cocq sobre el bajo vientre de Willem. ¿Hay en ello una deliberada provocación de naturaleza sexual?

6. La punta de la lanza sostenida por Willem van Ruytenburch tiene toda la apariencia de hacer las veces de genitales ostentosamente, sugiriendo un pene erecto y los testículos. ¿En verdad puede considerarse accidental algo así?

7. Banning-Cocq sostiene un guante por un dedo en su mano derecha con flagrante negligencia y disgusto. El guante sostenido es diestro. Dado que su mano derecha ya está enguantada, y que su mano izquierda se percibe extravagantemente desguantada, el guante sostenido no puede ser suyo. ¿En tal caso, de quién es? ¿Y qué está hacienda aquí? ¿Qué es lo que ocurre? En el lienzo hay tres mosqueteros, todos representados con rembrandtiano penacho de plumas extraído de algún manual militar.

8. El mosquetero que está cargando el mosquete lo está hacienda rematadamente mal, al revés. ¿Una imagen de incompetencia? ¿O acaso Rembrandt sufrió reprimenda por hacer demasiado público a los españoles los secretos militares holandeses?

9. El mosquetero que dispara el mosquete, en el centro de la composición, lleva una armadura completa y el rostro permanece oculto; obviamente se trata de alguien joven y está disparando en medio del tumulto con gran riesgo para todos; no mantiene el cuerpo en equilibrio y en el casco lleva una ramita con hojas de roble: aquí hay demasiados misterios como para sugerir un ejercicio arbitrario. Una figura así implica un día o varios de trabajo. Estamos llamados a tomar buena nota de ello.

10. En el centro de la composición hay un hombre que hace un gesto ambiguo: ¿está evitando el disparo, contribuyendo al mismo, propiciándolo?

11. Y ahora la rareza que todos vemos: la chica engalanada con el brillante vestido. ¿Es realmente una chica? Los hay que opinan que se trata de una enana, acaso con la mente puesta en la pintura española, por ejemplo ¿la corte de enanos de Velázquez o Ribera? Y Rembrandt ordena grabados españoles por medio del taller de impresión de Amberes. España es el enemigo tradicional. ¿Es esa chica todo cuanto queda de la amenaza española para esos comerciantes inútiles que juegan a soldados? Ahora, el enemigo no es más que un juguete, una enana, como las hay en la mismísima Corte española. ¿El enemigo es ahora una enana española? Lleva corona y un pollo colgando de la cintura, una ave malévola con garras, un gallo joven cacareando un quiquiriquí desprovisto de virilidad, una metáfora referida al gran cornudo. También de su cintura pende una bolsa con monedas ¿Hay aquí una acusación de cobardía en forma de pago a la amenaza española en lugar de combatirla frontalmente? Y además la chica blande ostensiblemente una copa. ¿Qué significado tiene todo esto? La pintura holandesa está llena de signos y símbolos, metáforas y emblemas, alegorías y referencias a historias y narraciones; seguramente, en este lienzo hay de todo ello. ¿Cómo deben interpretarse?

12. Esta chica iluminada rutilantemente tiene una compañera con el rostro oculto. ¿Qué están haciendo esas chicas? ¿Huir? ¿Correr hacia algún lugar? ¿Simplemente corren?

13. Hay alguien más que corre: el chico de la pólvora, a la izquierda. ¿Se trata de algún tipo de mensajero, o de delator, de informador? ¿Un testigo ávido de explicar cuanto ha visto?

14. Existe un hombre tuerto en el fondo de todo del grupo, en el centro, mirando por encima de los hombros del resto. ¿Se trata de un autorretrato de Rembrandt? Después de que no pocos hayan estudiado escrupulosamente sus 57 autorretratos, se comenta que Rembrandt tenía un ojo perezoso, el izquierdo, aquejado de astigmatismo, su ojo siniestro, pero el que vemos es su ojo derecho, derecho por izquierdo, pues Rembrandt tenía que pintar su autorretrato valiéndose de un espejo.

Y seguimos.

15. De modo significativo, los únicos que miran directamente a cámara, hacia nosotros, son Jacob de Roy, con sombrero negro, en el centro, hacia la derecha, y Rembrandt; ¿es ello importante? ¿Son esas dos personas las únicas que están ‘en posesión del secreto’?

16. La composición del lienzo tiene un poderoso foco en las dos figuras centrales, Banning-Cocq y Willem van Ruytenburch, además del hombre situado en medio de ambos, Jongkind. Las manos que señalan, los gestos, las líneas de composición… ¿no será que son más que líneas compositivas? ¿no será que están formulando acusaciones? Y si se elimina un poco del lienzo, cortando por la izquierda, esos personajes se sitúan incluso más al centro. Lo cierto es que en 1715 el lienzo fue recortado un poco por la izquierda. El gran cuadro quedó bajo control de Banning-Cocq. Cortaron esa porción simplemente obedeciendo consideraciones prácticas, o hay un motivo más importante?

17. Hay un hombre en el centro, Bloemfeldt, tocado con un sombrero cómico y con mostacho falso. ¿Qué está haciendo un actor aquí?

18. En el lienzo hay exactamente 13 picas; el trece era número de mala suerte a mediados del siglo XVII. ¿Accidental?
 





 
La ronda de noche, recupera este miércoles su puesto en la sala de honor del Rijksmuseum de Ámsterdam. La tela ha pasado nueve años expuesta en el ala Philips de la propia pinacoteca, que abrirá de nuevo sus puertas el próximo 13 de abril. Durante ese tiempo, los arquitectos españoles Antonio Ortiz y Antonio Cruz, ganadores del concurso internacional para la renovación del centro, han trabajado hasta convertirlo en un espacio acorde con los retos museísticos del siglo XXI. El interior del edificio está casi lleno -50 empleados llevan desde septiembre colocando 8.000 piezas artísticas- pero el traslado de La ronda de nochese ha dejado para el final. Al estallar la II Guerra Mundial, en 1940, el cuadro fue escondido para evitar que los nazis lo robaran. En 1942 fue enviado a Maastricht, al sur del país, a 35 metros bajo tierra. En 1945 regresó a Ámsterdam tras la liberación.
Su embalaje, de última generación, incluye un gran marco de madera cubierto por una funda protectora provista, a su vez, de otro marco metálico de 300 kilos. Diseñada por la multinacional Philips, la funda incluye sensores para controlar la temperatura y humedad del lienzo, así como el impacto de posibles golpes. Protegida por una capa de espuma aislante y una tela, la obra viajará los pocos metros que la separan del edificio central del Rijksmuseum montada en una carretilla. La policía acordonará el entorno para evitar aglomeraciones de turistas y vecinos curiosos.






Fuentes:
http://es.wikipedia.org
http://cultura.elpais.com
http://www.abcguionistas.com





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