sábado, 2 de marzo de 2013

¿Qué ocurre en tu cuerpo cuando bebes un refresco o soda?





En los primeros 10 minutos tu cuerpo recibe el 100% de tu ingesta diaria recomendada de azúcar, que equivale más o menos a diez cucharaditas de azúcar. No vomitas porque el ácido fosfórico reduce el sabor permitiéndote digerirlo.

A los 20 minutos hay un pico de azúcar en el cuerpo elevando la insulina, y tu hígado convierte toda la azúcar que sobra en grasa. A los 40 minutos el cuerpo absorbe toda la cafeína disponible, tus pupilas se dilatan, tu presión sanguínea aumenta y tu hígado envía mucha, mucha, mucha glucosa a tu aparato circulatorio.

5 minutos más tarde, la dopamina comienza a producirse en tu cerebro. Esta hormona es un neurotransmisor que causa en última instancia el aumento de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial. En una escala mucho menor, por supuesto, esta es la respuesta del organismo ante el consumo de heroína.

A la hora de haber consumido la bebida el metabolismo aumenta para quemar la cantidad de grasa producida abruptamente. Además, en este momento las propiedades diuréticas de la cafeína comienzan a jugar su papel, y se supone que esto te permita eliminar todo el magnesio, calcio, zinc, sodio, electrolitos y agua que el consumo de la bebida hizo que sobre en tu cuerpo.

La crisis está a punto de terminar, pero aún falta un poco para que todo vuelva a la normalidad.

Así como el azúcar aumentó de forma desproporcionada en tu organismo, lo mismo ocurre con su decrecimiento. El cuerpo había comenzado a funcionar con esa concentración de glucosa, pero ahora le hace falta. Te vuelves ligeramente irritable y un tanto lerdo. Además, en términos fisiológicos has eliminado mucha agua por la acción diurética de la cafeína, y ello produce deshidratación. Lo peor es que al haber eliminado tanto líquido con él se han escapado los nutrientes que tu cuerpo pudo haber usado para hidratarte, y debes quemar recursos de reserva.

Los refrescos o sodas azucaradas no son un enemigo público, pero sí la combinación de dosis masivas de azúcar combinadas con el ácido fosfórico y la cafeína. 

¿Tienes sed? Bebe agua. 

¿Tienes antojo? Bebe medio vaso de cola; no hay necesidad de beber medio litro entero. 

Fuente: 
ojo científico.com


 

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