martes, 23 de octubre de 2012

Elaboración de la sidra

La campaña de recogida comienza, aproximadamente, en la segunda quincena del mes de octubre; aunque, lógicamente, dependerá del estado de maduración de las variedades de manzana, que a su vez está condicionado por la meteorología de cada año. Es entonces cuando comienza a recogerse o pañar la manzana, proceso que aún hoy se realiza casi en su totalidad de forma manual.
 La manzana se coge, llime, directamente del árbol. Para ayudar a la labor las manzanas se basten, esto es, con una vara se solmena el pumar para provocar la caida de los frutos.
 Las manzanas deben de estar maduras pero sobre todo sanas, ni picadas de pájaros o insectos, ni tener golpes ni manchas. Las manzanas que se caen del árbol antes de tiempo se desechan y se conocen como manzanas de sapu.


Una vez recibida en la báscula, la manzana, se realiza un primer análisis visual (1), rechazando aquellas partidas que representen alguna anomalía (maduración, falta de limpieza, etc...). Posteriormente, las manzanas son sometidas a un lavado con varios puntos de agua a presión (2) con el fin de eliminar toda suciedad adherida a las mismas.


Mas tarde pasan por un escogedor (3), donde de forma manual los operarios rechazan aquellas unidades que no se encuentren en condiciones óptimas. Finalmente en la trituradora se lleva a cabo el mayado propiamente dicho. Dicha trituración se realiza con unos molino eléctricos, a los que la fruta debe llegar limpia y en condiciones óptimas.
Es importante seleccionar(3), en función de las variedades y su maduración, la graduometría de la magaya o pulpa triturada, para evitar que sea excesivamente pequeña, impidiendo así que el mosto salga del lagar por los pequeños conductos. o que sea demasiado grande, dejando trozos de manzana sin triturar.
De la trituradora (4) la manzana pasa directamente a las prensas (6) o lagares (5). En este momento, el primer mosto o sidra dulce comienza a depositarse en la base del lagar, pasando las tinas dispuestas a tal efecto. Las prensas utilizadas pueden ser prensas de madera o prensas hidráulicas de acero inoxidable.

Una vez lleno, cada lagar con manzanas mayadas y tras unas horas de reposo de la magaya, comienza "el cortado del llagar", proceso que consiste en hacer un canal a lo largo del perímetro del lagar, facilitando así la salida del mosto. La magaya cortada se coloca finalmente sobre la otra para volver a ser prensada. Al cabo de tres o cuatro días, en los que se repite este rpoceso, la magaya es extraída de la prensa completamente exprimida.
 
Una vez extraído el mosto, se bombea hacia los toneles de castaño o de acero inoxidable, donde la sidra dulce proveniente de las prensas está en disposición de fermentar.
Durante el proceso de fermentación el mosto, por acción de las levaduras, junto con las bacterias del entorno, se va transformando en sidra con desprendimiento de anhídrido carbónico. Durante la fermentación alcohólica, los azúcares, fructosa, etc., son transformados en un gran número de componentes, entre los que destacan como productos mayoritarios el eltanol y el CO2
La fermentación tiene lugar a temperatura controlada, hasta que en los menguantes de enero y febrero se realizan los trasiegos rotativos para eliminar impurezas y homogeneizar la sidra. Este proceso suele llegar hasta los meses de Abril o Mayo. Periódicamente son controlados, entre otros procesos, la concentración de azúcares, el ácido málico y otros parámetros a fin de conocer la evolución de la fermentación.

 

 Los toneles
Para la correcta elaboración de la sidra solamente se debe meter en toneles o "pipes" de madera de castaño, sobre todo si estamos hablando de sidra natural, hecha con procedimientos y métodos tradicionales. Actualmente las grandes industrias utilizan depósitos de acero inoxidable o fibra de vidrio, y por supuesto la diferencia en calidad, entre tenerla en recipientes de madera u otros no se discute, se comprueba fácilmente. Una pipa contiene 456 litros aproximadamente. Los toneles y pipas han de ser cuanto más grandes mejor, ya que el mosto aquí metido fermenta bien y más lentamente.
Se deben "recalcar" que significa, ajustar los aros de hierro sobre la madera para que trabajen bien "les dueles", que son los listones de madera que unen las dos caras del tonel. En la parte anterior es donde va la "portiella" que va ajustada en forma de chaflán para evitar que reviente debido a la presión del contenido del tonel. La portiella lleva un "tornillu" en el que va colocada la "torga" que es un taco grande de castaño, para luego apretar con la tuerca y poner a "pañu" con la tapa.
Los toneles tienen que estar muy bien asentados, sobre bases de madera o sobre" pegollos". Utilizando cuñas y cualquier madera, con el objeto de que el tonel no se mueva nada, y "forre" bien. Para evitar que pueda haber filtraciones se utiliza el "sebu", líquido hecho a base de una parte de resina y tres partes de grasa de ternera. Esto se pone al fuego al "baño María" para que se funda lentamente, y se aplica con un pincel o brocha en caliente en todas las  superficies a juntar o taponar. Este "sebu" es inodoro e insípido, en contacto con la sidra no le transmite absolutamente ningún sabor ni olor en particular.
También se aplica dentro o fuera del tonel para tapar posibles poros o fugas que pueda haber.
En la parte de arriba va la "zapa" que es un agujero por el cual se vierte el mosto y por donde sale la "malda" que son las sustancias sucias (espumas y restos) y salen debido a la fermentación. Los toneles y pipas tanto si son nuevos como viejos han de lavarse a fondo muy bien, de lo contrario transmitiremos al mosto sabores y olores desagradables; "tastu", "amargau", "a madera". Si son nuevos, se le mete vapor de agua (dilatar "les dueles") para también soltar los restos de madera nueva. Lavar con agua algo caliente, y posteriormente se suele aclarar con el primer mosto que salga del "llagar". Si son usados simplemente se lavan con agua corriente (a presión si se puede) y con cepillo de raíces, retirando de dentro del tonel todos los restos de agua. El cepillo debe de pasarse paralelo a la "duela" para sacar mejor los restos sólidos que hayan quedado de años anteriores. En el mercado también existen diversos productos químicos para éstas operaciones. 
VOLUMENES: El cálculo del volumen de un tonel viene determinado por la formula siguiente: .V=D.d. L. 0,82 . donde D seria la altura que va desde el interior de la zapa al fondo (ancho del tonel), d seria la medida del interior de cualquier cara, L seria la longitud interior entre las dos caras y 0,82 es una constante matemática. Otra fórmula aunque ésta no es tan exacta ni precisa seria V= m3.0,625 donde m elevado al cubo, seria la medida de una recta, que parte del interior de la zapa hasta el centro de la "portiella"; 0,625 seria otra constante matemática. Los toneles se miden en pipas. La pipa lleva 450 litros (cincuenta cajas de sidra).
Los toneles han de lavarse bien por dentro porque las paredes están impregnadas de la sidra que contuvieron anteriormente varios meses. Con la manzana hay que tener mucho cuidado porque si se estropea no sirve para hacer sidra, ya que el proceso de oxidación es rapidísimo.
 
 El corchado y embotellado
El enemigo número uno de la correcta conservación de la sidra son las corrientes de aire, ya que moverían el líquido en los toneles, rompiendo así la capa viscosa que se crea en la "zapa" y con ello penetraría el oxígeno dando lugar a posibles alteraciones, picado, avinagrado, enturbiado y otras. La temperatura ha de ser constante siempre que se pueda, en torno a los 9 - 10 grados aproximadamente. A temperaturas muy bajas la sidra queda "dormida y muerta" y no se produce el correcto proceso de su fermentación. Por el contrario el calor 16 - 18 grados adelanta dicha fermentación de forma brusca, hay que tener en cuenta que el proceso desde que empieza la 1ª fermentación hasta que se "espicha" la última vez pueden pasar 5 meses y medio - 6 meses aproximadamente como ya se ha dicho anteriormente. 
Las espichas pueden ser varias a lo largo de éste tiempo, para comprobar en todo momento el estado de la sidra y hasta llegar a la conclusión de "ta pa corchar", procurando hacerlo varias personas, porque cada una puede dar su propia opinión sobre el estado de la sidra que está bebiendo, luego se decidirá el tiempo y día para hacerlo, para que coincida en fase lunar menguante como ya se ha explicado anteriormente.
El embotellado se ha de hacer en botellas de vidrio, bien limpias. Si es necesario se utiliza una escobilla y agua corriente para quitar los restos de impurezas que pudiera haber. El tapón de la botella ha de ser necesariamente de corcho, desechar los aglomerados o simplemente utilizar éstos cuando se requieran para sidras de baja calidad. Las botellas una vez corchadas obligatoriamente han de colocarse de forma horizontal, bien en cajas o sobre el suelo unas encima de las otras. El lugar donde se dejen las botellas ha de estar ventilado, fresco y con poca luz. El corcho ha de ser lo menos poroso posible para evitar posibles entradas de aire. Algunos llagareros suelen hervir agua para luego remojar los corchos, haciéndolos así más blandos y maleables, esto no es muy adecuado, lo correcto sería hacerlo con agua más bien fría o a lo sumo algo templada. El agua hervida, con el tiempo deja el corcho mas deteriorado, humedecido, y negro.

Después de todo este proceso llega el momento, sublime momento, de degustar esta delicosa y saludable bebida.
¿Cómo se hace?

La respueta la tenéis en este vídeo: 





  

La sidra en la música:




 
Museo de la sidra, Nava, Asturias

 Situado en la villa de Nava, a 30 km de Oviedo, tiene como objetivo dar a conocer y promocionar esta bebida característica de Asturias.

La exposición se aleja de la idea museística tradicional, en la que un museo se concibe como la exhibición de piezas ordenadas según los criterios temáticos o tipológicos. El museo tiene como reto fundamental que el visitante participe activamente. Así, por medio de un sistema expositivo envolvente, pretende transmitir toda la información posible con respecto a la producción, el consumo y la historia de la sidra.


Para entrar al museo, haz clic en la imagen

La visita está organizada siguiendo el ciclo de la sidra, es decir, de primavera a primavera o de la polinización al consumo.

En un primer apartado, utilizando como recurso una colmena en plena actividad, se explica el proceso de polinización, se analizan las variedades de manzana utilizadas en la elaboración de la sidra y se recrea la selección del fruto para obtener el zumo de manzana.

Un segundo apartado ilustra los trabajos necesarios para la obtención del zumo. Como hilo conductor, nexo de unión entre los distintos apartados, el visitante utiliza un ingenio que reproduce, con una sola manzana, los pasos y el proceso que se ajustan a la campaña anual de actividad de un llagar o bodega.
      
Al tratarse de un museo que refleja una actividad en expansión, las posibilidades de reconstruir los ambientes de la sidra son claras y numerosas, de tal manera que se organizan los ambientes relacionados con el llagar o bodega y el chigre o bar.
Los juegos tradicionales y el folclore están íntimamente relacionados con el consumo de sidra. Una bolera virtual y una gaita electrónica son las referencias que se utilizan para recrear la plasticidad y los ritmos ancestrales.
El museo también custodia elementos gráficos y documentales del siglo XX relacionados con la sidra, siendo reseñable una importante colección de etiquetas de sidra champanizada.

Información útil


Plaza Príncipe de Asturias, s/n 33520 Nava

Tel. 985 717 422
Fax: 985 717 419


Horario:InviernoDe martes a viernes: 11.00-14.00 y  16.00-19.00
Sábado: 11.00-15.00 y 16:30-20.00
Domingo: 11.00-14.00

Verano
(15 de junio a 15 de septiembre)
De martes a sábado: 12.00-14.00 y 16.00-20.00
Domingo: 12.00-14.00 y 17.00-20.00
Lunes cerrado

Fuentes: www.sidradeasturias.es
              www.bedri.es
             Red de Museos Etnograficos de Asturias

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