lunes, 3 de junio de 2013

Canción contigo, José Ángel Buesa





Aquí estas en la sombra,
con tu mano en la mía,
respirando en un tiempo
sin antes ni después.

Ya vez que,
aunque te fuiste,
no te vas todavía,
y estas aquí, conmigo
no importa donde estés.

Desnuda en esta sombra
te palpara mi mano,
lenta mano de ciego
que acaricia una flor,
y sabré de repente
donde empieza el verano,
yo, que solo he sabido
donde acaba el amor.

Aquí estas en la sombra,
conmigo todavía,
compartiendo este lecho
calidamente aquí,
Detenida en la noche,
y donde nunca es de día,
detenida en la noche
y amaneciendo en mi.

Y ahora soy como el surco
donde madura el trigo,
como la flor que nace
donde pisan tus pies,
porque, aunque nunca vuelvas,
siempre estarás conmigo,
conmigo en esta sombra
sin antes ni después.



Se va muriendo mi alma, Marco Antonio Solis


Por pensar que tu volverás conmigo
y saber que ahora ya tienes abrigo
aquí, se va muriendo mi alma
se va nublando cada día mas
el cielo de mi esperanza.
Porque la vida no me dice nada
porque tengo temor a las miradas
así, se va muriendo mi alma
y va creciendo ese vacío en mi
que no lleno con nada.
Es tu amor
el que no me deja vivir
del que no puedo desistir
pues muy adentro se quedo
como una luz que nunca se apago
como una noche eterna
que nunca amaneció.
Olvidar
como es posible olvidar
la única vez que supe amar
y ahora tengo que renunciar
a lo mas bello que jamas sentí
pero ahora solo hiere y tu
ni te acuerdas de mi.

Adagio Confidencial (fragmento), Mercedes Salisachs

 


—¿Sabes, Germán? Estoy plenamente convencida de que el amor (eso que la gente lla-ma amor) es única­mente una especie de nivel, un hueco que pide ser relle­nado, una autosatisfacción compartida.
—¿A qué viene esa definición?

—Estaba queriendo analizar el fenómeno sentimen­tal. Todo el mundo necesita sentirse compenetrado con otra persona, pero todo el mundo se engaña cuando encuentra a esa per-sona. De hecho creemos que pone­mos nuestro amor en ella, cuando lo que ocurre es que nos amamos a nosotros mismos a través de ella. No, Germán: no es la persona lo que verdadera-mente im­porta: es lo que esa persona puede darnos o acaso lo que esa persona puede hacer-nos sentir cuando el vacío nos invade.
Germán acaricia el reloj, no replica. Mira las mane­cillas y escucha el tictac, casi imper-ceptible, tímido como el goteo de los árboles.

—Luego está la novedad. La novedad es un acicate poderoso. Por eso el ser humano es tan inconstante. Siempre creemos que puede haber algo mejor...
Germán enciende otro cigarrillo, lentamente, como tiene por costumbre. Dice sin apartar la vista del reloj:

—Es posible que tengas razón.

—Ahora comprendo que si yo me decanté hacia ti, fue solamente por eso. Porque me sentía vacía, porque Rogelio me negaba todo lo que tú me dabas.

—¿Sólo por eso?

—Estoy casi segura.

—Entonces el amor es un mito.

—Creo que sí. Sólo que la vida está llena de mitos fundamentales.

—Si fue un mito, ¿cómo te explicas que durase tanto?

—Porque jamás llegó a cumplirse. Porque tuvimos el buen gusto de no quemarlo.
Vacila, piensa con­cienzudamente lo que va a decir. Añade luego—: Ade­más, casi todos los mitos son reflejos de una realidad. El amor existe, pero no tal como lo comprende el hom­bre. El ser humano se ha empeñado en reinventarlo, en hacer del amor algo propio, algo aje-no por completo a la fuente que lo nutre.

—No te entiendo.

—Es muy sencillo —dice Marina, y su voz se apaga cada vez más—. El amor es sacri-ficio, y el ser humano lo vuelve egoísta. El amor es pureza y el ser humano lo ensucia. El a-mor es esperanza y el ser humano lo de­sespera. Confundimos el amor con el sexo, la pose-sión con la felicidad, la inquietud con la ilusión... No sa­bemos manejar el amor. Por eso lo destruimos.

Germán se pone ceñudo. Tal vez no la entienda. O acaso esté pensando qué clase de a-mor siente él por Vilana...

Marina percibe su confusión claramente, igual que si un rayo invisible uniese los pensa-mientos de ambos. Pero aunque unidos se rechazan, se repelen.

—Yo quiero a Vilana —murmura él como si inten­tara convencerse de lo que está dicien-do—. Le he sido infiel, pero la quiero.

Y Marina piensa: «Ni siquiera se da cuenta de que, al afirmar eso, está proclamando su desamor.» Le falta poco para decirle: «Querer a una persona no es amarla; es acostumbrarse a ella.»

 

¿Por qué hace un ruido tan fuerte el látigo?




Cuando se sacude el látigo con fuerza éste restalla, chasquea, cruje, hace un ruido seco muy fuerte.
Pero ¿por qué hace tanto ruido? ¿golpea contra sí mismo? ¿contra el aire?
Este chasquido es un estallido sonoro en miniatura producido por el extremo del látigo que, al ser lanzado con fuerza, se desplaza más rápido que la velocidad del sonido.
Al restallar el látigo, se aplica al extremo del mango una gran energía que no tiene otro sitio adónde ir que a lo largo del propio látigo como una onda en movimiento. Esta energía cinética (de movimiento) depende de la masa del cuerpo y en mayor proporción de la velocidad del movimiento. Así que, conforme se va desplazando, encuentra cada vez menos masa porque el grosor del látigo disminuye y, como la energía se ha de mantener, aumenta la velocidad.
El aire está formado principalmente por moléculas de nitrógeno y oxígeno. Estas moléculas están vibrando en constante movimiento a una elevada velocidad (a unos 480 m/s a temperatura ambiente). Si algún cuerpo se desplaza a través del aire a una velocidad menor, les da tiempo más que suficiente para, digamos, apartarse. Pero si la velocidad del cuerpo es comparable a la suya no les da tiempo, se amontonan en el extremo y son empujadas hacia adelante: aire comprimido y acumulado que crea una onda de choque que, realmente, es un fuerte sonido. Porque recordemos que el sonido no es más que aire en vibración.


Nota sabionda: No toda la energía que llega a la punta de látigo se transforma en sonido. Una parte se consume en las hebras finales que acaban por deshilacharse y partirse, y otra regresa reflejada hacia atrás a través del látigo.


Fuente:
http://www.sabercurioso.es



¿Qué son los hemisferios de Magdeburgo?



Con motivo de la celebración del VII Congreso Internacional sobre Investigación en la Didáctica de las Ciencias que se celebró en Granada de los días 7 al 10 de Septiembre del año 2005, el Parque de las Ciencias de la ciudad nos deleitó con la realización del experimento de los hemisferios de Magdeburgo.  
Conozcamos la historia de este experimento y qué importancia tubo en el contexto científico de su época. El 8 de mayo de 1654 tuvo lugar, en la ciudad alemana de Magdeburgo, ante el emperador Fernando III y su séquito la exhibición de un experimento espectacular, diseñado y realizado por el alcalde de la ciudad, el científico alemán Von Guericke. Diversos grabados de la época, reflejan el acontecimiento.


El experimento consistía en tratar de separar dos hemisferios metálicos, de unos 50cm de diámetro, unidos entre sí por simple contacto, formando una esfera herméticamente cerrada, de la que se extraía el aire con una bomba de vacío, por cierto, inventada por el propio Von Guericke. Para facilitar el cierre hermético de los semiesferas metálicas o hemisferios, se disponía de un aro de cuero que se colocaba entre las superficies que se tocaban. Cada hemisferio disponía de varias argollas para pasar cuerdas o cadenas por ellas y así poder tirar hacia los lados opuestos.
Los espectadores quedaron totalmente impresionados al comprobar que diferentes grupos de hombres tirando con todas sus fuerzas hacia ambos lados no conseguían separar los hemisferios. Tampoco pudieron inicialmente separarlos 16 caballos, en dos grupos de 8 a cada lado. Sólo después de un tiempo haciendo un gran esfuerzo lograron su objetivo provocando un estruendo enorme. Los hemisferios que formaban la esfera, que tanto esfuerzo costó abrir, se separaban sin ninguna dificultad con sólo dejar entrar de nuevo aire en su interior.
En el experimento realizado en el 2005 en Granada con 16 caballos no se pudieron llegar a separar los hemisferios. Hay que tener en cuenta que el vacío conseguido con la bomba de Von Guericke del siglo XVII era menor que el que hoy en día se consigue con nuestras modernas bombas de vacío. 
 
Foto del experimento realizado en el Parque de las Ciencias en Granada ante numerosos profesores de ciencias.



¿Por qué cuesta tanto separar los hemisferios y por qué quedaron tan impresionados los habitantes de Magdeburgo?

La primera parte de la pregunta, en esta época, es fácil de contestar para cualquier estudiante de Secundaria que comprenda bien la física. Todo lo que hay en la superficie de la Tierra, por estar en un mar de aire que pesa, recibe fuerzas perpendicularmente a su superficie en todas las direcciones.  De la misma forma las reciben los hemisferios tanto en su interior dirigidas hacia fuera como en el exterior hacia dentro.Si una vez cerrados los hemisferios formando la esfera, se les quita casi todo el aire que hay dentro, las fuerzas sobre la superficie exterior que los aprieta uno contra el otro, es muy superior a la que actúa sobre ellos hacia fuera por el aire que tienen en su interior, lo que hace muy difícil separarlos. 
La fuerza neta que aprieta los hemisferios, repartida sobre toda la esfera formada, o sea, la que hay que vencer para separarlos, suponiendo que el vacío conseguido en el interior fuese como un 10% del aire exterior, es del orden del peso de siete toneladas.

La segunda parte de la pregunta ¿por qué quedaron tan impresionados los habitantes de Magdeburgo? tiene que ver con el conocimiento que entonces se tenía sobre los fluidos y su comportamiento. Estamos en el siglo XVII donde, en una parte importante del mundo científico, se suponía que la imposibilidad de generar vacío, “el horror al vacío”, era la causa del movimiento de los fluidos evitando que se produjese. Así explicaban que, al sorber el líquido de un vaso con una pajita, y por tanto quitar parte del aire que hay en ella, el horror que siente la naturaleza al vacío, hacía subir al líquido que hay en él. En el momento histórico en que se realizó la experiencia científicos como Torricelli ya habían desechado esta teoría, y justificaban la presión que ejerce la atmósfera, por el peso del aire y no por el horror al vacío. Para los partidarios de la nueva teoría, como el propio Von Guericke, son las fuerzas que el aire hace sobre la superficie del líquido del vaso, debido a la presión que ejerce su peso, las que empujan por la pajita al líquido hacia arriba al haber disminuido, por sorber, la fuerza que ejerce la presión del aire del interior de pajita.






Dibujo 1.                   

Antigua teoría. El líquido sube por el horror al vacío.
Dibujo 2 a.
Nueva teoría. La presión del aire sobre la pajita y sobre la superficie del líquido son iguales.
Dibujo 2 b.
Nueva teoría. La presión del aire sobre la paja es menor, por sorber, que sobre la superficie del líquido del vaso. Por eso sube el líquido por la pajita.


Con la teatralidad de la experiencia de los hemisferios de Magdeburgo se ayudó, por el impacto que produjo en un público tan notable, a ir consolidando las nuevas ideas frente a las viejas. 


Fuente:
http://centros5.pntic.mec.es


domingo, 2 de junio de 2013

La Lágrima Infinita, Hilarión Cabrisas




¡Esa!… La que en el alma llevo oculta;
la que no salta afuera ni se expande
en la pupila; la que a nadie insulta
en un alarde de dolor: la grande,

la infinita, la muda, la sombría,
la terca, la traidora, la doliente
lágrima de dolor, lágrima mía,
que está clavada en mí profundamente!

La que no da una tregua ni un consuelo
  de dulce sollozar. La que me hiere,
y me punza, y me obsede, y pone un velo
turbio en mis ojos; la que nunca muere

ni nace a flor de rostro; la que nunca
refrena su latir; la que no intenta
asomarse a la faz y queda trunca,
y hace la pena interminable y lenta…

Cántaros secos, áridos, mis ojos;
páramos sin frescura ni rocío;
febricitantes de escrutar los rojos
límites, del espacio y del vacío…

¡Esa!… La que no llega, ni ha llegado,
ni llegará a los ojos nunca… ¡nunca!…
Mi lágrima tenaz que no ha mojado
  el Sahara estéril de mi vida trunca,

¡Ésa… no la verás, porque en la calma
de mis angustias, se ha trocado en perla!
Para verla hace falta tener alma;
y tú, ¡no tienes alma para verla!…





"Lágrima...Es cuando un corazón triste deja a los ojos que hablen por él."
 
"Adiós, es cuando un corazón que se va, deja la mitad con quien se queda..."
 
 
 

Pigmalión y Galatea



Según cuenta la leyenda, en Chipre, un joven escultor de gran talento llamado Pigmalión odiaba los defectos de las mujeres y había jurado no casarse jamás, ya que su arte le bastaba. Sin embargo, siempre ocurría que la estatua a la que dedicaba todo su genio representaba a una mujer. Con extremo cuidado y gran paciencia pasaba su cincel sobre una estatua de mármol que se convirtió en la más exquisita obra de arte. Como Pigmalióm aún no estaba satisfecho, siguió buscando la perfección y la estatua se hizo tan bella que su creador sintió algo extraño: se había enamorado de la forma nacida de sus manos. El escultor besaba a la estatua, cuyos labios rígidos no podrían devolverle el beso y seguí impasible y fría. Él la vistió con trajes suntuosos y le ofreció muchos regalos. Por las noches la acostaba en un lecho y la envolvía en suaves y cálidas mantas... Pasado un tiempo, Pigmalión se dio cuenta que ese juego no podría continuar ya que era terriblemente desgraciado. La diosa del amor, Venus, supo de la desdicha y decidió ayudar al joven escultor, quien le había rogado que le permitiera hallar una muchacha parecida a la estatua que había realizado. Un día, Pigmalión encontró a la estatua más bella que nunca en su pedestal. La acarició y retrocedió enseguida, ya que había sentido un poco de calor en sus manos. Besó los labios de la estatua y éstos se humanizaron al contacto con los suyos. Tocó los brazos, la espalda... Como cera que se funde al sol, desapareció la dureza del mármol. La tomó por la muñeca y sintió el pulso. "¡Venus! -se dijo-. ¡Esto es obra de la diosa!" Y, con gratitud y alegría desbordantes, tomó a la amada en los brazos embargado de felicidad... Venus honró la boda con su presencia. Pigmalión, otorgó a la joven el nombre de Galatea y su hijo, Épafo, dio el suyo a la ciudad favorita de Venus.






 Efecto Pigmalión


El efecto pigmalión es uno de los sucesos que describe cómo la creencia que una persona tiene sobre otra puede influir en el rendimiento de esta otra persona. Esto supone, por tanto, algo importante de conocer y estudiar para los profesionales del ámbito educativo, laboral, social y familiar.
El efecto pigmalión se puede identificar de las siguientes maneras:
  • Suceso por el que una persona consigue lo que se proponía previamente a causa de la creencia de que puede conseguirlo.
  • "Las expectativas y previsiones de los profesores sobre la forma en que de alguna manera se conducirían los alumnos, determinan precisamente las conductas que los profesores esperaban." (Rosenthal y Jacobson).
  • Una profecía autocumplida es una expectativa que incita a las personas a actuar en formas que hacen que la expectativa se vuelva cierta.

Efecto pigmalión positivo: El efecto pigmalión positivo se refiere a aquel que produce un efecto positivo en el sujeto, de forma que afianza el aspecto sobre el cual se produce el efecto, provocando un aumento de la autoestima del sujeto y del aspecto en concreto.
Efecto pigmalión negativo: El efecto pigmalión negativo es aquel que produce que la autoestima del sujeto disminuya y que el aspecto sobre el que se actúa disminuya o incluso desaparezca.

Ámbitos del efecto pigmalión

Educativo

Rosenthal y Jacobson estudian el efecto Pigmalión desde la perspectiva de la teoría de la profecía autorrealizada. Esta teoría la entendemos como uno de los factores que influyen en la motivación de los alumnos en el aula. Aparentemente parece que es un efecto mágico, pero no lo es, lo que ocurre es que los profesores formulan expectativas acerca del comportamiento en clase de diferentes alumnos y los van a tratar de forma distinta de acuerdo con dichas expectativas. Es posible que a los alumnos que ellos consideran más capacitados les den más y mayores estímulos, más tiempo para sus respuestas, etc. Estos alumnos, al ser tratados de un modo distinto, responden de manera diferente, confirmando así las expectativas de los profesores y proporcionando las respuestas acertadas con más frecuencia. Si esto se hace de una forma continuada a lo largo de varios meses, conseguirán mejores resultados escolares y mejores calificaciones en los exámenes.

Laboral

Si un empleado recibe la continua aceptación de su jefe, es muy posible que aquél exhiba un alto desempeño en sus funciones y por tanto su rendimiento sea más alto, a la vez que efectivo. Si por el contrario, sus capacidades son siempre cuestionadas por parte del superior, la actitud indiferente y desmotivación por parte del subordinado irán aumentando, lo que incuestionablemente conllevará una disminución de la cantidad y calidad de su trabajo. En el mundo de la empresa, el Efecto Pigmalión viene a significar que todo jefe tiene una imagen formada de sus colaboradores y les trata según ella; pero lo más importante es que esa imagen es percibida por el colaborador aunque el jefe no se la comunique. De tal manera que cuando es positiva, todo va bien, pero cuando es negativa, ocurre todo lo contrario.

Social

En todos los grupos sociales, la tradición cultural asigna normas de comportamiento a las que se espera que se adapten sus miembros. Generalmente implícitas, estas normas imponen códigos de conducta que no es fácil rehuir, por ejemplo, el que una mujer deba tener gestos delicados o que si la familia de una persona es adinerada, entonces esa persona debe vivir en una casa lujosa. Lo que empieza como una imitación por parte de los hijos de lo que hacen sus padres se convierte en su propio modo de ser . Esto quiere decir que las personas adquieren un rol a partir de los demás, y acaban creyéndolo propio. Se puede decir entonces, que somos lo que los demás esperan que seamos. El sociólogo Merton, en 1948, aplicó este concepto al ámbito sociológico, idea que podría explicar parte de la crisis económica actual. Este autor dice que el miedo a una quiebra bancaria, en un inicio sin fundamento, lleva a que los ciudadanos retiren sus depósitos de dicho banco por lo que, efectivamente, lo llevan a la quiebra. También aplica dicho concepto a los prejuicios sociales desde el mismo planteamiento.

Pygmalión y Galatea, por Angelo Bronzino (1530)‎.

Investigaciones sobre el efecto pigmalión
 

Estudio de la motivación humana


David C. McClelland.
David C. McClelland realizó un “Estudio de la motivación humana”, en el cual se encuentra un epígrafe dedicado al efecto pigmalión. En este apartado se explica que Rosenthal (1966) demostró como las expectativas o sesgos de un investigador influía en el comportamiento de los sujetos estudiados, independientemente del contexto o ámbito en que la investigación se llevara a cabo. Esta investigación la llevo al ámbito educativo, junto con Jacobson en el libro Pygmalion in the Classroom, donde se encuentran resumidamente, las conclusiones anteriormente expuestas en el apartado del efecto pygmalión en el ámbito educativo. A continuación, McClelland expone un estudio sobre un caso del ámbito escolar en el que se realizaron test de capacidades a alumnos negros del casco urbano de entre 7 y 11 años y del segundo al quinto grado. Una vez evaluados dichos test se les comunicó a los profesores que una mitad de cada clase, elegida al azar, era muy brillante mientras que de la otra mitad se dieron los resultados reales. Los resultados de esta investigación fueron que la mitad de las clases que se habían considerado más capacitados obtuvieron un progreso mayor al final de curso, siendo elegidos al azar, que la otra parte de la clase cuyos resultados comunicados al profesorado eran reales. También se observaron diferencias de rendimiento de un grado a otro. Como conclusión, McClelland defiende que, al considerar los profesores más inteligentes a ciertos estudiantes, éstos tienden a rendir más.
Críticas al efecto pigmalión
 
Una de las críticas más importantes que se le hacen a este efecto es que está basado en su ambigüedad, ya que como anteriormente se ha comentado, éste puede ser tanto negativo como positivo. Podría entenderse de varias maneras o admitir distintas interpretaciones y dar, por consiguiente, motivo a dudas, incertidumbre o confusión.
Sin embargo el hecho de que los efectos puedan ser negativos o positivos no quiere decir que exista ambigüedad alguna en la descripción de dicho efecto, pues estamos hablando de dos posibilidades bien diferenciadas y que residen de forma implícita en la propia definición de éste. Siguiendo el ejemplo de la clase con alumnos de similar capacidad, los resultados académicos de algunos de ellos fueron más positivos de lo esperado y de otros fueron más negativos, sin dar por ello pie a ningún tipo de confusión, dudas o incertidumbre.


Fuente:
http://es.wikipedia.org
http://poesiaenelalma.blogspot.com.es


En el mundo genial de las cosas que dices, Maldita Nerea

En el mundo genial de las cosas que dices,
hay historias de buenos y malos felices,
ceremonias de vivas, sonrisas al verte
como diablos se puede tener tanta suerte

En el mundo genial de las cosas que dices,
hay tesoros de nadas, planetas en grises
con millones de estrellas que llenan mi mente
yo no sé si se puede quererte más fuerte

Y adelante, hacia la luna, donde quiera que este
Que somos dos, y es solo una, y yo ya estuve una vez
Ven dime: no, no, se duerme a mi lado, he vuelto a caer y sigue:
tres, seis te llevo a mi lado, ya no te puedo perder

Y a ese mundo genial de las cosas que dices,
no le falta ni amor, ni verdad ni matices
tu secreto ha entendido el calor de tenerte,
no me faltes mi vida, no puedo perderte

Y en el mundo genial de las cosas que vives,
hay castillos de luz y de herreros que dices
que la vida es mejor con palabras de suerte,
como diablos se puede quererte tan fuerte,

Y adelante, hacia la luna, donde quiera que este,
que somos dos, y es solo una, y yo ya estuve una vez,
y sigue: no, no, se duerme a mi lado, he vuelto a caer y sigue:
tres, seis, te llevo en mis manos, ya no te puedo perder.

Y adelante, es solo una, donde quiera que este,
tú y yo dos, y la fortuna, que vuelve siempre otra vez
y sigo: no, no, se duerme en tus manos, vuelvo a caer y sigo:
tres, seis, me quedo a tu lado, ya no me puedes perder.


¿Por qué el helio hace que la voz suene más aguda?



¿Cómo se produce la voz?
Los seres humanos emitimos sonidos haciendo que las cuerdas o pliegues vocales vibren mientras espiramos el aire de nuestros pulmones.
Existen dos cuerdas vocales, propiamente dichas, que se encuentran en el interior de la laringe, a la altura de la "nuez" o abultamiento anterior de la misma (tras el cartílago tiroides).

Son unos pliegues membranosos, muy resistentes, unidos a los músculos de la laringe y que dejan un hueco entre ellas, por el que pasa el aire. Este hueco se llama glotis.
Mientras respiramos, sin hablar, las cuerdas vocales se encuentran relajadas y dejan un amplio hueco entre ellas, por el que pasa el aire sin oposición y, por tanto, sin que se origine sonido alguno.
Cuando deseamos articular sonidos, los músculos espiratorios se contraen, aumentando la velocidad del aire que atraviesa la laringe. Además, sus músculos se contraen y las cuerdas se tensan, haciendo que el tamaño de la glotis se reduzca y la salida del aire a presión las haga vibrar, originando sonidos. Los movimiento de la boca, especialmente la lengua, nos permiten articular diferentes sonidos y pronunciar palabras.

La intensidad de la voz y los distintos tonos que podemos emitir dependen de la velocidad a que expulsemos el aire y a las interrupciones en dicha salida, controladas inconscientemente. Cuanto más tensas estén las cuerdas vocales, más agudo será el sonido emitido.
Cada persona tiene un tono de voz característico y personal, que depende de la forma y tamaño de las cuerdas vocales (en los hombres se hacen más gruesas durante la adolescencia, por lo que la voz se vuelve más grave).También influyen en la voz el tamaño y forma de la laringe, senos nasales y boca, principalmente.


No muchos habremos hecho físicamente el experimento de inhalar gas helio, pero sí que lo hemos visto por televisión, youtube etc, y resulta muy curioso la voz que se les pone a algunos. ¿Pero por qué ocurre? ¿Qué componentes o propiedades tiene el gas helio para que al inhalarlo, a través d un globo, por ejemplo, nos ponga la voz aguda? Vamos a averiguarlo.

Nos ponemos al día con la física y decimos que el gas helio es menos denso que el aire.  Esto quiere decir que el movimiento en condiciones de helio es mucho más fluido que en otras condiciones de mayor densidad. Cuando hablamos en nuestra vida cotidiana, las cuerdas vocales vibran conforme a una frecuencia, pero una de las curiosidades del helio es que permite a las cuerdas vocales vibrar mucho más rápido.
Os pongo un ejemplo para su comprensión. Las cuerdas de un instrumento son más gordas cuánto más graves sean ¿no?, una cuerda fina tendrá una frecuencia de movimiento mucho más grande, y por eso suena de forma aguda. En cambio una cuerda gorda, de tonos graves, vibra con mucha menos frecuencia que el resto de notas agudas, por lo que su sonido es pesado y grave. (¿os habéis dado cuenta de que acabamos de asociar grave con pesado? ¿Un principio de sinestesia?).

La atmósfera del aire y del gas helio

El aire se desplaza a 343 m/s a 20º C, ya lo mencionamos cuando os hablábamos del fenómeno del eco. En cambio, el gas helio se desplaza a una velocidad de 965 m/s a 0º C.  Esto son casi 3 veces más rápido, 2,81 para ser más concretos. Si lo extrapolamos a las condiciones de vibración de nuestras cuerdas vocales resulta que generamos un sonido 3 veces más agudo, aproximádamente.

Utilidades del gas helio

El gas helio, a parte de para hacernos reír, también se utiliza para muchas otras cosas de gran importancia. Aquí os decimos cuáles, aunque hay muchísimas más:
  • Es agente refrigerante de reactores nucleares.
  • Se utiliza en cromatografía de gases.
  • Coo imanes en superconductores.
  • En túneles de viento supersónicos.
  • En aplicaciones médicas para resonancia magnética.

¿Es peligroso hacer el experimento del gas helio y la voz aguda?

Se puede experimentar, por supuesto, pero se debe abusar del mismo, ni inhalar mucha cantidad. ¿Por qué? Cuando se absorben grandes cantidades de helio puede provocar asfixia, mareos, pesadez, dolor de cabeza, ruptura de tejido pulmonar, etc. Vamos, que mejor tener cuidado.

¿Y hay algo que permita tener la voz grave?

O sea, el antagonista del helio. Pues sí, es el hexafluoruro de cobre, y actúa de forma opuesta a la del helio, debido a que tiene una densidad mayor a la del aire, por lo que las cuerdas vocales vibran más lento y produce sonidos más graves.


Fuente:
http://www.lavidacotidiana.es
http://candidoweb-biocuriosidades.blogspot.com.es





¿Por qué ponen piedras en la vía del tren?




Esas piedras reciben el nombre de balastro o balasto que es, según el diccionario: la ‘capa de grava o de piedra machacada, que se tiende sobre la explanación de los ferrocarriles para asentar y sujetar sobre ella las traviesas’.
El balasto sujeta la vía en su emplazamiento y le proporciona el drenaje adecuado, a la vez que reparte la presión bajo la traviesa para impedir que el subsuelo blando se dañe con el peso de los trenes (deformando con ello el trazado de la vía). Ofrece una superficie sólida pero con una cierta elasticidad que permite absorber las vibraciones.
El tamaño del balasto se encuentra entre 2,5 y 6 cm, el adecuado para que, bajo la presión de los trenes, estas piedras se ajusten unas con otras formando un armazón capaz de distribuir el peso hacia afuera y hacia abajo. Y para permitir un drenaje rápido de las aguas pluviales y la evaporación de la humedad del subsuelo.
El grosor de la capa de balasto depende del tipo de trenes que tengan que circular por la vía. Para trenes de alta velocidad se coloca una capa de 30 cm de grosor, pero en otros trenes de menor velocidad el grosor es de unos 22 cm. Si la vía está asentada sobre una tierra blanda, se extiende el balasto sobre una capa de arena.
La capa de balasto sobresale de las traviesas por sus extremos formando una banqueta que, frecuentemente, tiene en las curvas mayor grosor y sobresale aún más para resistir la presiones laterales, evitando que los raíles se desplacen hacia afuera y se modifique el ancho de vía. Los raíles soldados necesitan que esa banqueta de balasto sea igualmente ancha en los tramos de vía rectos, para, de ese modo, impedir que se curven con tiempo caluroso.


En algunos puentes, túneles, trayectos urbanos… el balasto se sustituye por una placa de hormigón, siendo éste un sistema que goza de ventajas sobre el balasto tradicional. Admite mayor carga, es más seguro y fiable, disminuye las vibraciones y cuesta menos de mantener, amén de que es el más adecuado para los trenes de alta velocidad; pero es mucho más caro que el balasto, por lo que su uso se limita.


Nota sabionda: Antiguamente, el material que más se utilizaba era la piedra caliza triturada, ya que era muy abundante, En la actualidad se usan piedras más duras, como el granito o grava lavada.
Nota sabionda: La presión bajo una traviesa, con un tren circulando sobre ella, puede llegar a ser de 6,8 kg/cm2.

Fuente:
http://www.sabercurioso.es




Deseos, Mar Horno García


Un charlatán conduciendo un carromato desvencijado fue la novedad entre el tropel de feriantes que por las Fiestas de San Amador siempre llegaban al pueblo.
—¡Vengan, vengan, pócimas crecepelo, vigorizantes masculinos, camisones de seda, estrellas de los deseos, ünguentos milagrosos para el dolor, alfombras persas! 
En cuanto lo oyó, trotó hasta el pequeño circo y se ofreció para hacer cualquier faena. Cuando le pagaron un par de perras, corrió hasta la carreta del mercachifle. 
—Por esto sólo te puedo dar tres pequeñitas, le dijo socarrón el buhonero, entregándole un frasquito. 
El niño esperó hasta que se hizo oscuro. Entonces se deslizó entre las callejuelas, saltó la verja y encontró a tientas lo que buscaba. Abrió el frasco y sopló el polvo de estrellas sobre la tumba. Después se acostó sobre ella y pegó la oreja todo lo que pudo al frío mármol. Así estuvo durante horas hasta que se quedó dormido mientras susurraba, despacito, "ven aquí mi amor, que eres la estrella más bonita de mi cielo", lo que siempre le decía su madre mientras lo peinaba para ir al colegio. Si alguien hubiera estado allí, quizás hubiera visto , o no, cómo una mano quimérica acariciaba su carita.

sábado, 1 de junio de 2013

Cuando vas silenciosa, Víctor Botas

 
 
Cuando vas silenciosa
—quieto silencio rojo del rubí
cauta serenidad de los felinos—
bajo la sombra verde de los árboles
y pisas las aceras
y pasas circunspecta entre la gente
con el periódico en la mano
y una bolsa de pan
                              y los cabellos
como de oro
                     atónito
uno no puede más que preguntarse
cómo es posible que todas esas cosas
que componen el mundo
en este instante
                         —la realidad
tu realidad
                 la mía—
sigan como si tal
                            indiferentes
                                               —el tendero
delante de su tienda
                                el mar
tranquilo
esta leve molestia en un zapato
el guardia que dormita
en una esquina—
y no haya un verdadero cataclismo
ni pase nada
                    nada
de nada
             coimes
                        (Salvo claro
la debacle que armas en mi cuerpo
y en este mirar mío que te acecha
obsesionado
                    torpe
detrás de una retina y unas gafas.)



Desde mi cielo, Mago de Oz



Ahora que esta todo en silenci
y que la calma me besa el corazon,
os quiero decir adios,
porque a llegado la hora de que andeis el camino ya sin mi,
hay tanto por lo que vivir,
no llores cielo y vuelvete a enamorar,
me gustaria volver a verte sonreir,
pero mi vida yo nunca podre olvidarte
y solo el viento sabe lo que as sufrido por amarme,

Hay tantas cosas que nunca te dije en vida
que eres todo cuanto amo
y ahora que ya no estoy junto a ti te cuidare desde aqui
..se que la culpa os acosa y os susurra al oido
"pude hacer mas", no ahi nada que reprochar,
ya no ahi demonios en el fondo del cristal
y solo bebo todos los besos que no te di,
pero mi vida yo nunca podre olvidarte
y solo el viento sabe lo que has sufruido por amarme..
ahi tantas cosas que nunca te dije en vida;
que eres todo cuanto amo y ahora que no estoy junto a ti..
vivo cada vez que hablais de mi y muero otra vez si llorais,
he aprendido al fin a disfrutar y soy feliz,
no llores cielo y vuelvete a enamorar,
nunca me olvides me tengo que marchar,
pero mi vida yo nunca podre olvidarte
y solo el viento sabe lo que has sufrido por amarme,
hay tantas coas que nunca te dije en vida;
que eres todo cuanto amo y ahora que ya no estoy junto a ti...
desde mi cielo os arropare en la noche
y os acunare en los sueños y espantare todos los miedos,
desde mi cielo os esperare escribiendo,
no estoy solo pues me cuidan la liberta y la esperanza,
yo nunca os olvidare..


Respóndeme (fragmento), Susanna Tamaro

Me había preguntado siempre qué es el amor, pero nunca qué es la vida. Venimos al mundo y somos el himno mismo de la precariedad. Basta un virus un poco arrogante, un golpe ligero en la nuca para que nos deslicemos a la otra parte.
Somos un himno a la precariedad y una invitación al mal, a hacérnoslo mutuamente los unos a los otros. Una invitación que hemos aceptado desde el primer día de la creación. La hemos aceptado por obediencia, por pasión, por pereza, por distracción. Te mato para vivir. Te mato para poseer. Te mato para librarme de ti. Te mato porque amo el poder. Te mato porque no vales nada. Te mato porque quiero vengarme. Te mato porque matar me da placer. Te mato porque me molestas. Te mato porque me recuerdas que a mí también me pueden matar.

Todo en el mundo tiene su contrario. El Norte y el Sur. Lo alto y lo bajo. El frío y el calor. El macho y la hembra. La luz y la oscuridad. El bien y el mal. Pero entonces, si es así verdaderamente, ¿por qué es posible decir: «Te mato» y no es posible decir: «Te devuelvo la vida»? La vida nació antes que el hombre y ningún hombre es capaz, con su sola voluntad, de crear la vida. «¡Muere!», podemos gritar, pero no: «¡Vive!». ¿Por qué? ¿Qué se esconde en este misterio?
Me había preguntado siempre qué es el amor, pero nunca qué es la vida. Venimos al mundo y somos el himno mismo de la precariedad. Basta un virus un poco arrogante, un golpe ligero en la nuca para que nos deslicemos a la otra parte.