lunes, 22 de julio de 2013

¿Por qué no?




“La indefensión aprendida es un tecnicismo que se refiere a la condición de un ser humano o animal que ha aprendido a comportarse pasivamente, sin poder hacer nada y que no responde a pesar de que existen oportunidades para ayudarse a sí mismo, evitando las circunstancias desagradables o mediante la obtención de recompensas positivas.” (wikipedia.com)

A veces creemos que los únicos males sociales son las adicciones o la delincuencia, pero esa manera sutil en la que el sistema nos ha venido incapacitando hasta manipular nuestra esperanza, también debería ser catalogada como “mal social”. El ingenio característico de generaciones pasadas está casi extinto y aunque las nuevas técnicas de negocios nos animan a ser emprendedores, una gran parte de la gente no se lo hace porque antes de terminar de concebir la idea se declara incapaz y la tilda de fracaso. Estamos como aquel elefante de la historia al que le ataron una pata cuando era pequeño y aún después de haber crecido y con capacidad de romper su atadura sin un mayor esfuerzo, permaneció allí. Creyó que no podía y ni siquiera hizo el esfuerzo.

¿Cuántas veces ha descartado una opción sin siquiera intentar, a sabiendas de que tiene el potencial de enfrentar el reto? ¿Cuántas veces ha creído que algo es imposible para usted sin que haya una limitación física o intelectual que le impida el acceso? ¿Cuántas veces se ha quedado de brazos cruzados porque otra persona le dijo que usted no puede? La respuesta a estas preguntas puede explicar su estatus actual. Yo quisiera, cual gurú de la superación personal, decir que por haber asumido mis retos y por no declararme incapaz, hoy soy una persona de éxito. Pero no, estoy a mucha experiencia de distancia de ser “gurú” en cualquier disciplina y hablo desde la sinceridad de quien ha dejado pasar muchas oportunidades importantes por culpa de barreras que yo misma he creado.

• No aplico para esta posición porque no sé mucho de esto.
• No participo en esta jornada porque no soy suficientemente lista.
• No puedo estudiar “X” carrera porque soy negra, vivo en un país en vías de desarrollo y una vez graduada no podría ejercer.

¿Verdad que son excusas tontas? Pues créame si le dijo que en excusas mas tontas que esas muchos se han cobijado para no hacer nada y quejarse de lo “injusta que es la vida”.

Es bueno que seamos conscientes de nuestras capacidades, obviamente habrá cosas que no podemos hacer porque cada cual tiene un talento distinto, pero si en algún momento cree que no puede hacer o conseguir algo, primero pregúntese ¿Por qué no? Y luego decida. Este mundo es para “locos” y valientes, hay que tener un poco de cada cosa para aceptar el reto de materializar sueños que en algún momento creímos imposibles, pero más vale correr el riesgo de fracasar que vivir con el remordimiento de no haberlo intentado (aunque suene un cliché). Hay que olvidarse de los NO, buscar la forma de aprovechar el potencial que cada uno tiene y atreverse.



Fuente:
http://www.culturizando.com



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