viernes, 19 de julio de 2013

Las manos: música, poesía...¿Por qué tenemos líneas en las palmas de las manos?




Científicamente hablando las líneas de nuestras manos, llamadas pliegues de flexión palmar, ayudan a estirar la piel de la mano y apretar.

Los pliegues palmares se forman en el útero alrededor del tercer mes de gestación. La mayoría de las personas tienen tres pliegues y otras solo uno (conocido antiguamente como pliegue simiesco). Este último caso, presente en 1 de cada 30 personas, pueden mostrar indicios de problemas con el desarrollo y están asociados a trastornos como el síndrome de Down. El grosor y número de pliegues también dependen de factores tales como la herencia familiar y la raza.



Me tienes en tus manos


Me tienes en tus manos
y me lees lo mismo que un libro.
Sabes lo que yo ignoro
y me dices las cosas que no me digo.
Me aprendo en ti más que en mi mismo.
Eres como un milagro de todas horas,
como un dolor sin sitio.
Si no fueras mujer fueras mi amigo.
A veces quiero hablarte de mujeres
que a un lado tuyo persigo.
Eres como el perdón
y yo soy como tu hijo.
¿Qué buenos ojos tienes cuando estás conmigo?
¡Qué distante te haces y qué ausente
cuando a la soledad te sacrifico!
Dulce como tu nombre, como un higo,
me esperas en tu amor hasta que arribo.
Tú eres como mi casa,
eres como mi muerte, amor mío.

Jaime Sabines

 

Enséñame tus manos, Alejandro Sanz


 A veces las cosas se tuercen te digo por cierto
y te encuentras frente a ese desierto abierto
con el hielo mudo y el coraje lento
tan viejo como el mismo mundo
el cariño y el despecho,
el camino se hace andando,si
pero un desierto es un desierto

Ya sé por qué le ganó a nuestro labio el silencio
y es que el reloj no tiene el tiempo
no tiene el miedo
el caso es que no conseguimos aislarnos del resto de este mundo
donde los humanos,cambian los sueños por aire
dame alguna excusa que nos salve
o que nos traguen siete mares
pero no me quites el coraje

Enséñame tus manos
abre las palmas que las vea
y ahora, dime si aún te queda un poco de esperanza en ellas
enséñame tus manos, esas, con las que nos acariciamos
y hoy nos hacemos, tanto daño, tanto daño amor

Tal vez por qué para ti sólo soy un cero a la izquierda
y no hay manera de que multiplique mi cariño por tus ganas,
y nos den más que cero

Ya sé por qué le ganó a nuestro labio el silencio
y es que el reloj no tiene el tiempo
no tiene el miedo
no tiene el fuego...
no te preocupes, que hoy es domingo y Dios descansa
disfrutemos del momento y de este sitio que nos regala

Dame alguna excusa que nos salve
o que nos traguen siete mares
pero no me quites el coraje

Enséñame tus manos
abre las palmas que las vea
y ahora, dime si aún te queda un poco de esperanza en ellas
enséñame tus manos, esas, con las que nos acariciamos
y hoy nos hacemos, tanto daño...



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada