martes, 18 de diciembre de 2012

James Cook, el modesto origen de un visionario lobo de mar.

 De pasar una infancia difícil y de tener que valerse por si mismo a muy temprana edad, James Cook descubre su pasión por la navegación casi por casualidad, pero una vez que se subió a un barco, su vida, y la de muchas otras personas, cambió para siempre. Navegante infatigable explorador y cartógrafo de gran talento.
  
James Cook nació el 27 de octubre de 1728 en una pequeña aldea de Yorkshire llamada Marton. Su familia se mudó enseguida a Great Ayton, donde el padre construyó una casa que en la actualidad ha sido trasladada, piedra a piedra, a unos jardines públicos de Melbourne, en Australia.
En la escuela de Great Ayton mostró talento y predisposición para el dibujo, pero su educación se vió interrumpida por la necesidad de ganarse la vida. La suya era una familia modesta, y su padre lo colocó como aprendiz en la tienda de alimentación que un tal señor Sanderson tenía en Staithes. Cuando James se mudó a Staithes, descubrió una pequeña ciudad portuaria en la que solía trabajar casi todo el día y dormir bajo el mostrador de la tienda. Pero su mayor afición era aprovechar su escaso tiempo libre para escuchar relatos de viajes en el puerto o a la puerta de la taberna. Al cabo de un año y medio, probablemente contando con la aprobación del señor Sanderson que no le veía contento en su trabajo, James caminó una veintena de kilómetros hasta Whitby, donde se ofreció en un barco carbonero que estaba anclado en el puerto.


Mapa de la costa de Terranova realizado por James Cook y Michael Lane.

El piloto simpatizó con él y lo envió a ver a los propietarios, los Hermanos Walker, que lo contrataron. El barco cubría la ruta de Newcastle a Londres, pero en algunas ocasiones se salía de ella dando al joven James la oportunidad de conocer Noruega, Irlanda y el Mar Báltico. Durante años progresó en su trabajo, obteniendo el título de piloto y llegando incluso a capitanear uno de los barcos de la pequeña flota carbonera. 
 
Cuando estalló la Guerra de los Siete Años, decidió alistarse y fue enviado a Canadá, donde se le confió el mando de un buque, el "Mercury", bajo las órdenes del Almirante Saunders. La flota estaba ocupada en el asedio de Québec, y a Cook le fue confiada la importante tarea de cartografiar el canal de St. Lawrence, todavía bajo el poder de los franceses. Trabajó por las noches con un pequeño bote y en grave riesgo de su vida, pero el resultado que obtuvo fue excelente. No se sabe cómo logró, durante aquellos años de carbonero, aprender las complicadas técnicas de la cartografía y la topografía, así como dominar la Matemática y la Astrología hasta el punto de aportar a la Royal Society documentos que demuestran una notable maestría en estas ciencias.
A la vuelta de este viaje a Canadá, fue propuesto para dirigir la expedición astronómico - geográfica que partía hacia Tahití.
El primer viaje de James Cook (1768 - 1771).
El primer viaje del Capitán Cook tiene una doble motivación; oficialmente la expedición partía para realizar observaciones astronómicas del paso de Venus por delante del Sol, que según los cálculos de Halley debía tener lugar el 3 de Junio de 1769. Este fenómeno iba a posibilitar el cálculo de la distancia Tierra - Sol y uno de los mejores lugares para observarlo era Tahití.
Cuando el Almirantazgo ya tiene decidido enviar una expedición, entra en juego un famoso naturalista de la época, Dalrympe que había jurado encontrar el continente austral.

La existencia de este continente ya era intuida desde antaño. El propio Magallanes creía que lo encontraría, pero durante más de 200 años se había buscado sin resultado. Científicos de la época como Charles de Brosse afirmaban que para mantener el equilibrio, la Tierra debía tener un enorme continente en su parte desconocida y aunque se conocía la existencia de Australia desde 1605, se suponía que debía existir una masa de tierra donde hoy sabemos que sólo hay un gran océano salpicado de islas.
Pero el Almirantazgo no está dispuesto a poner al mando de sus naves a un civil como Dalrympe, por lo que se busca a un capitán que esté dispuesto a zarpar en esa expedición. Aparece Cook, desconocido hasta el momento, que viene recomendado por la Royal Navy.

Estando ya al mando de la expedición se encarga de designar barco y tripulación. Como barco escoge al Endeavour, uno de los carboneros que conocía tan bien, barcos con mucho espacio para víveres y mercancías. Tiene una cabida de 370 barriles, mide 35 m de eslora y 9 m de manga. Los camarotes son exiguos, pero Cook tiene que acondicionar el interior de la embarcación para instalar a los científicos y su material. Además el barco está armado con seis cañones.
Entre la tripulación a enrolar, le vienen impuestos una serie de civiles que tendrán el encargo de realizar los diferentes trabajos científicos, entre los que destacan: 

. Alexandre Buchan, dibujante paisajista.
. Sidney Parkinson, dibujante naturista.
. Joseph Banks, especialista en Historia Natural. 

Mapa con los viajes de James Cook.
Viajes de James Cook: en rojo el primer viaje. en verde, el segundo viaje. Y en azul el tercer viaje.
También han de enrolarse astrónomos y naturistas. Cook conoce los problemas de los grandes viajes y para evitar las desnutriciones y el escorbuto, recurre a alimentos que ya habían probado su eficacia en estos asuntos, como la remolacha o los jugos de frutas.
La expedición parte el 24 de Agosto de 1768 desde el puerto de Plymouth en dirección al Estrecho de Magallanes con casi 100 personas a bordo. Llegan a Tahití 7 meses después, a tiempo para realizar las observaciones programadas.

Una vez conseguido con éxito el primer objetivo de la misión, pasan a buscar el continente Austral, para lo cual toman rumbo Sur. En Octubre de 1769 divisan una gran masa de tierra que ellos piensan es el continente, pero en realidad acababan de descubrir Nueva Zelanda. Son atacados por los nativos maorís y se ven obligados a abrir fuego, después comienzan una exploración minuciosa de la costa levantando mapas de gran calidad, hasta que llegan al punto de partida, certificando así que en realidad han encontrado dos grandes islas separadas por un estrecho que hoy lleva el nombre de Cook.
En Marzo de 1770 toman el camino de regreso por el Oeste explorando las costas de Nueva Holanda (actualmente Australia) y recogiendo numerosas muestras vegetales y animales, ante tan gran cantidad de nuevas especies por clasificar llegan incluso a dar el nombre de Botany Bay (Bahía de la Botánica) a la bahía donde actualmente se encuentra Sidney. Siguen remontando hacia el Norte hasta que embarrancan en la gran barrera de coral australiana, lo que les obliga a detenerse para carenar el barco.

En Julio de 1771 llegan a Inglaterra cobrando Cook gran fama por el éxito de la misión. 

Poco tiempo después de su regreso, James Cook fue ascendido a comandante, siendo de nuevo comisionado por la Royal Society para buscar la Terra Australis. Durante su primer viaje había demostrado mediante la circunnavegación de Nueva Zelanda que no estaba unida por el sur a una masa continental mayor, y aunque mediante la cartografía de casi la totalidad de la costa este de Australia había demostrado que era de tamaño continental, se suponía que la buscada Terra Australis se extendía hacia el sur. A pesar de las evidencias, muchos de la Royal Society aún creían que ese continente debía existir. Inglaterra estaba a la cabeza en las exploraciones científicas y no tenía intención de perder su hegemonía.
En menos de un año se empiezan los preparativos para una segunda exploración, solo que ahora Cook piensa buscar el continente mucho más "abajo" de lo que haya navegado nadie antes. El 13 de Julio de 1772 parte una nueva expedición, esta vez con dos carboneros de Whitby: el Resolution y el Adventure y con un gran equipo de científicos a bordo entre los que están:

. Forster naturalista.
. Wales astrónomo.
. William Hodges pintor.


La Resolution y la Adventure en la Bahía Matavai. Lienzo realizado por William Hodges, miembro de la expedición.
En este viaje, Cook comandó la nave HMS Resolution, mientras que Tobias Furneauz comandó la nave compañera HMS Adventure. La expedición circunnavegó el globo terráqueo a muy alta latitud sur, convirtiéndose de este modo en uno de los primeros en cruzar el círculo polar antártico, hito alcanzado el 17 de enero de 1773, alcanzando 71º 10' sur.
También descubrió Georgia del Sur y las Islas Sandwich del Sur. En la niebla antártica, los dos barcos se separaron. Furneaux fue hacia Nueva Zelanda, en donde perdió algunos de sus hombres por una pelea con los Maoríes, y luego navegó hacia Gran Bretaña, mientras que Cook continuó explorando la Antártida.

Estando ya al mando de la expedición se encarga de designar barco y tripulación. Como barco escoge al Endeavour, uno de los carboneros que conocía tan bien, barcos con mucho espacio para víveres y mercancías. Tiene una cabida de 370 barriles, mide 35 m de eslora y 9 m de manga. Los camarotes son exiguos, pero Cook tiene que acondicionar el interior de la embarcación para instalar a los científicos y su material. Además el barco está armado con seis cañones.

Cook casi descubrío el continente antártico, pero volvió hacia el norte, en dirección a Tahití para reabastecer el barco. Posteriormente retomó su curso hacia el sur en un segundo intento infructuoso de encontrar el continente. En este tramo del viaje llevó con el a un jóven tahitiano llamado Omai, que demostró ser algo menos especialista sobre el Pacífico de lo que había sido Tupaia en el primer viaje. Durante el viaje de regreso, estuvieron en las Islas Friendly, Isla de Pascua y Vanuatu, en 1774. Sus informes sobre el retorno del viaje pusieron quietud sobre el popular mito de Terra Australis.

A pesar del ascenso que le otorgaron a su regreso y de un retiro honorario en la Royal Navy, decidió continuar su aventura y empezó a preparar el que sería su último viaje.


El tercer viaje de James Cook (1776 - 1779).

En su último viaje, James Cook se puso de nuevo al frente de su nave, el Resolution. Le acompaña el capitán Charles Clerke, al mando del HMS Discovry. Una de las razones que impulsaron a Cook a realizar este viaje, fue el status de "cosa curiosa" que había llegado a tener Omai en Gran Bretaña. Y es que tenemos que entender que en la sociedad inglesa de la época, los nativos de cualquier parte del mundo, eran considerados poco más que bestias exóticas. De este modo, entre otras cosas, Cook decidió que Omai regresara a su Tahití natal.

Una vez alcanzado este punto de la expedición, Cook viaja hacia el norte, convirtiéndose, en 1778, en el primer europeo que arriba a las Islas Hawaii, originalmente bautizadas como Islas Sandwich, en honor al cuarto conde de Sandwich, John Montagu que estaba al frente de la Royal Navy en esos momentos.

Se le trató con excelencia, ya que los nativos, impresionados por el despliegue británico, pensaban encontrarse ante la reencarnación de Lono, el dios de la fertilidad. Desde estas islas, viajó hacia el este, a fin de explorar la costa oeste de América del Norte, recorriendo y cartografiando toda la costa desde California hasta el Estrecho de Bering.

Mapa con los viajes de James Cook.
La muerte de James Cook en Kealakekua Bay, Hawai.
Cook regresó a las Islas Hawaii en 1779. El 14 de febrero, en Kealakekua Bay, unos nativos robaron un pequeño bote que pertenecía a Cook. Siguiendo una costumbre local, decidió tomar rehenes hasta que le fuera devuelto el bote, pero cometió la equivocación de secuestrar al rey de Hawaii, Kalaniopuu en lugar de a cualquier otro nativo.
Obviamente sembró la ira entre los lugareños y a raíz de un comportamiento totalmente irracional por su parte, enfrentándose a tiros a multitud de nativos en la playa, recibió varios disparos que acabaron con su vida.

De este modo tan absurdo fallecía unos de los mejores exploradores que ha dado la Historia.
Su legado.
Sin lugar a dudas, los once años que pasó James Cook viajando por el Océano Pacífico, contribuyeron enormemente al incremento de los conocimientos de que se disponían en Europa sobre el lugar, uno de los más desconocidos en aquellos momentos. La precisión con la que cartografió todas aquellas zonas por las que viajó fue de extraordinaria ayuda para la cartografía naval.

Como podemos imaginar, la representación de los mapas necesita de unos excelentes conocimientos de navegación que nos permitan determinar con exactitud la latitud y la longitud. Durante mucho tiempo, los navegantes pudieron determinar la latitud midiendo la distancia a sol o a una estrella de referencia mediante un sextante. Sin embargo la longitud era más difícil de determinar,ya que se expande con el aumento de la circunferencia de la Tierra desde el Ecuador. 

Réplica actual del Endeavour.
 La Tierra reliza una rotación completa, de 360º sobre su propio eje (un día sideral) una vez cada 24 horas; más exactamente en 23 horas, 56 minutos y 4,091 segundos. Esto se convierte en aproximadamente 15 grados por hora, o 1 grado cada 4 minutos. Cook imaginó que calculando la diferencia de tiempo de un punto inicial al mediodía, y utilizando la posición del Sol, se podía calcular la longitud.
Cook calculó longitudes con exactitud durante su primer viaje debido a sus habilidades para navegar, la ayuda del astrónomo Charles Green y usando las tablas publicadas en el Nautical Almanac, que contenían las distancias entre la luna y siete estrellas seleccionadas. En su segundo viaje, utilizó el cronómetro K1 realizado por Larcum Kennedy, que era del tamaño de un reloj de bolsillo, copia, además, del reloj H4 fabricado por John Harrison, que había sido el primero en mantener la medición del tiempo de forma acertada en el mar, al ser usado en el viaje de Deptford a Jamaica, entre 1761 y 1762.
En el primer viaje participaron varios artistas, entre ellos Sydney Parkinson, que participó en muchos de los bocetos, completando más de 264 dibujos antes de su muerte, ocurrida casi al final del viaje. Éstos fueron de inmenso valor científico para los botánicos británicos. En la segunda expedición de Cook participó el artista William Hodges, quien realizó pinturas de paisajes de Tahití, la Isla de Pascua y otros lugares. Además, la compañía de varios científicos en sus viajes, propició la recolección de cerca de 3000 nuevas especies de plantas.
Entre las observaciones que pudo realizar durante sus viajes, llegó a la conclusión de que había una relación étnica entre todos los seres humanos del Pacífico, a pesar de las distancias que les separaban. Y ya para finalizar, Cook se aseguró de que sus tripulaciones disfrutaran de cítricos en su dieta a fin de evitar que padecieran escorbuto, enfermedad que se produce por una carencia de vitamina C. Desde entonces, se tomó como alimento necesario en las dietas de las tripulaciones de cualquier expedición. 






Fuente: 
http://www.amarre.com

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