martes, 11 de junio de 2013

Cero, Dani Martín

Todo lo que vimos se nos fue
Soñé que siempre iría al lado
Eso que inventamos ya no es
Ahora solo existe el pasado

Y me toca entender
Qué hacer con tus abrazos
Ahora toca aprender
Como dejar de querer
Saber borrarlo bien
Que igual que vino fue
Que hoy es CERO

Quiero
Que todo vuelva a empezar
Que todo vuelva a girar
Que todo venga de cero
De cero…

Y quiero que todo vuelva a sonar
Que todo vuelva a brillar
Que todo venga de cero
De cero…

Eso, desaparece y no lo ves
Ese regalo que la vida pone al lado
Dura lo que dura y ya se fue
Ni tu ni yo lo hemos cuidado

Y ahora toca entender
Qué hacer con tanto daño
Y ahora toca aprender
Como dejar de querer
O saber borrarlo bien
Que igual que vino fue
Y es tan feo

Quiero
Que todo vuelva a empezar
Que todo vuelva a girar
Que todo venga de cero
De cero…

Y quiero que todo vuelva a sonar
Que todo vuelva a brillar
Que todo venga de cero
De cero…

Y siento que todo lo malo es pensar
Que todo lo que viene va
Que todo se va consumiendo
Y el silencio manda hoy más

Quiero
Que todo vuelva a empezar
Que todo vuelva a girar
Que todo venga de cero
De cero…

Y quiero… que todo vuelva a sonar
Y quiero… que todo venga de cero, de cero
Y quiero… que todo vuelva a empezar
Y quiero… que todo venga de cero de cero




Los extraños «campos» de flores de hielo de la Antártida





La rápida congelación del vapor de agua convierte el océano en un inmenso jardín de hermosas flores de hielo salado


Las aguas de los océanos Ártico y Antártico no solo esconden numerosos secretos en sus profundidades, sino que en ocasiones ofrecen hermosos e inusuales espectáculos sobre su superficie. Uno de ellos son las conocidas como flores de hielo, cuya historia encontramos en el blog «Curiosón».
Estas extrañas formaciones que pueden llegar a ocupar vastas extensiones de hielo marino tienen su origen en el vapor de agua que se escapa a través de pequeñas fisuras del hielo superficial. Al entrar en contacto con el aire frío y cargado de humedad, el vapor se congela sin pasar por el estado líquido, cristalizando de forma que da origen a estas curiosas estructuras en un proceso conocido como «nucleación».
Mediante este proceso, que sucede a temperaturas próximas a los 22 grados bajo cero, las estructuras de las flores de hielo crecen verticalmente, a medida que el aire cargado de humedad va entrando en contacto con la escarcha recién formada; pueden encontrarse tanto en el Ártico como en la Antártida e incluso en estanques de agua dulce, siempre que la temperatura sea lo suficientemente baja.
Sin embargo, la principal particularidad de las flores de hielo marinas, según podemos leer en el blog «Cooking ideas», es que a diferencia del hielo normal, son saladas, ya que el mar de hielo poroso en el que se forman exprime el agua salada en un proceso conocido como rechazo de salmuera. Ese exceso de sal es recogido sobre los cristales de hielo, haciendo que la salinidad de estas flores alcance casi tres veces la del agua de mar.
 
Junto con la sal, las flores de hielo recogen también bacterias marinas y otras sustancias a medida que crecen, lo que las convierte en un laboratorio ideal para estudiar los microorganismos que habitan en estas zonas y que pueden esconder algunas respuestas sobre el origen de la vida.

Además de lo espectaculares que resultan, estas formaciones se convierten en un laboratorio ideal para estudiar los microorganismos que habitan en estas regiones y, según los investigadores de la Universidad de Washington, podrían ayudar a descubrir a dónde vamos o de dónde venimos, ya que estas flores también producen sustancias químicas, como formaldehídos, que pueden dar pistas sobre el origen de la vida en la Tierra, así como sobre la presencia de vida en otros planetas. 


Fuente:
http://www.abc.es
http://actualidad.rt.com




lunes, 10 de junio de 2013

Me tienes en tus manos, Jaime Sabines



Me tienes en tus manos
y me lees lo mismo que un libro.
Sabes lo que yo ignoro
y me dices las cosas que no me digo.
Me aprendo en ti más que en mi mismo.
Eres como un milagro de todas horas,
como un dolor sin sitio.
Si no fueras mujer fueras mi amigo.
A veces quiero hablarte de mujeres
que a un lado tuyo persigo.
Eres como el perdón
y yo soy como tu hijo.
¿Qué buenos ojos tienes cuando estás conmigo?
¡Qué distante te haces y qué ausente
cuando a la soledad te sacrifico!
Dulce como tu nombre, como un higo,
me esperas en tu amor hasta que arribo.
Tú eres como mi casa,
eres como mi muerte, amor mío.






¡Qué curioso: tu cerebro es un pequeño 'pervertido'!

  • Nuestra mente aprende a predecir, pero la experiencia puede conducir a errores.
  • Con imágenes del cuerpo humano, es más natural completar con piel desnuda que con ropa.
 
 
Para conseguir que la imagen de arriba cambie por completo basta con tapar los espacios adecuados. Nuestro cerebro tiende a completar los huecos en función de su experiencia, y en el caso del cuerpo humano se inclina casi siempre por el desnudo.
Esta ilusión óptica es uno de los muchos ejemplos recogidos por el neurocientífico Richard Wiseman en su blog para explicar la tendencia de nuestro cerebro a ver desnudos o imágenes eróticas en las más pintorescas situaciones.  En realidad, explica Kyle Hill en la web de la Fundación James Randi, el ojo no ve casi nada, apenas un punto fijo que va saltando de un lado a otro hasta reconstruir una imagen completa en función de su experiencia. Y es ahí donde puede inducirnos al error.
 
 
 
 
En esta imagen del actor Daniel Craig saliendo del agua, por ejemplo, basta rellenar la zona vestida con algunas burbujas de color colocadas en los lugares adecuados. En función de las formas, colores y líneas que tu cerebro ha encontrado en su experiencia diaria, realiza una predicción y rellena las áreas que no puedes ver.  En general, en estas imágenes donde abunda más la piel desnuda al cerebro le resultan más familiares las partes desnudas que la ropa, de modo que te induce a creer que el personaje no lleva nada encima.
El truco se ha usado innumerables veces, pero lo más llamativo es que da igual que sepas por qué se produce: una y otra vez tu cerebro vuelve a interpretar las líneas y formas a su modo y a hacerte creer que debajo de las burbujas de color está el cuerpo desnudo del protagonista.
 
 
Fuente.
 http://noticias.lainformacion.com


Perfecto es incompleto, Antonio Orozco

Los primeros besos siempre llegan,
En mitad de una frase.
Las canciones quedan incompletas,
Si no escuchas primero.
Incompleto me siento cada día que,
No paso contigo,
Incompleto y sin vida, incompleto.

La distancia no se cuenta en días,
Ni el amor con mentiras.
Las verdades cuestan media vida,
Y mi vida un te quiero.
Incompletos quedan los recuerdos que,
Me llevan contigo,
Me llenan de vida,
Incompleto, incompleto,

Sin ti, sin tu voz,
Sin elegir, incompleto aprendí,
A no buscar, a imaginar,
Perfecto es incompleto,
Perfecto es incompleto.

Los rumores, son medias noticias,
Las noticias son rimas.
Las del día. Lo hacen con dinero,
Las de ayer con sería.
Incompleto me siento cada día que,
Me venden mentiras,
Me llenan de ira,
Incompleto, incompleto,

Sin ti, sin tu voz,
Sin elegir, incompleto aprendí,
A no buscar, a imaginar,
Incompleto sin ti,
Sin ti, sin tu voz,
Sin elegir, incompleto aprendí,
A no buscar, a imaginar,
Perfecto es incompleto,
Completo es imperfecto.

En la orilla del aire, Jaime Sabines




En la orilla del aire
(¿qué decir, qué hacer?)
hay todavía una mujer.

En el monte, extendida
sobre la yerba,
si buscamos bien:
una mujer.

Bajo el agua, en el agua,
abre, enciende los ojos,
mírala bien.

Algas, ramas de peces,
ojo de náufragos,
flautas de té,
le cantan, la miran bien.

En las minas, perdida,
delgada, sombra también,
raíces de plata obscura
le dan de beber.

A tu espalda, en donde estés,
si vuelves rápido a ver
la ves.

En el aire hay siempre oculta
como una hoja en un árbol,
una mujer.

domingo, 9 de junio de 2013

Curiosa frase...





Una letra, tres versiones y la original: La quiero a morir



Yo que hasta ayer solo fui un holgazán
y hoy soy el guardián de sus sueños de amor
la quiero a morir
podéis destrozar todo aquello que ves
porque ella de un soplo lo vuelve a crear como si nada
como si nada
la quiero a morir
ella borra las horas de cada reloj
y me enseña a pintar transparente el dolor con su sonrisa
levanta una torre desde el cielo hasta aquí
y le cose unas alas y me ayuda a subir a toda prisa a toda prisa
la quiero a morir
conoce bien cada guerra
cada herida cada sed
conoce bien cada guerra de la vida
del amor también

me dibuja un paisaje y me lo hace vivir
en un bosque de lápiz se apodera de mi
la quiero a morir
me atrapa en una lazo que no aprieta jamas
como un hilo de seda que no puedo soltar no puedo soltar no quiero soltar
la quiero a morir
cuando trepo a sus ojos me enfrento al mar
los espejos de agua encerrada en cristal
la quiero a morir
solo puedo sentarme solo puedo charlar
solo puedo enredarme solo puedo aceptar ser solo suyo tan solo suyo
la quiero a morir
conoce bien cada guerra
cada herida cada sed
conoce bien cada guerra de la vida
del amor también
conoce bien cada guerra
cada herida cada sed
conoce bien cada guerra de la vida
y del amor también
oooh oooh oooh
conoce bien cada guerra
cada herida cada sed
conoce bien cada guerra de la vida
y del amor también
Yo que hasta ayer solo fui un holgazán
y hoy soy el guardián de sus sueños de amor
la quiero a morir
podéis destrozar todo aquello que ves
porque ella de un soplo lo vuelve a crear como si nada
como si nada
la quiero a morir








En horas hábiles, Edel Juarez

Guardar silencio
a veces debería guardar silencio
callar lo que veo, lo que escucho
voltear la cara y no darme cuenta
volver a mis oídos ciegos, y a mis manos mudas,
a mi lengua un trapo y a mi corazón de mármol
tendría que atar mis pasos, quemar mis ojos,
pero resulta que no puedo
no vivo por pasar el rato
ni acumulo ideas para ser más sabio
ni me grabo lo que escucho para repetirlo solo,
siempre a solas, bien alto.

Peleé con algunos por lo que hago
un día crecieron notas de mis dedos
y fueron otros los que las tocaron,
me propuse extrañar tan solo en un horario,
hablo de amor porque lo busco
intento comprenderlo y no me es fácil
evito la intelectualidad tanto como puedo
y me aburro como nunca con quien me toma por eso.

Pasa que no estoy listo,
nunca estoy listo,
y todo me sorprende y me provoca,
me extrañan tanto los aplausos como los abucheos
yo no espero otra cosa que no sea entendimiento
dejar una semilla curiosa que germine con el tiempo.

Estoy jugando, es cierto,
pero es que alguien se robo mi infancia cuando todavía era mía
y no por eso crezco,
y no por eso grito,
grito porque me divierte ver saltar asustados a mis delirios.

A veces cuando salgo camino un largo rato,
sin rumbo fijo, me detengo en los jardines,
me siento en las banquetas y fumo un poco
mientras escribo mentalmente cosas que luego me olvido.
Esa es mi vida, cazar ideas
soñar despierto y casi siempre hablar dormido
y de vez en cuando,
cuando estoy de suerte,
hablar contigo.


Magia: casualidades, misterios y física cuántica

Puede ser que la mecánica cuántica tenga una buena explicación para coincidencias fenomenales.


El día antes del encuentro que cambió su vida, su mujer le dijo que sacara ese objeto de casa. El chisme “llevaba tres años en la misma estantería y ella nunca lo había visto”. Lo contaba Eduardo Zancolli, traumatólogo argentino especializado en cirugía de manos y hombros. La mencionada reunión tuvo lugar a finales de la década de 1990 con un médico norteamericano que había colaborado con el mismísmo Dalai Lama años antes; y el objeto era una bompa, un recipiente tibetano para el agua bendita.

Al verlo en su consulta, el colega de Zancolli mencionó Tíbet y, a partir de ahí, el cúmulo de coincidencias que le llevaron al país del Himalaya fue tal “que decidí investigar el tema”, contó el porteño a un diario. Muchas de sus pesquisas (reunidas en el libro El misterio de las coincidencias) se centraron en las casualidades desde el punto de vista científico. Y no tardó mucho en poner la vista en los estudios de Wolfgang Pauli, Nobel de Física en 1945 por descubrir el principio de exclusión (o de Pauli).

El don de la ubicuidad (de verdad)

Explicar ese principio y sus implicaciones posteriores en la mecánica cuántica nos llevaría el resto de las páginas de este ejemplar de Quo, pero baste con saber que abrió la puerta a conocer el llamado estado de superposición cuántica. El concepto lo explicaba el físico Andrew Cleland, de la Universidad de California en Santa Bárbara (California), después de publicar en la revista Nature un experimento que lo demostraba en 2010: “Se trata de estados en los que un mismo objeto está al mismo tiempo en dos lugares distintos, en dos configuraciones diferentes”.

Y hay más de un científico –y demasiados esotéricos advenedizos– que ve en ese fenómeno una explicación para las casualidades. Pero la ciencia no se atreve todavía a ligar sus hallazgos con eso que los legos llamamos coincidencias. Es decir, no entra a explicar si un estado de superposición puede ser responsable de que una persona a la que llevabas años sin ver te llame justo cuando te acuerdas de ella, también sin venir a qué.

Lo que sí es divertido es aproximarse al raro universo de las coincidencias a través de la estadística.No sin finura y con esa ironía tan inglesa, Rob Eastaway y Jeremy Wyndham publicaron en 2006 un libro didáctico titulado ¿Por qué los autobuses vienen de tres en tres? Las matemáticas ocultas en la vida cotidiana. En él, entre otras cosas, los autores explican con lógica numérica casos cotidianos que atribuimos a la casualidad.

... Y, de repente, vienen todos juntos

El caso de que, después de un buen rato aguardando, aparezca un ramillete de autobuses es un buen ejemplo que se entiende fácilmente. El primero sale vacío y recoge gente en la parada. Si este grupo tarda en subir, la distancia entre el primer bus y el segundo, que ha salido poco después, se acorta un poco. Al hacer menos tiempo que la parada está vacía, el segundo transporte lleva menos pasajeros y, por tanto, va más rápido, lo cual le ayuda a acercarse. Como halla menos gente, emplea menos en subir y bajar usuarios; lo contrario que el otro, que tarda más en cargar y descargar porque le espera más gente y hay más viajeros queriendo apearse.

Aunque quizá el punto de vista más utilizado en la magia es el de la psicología. Un clásico son las webs dedicadas a las coincidencias entre los asesinatos de Lincoln y Kennedy: que ambos fueron nombrados presidentes con 100 años de diferencia, que sus asesinos también nacieron con un siglo de separación, que los apellidos de los dos presidentes tenían 7 letras y los de sus asesinos, 15, o que ambos tenían vicepresidentes llamados Johnson.

Todo ello es un paradigma de cómo las ganas de buscar coincidencias eclipsan las “no-coincidencias”. Un ejemplo de las decenas que hay: los nombres de pila de los dos mandatarios no tienen ni de lejos el mismo número de letras (John Fitzgerald y Abraham). Y lo mejor: que coincidan dos Johnson es tan “difícil” como si en los próximos 100 años volviera a haber en España un presidente apellidado González o Rodríguez.

 
 Fuente:
 http://www.quo.es