viernes, 1 de agosto de 2014

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, poema atribuido a Walt Whitman



No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, 
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. 
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. 
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. 
No dejes de creer que las palabras y las poesías, sí pueden cambiar el mundo. 
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. 
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y es oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos enseña,
y nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa:
Y Tú puedes aportar un verso.
No dejes nunca de soñar, porque sólo en sueños puedes ser libre. 
No caigas en el peor de los errores: el silencio del alma.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
“-Emito mis alaridos por los techos de este mundo”, dice el poeta. 
Valora la belleza de las cosas simples. 
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas, 
No traiciones tus creencias, porque no podemos remar en contra de nosotros mismos:
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca tener la vida por delante. 
Vívela intensamente, sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron ,
de nuestros “Poetas Muertos”,
te ayudarán a caminar por la vida.
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los “Poetas Vivos”.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas …


Parece que viene, Pastora

Un paseo que hago a diario
es atravesar el campo.
Y llegar a tu barrio
con los pies llenos de barro.

Y cara quemaba,
Y cara quemaba,
de sol,
de sol.

Me gusta vuelvas tarde
para tener un momentito
para mi,
solo para mi.

Y vagando entre la gente
me niego a la corriente.

Salgo y reivindico
el poder de la mente.
Cuando deseo muy fuerte,muy fuerte.
Parece que viene.

Cambio los recuerdos
por lo que venga.
Pararme no me sale a cuenta.
Parece que viene.

Y me emociona
recordar esa noche tan larga.
Fotos en mi memoria
y se repita esa día.

Si no quieres gozar,
¿Para que?
para que me llevas contigo.
¿Para que?

Un camino que hago a diario
es atravesar tus labios
y mi aliento
los toca susurrando...

Y decirte alguna estupidez, por ejemplo, te quiero, Martín Casariego Córdoba



(...) Las cosas pasan por delante y hay que tirarse al cuello, porque la vida y las cosas no son como un carrusel, que pasan y vuelven a pasar, sino más bien como un tren, que pasa de largo y hay que subirse en marcha, porque el siguiente puede tardar mucho en llegar o incluso no llegar nunca, porque en la vida las cosas pasan y se van, y por eso hay que ser valientes, y yo tuve miedo de quedarme solo, sin ella, marinero en tierra, enamorado sin corazón, y le quité las gafas y la agarré para seguir bailando y para besarla de una santa vez y cumplir mi juramento, y aunque escasamente cuatro centímetros separaban nuestras bocas, sus labios finos y bonitos y pintados y delicados y los míos que no perderé el tiempo en describir, aunque solamente cuatro escasos centímetros los separaban, parecía un plano hecho a escala 1:1000, porque tardé una corta eternidad en recorrerlos, y por fin cubrimos los 40 metros de distancia y nuestros labios se conocieron, las dos o tres primeras veces, muy tímidamente, y después más profundamente, y a mi se me ocurrió pronunciar esa frase tan famosa y tan estúpida que a menudo le viene a uno a la cabeza en esos momentos, y dije:-Te quiero.
Y entonces ella dijo otra de esas estupideces que se dicen en esos raros momentos de nuestras vidas, cuando parecemos mágicos y únicos e importantes, y no tememos que el cielo se desplome sobre nuestras cabezas ni que la tierra se abra bajo nuestros pies, porque moriríamos felices:-Me alegro se estar viva.
Y entonces yo dije la estupidez mayor de todas, en plan Pitagorín arrebatado y alterado por la primavera pero al revés, y supongo que fue porque su boca me había sabido a tabaco y a miel, pero al menos no hice ninguna promesa que al cabo de los años me pudiera echar en cara:-Me apetece fumar, préstame un cigarrillo y luego te lo devuelvo.
Y nada más decirlo supe que no iba a fumar, porque los pitillos no me gustan nada, casi me asquean, y Sara, retadora, dominante, orgullosa, Sara española, me dijo:-Gracias por el detalle, rey, pero las colillas no se hicieron para mi.Y entonces me acerqué, y sus ojos eran lanzallamas y sus cabellos dorados arde París y sus labios rojos el corazón del fuego, y la besé, la besé como si tuvieramos los días contados, el mundo traicionado, el veneno en el estómago, y sentí que Sara ya no quería morir porque me quería con un amor loco y fugitivo y quizás un poquito desgraciado todavía, y este beso duró más que lo que tú as tardado en leer esta última página, todavía está durando.


El miedo es el asesino del corazón humano, entrevista a Lama Tulku Lobsang (El Médico del Tibet)





Hemos olvidado de cómo las antiguas civilizaciones, curaban de cualquier dolor o sufrimiento mediante la medicina natural, la de toda la vida.

El venerable Tulku Lobsang Rinpoche es un maestro Budista altamente apreciado. Basa sus enseñanzas en el antiguo conocimiento tántrico que ha sido la base para el budismo tibetano. Igualmente trabaja con la medicina, la astrología y muchas técnicas populares de sanación.

Tulku Lobsang nació en 1976 en una familia de agricultores en el Himalaya, donde pasó su infancia en la naturaleza bajo la atención de su madre, siempre sorprendiéndola con sus juegos. 

A los seis años, Tulku Lobsang entró al Monasterio, la escuela monástica budista de su localidad. A los once fue enviado al Monasterio Nangzi Bön, que hoy en día es el más grande monasterio Bön en el Tíbet.

Tulku Lobsang recibió de su tío sus primeras experiencias con las enseñanzas secretas Dzogchen y los rituales Bön. El Maestro fue abad del monasterio y es hoy el maestro personal de la más alta estima, en Amdo.



–Cuando un paciente viene a su consulta, ¿cómo descubre cuál es su enfermedad?

–Mirando cómo se mueve, su postura, la forma de mirar. No hace falta que me hable ni me explique qué le pasa. Un doctor de medicina tibetana experimentado, solo con que el paciente se le acerque a unos 10 metros, puede saber qué dolencia sufre.

–Pero también escucha los pulsos.

–Así obtengo la información que necesito de la salud del enfermo. Con la lectura del ritmo de los pulsos se pueden diagnosticar un 95% de las enfermedades, incluso psicológicas. La información que dan es rigurosa como la de un ordenador. Pero leerlos requiere mucha experiencia.

–Y después, ¿cómo cura?

–Con las manos, la mirada, y preparados de plantas y minerales.

–Según la medicina tibetana, ¿cuál es el origen de las enfermedades?

–Nuestra ignorancia.

–Pues perdone la mía, pero, ¿qué entiende usted por ignorancia?

–No saber que no sabes. No ver con claridad. Cuando ves con claridad, no tienes que pensar. Cuando no ves claramente, pones en marcha el pensamiento. Y cuanto más pensamos, más ignorantes somos y más confusión creamos.

–¿Cómo puedo serlo menos?

–Le daré un método muy simple: practicando la compasión. Es la manera más fácil de reducir tus pensamientos. Y el amor. Si quieres a una persona de verdad, es decir, si no la quieres solo para ti, aumenta tu compasión.

–¿Qué problemas ve en Occidente?

–El miedo. El miedo es el asesino del corazón humano.

–¿Por qué?

–Porque con miedo es imposible ser feliz, y hacer felices a los otros.

–¿Cómo afrontar el miedo?

–Con aceptación. El miedo es resistencia a lo desconocido.

–Y como médico, ¿en qué parte del cuerpo ve más problemas?

–En la columna, en la parte baja de la columna: os sentáis demasiado tiempo en la misma postura. Vitalmente, tenéis demasiada rigidez.

–Tenemos muchos problemas.

–Creemos que tenemos muchos problemas, pero en realidad nuestro problema es que no los tenemos.

–¿Qué quiere decir?

–Que nos hemos acostumbrado a un nivel de necesidades básicas cubiertas, de modo que cualquier pequeña contrariedad nos parece un problema. Entonces, activamos la mente y empezamos a darle vueltas y más vueltas sin solucionarlo.

–¿Alguna recomendación?

–Si el problema tiene solución, ya no es un problema. Si no, tampoco.

–¿Y para el estrés?

–Para evitarlo, lo mejor es estar loco.

–¿…?

–Es una broma. No, no tan broma. Me refiero a ser o parecer normal por fuera, y por dentro estar loco: es la mejor manera de vivir.

–¿Qué relación tiene usted con su mente?

–Soy una persona normal, o sea que a menudo pienso. Pero tengo entrenada la mente. Eso quiere decir que no sigo a mis pensamientos. Ellos vienen, pero no afectan ni a mi mente ni a mi corazón.

–Usted se ríe a menudo.

–Cuando alguien ríe, nos abre su corazón. Si no abres tu corazón, es imposible tener sentido del humor. Cuando reímos, todo es claro. Es el lenguaje más poderoso: nos conecta a unos con otros directamente.

–También acaba de editar un CD de Mantras con una base electrónica, para el público occidental.

–La música, los Mantras y la energía del cuerpo son lo mismo. Como la risa, la música es un gran canal para conectar con el otro. A través de ella, podemos abrirnos y transformarnos: así la usamos en nuestra tradición.

–¿Qué le gustaría ser de mayor?

–Me gustaría estar preparado para la muerte.

–¿Y nada más?

–El resto no importa. La muerte es lo más importante de la vida. Creo que ya estoy preparado. Pero antes de la muerte, debemos ocuparnos de la vida. Cada momento es único. Si damos sentido a nuestra vida, llegaremos a la muerte con paz interior.

–Aquí vivimos de espaldas a la muerte.

–Mantenéis la muerte en secreto. Hasta que llegará un día de vuestra vida en que ya no será un secreto: no os podréis esconder.

–Y la vida, ¿qué sentido tiene?

–La vida tiene sentido, y no. Depende de quién seas. Si realmente vives tu vida, entonces la vida tiene sentido. Todos tenemos vida, pero no todo el mundo la vive. Todos tenemos derecho a ser felices, pero tenemos que ejercer ese derecho. Si no, la vida no tiene sentido.


Medico Tibetano Tulku Lobsang




jueves, 31 de julio de 2014

Ella que todo lo tuvo, Ángela Becerra




“He venido hasta aquí sin tener muy claro lo que quiero decirte. Tú y yo hemos convertido la vida en un sueño; una quimera. Parecemos sonámbulos; unos niños atolondrados e inexpertos, incapaces de vivir a plenitud. Te he escrito cartas y cartas tratando de despertar una inquietud en ti. Y tú las has recibido. Nos movemos en la manigua del destiempo, tratando de coincidir… y el tiempo va pasando.

Tenemos miedo de que aquello que soñamos pueda convertirse en realidad, porque si sucediera, si por una equivocación el destino nos trajera la alegría, estamos convencidos de que seguramente no sabríamos afrontarla.

Tú has fabricado tu sueño, yo el mío. Sin embargo ellos nos unen hoy con un hilo invisible. Tememos mostrarnos como somos, quizá porque lo que somos nos da miedo.

Allí estás, escuchándome. Aquí estoy, hablándote. La vida que vivimos es un completo enigma. Tratamos de armar rompecabezas con nuestros desaciertos, buscando caminar hacia la luz. Pero para alcanzarla, hemos de atravesar las gamas de lo oscuro.

¿En qué tramo del túnel te encuentras?

Sé quien eres. Realidad y sueño que encajan perfecto. Lo supe desde la primera vez que te vi, aunque a mi conciencia le costara reconocerlo. Sabía que detrás de ti estaba un ser brillante, una hoguera por arder, una gota de miel; que has creado este universo ilusorio porque lo cotidiano te marchita. Aquí, el resto del mundo se hace ínfimo y te conviertes en la soberana de tus sueños. Yo lo comprendo. Te niegas a vivir entre los seres que se dejan morir viviendo patrones obsoletos. Generación tras generación, el ser humano ha ido creando su propia cárcel por tratar de mantener lo que otros establecieron como bueno. ¿Felicidad? ¿Sabes de alguien que cumpliendo su papel a rajatabla la conozca? Te dirán que sí, que ya la consiguieron: estudiaron, se graduaron, tienen pareja, hijos, casa y el futuro asegurado. Una mentira a la que todos juegan.

De la infelicidad es responsable quien no busca apartarse de las reglas: TENGO QUE, DEBO Y QUÉ DIRÁN. Esto que hacemos tú y yo, buscar el QUIERO, PUEDO Y SOY, es nuestra última huida hacia la vida. ¿Lo probamos?

¿Qué tal si nos quitamos las máscaras de una vez por todas? Hablo de las que portamos en el fondo de nuestra alma, las que no se ven pero están, las que nos han paralizado durante tantos años.

La única manera de vivir a plenitud es asumir lo que somos, independientemente de lo que los demás quieran que seamos.



¿Quieres saber que me gusta de ti? Fragmento de la película Azul oscuro casi negro


Estoy Enamorado, Thalia, Pedro Capó

Quiero beber los besos de tu boca
Como si fueran gotas de ricio
Y ahí en el aire dibujar tu nombre
Junto con el mío

Quiero un acorde dulce de guitarra
Hacia locuras en tus sentimientos
En el sutil abrazo de la noche
Sepas lo que siento

Que estoy enamorada
Y tu amor me hace grande
Que estoy enamorada
Y que bien, que bien me hace amarte

Dentro de ti quedarme en cautiverio
Para sumarme el aire que respiras
Y en cada espacio unir mis ilusiones
Junto con tu vida

Que si naufragio me quede en tu orilla
Que de recuerdos solo me alimente
Y que despierte del sueño profundo
Solo para verte

Que estoy enamorada
Y tu amor me hace grande
Que estoy enamorada
Y que bien, que bien me hace amarte

Voy a encender el fuego, de tu piel callada
Mojare tus labios de agua apasionada
Para que tejamos sueños de la nada

Que estoy enamorada
Y tu amor me hace grande
Que estoy enamorada
Y que bien, que bien me hace amarte...

Los oficios del sueño, Rafael Pérez Estrada







La conocí en la playa, y al poco estábamos sentados frente a frente en una pequeña pérgola de claridades y bebidas gaseosas. Charlábamos de tal manera que por un momento temí haber agotado el diccionario. Mas, un diccionario puede decirse cuantas veces se desee, y volvimos a charlar, ahora con las palabras más hermosas y felices. Sin que lo advirtiera empezó a oscurecer. Incluso el mar era una mancha de misterio moviéndose en un horizonte dominante y lineal. Pensé tener una metáfora luminosa para ofrecérsela; iba a hacerlo cuando descubrí que también ella había anochecido, y que en la suavidad adolescente de su piel azul, los astros y constelaciones brillaban de una forma única y, tomándola de la mano, preferí hacerme cómplice del silencio.

miércoles, 30 de julio de 2014

Oración, Juan Gelman





Habítame, penétrame.
Sea tu sangre una con mi sangre.
Tu boca entre a mi boca.
Tu corazón agrande el mío hasta estallar.
Desgárrame.
Caigas entera en mis entrañas.
Anden tus manos en mis manos.
Tus pies caminen en mis pies, tus pies.
Árdeme, árdeme.
Cólmeme tu dulzura.
Báñeme tu saliva el paladar.
Estés en mí como está la madera en el palito.
Que ya no puedo así, con esta sed
quemándome.

Con esta sed quemándome.

La soledad, sus cuervos, sus perros, sus pedazos.


En medio de la calle, D'nash

Puedes intentar odiarme
Y jurar que soy culpable
De que todo esto termino
Puedes despertar con otro
Y decirle que hemos roto
Pero sigue vivo nuestro amor

Y eso es más fuerte que dejar pasar el tiempo
Poner tierra de por medio y separarnos a los dos
Somos el uno para el otro y tu lo sabes
Que ya no encontraras a nadie que jamás

Te quiera como yo
Te abrace como yo
Te bese como yo
En medio de la calle
Y ahora dímelo
Quien mas te hará reír
Quien cuidara de ti
Quien sabe lo que vales
Como yo

Se
Que nos hemos hecho daño
Que ninguno ha sido el santo
Que cuesta demasiado perdonar
Pero hicimos algo grande
Nos quisimos como nadie y eso siempre quedará
Cada momento que vivimos era un sueño
Cada sitio era perfecto cuando te escuchaba hablar
Somos el uno para el otro y tu lo sabes
Ya no encontrarás a nadie que jamás

Te quiera como yo
Te abrace como yo
Te bese como yo ...

Koalas: ¿osos o marsupiales?




A pesar de que parecen verdaderos osos de peluche, este adorable animal es un marsupial que nada tiene que ver con los osos. 

El KOALA (Phascolarctos cinereus: Phascolarctos que se deriva del griego phaskolos “bolsa” y arktos “oso”. El nombre de la especie, cinereus, es latín y significa “color ceniza”. ) presenta pies de cinco dedos, prensiles en el verdadero sentido de la palabra. En las patas delanteras, los dos dedos internos son oponibles a los otros tres; en las posteriores el pulgar, grande y desprovisto de uña, es también oponible. Los dedos restantes están armados de uñas afiladas, largas y curvas, que le permiten trepar. Por lo que se refiere a la dentadura, destacan los dientes incisivos superiores, bastante desiguales; los caninos, minúsculos, y los molares, llenos de tubérculos.

El singular aspecto de este marsupial se debe, sobre todo, a su gran cabeza, en la que se destacan las orejas, pequeñas, cubiertas de pelos larguísimos y muy divergentes una de otra; los ojos vivos y el hocico, ancho y chato. El pelaje, muy largo y casi rizado, es espeso, pero blando, fino y lanoso al propio tiempo. La cara aparece desnuda a lo largo del tabique nasal y desde el hocico hasta los ojos.

Las hembras llevan a sus crías recién nacidas en la bolsa marsupial durante seis meses aproximadamente. Cuando la cría sale de la bolsa se agarra a la espalda de su madre o a su tripa, acompañándola a todas partes hasta que tiene cerca de un año.

Los koalas viven en el este de Australia, donde hay más eucaliptos. A los koalas les gustan tanto estos árboles que casi nunca los abandonan. El koala no se especializó en una dieta de eucaliptos hasta que se enfrió el clima y los bosques de eucaliptos crecieron en el lugar de las selvas tropicales. El registro fósil indica que antes de hace 50.000 años, los koalas gigantes habitaron las regiones del sur de Australia. El koala tiene un papel ecológico similar al de los perezosos de América del Sur.Además, gracias a sus extremidades y dedos oponibles se mantienen cómodamente sobre ellos. Los koalas pueden dormir hasta 18 horas al día, sujetos en las horquetas y rincones de los árboles.

Cuando no están durmiendo se alimentan de las hojas de eucalipto, especialmente por la noche. No beben mucha agua, por lo que su hidratación proviene de las mismas hojas. Cada koala come una gran cantidad comparado con su tamaño: aproximadamente un kilogramo al día. A veces las almacenan en una especie de bolsas que tienen en las mejillas.

Poseen un sistema digestivo especial con un estómago muy largo que les permite digerir las duras hojas de eucalipto y que evita que su veneno les haga daño. Los koalas comen tal cantidad de estas hojas que tienen un olor muy peculiar que recuerda a las pastillas para la garganta.

En la década de 1920 y 1930 la caza de estos mamíferos rechonchos y peludos fue muy popular, por lo que su población disminuyó considerablemente. Gracias a los programas de reintroducción han vuelto a aparecer en su hábitat natural, pero siguen siendo pocos y están dispersos. Los koalas necesitan mucho espacio, unos cien árboles por koala, lo que supone un problema grave debido a la disminución de los bosques australianos.


Una característica de estos animales es que se pasan gran tiempo abrazados a los árboles. En un principio se creía que lo hacían solo en busca de comida y refugio. Pero pronto se observó que estos simpáticos animales pasan más de un 30% de su tiempo en árboles cuya hoja no podían comer ¿Qué les hacía entonces abrazarse a esos árboles? Según unainvestigación publicada en la revista Biology Letters, su fin no es otro que refrescarse. Si bien en invierno trepan hasta la copa de los árboles para ocultarse entre sus hojas, en los meses de verano, en cambio, quedan mucho más cerca del suelo y es cuando les vemos abrazados a los troncos.

No es el único animal que se abraza a los árboles para refrescarse en los días calurosos de Australia, sino que otros muchos utilizan esta técnica. "Los troncos frescos de los árboles ofrecen importantes microhábitats para una amplia gama de especies arborícolas, incluyendo primates, leopardos, aves e invertebrados cuando hace calor, afirma el estudio.


Fuente:
http://nationalgeographic.es
http://www.quo.es
http://lperezecu.wordpress.com



martes, 29 de julio de 2014

El puzzle de Atapuerca

Vista parcial del nivel TD10.3 de Gran Dolina


Después de 35 años de excavaciones en Atapuerca, muchas de las piezas que componen el puzzle representado por el complejo de yacimientos de este lugar de Burgos comienzan a ponerse en su lugar. La datación de todos los yacimientos mediante métodos cada vez más precisos está siendo un elemento clave en el proceso. Si hace unos años caminábamos a ciegas y casi por la experiencia y la intuición de muchos años de oficio, ahora esas piezas se van ubicando en el rompecabezas con gran rapidez.

Según todos los indicios, la sierra de Atapuerca tuvo momentos de esplendor, con una intensa ocupación del territorio por parte de diversos grupos humanos. Estos momentos se prolongaron durante milenios y dejaron su huella tanto en las cavidades de la sierra como en centenares de yacimientos al aire libre. Otros momentos, quizá coincidiendo con los momentos más fríos de las glaciaciones del hemisferio norte, no fueron tan favorables para la vida de los humanos. Su ausencia de la sierra parece un hecho casi probado. Muchas especies de mamíferos resistieron las condiciones climáticas, pero los humanos debieron emigrar hacia zonas más bajas y cálidas de la península Ibérica.

Las recientes dataciones del yacimiento la Sima de los Huesos (aproximadamente 430.000 años), donde se han localizado varios miles de restos humanos, coinciden con un momento de esplendor de la sierra de Atapuerca. Ese momento está muy bien representado en otros yacimientos. Por ejemplo, el nivel TD10 del yacimiento de la cueva de la Gran Dolina tiene un gran espesor y tres momentos de ocupación humana, con instalación de campamentos de larga duración. El más antiguo (TD10.3) se excava en estos momentos y su datación, en torno a los 400.000-450.000 años, coincide con los resultados cronológicos obtenidos en el nivel de fósiles humanos de la Sima de los Huesos.

Vista general del yacimiento de Galería,
situado a 100 metros de distancia
del yacimiento de la Gran Dolina.
TD10.3 representa, además, un momento muy interesante para la evolución humana en Europa. Las herramientas que se encuentran en este lugar pueden catalogarse como pertenecientes al achelense (Modo 2), pero con elementos de transición hacia una tecnología más compleja (Modo 3).

La campaña de 2014 está destapando este nuevo campamento y los primeros hallazgos resultan espectaculares. Un yacimiento cercano (Galería), conectado a través de conductos cársticos a la cueva de Gran Dolina, proporcionaba la carne de animales despeñados en su interior a través de trampas naturales. Es posible que los propios humanos condujeran a los animales hacia la trampa mediante estrategias de acoso organizado.

La datación de varios niveles de Galería coinciden con los de TD10.3. Además, todo parece indicar que los habitantes de este campamento pudieron ser también los responsables de arrojar los cadáveres de sus finados en la Sima de los Huesos, por razones que difícilmente podremos llegar a conocer. La suma de evidencias de al menos tres yacimientos distintos nos está permitiendo saber sobre la vida y la muerte de nuestros ancestros del Pleistoceno Medio como nunca antes se había llegado a conocer.


Fuente:
http://reflexiones-de-un-primate.blogs.quo.es (José María Bermúdez de Castro)


Un tesoro, Luis Mateo Díez





Viajé a la pequeña ciudad donde nació mi mujer una tarde de febrero. 

Iba a cumplir una de esas últimas voluntades que uno asume con más conciencia del dolor y la memoria que de la necesidad de hacerlo, todavía contagiado por la emoción de aquella ausencia que el tiempo no lograba paliar.

Rosa quiso, y estoy seguro de que era una especie de capricho derivado de aquellas obsesiones finales que tanto la asediaban, que buscase una medalla en un preciso rincón del patio de la escuela donde habían transcurrido muchos recreos de su infancia.

Es curioso que alguien pueda detallar con tanta exactitud el lugar de un diminuto y trivial tesoro perteneciente a un pasado personal tan remoto, que en esos momentos tan graves de la enfermedad fatal sobrevenga el recuerdo de un suceso infantil que posiblemente no volvió a brotar nunca hasta ese instante.

Debajo de un ladrillo, en el sitio exacto, estaba la medalla enmohecida. Tembló en mis dedos mientras logré limpiarla y descubrir el rostro indeciso de una Virgen. 

-¿Qué haces...? -dijo alguien a mi espalda. Una niña coja con un cabás en la mano izquierda me miraba con gesto severo e indignado. 

-¿Por qué me la robas? – repitió.

Tendía la mano derecha con decisión y apenas sin reaccionar deposité en su palma la medalla. 

Desde entonces me he sentido despojado de la memoria de mi amor por Rosa y me voy convenciendo, con gran dolor, de que más allá de la desgracia de haberla perdido está la desesperación de presentir que nunca fue mía. 

La dueña del tesoro huyó por el patio y desde las aulas se escuchaba como un turbio rumor el canto de multiplicar.



Las cuatro y diez,Luis Eduardo Aute

Fue en ese cine, ¿te acuerdas?,
en una mañana al este de Edén,
James Dean tiraba piedras
a una casa blanca, entonces te besé.
Aquélla fue la primera vez,
tus labios parecían de papel,
y a la salida en la puerta
nos pidió un triste inspector nuestros carnets.
Luego volví a la academia
para no faltar a clase de francés,
tú me esperaste hora y media
en esta misma mesa, yo me retrasé.

¿Quieres helado de fresa
o prefieres que te pida ya el café?.
Cuéntame como te encuentras,
aunque sé que me responderás: muy bien.
Ten, esta foto es muy fea,
el más pequeño acababa de nacer.
Oiga, me trae la cuenta,
calla, que fui yo quien te invitó a comer.
No te demores, no sea
que no llegues a la hora al almacén;
llámame el día que puedas,
date prisa que ya son las cuatro y diez...

jueves, 24 de julio de 2014

Qué será ser tú, Ana Rossetti




Qué será ser tú.

Este es el enigma, la atracción sobrecogedora de conocer,

el irresistible afán de echar el ancla en ti, de poseerte.

Qué será la perplejidad de ser tú.

Qué, el misterio, la dolencia de ser tú y saber.

Qué, el estupor de ser tú, verdaderamente tú y, con tus ojos verme.

Qué será percibir que yo te ame.

Qué será, siendo tú, oírmelo decir.

Qué, entonces, sentir lo que sentirás tú.



Si tú me dices ven, lo dejo todo…pero dime ven (fragmento), Albert Espinosa




-Somos energía –me dijo mientras sostenía el saco, inmóvil, esperando mi golpe-. Energía es lo que yo veo en todo este mundo.
"Energías que te inundan cuando las ves, cuando las escuchas, cuando las quieres, cuando te diste cuenta de que las amabas…
"Energías que te permiten encontrar tus sendas.
"Las energía no se pueden fingir, son las que son. Te pueden ayudar a ver tu futuro o devolverte a tu niñez o a tu adolescencia.
"Yo busco energías. No me importa la edad, el sexo o el aspecto físico.
"Tras los cuerpos, tras las palabras, tras el amor, tras el deseo están esas energías poderosas.
"Somos cazadores de energías, Dani. Y haciendo deporte, estando en forma, consigues ser mejor cazador.
"Afina tu cuerpo y tus propias energías, así estarás encauzado para poder lograr las otras que necesitas.
"¿Sabes cuántas energías has de encontrar para completar tu vida?
No entendía casi nada, pero negué con la cabeza. No deseaba que parase.
-Tan sólo cuatro que te impacten. Es suficiente.
Me miró a los ojos.
-Golpea, golpea con rabia. Transforma tu problema en un golpe y sacude el saco. Él se portará bien contigo, te lo prometo…

jueves, 3 de julio de 2014

El Susurro de la Caracola, Maxim Huerta; Never Forget, Greta Salóme & Jónsi (Iceland - Eurovision 2012)





Hay un momento de nuestras vidas en que decidimos proteger todo lo que no
nos gusta con hielo, ignorándolo bajo cero, sin saber que enfriando lo mantenemos
todo de manera intacta. Es el archivo fatal, el que parece invulnerable para
hacernos vulnerables con los años. Una canción a destiempo destroza.


Cuando rascas el hielo de los recuerdos, aparecen dentro todos los olvidos que han
sido almacenados voluntariamente (o no),ahí se han quedado archivados por cortesía
de la memoria, que actúa de forma diplomática cada año. Sin embargo no hay más que sentir un poco de calor cerca-con una canción, con un aroma, con una mirada, con una pregunta-para que empiecen a descongelarse involuntariamente sacándolos afuera.


Una palabra también. Los más mayores, pienso ahora en mi abuela, al final de sus días optan
por dejar todos los recuerdos al aire, sin la protección del frío que los mantiene callados.
Como la carne, al aire se van pudriendo, olvidando, desgastando, fermentando…,
pero nosotros, ahora, no podemos porque tenemos miedo…y el hielo del miedo los conserva.







La ciudad del viento, Quique Gonzalez




Dice esta canción que cada uno tiene una "Ciudad del Viento " particular, ese lugar que lleva escrito un nombre en particular, un rincón donde todo sabe, huele... a esa persona.
Es el viento otras veces el encargado de traernos su nombre allá donde vayamos, allá donde estemos, y entonces sucede que todos los lugares tienen el mismo nombre escrito en la paredes...



"La Ciudad Del Viento"
Hay una calle que lleva tu nombre
en la ciudad del viento...

Cada siete olas


Hoy, navegando por la red, encontré este texto. Me hizo pensar, pensar en varias cosas de la vida.

Lo dejo aquí para que podáis leerlo, quien sabe, a lo mejor alguien también reflexione después de leerlo






miércoles, 2 de julio de 2014

Cometas en el cielo...





Si acaso dormimos, somos somnolientos,

si acaso despertamos, estamos en sus manos,

si acaso lloramos, somos su nube llena de gotas de lluvia,

y si acaso reímos, somos su relámpago en ese momento.

Y si nos peleamos , somos el reflejo de su ira,

y si alcanzamos la paz, somos el reflejo de su amor,

¿Quienes somos nosotros en este complicado mundo?


(Poema incluido en la pelicula)