La rápida congelación del vapor de agua convierte el océano en un inmenso jardín de hermosas flores de hielo salado
Las aguas de los océanos Ártico y Antártico no solo
esconden numerosos secretos en sus profundidades, sino que en ocasiones
ofrecen hermosos e inusuales espectáculos sobre su superficie. Uno de
ellos son las conocidas como flores de hielo, cuya historia encontramos
en el blog «Curiosón».
Estas extrañas formaciones que pueden llegar a ocupar
vastas extensiones de hielo marino tienen su origen en el vapor de agua
que se escapa a través de pequeñas fisuras del hielo superficial. Al
entrar en contacto con el aire frío y cargado de humedad, el vapor se
congela sin pasar por el estado líquido, cristalizando de forma que da
origen a estas curiosas estructuras en un proceso conocido como
«nucleación».
Mediante este proceso, que sucede a temperaturas próximas a los 22 grados bajo cero, las estructuras de las flores de hielo crecen verticalmente,
a medida que el aire cargado de humedad va entrando en contacto con la
escarcha recién formada; pueden encontrarse tanto en el Ártico como en
la Antártida e incluso en estanques de agua dulce, siempre que la
temperatura sea lo suficientemente baja.
Sin embargo, la principal particularidad de las flores de hielo marinas, según podemos leer en el blog «Cooking ideas»,
es que a diferencia del hielo normal, son saladas, ya que el mar de
hielo poroso en el que se forman exprime el agua salada en un proceso
conocido como rechazo de salmuera. Ese exceso de sal es recogido sobre
los cristales de hielo, haciendo que la salinidad de estas flores alcance casi tres veces la del agua de mar.
Junto con la sal, las flores de hielo recogen también
bacterias marinas y otras sustancias a medida que crecen, lo que las
convierte en un laboratorio ideal para estudiar los microorganismos que
habitan en estas zonas y que pueden esconder algunas respuestas sobre el
origen de la vida.
Además de
lo espectaculares que resultan, estas formaciones se convierten en un
laboratorio ideal para estudiar los microorganismos que
habitan en estas regiones y, según los investigadores de la Universidad de
Washington, podrían ayudar a descubrir a dónde vamos o de dónde venimos, ya que
estas flores también producen sustancias químicas, como formaldehídos, que
pueden dar pistas sobre el origen de la vida en la Tierra, así como sobre la
presencia de vida en otros planetas.
Me tienes en tus manos
y me lees lo mismo que un libro.
Sabes lo que yo ignoro
y me dices las cosas que no me digo.
Me aprendo en ti más que en mi mismo.
Eres como un milagro de todas horas,
como un dolor sin sitio.
Si no fueras mujer fueras mi amigo.
A veces quiero hablarte de mujeres
que a un lado tuyo persigo.
Eres como el perdón
y yo soy como tu hijo.
¿Qué buenos ojos tienes cuando estás conmigo?
¡Qué distante te haces y qué ausente
cuando a la soledad te sacrifico!
Dulce como tu nombre, como un higo,
me esperas en tu amor hasta que arribo.
Tú eres como mi casa,
eres como mi muerte, amor mío.
Nuestra mente aprende a predecir, pero la experiencia puede conducir a errores.
Con imágenes del cuerpo humano, es más natural completar con piel desnuda que con ropa.
Para conseguir que la imagen de arriba cambie por completo basta con
tapar los espacios adecuados. Nuestro cerebro tiende a completar los
huecos en función de su experiencia, y en el caso del cuerpo humano se
inclina casi siempre por el desnudo.
Esta ilusión óptica es uno de los muchos ejemplos recogidos por el neurocientífico Richard Wiseman en su blog para
explicar la tendencia de nuestro cerebro a ver desnudos o imágenes
eróticas en las más pintorescas situaciones. En realidad, explica Kyle Hill en la web de la Fundación James Randi,
el ojo no ve casi nada, apenas un punto fijo que va saltando de un lado
a otro hasta reconstruir una imagen completa en función de su
experiencia. Y es ahí donde puede inducirnos al error.
En esta imagen del actor Daniel Craig saliendo del
agua, por ejemplo, basta rellenar la zona vestida con algunas burbujas
de color colocadas en los lugares adecuados. En función de las formas,
colores y líneas que tu cerebro ha encontrado en su experiencia diaria,
realiza una predicción y rellena las áreas que no puedes ver. En
general, en estas imágenes donde abunda más la piel desnuda al cerebro
le resultan más familiares las partes desnudas que la ropa, de modo que
te induce a creer que el personaje no lleva nada encima.
El truco se ha usado innumerables veces, pero lo más llamativo es que
da igual que sepas por qué se produce: una y otra vez tu cerebro vuelve
a interpretar las líneas y formas a su modo y a hacerte creer que
debajo de las burbujas de color está el cuerpo desnudo del protagonista.
Los primeros besos siempre llegan,
En mitad de una frase.
Las canciones quedan incompletas,
Si no escuchas primero.
Incompleto me siento cada día que,
No paso contigo,
Incompleto y sin vida, incompleto.
La distancia no se cuenta en días,
Ni el amor con mentiras.
Las verdades cuestan media vida,
Y mi vida un te quiero.
Incompletos quedan los recuerdos que,
Me llevan contigo,
Me llenan de vida,
Incompleto, incompleto,
Sin ti, sin tu voz,
Sin elegir, incompleto aprendí,
A no buscar, a imaginar,
Perfecto es incompleto,
Perfecto es incompleto.
Los rumores, son medias noticias,
Las noticias son rimas.
Las del día. Lo hacen con dinero,
Las de ayer con sería.
Incompleto me siento cada día que,
Me venden mentiras,
Me llenan de ira,
Incompleto, incompleto,
Sin ti, sin tu voz,
Sin elegir, incompleto aprendí,
A no buscar, a imaginar,
Incompleto sin ti,
Sin ti, sin tu voz,
Sin elegir, incompleto aprendí,
A no buscar, a imaginar,
Perfecto es incompleto,
Completo es imperfecto.
Yo que hasta ayer solo fui un holgazán
y hoy soy el guardián de sus sueños de amor
la quiero a morir
podéis destrozar todo aquello que ves
porque ella de un soplo lo vuelve a crear como si nada
como si nada
la quiero a morir
ella borra las horas de cada reloj
y me enseña a pintar transparente el dolor con su sonrisa
levanta una torre desde el cielo hasta aquí
y le cose unas alas y me ayuda a subir a toda prisa a toda prisa
la quiero a morir
conoce bien cada guerra
cada herida cada sed
conoce bien cada guerra de la vida
del amor también
me dibuja un paisaje y me lo hace vivir
en un bosque de lápiz se apodera de mi
la quiero a morir
me atrapa en una lazo que no aprieta jamas
como un hilo de seda que no puedo soltar no puedo soltar no quiero soltar
la quiero a morir
cuando trepo a sus ojos me enfrento al mar
los espejos de agua encerrada en cristal
la quiero a morir
solo puedo sentarme solo puedo charlar
solo puedo enredarme solo puedo aceptar ser solo suyo tan solo suyo
la quiero a morir
conoce bien cada guerra
cada herida cada sed
conoce bien cada guerra de la vida
del amor también
conoce bien cada guerra
cada herida cada sed
conoce bien cada guerra de la vida
y del amor también
oooh oooh oooh
conoce bien cada guerra
cada herida cada sed
conoce bien cada guerra de la vida
y del amor también
Yo que hasta ayer solo fui un holgazán
y hoy soy el guardián de sus sueños de amor
la quiero a morir
podéis destrozar todo aquello que ves
porque ella de un soplo lo vuelve a crear como si nada
como si nada
la quiero a morir
Guardar silencio a veces debería guardar silencio callar lo que veo, lo que escucho voltear la cara y no darme cuenta volver a mis oídos ciegos, y a mis manos mudas, a mi lengua un trapo y a mi corazón de mármol tendría que atar mis pasos, quemar mis ojos, pero resulta que no puedo no vivo por pasar el rato ni acumulo ideas para ser más sabio ni me grabo lo que escucho para repetirlo solo, siempre a solas, bien alto.
Peleé con algunos por lo que hago un día crecieron notas de mis dedos y fueron otros los que las tocaron, me propuse extrañar tan solo en un horario, hablo de amor porque lo busco intento comprenderlo y no me es fácil evito la intelectualidad tanto como puedo y me aburro como nunca con quien me toma por eso.
Pasa que no estoy listo, nunca estoy listo, y todo me sorprende y me provoca, me extrañan tanto los aplausos como los abucheos yo no espero otra cosa que no sea entendimiento dejar una semilla curiosa que germine con el tiempo.
Estoy jugando, es cierto, pero es que alguien se robo mi infancia cuando todavía era mía y no por eso crezco, y no por eso grito, grito porque me divierte ver saltar asustados a mis delirios.
A veces cuando salgo camino un largo rato, sin rumbo fijo, me detengo en los jardines, me siento en las banquetas y fumo un poco mientras escribo mentalmente cosas que luego me olvido. Esa es mi vida, cazar ideas soñar despierto y casi siempre hablar dormido y de vez en cuando, cuando estoy de suerte, hablar contigo.
Puede ser que la mecánica cuántica tenga una buena explicación para coincidencias fenomenales.
El día antes del encuentro que cambió su vida, su mujer le dijo que
sacara ese objeto de casa. El chisme “llevaba tres años en la misma
estantería y ella nunca lo había visto”. Lo contaba Eduardo Zancolli,
traumatólogo argentino especializado en cirugía de manos y hombros. La
mencionada reunión tuvo lugar a finales de la década de 1990 con un
médico norteamericano que había colaborado con el mismísmo Dalai Lama
años antes; y el objeto era una bompa, un recipiente tibetano para el
agua bendita.
Al verlo en su consulta, el colega de Zancolli
mencionó Tíbet y, a partir de ahí, el cúmulo de coincidencias que le
llevaron al país del Himalaya fue tal “que decidí investigar el tema”,
contó el porteño a un diario. Muchas de sus pesquisas (reunidas en el
libro El misterio de las coincidencias) se centraron en las casualidades desde el punto de vista científico. Y no tardó mucho en poner la vista en los estudios de Wolfgang Pauli, Nobel de Física en 1945 por descubrir el principio de exclusión (o de Pauli).
El don de la ubicuidad (de verdad)
Explicar
ese principio y sus implicaciones posteriores en la mecánica cuántica
nos llevaría el resto de las páginas de este ejemplar de Quo, pero baste
con saber que abrió la puerta a conocer el llamado estado de
superposición cuántica. El concepto lo explicaba el físico Andrew Cleland, de la Universidad de California en Santa Bárbara (California), después de publicar en la revista Nature un experimento que lo demostraba
en 2010: “Se trata de estados en los que un mismo objeto está al mismo
tiempo en dos lugares distintos, en dos configuraciones diferentes”.
Y
hay más de un científico –y demasiados esotéricos advenedizos– que ve
en ese fenómeno una explicación para las casualidades. Pero la ciencia
no se atreve todavía a ligar sus hallazgos con eso que los legos
llamamos coincidencias. Es decir, no entra a explicar si un estado de
superposición puede ser responsable de que una persona a la que llevabas
años sin ver te llame justo cuando te acuerdas de ella, también sin
venir a qué.
Lo que sí es divertido es aproximarse al raro
universo de las coincidencias a través de la estadística.No sin finura y
con esa ironía tan inglesa, Rob Eastaway y Jeremy Wyndham publicaron en 2006 un libro didáctico titulado ¿Por qué los autobuses vienen de tres en tres? Las matemáticas ocultas en la vida cotidiana. En él, entre otras cosas, los autores explican con lógica numérica casos cotidianos que atribuimos a la casualidad.
... Y, de repente, vienen todos juntos
El
caso de que, después de un buen rato aguardando, aparezca un ramillete
de autobuses es un buen ejemplo que se entiende fácilmente. El primero
sale vacío y recoge gente en la parada. Si este grupo tarda en subir, la
distancia entre el primer bus y el segundo, que ha salido poco después,
se acorta un poco. Al hacer menos tiempo que la parada está vacía, el
segundo transporte lleva menos pasajeros y, por tanto, va más rápido, lo
cual le ayuda a acercarse. Como halla menos gente, emplea menos en
subir y bajar usuarios; lo contrario que el otro, que tarda más en
cargar y descargar porque le espera más gente y hay más viajeros
queriendo apearse.
Aunque quizá el punto de vista más utilizado en la magia es el de la psicología. Un clásico son las webs dedicadas a las coincidencias entre los asesinatos de Lincoln y Kennedy:
que ambos fueron nombrados presidentes con 100 años de diferencia, que
sus asesinos también nacieron con un siglo de separación, que los
apellidos de los dos presidentes tenían 7 letras y los de sus asesinos,
15, o que ambos tenían vicepresidentes llamados Johnson.
Todo ello
es un paradigma de cómo las ganas de buscar coincidencias eclipsan las
“no-coincidencias”. Un ejemplo de las decenas que hay: los nombres de
pila de los dos mandatarios no tienen ni de lejos el mismo número de
letras (John Fitzgerald y Abraham). Y lo mejor: que coincidan dos
Johnson es tan “difícil” como si en los próximos 100 años volviera a
haber en España un presidente apellidado González o Rodríguez.
La educación prohibida (2012) es una película realizada
por jóvenes argentinos que cuestionan a través de 90 entrevistas, 45
experiencias y 8 países las lógicas de la escolarización moderna y la
forma de entender la educación. Una película documental que propone en
sí misma un nuevo paradigma educativo y alimentar el debate de reflexión
social acerca de las bases que sostienen la escuela, promoviendo el
desarrollo de una educación integral centrada en el amor, el respeto, la libertad y el aprendizaje.
Partiendo de la filosofía “el mito de la caverna” de Platón este
documental en español y financiado bajo la fórmula de crowdfunding, nos
presenta una serie de ideas que cuestionan el modelo de aprendizaje y
nos confrontan con lo señalado en el mito: esclavos de nacimiento
destinados a ver sólo las sombras que se proyecta frente a ellos. El
documental afirman que necesitamos un cambio de paradigma en la
educación y abrir los ojos hacia las razones que han hecho que éste
sistema haya cumplido 200 años de vigencia.
Nuevas experiencias de aprendizaje
La película presenta una diversidad de ideas y afirmaciones de
catedráticos universitarios, directivos y educadores en Latinoamérica.
Paralelo a ello, se desarrolla una historia que ejemplifica los
cuestionamientos del sistema y sus actores principales. Los
entrevistados afirman que el conocimiento está parcializado en un
sistema que busca evaluar objetivos mediante calificaciones y de esa
forma que sea un número el que defina, incluso la calidad de persona que
es el estudiante a pesar de que cada sujeto es único, singular e
irrepetible.
La educación como la vemos hoy es administrativa. Alumnos
que llegan, profesores que dan clase, se van y el ciclo se repite cada
día. Fernando Jorquera, educación en línea yoaprendo.cl – Chile
El ser humano nace con la capacidad innata de aprender, se desarrolla
y aprende un idioma, se comunica, conoce su cuerpo, entiende cómo
funciona su entorno y se desenvuelve de forma natural. Algunos de los
educadores en el documental afirman que la escuela puede matar la
creatividad, el deseo de aprender, experimentar y descubrir. Las
instituciones educativas están diseñadas con la misma estructura de una
cárcel con muros, reglas y limitaciones.
El sistema y los estados no les preocupa el ser humano
como persona, como individuo y en esos términos toda educación que
busque otra cosa, debe ser prohibida.
Rafael González, Colegio Rudolf Steiner – Chile.
Dentro del proyecto, se exploran nuevas propuestas de métodos y pedagogías
basadas en el individuo, los valores universales, el ambiente y la
libertad. Entre ellas el Método Montessori el cual propone conocer
plenamente a los niños y respetar su proceso de desarrollo, convirtiendo
la educación en un acompañamiento de la vida.
Los niños pierden su curiosidad y ganas de aprender.
Porque están hartos de que se le diga qué deben y qué no deben hacer.
Jordi Mateu, XELL Red de educación libre – España.
Las ideas, cuestionamientos, dudas y propuestas son diversas en este
documental argentino independiente de 2 horas 25 minutos desarrollado
por estudiantes y licenciados de comunicación audiovisual. Quienes
buscan a través de su proyecto abrir un espacio de diálogo, discusión y
reflexión sobre la preocupación de la educación que debe cambiar o
empezar de nuevo para satisfacer las necesidades de los individuos
actuales. ¿Desaparecerá la escuela? ¿Necesitamos nuevos modelos
educativos? ¿Cómo redefinimos el proceso de aprendizaje? ¿No necesitamos
de la estructura académica?
Cuando observas las creaciones de Zev Hoover es difícil imaginar que este artista solo tiene 14 años.
Las imágenes, con buen gusto e inmersas en un maravilloso mundo de
fantasía, te trasladan a esos cuentos que tu madre te leía a la tenue
luz de la mesita de noche. Barcos de papel, castillos de naipes o plumas
de pájaro que le sirven de alas, son algunos de los escenarios donde
Zev se encoge a sí mismo para adaptarse al entorno.
Natural de Natick, Massachusetts, este adolescente se ha convertido en un fenómeno tras colgar sus fotografías en la red socialFlickr. En sus creaciones, reduce a los protagonistas digitalmente
(casi siempre él mismo) para introducirles en su diminuto mundo de
fantasía donde las bellotas se transforman en un estupendo sofá, los
palitos de helado ayudan a la construcción de una improvisada balsa o el
avión de papel es una opción fiable para viajar por este reducido mundo
de ensueño.
Actualmente Zev vive en Boston y ha sido educado en
casa por su madre. Antiguamente, nuestro pequeño artista hacía las
fotografías con su móvil, pero su progenitora, viendo su talento en
ciernes, le compró una cámara compacta en Ebay. Después de esta vino una mejor. Ahora tiene dos cámaras, la cámara de fotos, que él llamó Betsy, y su cámara de cine, cuyo nombre es Diana. "Me gusta poner nombre a mis cosas. Mi moto se llama Patrick". Zev asegura que sus tres hermanos le ayudan con sus creaciones, pues también tienen dotes artísticos. Una de sus hermanas quiere ser escritora y otro de ellos le echa una mano con el Photoshop, donde, a partir de varios collages de fotos, consiguen crear este peculiar universo fantástico.
No es un secreto que los arquitectos se inspiren muchas veces en
objetos, ya sea de la naturaleza o inventos, etc. para diseñar sus
edificios. Muchas veces no lo notamos porque el punto en su diseño es
simplemente inspirarse, y después la forma va cambiando hasta que llega a
convertirse en un objeto arquitectónico. Pero existen algunos edificios
alrededor del mundo que se quedaron en la primera parte de la
inspiración y no cambiaron mucho o nada, convirtiéndose así en un objeto
literal gigante.
Aquí están los 6 edificios con forma de objetos.
En primer lugar tenemos el edificio canasta. Se encuentra en Ohio
y es una réplica exacta de una canasta, pero 160 veces más grande. Fue
diseñada para la compañía Longaberger Basket Company (presisamente una
compañía de canastas).
El edificio en forma de piano y violín. Ubicado en Hunian, China.
Dentro del violín se pueden ver las escaleras del edificio. Sin embargo
se desconoce si alguien vive en este edificio o está reservado a
oficinas o algún organismo oficial.
La casa zapato. En Pensilvania, Estados Unidos. El dueño es un zapatero.
La biblioteca pública con forma de libros. Situada en Kansas, Estados Unidos.
El siguiente tiene forma de una gasolinera. Si, adivinaron, es una gasolinera.
Los 3 emperadores antiguos. Es un hotel situado a las afueras de Pekín.
Una tarde en la remota antigüedad, cierto navegante mercader llegaba de las costas mediterráneas en busca de sangre de Drago
producto muy en boga y de gran importancia en la elaboración de ciertas
preparaciones de la farmacopea, y desembarcó por la playa de San
Marcos, de Icod de los Vinos para llevar a efecto su lucrativo
propósito.
Estando ya en
la playa sorprendió allí a unas infantas o damas de esta tierra, que
conforme al rito tradicional se bañaban solas en el mar aquella tarde
veraniega. El intruso navegante las persiguió, logrando apoderarse de
una de ellas. Esta trató astutamente de conquistar el corazón del
extraño viajero para lograr huir, y con signos de consideración y
amistad le ofreció algunos hermosos frutos de la tierra.
Para aquel
navegante que venía detrás de la sangre del Drago, y traía metido en la
imaginación y en el alma el mito helénico de las Hespérides, los frutos
que aquella dama de esta tierra le ofreciera, pudieron muy bien
parecerle las manzanas del mítico jardín. Mientras él comía gustosamente
desprevenido, la bella aborigen saltó ágil al otro lado del barranco, y
velozmente huyó hacia el bosquecillo cercano escondiéndose tras la
arboleda.
El viajero
sorprendido en principio trató de perseguir a la chica de cerca, pero
vio con sorpresa que algo se interponía en su camino, que un árbol
extraño movía sus hojas como dagas infinitas, y que el tronco parecido
al cuerpo de una serpiente se agitaba con el viento marino y entre sus
tentáculos se ocultaba la bella doncella guanche. El navegante lanzó un
dardo que llevaba en sus manos, contra lo que a él se le figuró un
monstruo, con gran miedo y asombro y al quedarse clavado en el tronco,
del extremo de la jabalina empezó a gotear sangre líquida del Drago.
Confuso y
atemorizado, tras el incidente, el hombre huyó laderas abajo, se metió
en su pequeña barca y se alejó de la costa; porque iba pensando en su
corazón, que había sorprendido en el jardín a una de las Hésperides a la
que salió a defender el mítico Dragón...
Emma Lira, la autora de la novela, delante de momias guanches.| Efe
Más de 500 años -los que van desde la conquista de Canarias por los
castellanos hasta hoy- separan a las dos protagonistas de 'Búscame donde
nacen los dragos', el debut como novelista de Emma Lira, una periodista
trotamundos que ha querido contar la historia de una huida.
La huida de dos mujeres distintas y distantes en el tiempo: Tiguedit, princesa guanche, leyenda o realidad, "¿quién sabe?", afirma la autora, y Marina, una periodista joven y madrileña,
como ella, que huye a Tenerife con el propósito firme de iniciar una
nueva vida, tras un fracaso amoroso. "Una huida de, pero también para,
encontrarse a sí misma", señala Lira.
Una novela "hecha con el corazón", escrita desde el "cariño hacia esta tierra y sus gentes" y que Emma Lira ha tardado nueve meses en escribir, después de un concienzudo trabajo de documentación y de empaparse de una cultura aborigen, la guanche, sobre la que aún "existe tanto desconocimiento", sobre todo en la Península.
Lira, periodista curtida en viajes por medio mundo, encontró en Canarias, y más concretamente en el sur de la isla de Tenerife, la última de las islas en ser conquistada para los Reyes Católicos,
el lugar en el que descansar de tantos viajes y la inspiración para
escribir esta historia que es, a partes iguales, una mezcla de "aventura
y romance", reconoce en una entrevista.
Antiguas leyendas
Allí, en la comarca de Abona, uno de los nueve menceyatos (reinos) en
los que estaba dividida la isla antes de la conquista, se instala
Marina en su huida.
Y allí, frente al océano Atlántico, conocerá antiguas leyendas
guanches, además de tener noticias de que, tiempo atrás y en ese mismo
lugar, fueron encontrados los restos óseos de quien se cree fue una princesa aborigen y de dos de sus hijos, siameses.
Una princesa que, como Marina se encargará de demostrar, llegó por
mar a Tenerife desde una aldea perdida del Anti-Atlas, en lo que hoy es
el sur de Marruecos, a bordo de una embarcación fabricada con la madera
del árbol ancestral para los guanches, el drago, cuya savia, según la tradición, curaba y cura hoy las heridas del cuerpo y el alma.
Un ejemplar milenario único en su especie por sus dimensiones -24
metros de altura y 10 de perímetro de base- puede verse aún en la
localidad tinerfeña de Icod de los Vinos.
Esta población del noroeste de la isla ha sido uno de los escenarios
escogidos por Emma Lira para presentar su novela a los medios de
comunicación, en un recorrido por algunos de los lugares en los que está
aún muy presente la huella de un pueblo, los guanches, que se ha
demostrado tiene sus orígenes en el norte del continente vecino a Canarias, África.
Recorrido por la isla
En el barranco Agua de Dios, en la localidad tinerfeña de Tegueste,
tierra hoy de vinos y de enorme riqueza arqueológica, Lira habló de
Tiguedit, su princesa imaginada, "o no, ¿quién sabe?", y de Marina, un
personaje del que ella admira su valentía, que tenga las agallas para
cortar por lo sano con su pasado y de no parar hasta conocer la
verdadera historia de la princesa guanche.
En la profundidad del barranco y a la entrada de una de las cuevas
que habitaron durante siglos los primeros pobladores de las islas, Lira
dice que su novela "habla de segundas oportunidades", de la búsqueda de los sueños "y de lo que siempre es una aventura: encontrarse con uno mismo".
Desde Tegueste, la autora de 'Búscame donde nacen los dragos',
editada por Plaza y Janés, acompaña a los periodistas a la capital,
Santa Cruz de Tenerife, para visitar su Museo de la Naturaleza y el
Hombre, donde se custodian con mimo las escasísimas momias guanches halladas hasta el momento, si bien quienes lo dirigen están convencidos de que hay muchas otras "esperando su rescate".
"He querido -dice allí Lira, en presencia de los cuerpos momificados-
que la historia de la isla, de esta parte de Canarias, ocupe el lugar
que le corresponde, más allá de los tópicos del turismo de sol y playa,
que a veces es lo único que se conoce de esta tierra".
El museo fue uno de los lugares más visitados por Emma Lira para
documentar y escribir su novela, que por ser la primera le provoca "una sensación de vértigo, de vulnerabilidad, de exposición pública", que, sin embargo, no ha experimentado como autora de otros escritos. "Siento una sensación de desnudez", insiste.
Entre la ficción y la realidad
La recién estrenada novelista no niega que en esta historia de pasado
y presente hay "mucho de autobiográfico", que las peripecias de Marina
en su obsesión por conocer qué fue lo que le ocurrió a Tiguedit no las
haya vivido ella en algún momento de su tan viajada existencia, aunque
Lira tiene claro que ella, de momento, no se ha atrevido a romper con su
pasado.
Lo dice antes de entrar, junto al resto de acompañantes, en la Cueva del Viento, en el oeste de la isla, el mayor tubo volcánico que hay en Europa, donde hace siglos los aborígenes guanches se ocultaron huyendo de los conquistadores castellanos. "Tiene gracia -comenta Emma Lira- que una peninsular escriba sobre la historia guanche de Canarias".
En ese lugar, la cueva, que a ella le recuerda al historiador canario
Viera y Clavijo, quien allá por 1768 escribió sobre una supuesta cueva
de las mil momias guanches. Una leyenda que a Lira le gustaría se
hiciera realidad.
Apenas hace una semana que publiqué una entrada sobre el bosón de Higgs, quizás publicar algo referente al mismo tema pueda resultar un poco repetitivo y hasta aburrido. pero cuando leí este titular me llamó poderosamente la atención y creo que bien merece la pena leerlo...
Decía Albert Einstein que uno no ha entendido realmente algo hasta que
no es capaz de explicárselo a su abuela. Aceptamos el reto e intentamos
explicar de manera sencilla qué es la partícula de Higgs y por qué es
trascendente su búsqueda.
La Física no es una cuestión tan complicada como parece. En los
últimos meses, habrás escuchado hablar sobre esa partícula que los
científicos se afanan en buscar con sus gigantescas máquinas en Ginebra y
de la que depende buena parte de nuestro conocimiento sobre el mundo.
La llaman el bosón de Higgs.
Hace una semana, los físicos del CERN anunciaron que tenían la
partícula acorralada y que pronto podrían decirnos tanto si existe como
si no. ¿Cómo es posible que aún no lo sepan?, te preguntarás. ¿Y cómo
puede tener tanta importancia una partícula tan insignificante que ni
siquiera la podemos detectar?
El asunto, querida abuela, se remonta a hace 13.700 millones de años.
Entonces se formó la materia y se produjeron unos niveles de energía
increíbles en lo que conocemos como Big Bang. Pero vamos a saltarnos
esta parte. Mucho tiempo después de aquello, nuestros científicos están
intentando comprender de qué están hechas las cosas y, no menos
importante, cómo permanecen unidas. Respecto a la primera pregunta, y
tras muchos palos de ciego, los físicos han conseguido desentrañar el rompecabezas de la materia y ya tienen un catálogo muy interesante.
Las cosas están hechas de átomos,
y dentro de estos átomos hay otras partículas más pequeñas como las que
componen el núcleo, protones y neutrones, los electrones (que lo
orbitan), los quarks, etc. Para encontrar nuevas partículas, los
científicos las aceleran a una gran energía y las hacen chocar entre
ellas en grandes colisionadores. Como la energía y la masa deben
conservarse, cuando falta una parte al final del proceso los físicos
saben que debe haberse creado una partícula nueva. Así se dedujo la
existencia de otro personaje que se ha hecho muy popular últimamente, el famoso neutrino. Y así se busca el bosón de Higgs.
En cuanto a la forma en que se unen las cosas, después de muchas investigaciones sabemos que existen cuatro fuerzas fundamentales: la de la gravedad (la que hace que al pegar un saltito vuelvas a caer al suelo, por ejemplo), el electromagnetismo (que permite funcionar a los motores y a los teléfonos móviles), la fuerza nuclear fuerte (que mantiene unido el interior del núcleo de los átomos) y una cuarta fuerza conocida como fuerza nuclear débil y que aparecía en algunos procesos concretos, como el que se produce en los elementos radiactivos, como el uranio o el plutonio.
Pues bien, investigando este fenómeno, y en su afán por unificar las
cosas, los científicos se dieron cuenta de que a altas energías, la
fuerza débil y el electromagnetismo se comportaban igual, pero a bajas
energías eran muy diferentes. La partícula responsable del
electromagnetismo, el fotón, no tenía masa, pero las partículas responsables de la interacción débil, llamadas bosones W y Z,
tenían una masa enorme. Es decir, a altas energías se comportaban igual
que el fotón, como si no tuvieran masa, pero a bajas energías no. La
pregunta que surgió entonces era aún más interesante. Ya sabíamos de qué
están hechas las cosas y cómo permanecen unidas pero, ¿por qué tienen masa las partículas?
En 1964, un físico británico llamado Peter Higgs propuso una solución que otros desarrollarían más tarde: existía un campo, invisible pero presente en todo el universo
desde el Big Bang, que era el responsable de darle masa a las cosas.
¿Cómo lo hacía? Para entenderlo, necesito que te imagines el universo como una gigantesca piscina. Todo lo que avanza en el agua se encuentra una resistencia, luego el agua (el campo de Higgs) es lo que les da la masa.
Unas partículas encuentran mucha resistencia (tienen más masa) y otras
no encuentran ninguna (como los fotones, la luz). Igual que el agua está
compuesta de moléculas, ese campo de Higgs está compuesto de una serie de partículas hipotéticas, las conocidas como bosones de Higgs.
Para entenderlo, voy a adaptar un ejemplo que ponen los científicos del CERN.
Imaginemos una sala llena de abuelas. Cada una de ellas sería un bosón y
juntas compondrían el campo de Higgs (el agua del anterior ejemplo). Si
entrara alguien muy famoso en la habitación, se producirá una
expectación en torno a él que terminará traducida en cierta resistencia a
su avance. En este caso el famoso sería como una partícula y el campo
de Higgs serían las abuelas, que le harían ganar masa. Mi amigo Ismael lo explicaba el otro día
con una playa por la que avanzara un vendedor de helados con su carrito
y que estuviera llena de niños invisibles. Los críos se arremolinarían
en torno a él y le impedirían avanzar, dándole masa. En este caso los
niños serían los bosones de Higgs.
¿Vas viendo por dónde van los tiros? Tranquila, aún estamos empezando
y volveremos sobre este asunto. Para que lo entiendas mejor, debes
saber que todo el conocimiento que te he expuesto anteriormente compone
lo que los físicos conocen como Modelo Estándar de la Física.
Se trata de una ecuación con muchísimas variables y funciona
perfectamente para todo lo que nos proponemos. Y ahora sí, agárrate
abuela, porque ésta es la fórmula:
¿Impresionada? No era mi intención asustarte, solo te he puesto la
fórmula para que te fijes en un detalle y comprendas por qué se empeñan
los científicos en buscar el bosón de Higgs. Vuelve a mirar la ecuación y fíjate en las "H". Ese valor representado en la fórmula es el bosón de Higgs
y, aunque no lo hemos encontrado, es fundamental para que el Universo
se comporte como se comporta, ya que cada vez que ponemos en marcha la
ecuación, nuestras predicciones funcionan.
¿Por qué es tan difícil encontrar el bosón de Higgs? Aunque tenemos medidas indirectas de la existencia del campo de Higgs, hay que encontrar la partícula para tener la certeza de que existe.
Pero esto es realmente difícil, porque cuando intentamos verlos, los
bosones de Higgs se desintegran inmediatamente hacia otro tipo de
partículas y no hay manera de registrarlo.
Para que te hagas una idea, la vida media (en reposo) de un bosón de
Higgs de 125 GeV es de una billonésima de billonésima de segundo, un yoctosegundo
(¡qué palabra para presumir con las amigas!). Lo que están haciendo con
esa gran máquina de Suiza, el LHC, es hacer que muchas partículas
choquen entre sí a gran velocidad y ver las huellas que deja tras de sí el bosón. De
momento, las pruebas no son lo suficientemente precisas para
encontrarlo pero sí para "acorralarlo", ya saben en qué abanico de
energía puede aparecer y como lo irán estrechando en los próximos meses,
pronto sabemos si esa "H" de la ecuación existe, si en realidad son varias partículas en vez de una o si no hay rastro del famoso bosón y a los físicos les toca volver a echar cuentas.
Veremos qué sucede a lo largo del año de 2012 y volveré a contarte
qué han encontrado y si sabemos un poquito más de nuestro universo o
seguimos hechos un lío.
Hasta entonces, cuídate mucho. Recuerdos al abuelo.
Antonio
*PD. Ninguna abuela resultó herida
durante la elaboración de este artículo. Si tu abuela es licenciada en
física y no necesita que su nieto le explique nada, échale la culpa a
Einstein, por basarse en estereotipos caducos e injustos sobre las
abuelas.
ACTUALIZACIÓN 6 julio 2012: Querida abuela, hemos hecho un videográfico y quizá lo entiendas mejor con imágenes: