miércoles, 24 de octubre de 2012

Mi sol, Jesse y Joy

eres el regalo que nunca pedi
la porciòn de cielo que no merecì
todos mis anhelos se han cumplido en ti
y no quiero perderte, no lo quiero asi

te dejè y tan sola, me sentì sin ti
y no quiero de nuevo estar asi, asi
tomame en tus brazos, soy parte de ti
soy parte de ti.

eres mi sol, luz calor y vida para mi
eres tu mi sol, estrella que a mi vida sustento
eres tu mi sol.

lo que quiero ahora es perderme en ti
y ser envuelta en todo lo que eres tu
ser envuelta en todo lo que eres tu

Los amorosos callan, Jaime Sabines

Los amorosos callan. 

El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.

Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre —¡qué bueno!— han de estar solos.

Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.

En la obscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.

Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.

Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.

Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite.

Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.

Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.

Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida.
Y se van llorando, llorando
la hermosa vida.


Jaime Sabines

Experimento: dibujar con arena



Para realizar nuestro experimento necesitamos una botella de plástico, arena de playa y una cuerda.

Tenemos que construir un péndulo con la botella de plástico tal como aparece en la foto.

Cortamos la base de la botella de plástico, hacemos un par de agujeros en el lateral para pasar la cuerda y otro agujero en el tapón para que salga la arena.



Es importante colgar la botella tal como aparece en la imagen (con un nudo inferior y otro superior)Por último la llenamos de arena.
Si apartamos la botella de la posición de equillibrio y la soltamos comenzará a oscilar, describiendo una trayectoria que quedará registrada en el suelo por el trazo que deja la arena que cae de la botella.
Dependiendo de la longitud total de la cuerda y de la relación entre las distancias D y L (ver foto), obtendremos diversas figuras.



Por ejemplo:














Las figuras que se obtienen se conocen como figuras de Lissajous, por el científico francés Jules Antoine Lissajous que las observó en 1857. Él usó sonidos de diferentes frecuencias (agudos y graves) para hacer vibrar un espejo. Un rayo de luz reflejado en el espejo dibujaba figuras, cuya forma dependía de la frecuencia de los sonidos.
Fuente:fq-experimentos.blogspot.com.es

Recetas asturianas con sidra...



Filetes de lomo a la sidra

Ingredientes:

4 filetes de lomo
2 dientes de ajo
1 cebolla
1/2 vaso de sidra asturiana
1 cucharada de harina
pan rallado
aceite de oliva
pimienta
sal



Elaboración:

En una sartén con un poco de aceite de oliva sofreímos dos ajos enteros, tan sólo un poco aplastados con el cuchillo. Cuando empiecen a dorar, rebozamos ligeramente los filetes en pan rallado y los vamos friendo en el mismo aceite que los ajos.
Conforme se vayan haciendo los vamos disponiendo en una fuente proporcionada a las cantidades.
En el mismo aceite freimos la cebolla picada fina, añadimos una cucharada de harina y la sidra asturiana poquito a poquito, dejando reducir y espesar. Cuando tengamos una salsa consistente, rectificamos de sal, añadimos pimienta al gusto y la distribuímos por encima de los filetes. 



Pimientos rellenos a la sidra

Ingredientes:

6 pimientos del piquillo
250 grs. de bacalao
100 grs. de gambas peladas
75 grs. de miga de pan duro
100 cl. de leche
100 cl. de nata
1 huevo
1 cebolla grande
4 dientes de ajo
1/2 vaso de sidra asturiana natural
aceite de oliva
perejil
sal


Elaboración:

Tener en cuenta que si el bacalao no es fresco, habrá que desalarlo con unas 48 horas de adelanto cambiando el agua cuatro o cinco veces a intérvalos regulares, antes de hacer el plato.
2 horas antes de preparar el plato, ponemos el bacalao a remojo en agua límpia a la que añadiremos la leche y los dientes de ajo pelados y aplastados
Se lavan bien los pimientos y se asan en el horno durante unos 20 minutos. Cuando estén fríos los despellejamos, los disponemos sobre una bandeja de horno previamente engrasada con aceite de oliva, y los volvemos a meter en el horno precalentado a ciento ochenta grados durante veinte minutos.  Cortamos el pedúnculo a dejando unos tres cuartos de pimiento, deshaciéndonos de las pepitas pero reservando la carne de su alrededor.
Picamos las cebollas finamente  y dos dientes de ajo, y rehogamos todo con un poco de aceite de oliva a fuego lento. Antes de que empiecen a dorar, añadimos el bacalao bien escurrido y agregamos la sidra asturiana. Dejamos cocer unos diez minutos tras lo que añadiremos la miga de pan, el perejil picado finamente, la mitad de la nata, el huevo batido y las gambas. Dejamos hacer durante otros diez minútos más o menos y a continuación rellenamos los pimientos dejando un poco de margen.
Trituramos la salsa de pimiento que habíamos reservado con un dos cucharadas de agua y la nata que quedaba. Lo ponemos a cocer a fuego lento unos diez minutos, rectificando de sal y añadiendo un poco de azucar para controlar la acidez.
Cuando la salsa esté preparada, colocamos los pimientos en una fuente de horno previamente engrasada con aceite de oliva,  les echamos la salsa por encima, tapamos con un papel de aluminio y los llevamos al horno un cuarto de hora a unos 150 grados.
Se sirven calientes. 


Setas a la vinagreta de sidra


Ingredientes:

1/4 Kgr. de setas
1 cebolla pequeña
2 manzanas de sidra o 1 manzana reineta
1 pimiento
1 diente de ajo
1 huevo
vinagre de sidra
aceite de oliva
sal


Elaboración:

Cocemos el huevo en agua hirviendo y sal durante doce minutos y reservamos.
Picamos el ajo finamente, en cubitos diminutos, y los agregamos a una sartén con un chorro de aceite de oliva precalentado. Cuando empiecen a dorar, agregamos las setas y las salteamos bien con los ajos.
Mientras se van haciendo, preparamos una vinagreta como sigue:
Picamos la cebolla, el pimiento, el huevo cocido y las manzanas, y las ponemos en un recipiente, agregando un generoso chorro de aceite de oliva, un chorrito de vinagre de sidra y un poco de sal. Trituramos todo junto con la batidora, robot de cocina o similar y reservamos esta vinagreta.
Cuando las setas estén echas, se agrega la salsa por encima  y se sirve.



Patatas a la asturiana


Ingredientes:

1 Kgr. de patatas
1 cebolla
1 diente de ajo
1 zanahoria
2 chorizos asturianos
100 grs. de jamón
125 grs. de guisantes
1 pimiento
aguardiente de sidra
pimentón
aceite de oliva
sal


Elaboración:

Picamos la cebolla, la zanahoria, el pimiento y el ajo todo muy fino, y preparamos un sofrito en una cazuela con un chorro de aceite de oliva.
Cuando empiecen a pocharse las verduras, se añade el chorizo troceado en finas lonchas, el jamón en taquitos y los guisantes, y lo rehogamos todo junto.
Después de rehogar estos ingredientes, añadimos las patatas rotas en trozos mediano, y lo flambeamos todo a fuego vivo con un chorro de aguardiente de sidra.
Después se cubre con agua, se tapa y se deja cocer a fuego medio hasta que las patatas estén tiernas, moviendo de vez en cuando la cazuela para que espese la salsa. 



Pitu caleya relleno a la sidra


Ingredientes:

1 pitu caleya
1/2 kgr. de manzanas
1/2 kgr. de castañas
1/2 botella de sidra asturiana natural
100 grs. de jamón ibérico
1 cucharada de jerez
100 grs. de manteca de cerdo
nuez moscada
sal


Elaboración:

Pelamos las castañas y las cocemos en agua con sal durante media hora, a fuego no muy fuerte para que no se rompan pues las necesitamos enteras. Una vez cocidas, se escurren, se les quita la segunda piel y se reservan.
Pelamos las manzanas y las partimos en trozos, que pasamos a una cazuela junto con la sidra, donde las cocemos hasta que se deshagan.
El pollo se habrá limpiado previamente, reservando sus menudos, hígado y mollejas, que picaremos muy finos junto con el jamón. Lo rehogamoso todo en un poco de la manteca de cerdo, mezclándolo a continuación con las manzanas y las castañas, y sazonándolo con la sal y un poco de rayadura de nuez moscada.
Rellenamos el pollo con la mezcla cosiendo la abertura para evitar que se salga. Se sazona de sal y se coloca sobre una bandeja apta para el horno previamente engrasada, untando todo el pollo con la manteca que queda antes de meterlo al horno a media potencia durante una hora y cuarto aproximádamente, dándole vuelta de vez en cuando y bañándolo a menudo con el caldo que vaya soltando.
Una vez hecho, se pone la cazuela en el fuego, se le añade el jerez y se le da un hervor, y a continuación se sirve.



Lenguado a la sidra con manzanas


Ingredientes:

1 lenguado grande
100 grs. de mantequilla
1 vaso de sidra asturiana natural
1 manzana en rodajas (preferiblemente de sidra)
1 limón
harina
aceite de oliva
sal



Elaboración:

Pediremos al pescadero que nos límpie y filetee bien el pescado.
Una vez en casa, lo salamos y lo enharinamos, pásandolo por la sartén con aceite de oliva bien caliente, y disponiéndolo a continuación en una fuente de horno suficientemente grande, previamente engrasada con mantequilla.
Agregamos por encima con la mantequilla sobrante, la sidra y el zumo del limón, y lo metemos al horno a media potencia durante unos 10 minutos.
Mientras tanto, cortamos las manzanas en rodajas finas y las freímos en aceite de oliva muy caliente, sacándolas a una fuente con papel de cocina o secante para quitarles el acceso de aceite.
Cuando el lenguado esté hecho, lo servimos con las manzanas fritas a modo de guarnición.

Chácharas de niños, Hans Cristian Anderen

  
En casa del rico comerciante se celebraba una gran reunión de niños: niños de casas ricas y familias distinguidas. El comerciante era un hombre opulento y además instruido; a su debido tiempo había sufrido los exámenes. Así lo había querido su excelente padre, que no era más que un simple ganadero, pero honrado y trabajador. El negocio le había dado dinero, y el hijo lo supo aumentar con su trabajo. Era un hombre de cabeza y también de corazón, pero de esto se hablaba menos que de su riqueza. 
 
Frecuentaba su casa gente distinguida, tanto de «sangre», que así la llaman, como de talento. Los había que reunían ambas condiciones, y algunos que carecían de una y otra. En el momento de nuestra narración había allí una reunión de niños, que hablaban y discutían como tales; y ya es sabido que los niños no tienen pelos en la lengua. Figuraba entre los concurrentes una chiquilla lindísima, pero terriblemente orgullosa; los criados le habían metido el orgullo en el cuerpo, no sus padres, demasiado sensatos para hacerlo. El padre era chambelán, y éste es un cargo tremendamente importante, como ella sabía muy bien.
-¡Soy camarera del Rey! -decía la muchachita. Lo mismo podría haber sido camarera de una bodega, pues tanto mérito hace falta para una cosa como para la otra. Después contó a sus compañeros que era «bien nacida», y afirmó que quien no era de buena cuna no podía llegar a ser nadie. De nada servía estudiar y trabajar; cuando no se es «bien nacido», a nada puede aspirarse.
-Y todos aquellos que tienen apellidos terminados en «sen» -prosiguió-, tampoco llegarán a ser nada en el mundo. Hay que ponerse en jarras y mantener a distancia a esos «¡-sen, -sen!» y puso en jarras sus lindos brazos de puntiagudos codos, para mostrar cómo había que hacer. ¡Y qué lindos eran sus bracitos! Era encantadora.
Pero la hijita del almacenista se enfadó mucho. Su padre se llamaba Madsen, y no podía sufrir que se hablara mal de los nombres terminados en «sen». Por eso replicó con toda la arrogancia de que era capaz:
-Pero mi padre puede comprar cien escudos de bombones y arrojarlos a los niños. ¿Puede hacerlo el tuyo?
-Mi padre -intervino la hija de un escritor- puede poner en el periódico al tuyo, al tuyo y a los padres de todos. Toda la gente le tiene miedo, dice mi madre, pues mi padre es el que manda en el periódico.
Y la chiquilla irguió la cabeza, como si fuera una princesa y debiera ir con la cabeza muy alta.
En la calle, delante de la puerta entornada, un pobre niño miraba por la abertura. El pequeño no tenía acceso en la casa, pues carecía de la categoría necesaria. Había estado ayudando a la cocinera a dar vueltas al asador, y en premio le permitían ahora mirar desde detrás de la puerta a todos aquellos señoritos acicalados que se divertían en la habitación. Para él era recompensa bastante y sobrada.
«¡Quién fuera uno de ellos!», pensó, y al oír lo que decían, seguramente se entristeció mucho. En casa, sus padres no tenían ni un mísero chelín para ahorrar, ni medios para comprar un periódico; y no hablemos ya de escribirlo. Y lo peor de todo era que el apellido de su padre, y también el suyo, terminaba en «sen». Nada podría ser en el mundo, por tanto. ¡Qué triste! En cuanto a nacido, creía serlo como se debe, pues de otro modo no es posible.
Así discurrió aquella velada.
Transcurrieron muchos años, y aquellos niños se convirtieron en hombres y mujeres.
Se levantaba en la ciudad una casa magnífica, toda ella llena de preciosidades. Todo el mundo deseaba verla; hasta de fuera venía gente a visitarla. ¿A cuál de aquellos niños pertenecía? No es difícil adivinarlo. Pero tampoco es tan fácil, pues la casa pertenecía al chiquillo pobre, que llegó a ser algo, a pesar de que su nombre terminaba en «sen»: se llamaba Thorwaldsen.
¿Y los otros tres niños, los hijos de la sangre, del dinero y de la presunción? Pues de ellos salieron hombres buenos y capaces, ya que todos tenían buen fondo. Lo que entonces habían pensado y dicho no era sino eso, chácharas de niños.
FIN

El niño con el pijama de rayas, trailer en español


martes, 23 de octubre de 2012

Te doy mi corazon, Cali y el dandee

Tienes por dentro la magia
que quiero tener
no necesito mas tiempo
y lo puedo entender.

Uso el poder que la vida me da
para amarte y ahora somos dos
puedo sentirlo en el viento

Miro tus ojos y nunca paran de brillar
y aunque lo busque
no hay nada que pueda faltar

Quiero decirte que no hay
nadie mas que no puedo dejar de pensar
y en ti es todo lo que pienso


Vi que la luna esa noche
se vistio de sol
y tus ojos de niña volverse cancion
te doy mi corazón.

Siento por ti
lo que nunca por nadie senti
no me cabe en el cuerpo y lo voy a decir
te doy mi corazón.

Puedes hacer que lo negro
se vuelva color
cuando estas cerca me vuelves
un hombre mejor
uuuu

Puedo volar con tus besos
y quiero con esto entregarte mi amor
y lo que siento por dentro

Me sobra el corazón, Miguel Hernández

Me sobra el corazón
 
Hoy estoy sin saber yo no sé cómo,
hoy estoy para penas solamente,
hoy no tengo amistad,
hoy sólo tengo ansias
de arrancarme de cuajo el corazón
y ponerlo debajo de un zapato.

Hoy reverdece aquella espina seca,
hoy es día de llantos de mi reino,
hoy descarga en mi pecho el desaliento
plomo desalentado.

No puedo con mi estrella.
Y busco la muerte por las manos
mirando con cariño las navajas,
y recuerdo aquel hacha compañera,
y pienso en los más altos campanarios
para un salto mortal serenamente.

Si no fuera ¿por qué?… no sé por qué,
mi corazón escribiría una postrera carta,
una carta que llevo allí metida,
haría un tintero de mi corazón,
una fuente de sílabas, de adioses y regalos,
y ahí te quedas, al mundo le diría.

Yo nací en mala luna.
Tengo la pena de una sola pena
que vale más que toda la alegría.

Un amor me ha dejado con los brazos caídos
y no puedo tenderlos hacia más.
¿No veis mi boca qué desengañada,
qué inconformes mis ojos?

Cuanto más me contemplo más me aflijo:
cortar este dolor ¿con qué tijeras?

Ayer, mañana, hoy
padeciendo por todo
mi corazón, pecera melancólica,
penal de ruiseñores moribundos.

Me sobra corazón.
Hoy, descorazonarme,
yo el más corazonado de los hombres,
y por el más, también el más amargo.

No sé por qué, no sé por qué ni cómo
me perdono la vida cada día.


De “Otros poemas” 1935 -1936

Miguel Hernández

La manzana de sidra


La diferencia de una sidra buena  y una mala es que la sidra buena apetece beberla, y beberla, sabe bien y esto no es solo problema de la sidra, sino de como fue cuidada, del entorno, de la compañía, y del alma. Cuando todo esto se conjunta, se convierte en algo único de una calidad superior
Las manzanas muy maduras tienen poco tanino lo que contribuye al ahilado o "filado". Como se puede comprobar en la elaboración de la sidra natural; elaborada por procedimientos tradicionales; el proceso no es nada fácil y cualquier imprudencia puede dar al traste con toda una llagarada; decir también, que los azúcares proporcionan y transforman el alcohol, y el anhídrido carbónico produce la espuma en la sidra.

La calidad de la sidra viene directamente relacionada con el estado, conservación, variedad y origen de la manzana, así como de las manipulaciones a las que se la somete. Es evidente que cuanto mejor estén conservadas tanto mejor será la fabricación de la sidra. La plena producción de un manzano empieza a los 12 - 14 años, con una duración aproximada de 35 - 45 años. 

Existen variedades que entran en producción a los 5-6 años (en eje vertical). 
Estas características son un tanto aproximativas ya que varían algo de color y tamaño dependiendo del tiempo, situación geográfica y orientación del pumar.



Lo fundamental es saber mezclar los tipos de manzana, que tienen que ser un 45 % ácidas, 25 - 30 % ácidas - dulce, y finalmente un 10 % dulce - amarga. La manzana en lo posible ha de estar sana en un estado de madurez óptimo de olor penetrante y en lo que se pueda, libre de picaduras. Las algo podridas, se han de desechar en el acto, porque transmiten a la sidra muchas deficiencias y defectos. La parte principal de la manzana es la pulpa, que representa el 95% del peso de la misma. Esta parte carnosa está constituida por el zumo, y en cuya composición entra directamente el agua en un 80 - 90 %, siendo el resto lo que se considera restos sólidos, denominados en Asturias " magalla o gurullu". Posee diferentes azúcares y en cantidad variable, diversos tipos de ácidos y materias tánicas, almidón, materias nitrogenadas y diversos minerales. Se hace hincapié en la elección de un porcentaje alto de manzana ácida para la elaboración de la sidra porque dicha acidez proporciona y contribuye a mantener el color natural del mosto y la limpieza de la sidra, evitando en todo momento la contaminación por ennegrecimiento, protegiendo al mosto del ataque y la invasión de las bacterias, que tanto daño hace a la sidra. 
Los éteres combinados con los alcoholes son los que comunican el aroma y sabor a la sidra. La acidez de la manzana está ligada a la madurez, por tanto cuanto más madura, menos ácido.
El tanino es incoloro, pero cuando entra en contacto con el aire se oxida ( de aquí el color ennegrecido de la manzana cuando se deja partida durante un tiempo). Un exceso de éstos taninos pueden ser perjudicial para la elaboración de la sidra, aunque cabe destacar también que tiene propiedades antisépticas, siendo un excelente agente de conservación de la sidra. Las manzanas muy maduras tienen poco tanino lo que contribuye al ahilado o "filado". Como se puede comprobar en la elaboración de la sidra natural; elaborada por procedimientos tradicionales; el proceso no es nada fácil, y cualquier imprudencia puede dar al traste con toda una llagarada; decir también, que los azúcares proporcionan y transforman el alcohol, y el anhídrido carbónico produce la espuma en la sidra.

Las manzanas dulces por lo general dan poco zumo, sin embargo las ácidas dan mucho jugo y producen una sidra marcadamente ácida, no existe o es muy rara, una variedad que contenga casi todas las exigencias de una buena sidra, el secreto está en una buena elección y mezcla de las variedades existentes. La época de la primera recogida o "pañada" de la manzana se efectúa hacia la primera quincena de Octubre, siendo ésta la de más baja calidad ya que corresponde a la que se coge del suelo; suele estar dañada debido a su caída del árbol, o que esté muy deteriorada debido a las inclemencias del tiempo ( humedad, calor, lluvia) y el contacto de la manzana con el suelo. A ésta sidra así recogida y elaborada se la llama "sidra del sapu" y también se suele consumir la primera.
Hasta el día de hoy existe disparidad de criterios en la conveniencia de lavar o no las manzanas, las dos posibilidades tienen sus pros y sus contras. Lo verdaderamente esencial es lavarlas solamente cuando contengan restos de tierra, y desechar las hojas y hierbas que se adhieren junto a las manzanas.
El contenido de vitaminas de la manzana es abundante. A-B1-B2-C-D PP ,su densidad es 1,04-1,06 kg/dm3. y los siguientes ácidos: málico, cítrico, láctico, quínico y clorogénico. El ph es 3,5. Posee diversos minerales tales como: aluminio, calcio, hierro, potasio, magnesio y sodio. 
El principal problema que se presenta en la cosecha, es la alternancia bianual, esto es así porque en los primeros momentos de la formación del fruto se produce también la inducción floral, posteriormente la flor y luego el fruto. Un año de buena cosecha con un gran número de frutos en los años impares, seguirá otro de débil floración continuando así de forma cíclica. Los años de escasa producción, el número de hojas por fruto es muy elevado, lo que lleva a la formación de muchos inicios florales para el año siguiente y un fuerte desarrollo de los brotes. Esto es lo que se denomina vecería
Los remedios para paliar éste desfase de cosecha pueden pasar por: 1º) La fertilización anual suficiente para evitar la escasa alimentación del manzano ( abonos fosfórico-potásicos). 2º) Poda hecha de tal modo que los años de cosecha se reduzca la formación de botones florales. 3º) Aclareo manual de frutos, si son abundantes reducir a una cantidad deseable. (debe efectuarse cuando el tamaño del fruto es pequeño 8-10 m/m).

Historia de la manzana
Una gran mayoría de estudiosos datan la antigüedad de la manzana en épocas prehistóricas, afirmando, incluso, que el cultivo del manzano se remonta al origen de toda civilización. Diversos historiadores atribuyen su origen a China; otros lo localizan en las proximidades del Mar Negro, en Asia Menor; y no faltan los que aseguren el claro origen de este fruto.
Se puede pensar en favor del origen oriental de la manzana, acerca de la curiosa tradición cristiana que asocia a este fruto con el primer pecado de Adán y Eva. Se piensa haber demostrado en trabajos anteriores el origen de esta tradición, nacida no antes del siglo IX y difundida en Europa a partir del siglo XV.
Los restos más antiguos de manzana, según Herr, corresponden a la época más reciente de la Edad de Piedra, entre 8000 y 2500 años antes de Cristo; y en opinión de Engel, ya aparecen formas cultivadas de manzana en el periodo de Hallstatt, correspondiente a la primera época de la Edad de Hierro.
Los latinos denominaban malum a la manzana y malum matianum a una especie de la misma dedicada a Macio, escritor culinario, tratadista de Agricultura y amigo de César. Apicio, célebre gastrónomo romano de la época de Tiberio, nos ofrece diversas recetas de manzanas en su curiosa obra De re Coquinaria y Anthimus, médico del siglo VI, afirma en su Epístola De Observatione Ciborum que las manzanas y peras, lo mismo que otros frutos, sólo sientan bien cuando maduran al sol.
Aunque se desconoce cuando la manzana llegó a Asturias sabemos que ya se cultivaba y era apreciada como fuente de riqueza en el siglo VIII, según consta en el documento de fecha 25 de noviembre del año 781, suscrito por los padres benitos Fromestano, Máximo y sus monjes, fundadores del Monasterio de San Vicente de Oviedo. Otro documento muy interesante es el testamento de Fakilo, cuya antigüedad data del año 793 ó 803, y que narra cómo el testador hace donación de la quinta parte de su hacienda a favor del Monasterio de Santa María de Libardón (Colunga).
Posiblemente la cultura árabe, vinculada a la historia española desde el siglo VIII y manifestada en todo su esplendor hasta el siglo XIII, haya tenido también mucho que ver con la expansión del cultivo del manzano en nuestras tierras, basándose sobre todo en el carácter medicinal de sus frutos.
A partir del siglo XII existían en Asturias los llamados contratos de mampostería o manpostura, fórmula jurídica que ligaba a terratenientes y colonos, por los que el dueño de una tierra hacía a otro, un contrato para que la roturase y plantase de manzanos. De este modo, según documentos que obran en el Archivo de San Pelayo de Oviedo, las monjas de San Bartolomé de Nava cubrieron de pomaradas sus extensos terrenos de Villaviciosa y Colunga.
A partir del siglo XVI y XVII ya se ha extendido de forma amplia el cultivo del manzano, siendo ya en el siglo XIX y posteriores parte fundamental de la economía asturiana.

Elaboración de la sidra

La campaña de recogida comienza, aproximadamente, en la segunda quincena del mes de octubre; aunque, lógicamente, dependerá del estado de maduración de las variedades de manzana, que a su vez está condicionado por la meteorología de cada año. Es entonces cuando comienza a recogerse o pañar la manzana, proceso que aún hoy se realiza casi en su totalidad de forma manual.
 La manzana se coge, llime, directamente del árbol. Para ayudar a la labor las manzanas se basten, esto es, con una vara se solmena el pumar para provocar la caida de los frutos.
 Las manzanas deben de estar maduras pero sobre todo sanas, ni picadas de pájaros o insectos, ni tener golpes ni manchas. Las manzanas que se caen del árbol antes de tiempo se desechan y se conocen como manzanas de sapu.


Una vez recibida en la báscula, la manzana, se realiza un primer análisis visual (1), rechazando aquellas partidas que representen alguna anomalía (maduración, falta de limpieza, etc...). Posteriormente, las manzanas son sometidas a un lavado con varios puntos de agua a presión (2) con el fin de eliminar toda suciedad adherida a las mismas.


Mas tarde pasan por un escogedor (3), donde de forma manual los operarios rechazan aquellas unidades que no se encuentren en condiciones óptimas. Finalmente en la trituradora se lleva a cabo el mayado propiamente dicho. Dicha trituración se realiza con unos molino eléctricos, a los que la fruta debe llegar limpia y en condiciones óptimas.
Es importante seleccionar(3), en función de las variedades y su maduración, la graduometría de la magaya o pulpa triturada, para evitar que sea excesivamente pequeña, impidiendo así que el mosto salga del lagar por los pequeños conductos. o que sea demasiado grande, dejando trozos de manzana sin triturar.
De la trituradora (4) la manzana pasa directamente a las prensas (6) o lagares (5). En este momento, el primer mosto o sidra dulce comienza a depositarse en la base del lagar, pasando las tinas dispuestas a tal efecto. Las prensas utilizadas pueden ser prensas de madera o prensas hidráulicas de acero inoxidable.

Una vez lleno, cada lagar con manzanas mayadas y tras unas horas de reposo de la magaya, comienza "el cortado del llagar", proceso que consiste en hacer un canal a lo largo del perímetro del lagar, facilitando así la salida del mosto. La magaya cortada se coloca finalmente sobre la otra para volver a ser prensada. Al cabo de tres o cuatro días, en los que se repite este rpoceso, la magaya es extraída de la prensa completamente exprimida.
 
Una vez extraído el mosto, se bombea hacia los toneles de castaño o de acero inoxidable, donde la sidra dulce proveniente de las prensas está en disposición de fermentar.
Durante el proceso de fermentación el mosto, por acción de las levaduras, junto con las bacterias del entorno, se va transformando en sidra con desprendimiento de anhídrido carbónico. Durante la fermentación alcohólica, los azúcares, fructosa, etc., son transformados en un gran número de componentes, entre los que destacan como productos mayoritarios el eltanol y el CO2
La fermentación tiene lugar a temperatura controlada, hasta que en los menguantes de enero y febrero se realizan los trasiegos rotativos para eliminar impurezas y homogeneizar la sidra. Este proceso suele llegar hasta los meses de Abril o Mayo. Periódicamente son controlados, entre otros procesos, la concentración de azúcares, el ácido málico y otros parámetros a fin de conocer la evolución de la fermentación.

 

 Los toneles
Para la correcta elaboración de la sidra solamente se debe meter en toneles o "pipes" de madera de castaño, sobre todo si estamos hablando de sidra natural, hecha con procedimientos y métodos tradicionales. Actualmente las grandes industrias utilizan depósitos de acero inoxidable o fibra de vidrio, y por supuesto la diferencia en calidad, entre tenerla en recipientes de madera u otros no se discute, se comprueba fácilmente. Una pipa contiene 456 litros aproximadamente. Los toneles y pipas han de ser cuanto más grandes mejor, ya que el mosto aquí metido fermenta bien y más lentamente.
Se deben "recalcar" que significa, ajustar los aros de hierro sobre la madera para que trabajen bien "les dueles", que son los listones de madera que unen las dos caras del tonel. En la parte anterior es donde va la "portiella" que va ajustada en forma de chaflán para evitar que reviente debido a la presión del contenido del tonel. La portiella lleva un "tornillu" en el que va colocada la "torga" que es un taco grande de castaño, para luego apretar con la tuerca y poner a "pañu" con la tapa.
Los toneles tienen que estar muy bien asentados, sobre bases de madera o sobre" pegollos". Utilizando cuñas y cualquier madera, con el objeto de que el tonel no se mueva nada, y "forre" bien. Para evitar que pueda haber filtraciones se utiliza el "sebu", líquido hecho a base de una parte de resina y tres partes de grasa de ternera. Esto se pone al fuego al "baño María" para que se funda lentamente, y se aplica con un pincel o brocha en caliente en todas las  superficies a juntar o taponar. Este "sebu" es inodoro e insípido, en contacto con la sidra no le transmite absolutamente ningún sabor ni olor en particular.
También se aplica dentro o fuera del tonel para tapar posibles poros o fugas que pueda haber.
En la parte de arriba va la "zapa" que es un agujero por el cual se vierte el mosto y por donde sale la "malda" que son las sustancias sucias (espumas y restos) y salen debido a la fermentación. Los toneles y pipas tanto si son nuevos como viejos han de lavarse a fondo muy bien, de lo contrario transmitiremos al mosto sabores y olores desagradables; "tastu", "amargau", "a madera". Si son nuevos, se le mete vapor de agua (dilatar "les dueles") para también soltar los restos de madera nueva. Lavar con agua algo caliente, y posteriormente se suele aclarar con el primer mosto que salga del "llagar". Si son usados simplemente se lavan con agua corriente (a presión si se puede) y con cepillo de raíces, retirando de dentro del tonel todos los restos de agua. El cepillo debe de pasarse paralelo a la "duela" para sacar mejor los restos sólidos que hayan quedado de años anteriores. En el mercado también existen diversos productos químicos para éstas operaciones. 
VOLUMENES: El cálculo del volumen de un tonel viene determinado por la formula siguiente: .V=D.d. L. 0,82 . donde D seria la altura que va desde el interior de la zapa al fondo (ancho del tonel), d seria la medida del interior de cualquier cara, L seria la longitud interior entre las dos caras y 0,82 es una constante matemática. Otra fórmula aunque ésta no es tan exacta ni precisa seria V= m3.0,625 donde m elevado al cubo, seria la medida de una recta, que parte del interior de la zapa hasta el centro de la "portiella"; 0,625 seria otra constante matemática. Los toneles se miden en pipas. La pipa lleva 450 litros (cincuenta cajas de sidra).
Los toneles han de lavarse bien por dentro porque las paredes están impregnadas de la sidra que contuvieron anteriormente varios meses. Con la manzana hay que tener mucho cuidado porque si se estropea no sirve para hacer sidra, ya que el proceso de oxidación es rapidísimo.
 
 El corchado y embotellado
El enemigo número uno de la correcta conservación de la sidra son las corrientes de aire, ya que moverían el líquido en los toneles, rompiendo así la capa viscosa que se crea en la "zapa" y con ello penetraría el oxígeno dando lugar a posibles alteraciones, picado, avinagrado, enturbiado y otras. La temperatura ha de ser constante siempre que se pueda, en torno a los 9 - 10 grados aproximadamente. A temperaturas muy bajas la sidra queda "dormida y muerta" y no se produce el correcto proceso de su fermentación. Por el contrario el calor 16 - 18 grados adelanta dicha fermentación de forma brusca, hay que tener en cuenta que el proceso desde que empieza la 1ª fermentación hasta que se "espicha" la última vez pueden pasar 5 meses y medio - 6 meses aproximadamente como ya se ha dicho anteriormente. 
Las espichas pueden ser varias a lo largo de éste tiempo, para comprobar en todo momento el estado de la sidra y hasta llegar a la conclusión de "ta pa corchar", procurando hacerlo varias personas, porque cada una puede dar su propia opinión sobre el estado de la sidra que está bebiendo, luego se decidirá el tiempo y día para hacerlo, para que coincida en fase lunar menguante como ya se ha explicado anteriormente.
El embotellado se ha de hacer en botellas de vidrio, bien limpias. Si es necesario se utiliza una escobilla y agua corriente para quitar los restos de impurezas que pudiera haber. El tapón de la botella ha de ser necesariamente de corcho, desechar los aglomerados o simplemente utilizar éstos cuando se requieran para sidras de baja calidad. Las botellas una vez corchadas obligatoriamente han de colocarse de forma horizontal, bien en cajas o sobre el suelo unas encima de las otras. El lugar donde se dejen las botellas ha de estar ventilado, fresco y con poca luz. El corcho ha de ser lo menos poroso posible para evitar posibles entradas de aire. Algunos llagareros suelen hervir agua para luego remojar los corchos, haciéndolos así más blandos y maleables, esto no es muy adecuado, lo correcto sería hacerlo con agua más bien fría o a lo sumo algo templada. El agua hervida, con el tiempo deja el corcho mas deteriorado, humedecido, y negro.

Después de todo este proceso llega el momento, sublime momento, de degustar esta delicosa y saludable bebida.
¿Cómo se hace?

La respueta la tenéis en este vídeo: 





  

La sidra en la música:




 
Museo de la sidra, Nava, Asturias

 Situado en la villa de Nava, a 30 km de Oviedo, tiene como objetivo dar a conocer y promocionar esta bebida característica de Asturias.

La exposición se aleja de la idea museística tradicional, en la que un museo se concibe como la exhibición de piezas ordenadas según los criterios temáticos o tipológicos. El museo tiene como reto fundamental que el visitante participe activamente. Así, por medio de un sistema expositivo envolvente, pretende transmitir toda la información posible con respecto a la producción, el consumo y la historia de la sidra.


Para entrar al museo, haz clic en la imagen

La visita está organizada siguiendo el ciclo de la sidra, es decir, de primavera a primavera o de la polinización al consumo.

En un primer apartado, utilizando como recurso una colmena en plena actividad, se explica el proceso de polinización, se analizan las variedades de manzana utilizadas en la elaboración de la sidra y se recrea la selección del fruto para obtener el zumo de manzana.

Un segundo apartado ilustra los trabajos necesarios para la obtención del zumo. Como hilo conductor, nexo de unión entre los distintos apartados, el visitante utiliza un ingenio que reproduce, con una sola manzana, los pasos y el proceso que se ajustan a la campaña anual de actividad de un llagar o bodega.
      
Al tratarse de un museo que refleja una actividad en expansión, las posibilidades de reconstruir los ambientes de la sidra son claras y numerosas, de tal manera que se organizan los ambientes relacionados con el llagar o bodega y el chigre o bar.
Los juegos tradicionales y el folclore están íntimamente relacionados con el consumo de sidra. Una bolera virtual y una gaita electrónica son las referencias que se utilizan para recrear la plasticidad y los ritmos ancestrales.
El museo también custodia elementos gráficos y documentales del siglo XX relacionados con la sidra, siendo reseñable una importante colección de etiquetas de sidra champanizada.

Información útil


Plaza Príncipe de Asturias, s/n 33520 Nava

Tel. 985 717 422
Fax: 985 717 419


Horario:InviernoDe martes a viernes: 11.00-14.00 y  16.00-19.00
Sábado: 11.00-15.00 y 16:30-20.00
Domingo: 11.00-14.00

Verano
(15 de junio a 15 de septiembre)
De martes a sábado: 12.00-14.00 y 16.00-20.00
Domingo: 12.00-14.00 y 17.00-20.00
Lunes cerrado

Fuentes: www.sidradeasturias.es
              www.bedri.es
             Red de Museos Etnograficos de Asturias