miércoles, 21 de agosto de 2013

Luna, Ana Gabriel

Luna, tú que lo ves, díle cuanto le amo
Luna, tú que lo ves, díle cuanto lo extraño

Esta noche sé que él esté
Contemplándote igual que yo
A través de ti quiero dárle un beso
Tú que sabes de soledad
Aconséjale por favor
De que vuelva convéncelo te ruego

Luna, tú que lo ves, díle cuanto es que sufro
Luna y díle que vuelva porque ya es mucho

Tú que sabes en donde está
Acaríciale con mi amor
Díle que él es a quien yo más, más quiero

Tú que sabes por donde va
Ilumínale con tu luz
Su sendero porque quizás
No es bueno, no es bueno
Quizás no es bueno

Y díle que lo quiero

Esta noche es noche de luna llena...



..Hoy hay luna llena.
-¿Te has dado cuenta de lo grande que es la luna cuando sale y lo pequeña que es cuando está en lo alto del cielo?

-Eso depende de tu perspectiva. En realidad no importa dónde está el cielo o dónde estás tú en el mundo, si levantas la mano y cierras un ojo, nunca es más grande que tu pulgar...


(Frase de la película, Querido John)




En donde el cielo se confunde con el mar



Cuenta una historia que cuando el día se marchó perdiéndose en el horizonte allá en donde el cielo se confunde con el mar, salieron las estrellas a jugar al patio del Palacio Celeste. Jugaban a formar figuras caprichosas, para reírse de unos pequeños seres que se maravillaban al verlas. Pero una joven estrella se burló tanto de estas criaturas, que despertó a Destino de su milenario sueño, haciendo que la libertad de que gozaban todos en el universo cayera completamente bajo el dominio de tal cruel dictador.



Desde entonces, el Padre de todas las Cosas castigó a la joven estrella, haciendo que trabajara por siempre para esos pequeños seres de los cuales se burló, iluminándoles sus vidas cada vez que el día se marchara perdiéndose en el horizonte, allá en donde el cielo se confunde con el mar.





La luna llena, ¿roba el sueño?

Como si de un efecto mágico y 'oscuro' se tratara, parece que la luna, cuando está en su fase llena, atrapa el sueño de los humanos. Al menos en parte. Un equipo de investigadores de la Universidad de Basilea en Suiza ha observado que durante las noches de plenilunio, a los hombres les cuesta más tiempo conciliar el sueño, duermen menos y peor.

Dicen que despierta a las fieras, los lobos aúllan más, altera los estados de ánimo de las personas, aviva sus instintos más básicos, las atenciones en Urgencias aumentan... Desde tiempos ancestrales, a la luna se le ha otorgado el don de la fertilidad, el de influir sobre las mareas, sobre el comportamiento de los animales y de los hombres.

La relación entre la luna y el hombre ha sido y sigue siendo un misterio plagado de mitos y leyendas. Una de las creencias más extendidas tiene que ver con la conexión entre este satélite y el sueño del ser humano. Para comprobar hasta qué punto están unidos, un grupo de expertos ha realizado un experimento con 33 personas. "Mucha gente se queja de dormir peor los días de luna llena", explican los autores de este estudio retrospectivo, publicado en la revista 'Current Biology'.

"Tenemos la hipótesis de que las personas que duermen peor en periodos de luna llena es porque están expuestas a más luz ambiental (procedente de la luna en esta fase)", argumenta Francisco Javier Puertas, especialista en la Unidad del Sueño del Hospital Quirón de Valencia. "En la retina hay unas células que detectan la luz, sobre todo la blanca (como la de la luna). Estas células están conectadas al núcleo núcleo supraquiasmático, que es el reloj biológico, de tal forma que la presencia de luz inhibe la secreción de melatonina y por la noche, la secreción de esta sustancia es indicador de buen sueño".

Sin embargo, esta investigación se centra en el sueño de los participantes en un ambiente controlado, en el laboratorio, donde los humanos desconocen las fases lunares. Los científicos monitorizaban su actividad cerebral (a través del electroencefalograma), observaban los movimientos oculares y medían las secreciones hormonales. Después de repetir los experimentos y comprobar varias veces las mediciones, "nos dimos cuenta de que, efectivamente, los humanos responden a los ritmos geofísicos de la luna", afirma Christian Cajochen, principal autor de la investigación y psiquiatra del Hospital de la Universidad de Basilea (Suiza).

Según los resultados obtenidos, durante las noches de luna llena, la actividad cerebral relacionada con el sueño profundo se redujo en un 30%. Además, los participantes "tardaron en quedarse dormidos cinco minutos más que en otras fases lunares y el sueño terminó 20 minutos antes". No sólo eso, también tenían la sensación de que su sueño en luna llena había sido peor, menos reparador. "Sus niveles de melatonina (una hormona que está relacionada con la regulación de los ciclos del sueño y la vigilia) eran más bajos".

Estos hallazgos, subraya Cajochen, "constituyen la primera evidencia convincente de que los ciclos lunares pueden modular el sueño en humanos incluso cuando no ven la luna [como ocurre en este experimento] y no tiene conocimiento de la fase lunar real". Es, dice, ni más ni menos que "herencia de un pasado en el que la luna podría haber sincronizado los comportamientos humanos con fines reproductivos o de otro tipo, como también ocurre en animales".

"Han pasado miles de años y, de alguna forma, ha quedado en nuestra genética el ciclo lunar grabado en nuestro ritmo del sueño. Así, como dicen los autores de este estudio, siete de cada 28 días (ciclo lunar) dormimos peor (por el influjo de la luna)", concluye el especialista español al comentar el estudio suizo.

En la actualidad, agregan los autores de la investigación, el efecto de la luna podría quedar ensombrecido por la luz eléctrica que ilumina las casas y las calles por la noche y otros aspectos de la vida moderna que también influyen en la calidad del sueño (como los trabajos a turnos). Es importante "seguir avanzando e indagar en las bases moleculares y neuronales que subyacen en la alteración del sueño producido, en teoría, por los efectos geomagnéticos y electromagnéticos de la luna". Haría que estudiar, además, "el efecto lunar sobre otros aspectos como el rendimiento cognitivo y el estado de ánimo".



 Hombre que mira la luna

Es decir la miraba
porque ella
se ocultó tras el biombo de nubes
y todo porque muchos amantes de este mundo
le dieron sutilmente el olivo
con su brillo reticente la luna
durante siglos consiguió transformar
el vientre amor en garufa cursilínea
la injusticia terrestre en dolor lapizlázuli
cuando los amantes ricos la miraban
desde sus tedios y sus pabellones
satelizaba de lo lindo y oía
que la luna era un fenómeno cultural
pero si los amantes pobres la contemplaban
desde su ansiedad o desde sus hambrunas
entonces la menguante entornaba los ojos
porque tanta miseria no era para ella
hasta que una noche casualmente de luna
con murciélagos suaves
con fantasmas y todo
esos amantes pobres se miraron a dúo
dijeron no va más al carajo selene
se fueron a su cama de sábanas gastadas
con acre olor a sexo deslunado
su camanido de crujiente vaivén
y libres para siempre de la luna lunática
fornicaron al fin como dios manda
o mejor dicho como dios sugiere.

Mario Benedetti



La Luna

La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.

Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.


Jaime Sabines



Claro de luna

En astronomía, un claro es la luz solar que un astro refleja sobre otro, y que disipa las tinieblas de la noche en este último. El claro de luna es, por lo tanto, la iluminación nocturna de la Tierra por la luz solar reflejada en la Luna.



Como la superficie lunar absorbe el 93% de la luz que recibe del sol, el claro de luna es bastante débil. No obstante, dada la proximidad de la Luna, esa luz permite orientarse, e incluso, fotografiar el paisaje (como la imagen de la derecha). Para los astrónomos tiene efecto nefasto, ya que las partículas que se hallan en suspensión en el aire, al ser iluminadas por la Luna, provocan un resplandor del cielo que vela las placas fotográficas durante las exposiciones prolongadas.



La Tierra es para la Luna lo que ésta para nosotros, en lo concerniente a la iluminación de ambos discos, pero las fases son inversas para dos hipotéticos observadores situados en ambos astros. Así, cuando nosotros vemos la luna llena, con todo el disco lunar iluminado, y con la máxima intensidad del claro de luna, el hemisferio de nuestro planeta dirigido hacia la Luna no recibe ninguna luz del Sol (para el presunto observador lunar es la fase de la "Tierra Nueva") y el disco terrestre apenas si representa un débil resplandor. Inversamente, durante el novilunio, cuando el hemisferio lunar visible de la Tierra no recibe luz solar, el hemisferio terrestre vuelto hacia la Luna se halla iluminado por el Sol y refleja hacia nuestro satélite bastante luz como para que en la superficie lunar la iluminación sea comparable a la luz crepuscular de un anochecer terrestre. El claro de Tierra es visible desde nuestro planeta en forma de luz cenicienta. Menos conocido es el claro de Venus. Este planeta alcanza su brillo máximo en el momento en que su diámetro aparente es de 40" y que la anchura de sus cuernos es de 10" solamente. En esas condiciones, y en una noche sin Luna, la luz de Venus provoca cierto resplandor en nuestro cielo y basta para que los objetos den sombras perceptibles; incluso se pueden obtener fotografías a contraluz con exposiciones de unos cuantos minutos.




La Suite bergamasque de Claude Debussy es una suite para piano en varios movimientos. Aunque fue escrita en 1890, la obra no se publicó hasta 1905, y eso pese a que su autor intentó que no viese la luz, pues creía que esta obra de juventud estaba muy por debajo del nivel de sus composiciones más modernas.



La Suite toma su nombre de las máscaras de la Commedia dell'Arte de Bérgamo (Comedia del arte de Bérgamo) y está inspirada en las Fêtes galantes (Fiestas galantes) de Verlaine. Está dividida en cuatro piezas: un Preludio, un Minueto, el Claro de luna (la pieza más popular de Debussy) y un dinámico y contrastante Pasapiés.

Nocturno, Chopin






Fuel Fandango Trece lunas



Caminito del tiempo
Sendero del que yo vengo

Y me pregunto luna
Donde estas, a donde te has ido
Y me pregunto luna
Ase tiempo que no puedo ver te
Ase tiempo que no puedo ver te
Ase tiempo que no puedo ver te
Ase tiempo que no puedo ver te

Caminito del tiempo
Sendero del que yo vengo



Literatura

¿A qué sabe la luna?

Pincha en la imagen para ver el cuento en PDF





martes, 20 de agosto de 2013

Soltar y dar, Alejandro Jodorowsky




En tu vida vas soltando cosas... Vas soltando los deseos de apropiación. Vas soltando los deseos de triunfo. Vas soltando que te amen. Vas soltando el que giren alrededor tuyo. Vas soltando agarrar. Poco a poco vas soltando, hasta que vas llegando al alma impersonal. Cuando llegas al alma impersonal, con mucha más facilidad puedes aceptar el vacío .. Pero siempre que hayas sabido dar, por que...

Lo que das te lo das... lo que no das te lo quitas...
Y lo que haces al otro... te lo haces a ti mismo..









El amor, Ricardo Arjona


El amor tiene firma de autor en las causas perdidas
El amor siempre empieza soñando y termina en insomnio
Es un acto profundo de fé que huele a mentira
El amor baila al son que le toquen, sea Dios o el demonio...

El amor es una guerra perdida entre el sexo y la risa
Es la llave con que abres el grifo del agua en los ojos
Es el tiempo más lento del mundo cuando va de prisa
El amor se abre paso despacio no importa el cerrojo...

El amor es la arrogancia de aferrarse a lo imposible
Es buscar en otra parte lo que no encuentras en tí...

El amor es un ingrato que te eleva por un rato,
y te desploma porque si...
El amor es dos en uno que al final no son ninguno,
y se acostumbran a mentir...
El amor es la belleza que se nutre de tristeza,
y al final siempre se va...

El amor casi siempre es mejor cuando está en otra parte
Luce bien en novelas que venden finales perfectos
No te vayas amor que aunque duelas no quiero dejarte...
Si eres siempre un error, ¿por qué nunca se ven tus defectos?
Puede ser que lo que juzgo sea otra cosa, no lo sé...
Que a mi suerte le ha tocado el impostor, tampoco sé...

El amor es un ingrato que te eleva por un rato,
y te desploma porque si...
El amor es dos en uno que al final no son ninguno,
y se acostumbran a mentir...
El amor es la belleza que se nutre de tristeza,
y al final siempre se va...

Y no te deja decir lo que quieres decir
sin hacerte saber que se escupe hacia arriba...
Es sentarte a mirar pasar frente a tí
el desfile mortal del cadáver de todos tus sueños...

El amor es un ingrato que te eleva por un rato,
y te desploma porque si...
El amor es dos en uno que al final no son ninguno,
y se acostumbran a mentir...
El amor es la belleza que se nutre de tristeza,
y al final siempre se va...


Pequeñas lecciones de erotismo, Gioconda Belli



I
Recorrer un cuerpo en su extensión de vela
es dar la vuelta al mundo
Atravesar sin brújula la rosa de los vientos
islas golfos penínsulas diques de aguas embravecidas
no es tarea fácil  -si placentera-
No creas hacerlo en un día o noche
de sábanas explayadas.
Hay secretos en los poros para llenar muchas lunas

II
El cuerpo es carta astral en lenguaje cifrado.
Encuentras un astro y quizá deberás empezar
a corregir el rumbo cuando nube huracán
o aullido profundo
te pongan estremecimientos.
Cuenco de la mano que no sospechaste

III
Repasa muchas veces una extensión
Encuentra el lago de los nenúfares
Acaricia con tu ancla el centro del lirio
Sumérgete ahógate distiéndete
No te niegues el olor la sal el azúcar
Los vientos profundos
cúmulos nimbus de los pulmones
niebla en el cerebro
temblor de las piernas
maremoto adormecido de los besos

IV
Instálate en el humus sin miedo
al desgaste sin prisa
No quieras alcanzar la cima
Retrasa la puerta del paraíso
Acuna tu ángel caído
revuélvele la espesa cabellera
con la espada de fuego usurpada
Muerde la manzana

V
Huele
Duele
Intercambia miradas saliva impregnante
Da vueltas imprime sollozos piel que se escurre
Pie hallazgo al final de la pierna
Persíguelo busca secreto del paso forma del talón
Arco del andar bahías formando arqueado caminar
Gústalos

VI
Escucha caracola del oído
como gime la humedad
Lóbulo que se acerca al labio sonido de la respiración
Poros que se alzan formando diminutas montañas
Sensación estremecida de piel insurrecta al tacto
Suave puente nuca desciende al mar pecho
Marea del corazón susúrrale
Encuentra la gruta del agua

VII
Traspasa la tierra del fuego la buena esperanza
Navega loco en la juntura de los océanos
Cruza las algas ármate de corales ulula gime
Emerge con la rama de olivo
Llora socavando ternuras ocultas
Desnuda miradas de asombro
Despeña el sextante desde lo alto de la pestaña
Arquea las cejas abre ventanas de la nariz

VIII
Aspira suspira
Muérete un poco
Dulce lentamente muérete
Agoniza contra la pupila extiende el goce
Dobla el mástil hincha las velas
Navega dobla hacia Venus
estrella de la mañana
-el mar como un vasto cristal azogado-
Duérmete náufrago.




Gramática: «veni, vidi, vici», uso correcto




La Fundéu ha advertido que la expresión latina Veni, vidi, vici se escribe a menudo de manera incorrecta.


La fórmula, atribuida a Julio César -según Suetonio, la escribió tras la batalla de Zela, en la que derrotó al rey del Ponto- y que se traduce por Llegué, vi, vencí, se utiliza habitualmente para significar la rapidez con la que se ha hecho algo con éxito.

Sin embargo, es frecuente que se cometan incorrecciones al escribirla: «Como dice el proverbio romano, Veni, vidi, vinci: llegó vió y venció»; «Los comentaristas que aventuraban que el "vine, vidi, vincit" bushiano se ha extinguido...»; «Vettel: ¡Vini, vidi, vinci!»; «... y el grito de ¡Vini, vidi, vince!»; «"Vini, vidi, venci", que significa "llegué, vi y vencí"».

Como se ve, veni se transforma a veces en vini o vine y vici aparece como vinci, vince e incluso venci o vincit.

Por ello, la Fundéu recomienda escribir siempre Veni, vidi, vici (en cursiva o entrecomillado) y evitar fórmulas inadecuadas como «Vini, vidi, vici»; «Vini, vidi, vinci»; «Veni, vidi, vinci», etcétera.



Fuente:
http://www.culturizando.com



lunes, 19 de agosto de 2013

¿Por qué crepita el fuego?



El calor hace que se evapore rápidamente el agua del interior de los elementos disminuyendo el volumen ocupado y haciendo que las paredes exteriores se contraigan y se resquebrajen haciendo un característico ruidito (crip-crip) denominado "crepitar".



El calor producido por la combustión de objetos como la madera hace que las moléculas de agua que se encuantran en su interior pasen rápidamente a estado gaseoso. La consecuencia de este cambio de estado en el agua es la disminución de su volumen. La consecuencia lógica devenida es la originación de un efecto vacío que precipita las paredes sólidas exteriores hacia el interior.


La contracción de la capa exterior de la madera puede llegar a rescabrajarla produciendo un característico sonido que denominamos crepitar.




Tú eres mi sueño despierto, eres todo lo que es real para mí 
Eres la magia en el mundo que veo 
Usted es la oración que cantar, que me trajo a mis rodillas 
Usted es la fe que me hizo creer

Sueños en el fuego, cada vez mayores 
pasiones encendidas a la derecha en la pira









Fuego en el fuego son tus ojos dentro de mí
Cuando te veo sé que entiendo todo de tí
¿qué es lo que quieres tu de mí?
¿qué es lo que buscas tú de mí?
Dejas tu huella en mi corazón,
Yo te siento así.
Quiero morirme, en tus brazos desfallecer,
Quiero sentirte cuando tu pecho se va a encender
Como dos pequeños volcanes,
Quiero sentirlos en mis manos;
Donde tu instinto se una al mío, encontrarnos allí...
Y las almas se unirán.
La noche es casi perfecta, disfrutaremos la vida los dos
Porque estamos buscando amor y el no espera.
Es la emoción más directa que hay
Mas, no será infinita porque
Somos fuego en el fuego y ya
Estamos quemándonos.
Fuego en el fuego, esta pasión, la tuya y la mia;
Es casi un juego ya, mezcla de música y fantasía.
Hace subir las emociones, todas las sensaciones;
Sube hasta el sol y, que por tu piel, lo más dulce que hay
Y las almas se unirán.
La noche...
Abrazado a tí llenaré mi piel de tu calor latino,
Yo te sentiré, así te sentiré.
La historia es esta. la noche es casi...
Somos fuego en el fuego hoy,
Somos fuego en el fuego hoy.







El mundo

Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado,desde allá arriba, la vida humana. Dijo que somos un mar de fueguitos.
 - El mundo es eso. Reveló -. Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y hay gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

El libro de los abrazos, Eduardo Galeano