domingo, 6 de enero de 2013

Los juguetes: el sueño de esta noche mágica




Cada cinco de enero, sin poder evitarlo, sin querer evitarlo, recuerdo esa misma fecha de hace unos cuantos años, cuando yo aún era una niña,
Cuando aún en mi interior anidaba la más pura inocencia. ..
Recuerdo aquellas noches en las que el temor (por miedo a no encontrar entre los regalos mi juguete deseado) y la ilusión convivían a partes casi iguales dentro de mí y mi hermano.

Recuerdo esa noche donde la llegada de lo Reyes Magos se convertía en todo un acontecimiento, con “panoyas” de maíz para los camellos, con “cencerros” que anunciaban su llegada, con el repiquetear en la ventana avisándonos de que deberíamos dormir, y si no lo hacíamos pasarían de largo ante la puerta de nuestra casa sin detenerse a dejar ningún regalo. Recuerdo cómo me acurrucaba nerviosa en la cama, cómo me hacía pequeña, muy pequeñita entre las sábanas, recuerdo cómo llamaba al sueño para que se instalara a mi lado.

Y recuerdo el despertar a la mañana siguiente, cuando mi hermano y yo caminábamos sigilosamente y medio descalzos (la otra zapatilla la habíamos dejado en el comedor esperando que los reyes la llenaran de juguetes) hasta la estancia de casa donde deberían estar los juguetes.
Pero…habríamos sido buenos? Los Reyes Magos nos habrían dejado algo? Con mucho cuidado, con mezcla de miedo, temor, alegría e ilusión abríamos la puerta del comedor y entonces…
La alegría nos inundaba por completo. Antes nuestros desorbitados ojos aparecían aquellos juguetes tan deseados. Allí estaba una linda muñeca que olía a…a…a nueva, a goma nueva, como olían antes las muñecas. Sólo era un juguete, una simple muñeca que no lloraba, que no se hacía ni pis ni caca, que no cantaba ni bailaba, pero era mi muñeca y yo hacía todo lo que quería con ella. Mi hermano tenía de regalo su camión de obras, por supuesto de color amarillo, como el del vecino que trabajaba en una obra. Un sencillo camión que no necesitaba ni pilas, ni mandos ni… ni nada. Sólo necesitaba para su manejo una buena dosis de imaginación. Mi hermano lo desmontaba: las ruedas por un sitio, la cabina por otro… decía que así tenía más juguetes!!!

Aquellas noches de mi infancia perviven en mi recuerdo y cada víspera de Reyes vuelve a mí, y de nuevo sonrío, y de nuevo vuelvo a sentir con toda nitidez la ilusión, la alegría y la emoción que sentía en aquel entonces…
Miro ahora a mi alrededor y veo el brillo de ilusión en el rostro de los niños, veo con alegría sus pequeñas bocas abiertas, casi babeantes, ante la magnitud de lo que contemplan sus ojos: un impresionante desfile de personajes y pajes que ayudan a los Reyes magos. Pero cuando me fijo en los juguetes… me doy cuenta de cómo ha pasado el tiempo.
Yo tenía una sencilla muñeca de goma, mi hermano un sencillo camión de plástico, y con ellos se nos abría ante nosotros todo un mundo de posibilidades, todas las posibilidades que nuestra imaginación quisiera regalarnos.
Ahora muchos de los juguetes, en mi opinión, solo sirven para sentarse frente a ellos y ver cómo funciona. Han perdido su esencia: los juguetes están hechos para disfrutar, para imaginar, crear y soñar. 

En la antigüedad




Desde que está el hombre y el niño sobre la tierra las muñecas los han acompañado. En Grecia en el siglo VII a.c. las niñas jugaban con muñecas como Daidala, una muñeca de terracota. Es la muñeca más antigua encontrada y se cree que perteneció a una niña ateniense, . Los arqueólogos afirman que tiene muchos miles de años. En las tumbas infantiles se encontraron muchas muñecas. En Atenas y Corinto, las muñecas eran de madera, marfil, o arcilla, articuladas por los hombros.
En la Grecia antigua se crearon las marionetas con piernas y brazos que se podían  mover, las muñecas de terracota (una especie de arcilla), también eran muy coloridas, con articulaciones en brazos y piernas.
Con el correr del tiempo fueron cambiando los materiales y las fueron perfeccionando.


Años 50 



 Acababa la Guerra Civil y nacía Mariquita Pérez, una muñeca coqueta, que gestada por Leonor Coello y encargada al artesano de Onil Bernabe Molína salía al mercado distinta a todas las fabricadas hasta entonces en España. Vestida siempre de punta en blanco, con biografía, padres, hermano y todo lo que le pudiese hacer falta, Mariquita Pérez se convertía en el sueño de las niñas, sueño que por desgracia no se podían permitir la inmensa mayoria de las familias españolas. Y es que su precio rondaba las 100 pesetas, cuando un salario medio no alcanzaba las 10 pesetas diarias y la Pepona, muñeca de la epoca, no costaba mas que 5 pesetas. Mariquita Pérez, "la muñeca que se viste de verdad" fue un fenomeno social que alcanzo a todos los estamentos sociales. Al alcance de muy poca gente, sin embargo llegó parcialmente a todos, aunque solo fuese en forma de canciones, programas de radio o simplemente como espectaculo visual, pues incluso sus escaparates eran autenticas revistas de moda que causaban expectación con cada cambio. Los famosos no fueron inmunes a su encanto y desde Eva Perón a las nietas de Franco, pasando por la princesa Grace Kelly, Gina Lollobrigida, Marisol y la mayoría de personajes de algún relieve se dejaron cautivar por la muñeca. Mariquita creo escuela, y muy pronto se vio acompañada por otras muñecas que no desmerecían en nada, Gisela, Cayetana, Mari Ló... y algunas más, se sumaron al circulo de "muñecas bien", que podían esquiar en Suiza, bañarse en la Costa Azul o tomarse un aperitivo en cualquier Club de campo, sin desentonar lo más mínimo pues para ello iban equipadas hasta el menor detalle. La llegada de nuevos materiales, formas de producción y el desembarco de las multinacionales, abocó a Mariquita a su retirada de la vida social, tomando su relevo Nancy en cuanto fabricación nacional y Barbie como foranea.   
 La inspiración para crear la muñeca la tomó de su propia hija; una niña rubia de ojos azules.Leonor quería un nombre muy español para su creación, por lo que no dudó en consultar a los amigos y compañeros de tertulia de su marido Manuel de Góngora, escritor y redactor jefe de la revista Blanco y Negro, entre los que se encontraban grandes intelectuales de la época. Leonor les explicó que la muñeca debía tener personalidad propia, historia, un nombre pegadizo y una familia. Atónitos al escuchar la insólita petición de Leonor, estos hombres con tantos años de estudio y erudición se pusieron delante de sus cuartillas a garabatear nombres y apellidos para una muñeca. Al ser español y fácil pensaron en el de María, pero al final se decantaron por el diminutivo de Mariquita. Respecto al apellido, eligieron el de Pérez porque era común y de los más extendidos en España, lo que se ajustaba a la familiaridad buscada.
Mariquita Pérez se dejó de fabricar en 1976, pero aún así la muñeca no ha dejado de estar vigente y hoy en día es el objeto de deseo de cientos de coleccionistas.
Los niños de los 50 también se divertían con otras cosas. Recortables, juguetes hechos a mano, de madera, tela, hojalata o cartón. Trenes a cuerda, trompos, soldaditos de plomo, aros, boliches, diávolos, cuerda, cocinitas, caballitos de cartón piedra, populares juegos de mesa, como el conocidísimo “Juegos Reunidos”, y el Meccano: Aunque hubo antecedentes de juegos similares, Meccano fue el primero en ser ampliamente difundido. Después de su éxito surgieron varios juegos similares, como el Tente o Lego.




Años 60




Los años 60 fue la década de otra muñeca, la famosa Barbie.
Mientras la niña jugaba, su madre la observaba atentamente. La pequeña, muy entusiasmada, pasaba horas vistiendo y desvistiendo sus muñecas de cartón recortable. La madre pensó que sería una excelente idea fabricar una muñeca de plástico, de unos 29cm., con una edad indefinida entre los 16 y los 20 años y a la que las niñas pudieran vestir, peinar y transformar. Corría el año 1959, la  niña se llamaba Barbie y la madre era Ruth Handlers, cofundadora, junto a su marido Elliot, de Mattel. Así fue creada la primera muñeca maniquí del mundo, con el nombre de la hija del matrimonio Handlers, “Barbie”. 
El nacimiento de la muñeca Barbie, el 9 de marzo de 1959, significó romper con todos los moldes seguidos hasta el momento en el mundo de las muñecas. Mattel quería ofrecer a las hijas de una época de transición, una muñeca diferente, adecuada a los cambios sociales que comenzaban a vivir las mujeres y con la que las futuras adolescentes pudieran identificares. 
La presentación oficial en sociedad tuvo lugar en la Feria Anual del Juguete de Nueva York, y la respuesta del mercado fue tan espectacular que la empresa tuvo problemas iniciales para abastecer una demanda que superaba todos los cálculos. A partir de ese momento la fama de la muñeca Barbie no ha dejado de crecer, hasta convertirse en la actualidad en la muñeca más vendida del mundo, con una popularidad que trasciende las barreras del mundo del juguete, para convertirse incluso en un fenómeno sociológico, cuya notoriedad en el ámbito infantil puede equipararse a la de las estrellas de cine y otros personajes famosos en el mundo de los adultos. 
En el año 1978 la muñeca Barbie llega al mercado nacional, incorporándose a España en la lista de más de 140 países donde se comercializa. La muñeca Barbie no es producto de la casualidad, detrás de cada muñeca hay un grupo de más de 500 especialistas que trabajan en el centro de investigación y desarrollo de Mattel, en los Ángeles, EE.UU. La tecnología y el diseño juegan un papel muy importante en su proceso de fabricación, en el que se combinan las técnicas más avanzadas con métodos auténticamente artesanales. Ello ha permitido que conserve detalles de gran similitud a la vida real, que a través del tiempo haya adquirido mayor movilidad y que, desde 1993 hable en un gran número de lenguas, entre las que se incluyen el castellano y el catalán. Su proceso de fabricación no es sencillo y requiere de mucha mano de obra especializada. El cuerpo se modela por el sistema de inyección de plástico, pero su cara es pintada a mano con seis o siete tonalidades distintas de tinta, lo que se realiza por medio de mascarillas que se aplican sucesivamente para lograr colores reales. El cabello es implantado a mano, por medio de máquinas de coser. Una vez unida la cabeza al cuerpo, se procede al corte de pelo y al peinado, proceso que requiere de gran cuidado y precisión. Sus vestidos también son cosidos manualmente a pesar de su tamaño, toda la ropa es muy parecida a la vida real. Los diseñadores de Mattel visitan las ferias de moda más importantes del mundo (París, Milán...), para conocer de cerca las colecciones de cada temporada.                    

Barbie se ha vestido de las mejores firmas y modistos, desde Christian Dior, karl Lagerfeld, Lars Byron, Oscar de la Renta, pasando por Calvin Klein, Yves Saint Laurent, Armani, Versace etc.
A pesar de sus escándalos y de sus más de cincuenta años “Barbie” sigue, además de regalando sueños a niños y adultos, manteniendo el rostro y el cuerpo de una veinteañera. No en vano llegó a convertirse en uno de los iconos del siglo XX y uno de los ejemplos del sueño americano.

  Otro de los juguetes que marcaron esta década fue el Scalextrix. Apareció en 1962, y ya en ese mismo año aparecieron los primeros circuitos completos a escala 1:32, con unos bellos Fórmula 1 modelo Lotus 21, Cooper Climax y Ferrari 156. Poco después empezaron a llegar de Inglaterra los primeros GT, como los bellos Aston Martin DB-4, Ferrari 250, Austin Healey... etc. y más tarde, en 1966, Scalextric empezó a fabricar ya en España no sólo pistas, transformadores y mandos, sino también coches con tecnología propia y un modelo para empezar genuinamente español: el Seat 600. 

Los niños de los 60 también disfrutaban con otros juguetes, como los “G.I. Joe”, los Actionman, los Madelman, el biberón mágico, el juego de mesa “Operación”, “Hundir la flota”, las conocidísimas “Muñecas de Famosa”…







Los 70 fueron los años del merchandising, de la publicidad. Triunfaron los juegos de mesa; Uno, Conecta 4, el set de Magia Borras; y entre los juguetes más vendidos estuvieron el muñeco Nenuco de Famosa, Volquetón de Payá, Lamparita de Jesmar, el coche Mercedes de Rico y comenzaba la fiebre por el merchandising de StarWars allá en 1977. 
Las muñecas siguieron siendo el objeto de deseo de las niñas. Nancy nació en la segunda mitad de 1968 y no tardó en coronarse la reina de las jugueterías. Pero no fueron sólo su largo cabello y gran variedad de accesorios los únicos responsables de las diez millones de unidades vendidas durante sus primeros diez años de vida. Lo que la diferenció de otros juguetes fue el tener un precio asequible a todos los bolsillos y, sobre todo, el convertirse en un referente de la realidad social que empezaba a emerger en España.
Se cumplen cuatro décadas desde que su larga melena se moviera por primera vez en las jugueterías y que comenzara un reinado que se coronó con más de 25 millones de muñecas vendidas.
En el año 68, cuando la televisión comenzaba a llegar a los hogares españoles, cuando los niños merendaban pan con chocolate, cuando la familia Telerín daba las buenas noches, cuando los niños leían las historias del Capitán Trueno…, nació una muñeca, NANCY, que poco a poco fue conquistando a miles de niñas españolas.
ImagenNancy tuvo tal acogida que se vendieron 10 millones de unidades en sus primeros diez años de vida. El secreto de su éxito no fue otro que ser como una niña normal, con una estética real y con unas aspiraciones realizables, algo que demandaban a la vez niñas y padres.
Nancy se convirtió en compañera de juegos, en “la hermana mayor” que todas las niñas deseaban tener. Era la muñeca con la que las niñas compartían un universo lleno de ilusiones, de secretos y de aspiraciones. Nancy era enfermera. Era azafata. Nancy salía de compras por los Campos Elíseos. Nancy era romántica y también era novia. Nancy era lo que las niñas querían ser de mayor.
Imagen
 
El diseñador Tino Juan hizo que Nancy fuera tal y como él quiso, aunque sus 56 centímetros de alto se quedaron finalmente en 42, y su melena definitiva fue mucho más larga a como el artista la había imaginado. Por aquel entonces, nadie podía imaginar que estaba naciendo una estrella.
La muñeca más vendida de Famosa se convirtió en la reina de las jugueterías. Superó incluso a Pierina, su antecesora, y lo hizo con creces, porque Nancy era mucho más que una muñeca: era un referente de la realidad social que empezaba a emerger en España y, sobre todo, tenía un precio asequible a todos los bolsillos. Uno de los catálogos de la época decía así:
” Nancy es una chica moderna, que trabaja, tiene una cara preciosa y unos cabellos que permiten todo tipo de peinados, un ropero lleno de modelos para todas las ocasiones, su dormitorio, sus maletas, sus postizos, sus bolsos…Una muñeca con la que jugar a cómo te gustaría ser de mayor”.
En 1969 empezaron a aparecer sus primeros accesorios. Cuatro años después, en 1973, se puso a la venta un ropero muy completo y un armario de madera, como principales complementos.

De esta manera se consolidó la idea de crear algo más que una muñeca, enriqueciéndola con un entorno y añadiendo elementos complementarios a la idea del producto principal. Un entorno que refuerza a la misma muñeca y que la ha mantenido viva hasta el día de hoy. Se trata de “una idea de un gran valor comercial…haciéndose realidad la idea del producto concepto” según explica Ramón Sempere Quilis en su libro “Famosa en la Historia de la Muñeca”.
 
También triunfaron las Barriguitas, y las Tarta de fresa. El cine Exin fue el regalo estrella de mediados de los 70. Geyperman, los clic de Playmobil, Exin Castillos, la diligencia Comansi y el clásico Futbolín también tuvieron su momento de gloria.






Años 80 
















La forma de jugar de los niños empezaba a cambiar. Los videojuegos empezaron a ganar terreno a los clásicos juegos de toda la vida.
Una de las grandes novedades en cuanto a innovación tecnológica se refiere llegó en 1972 cuando la empresa Magnavox introdujo la primera máquina de videojuego. Se desarrolló el primer juego, llamado PONG, que consistía en una simple partida de tenis o ping-pong. En 1977, la firma Atari lanzó al mercado el primer sistema de videojuegos en cartucho, que alcanzó un gran éxito en Estados Unidos y provocó, al mismo tiempo, una primera preocupación sobre los posibles efectos de los videojuegos en la conducta de los niños.
Tras una rápida evolución, en la que el constante aumento de la potencia de los microprocesadores y de la memoria permitieron nuevas mejoras, en 1986, la casa Nintendo lanzó su primer sistema de videojuegos, la calidad del movimiento, el color y el sonido, así como la imaginación de los creadores de juegos fueron increíbles, los videojuegos contaban con 52 colores y un sonido más real, lo que cautivó la atención de los jugadores. A comienzos de los 90, en nuestro país se extendieron de manera masiva los juegos creados por las dos principales compañías, Sega y Nintendo, con juegos como pueden ser el Mario Bross o el Sonic, pasando en poco tiempo a constituirse en uno de los juguetes preferidos de los niños.
Sin embargo siguieron triunfando los juegos de mesa, como el Quién es quién, el Cluedo, el Parchís, el Tragabolas, o el famoso Monopoly, que durante años fue el juego más vendido y regalado en Navidad. De hecho aún hoy sigue siendo el juego de mesa más vendido con 211 millones de ventas en todo el mundo. Pero seguro que también te suena Mi pequeño Pony, los Pin y Pon, el entrañable Gusy Luz, el cubo de Rubik, la muñeca Chochona, el Simon, los Airgam Boys, los Transformers y una sustancia verde y pringosa llamada Blandi Blud.






Años 90 





 









Durante esta década los videojuegos y las consolas siguieron siendo el objeto mas codiciado por los niños. ¿Te acuerdas de la GameBoy?, ¿y de la Playstation o la Sega? Seguro que sí; yo recuerdo especialmente el sonido que hacía Sonic, ese erizo azul, cuando caía en el agua y no encontraba burbujas para respirar, o el clásico tintineo recogiendo anillos, y sobre todo recuerdo a mi hermana Sara enganchada durante horas.
Recuerdo haber jugado con los Walkie Talkies, y esos juegos de chicas de mesa.
Hubo un juguete estrella en esta década. Los Tamagotchis, que vieron la luz por primera vez en 1996. Más de 40 millones de unidades se vendieron en un par de años. El Tamagotchi representaba a una mascota virtual a la que había que cuidar con mucho cariño y mimo. El Tamagochi original robó los corazones de niños y adultos, de quienes exigía los cuidados y atenciones de un ser vivo. Esta peculiar mascota se sentía querida si le daban de comer, beber y lo llevaban al baño. Si no quedaba satisfecho, el juguete "moría" al poco tiempo, rompiendo el corazón de sus cuidadores.
También disfrutaron de su momento de gloria en esta década las figuras de series de televisión como Las tortugas Ninja, Power Ranger o Los caballeros del Zodiaco. Triunfaban los peluches de Pikachu y las figuras de dinosaurios a lo Jurassic Park; o los juegos de mesa del estilo de Trivial Pursuit, Pictionary y Scattergories, y otros de carácter estratégico como el Risk. Los Furbi fueron una revelación. Y juegos tan extraños como Atmosfear pegaron fuerte. También brillaron los juegos llamados de rol.





2000





Llegó el cambio de siglo y de milenio y los niños pedían a gritos un patinete de metal. Fue lo más vendido allá en el 2001. El Digimon, el Barco pirata y sobre todo los Lunnis fueron los juguetes más pedidos a mediados de la década, así como el merchandising de Harry Potter y Star Wars. Unas nuevas muñecas llamadas Bratz pusieron en serio aprieto el reinado de la Barbie. 

Las Bratz pusieron todo un hito en la historia de la juguetería por dos motivos. En primer lugar por plantar cara a Barbie, la muñeca cuyo reinado parecía incuestionable. En segundo lugar por haber creado un nuevo concepto de muñeca que creo escuela y ha tenido múltiples seguidoras. Hasta 2001, las muñecas vendían una imagen clásica, atemporal, dulce, propia de princesas. Esta tendencia fue rota por las Bratz. La imagen moderna, urbana, adolescente y descarada de estas muñecas creó un punto de inflexión que ha sido Barbie. 
Las Jaggets de Famosa también se hicieron un hueco en la lista de Reyes, al igual que los juegos VSmile, los Huevos de Dragón de Mega Block, los karaokes, los puzzles en 3D y los Robosapiens. El Bob Esponja encabeza las listas de regalos. Y este año parece claro que los regalos estrellas son los relacionados con series de televisión de éxito entre los pequeñajos, como Gormiti, Bakugan y Beybable. ¿A que te suenan a chino? A mi también. Aún así siguen triunfando los clásicos. Playmobil, Nenuco, Nancy, Barriguitas, y como no los videojuegos.








Fuente:


http://www.absolutgrecia.com
http://museodeltraje.mcu.es
http://eldesvansecreto.blogspot.com.es
http://www.mariquitaperez.com
http://stilo.es/




 

Karin Leitner interpreta "Titanic" en el Filmball Viena por Kevin Spacey



sábado, 5 de enero de 2013

Ya vienen los Reyes Magos...




Auto de los Reyes Magos, Gloria Fuertes.

El camello se pinchó
Con un cardo en el camino
Y el mecánico Melchor
Le dio vino.

Baltasar fue a repostar
Más allá del quinto pino....
E intranquilo el gran Melchor
Consultaba su "Longinos".

-¡No llegamos,
no llegamos
y el Santo Parto ha venido!

-son las doce y tres minutos
y tres reyes se han perdido-.

El camello cojeando
Más medio muerto que vivo
Va espeluchando su felpa
Entre los troncos de olivos.

Acercándose a Gaspar,
Melchor le dijo al oído:
-Vaya birria de camello
que en Oriente te han vendido.

A la entrada de Belén
Al camello le dio hipo.
¡Ay, qué tristeza tan grande
con su belfo y en su hipo!

Se iba cayendo la mirra
A lo largo del camino,
Baltasar lleva los cofres,
Melchor empujaba al bicho.

Y a las tantas ya del alba
-ya cantaban pajarillos-
los tres reyes se quedaron
boquiabiertos e indecisos,
oyendo hablar como a un Hombre
a un Niño recién nacido.

-No quiero oro ni incienso
ni esos tesoros tan fríos,
quiero al camello, le quiero.
Le quiero, repitió el Niño.

A pie vuelven los tres reyes
Cabizbajos y afligidos.
Mientras el camello echado
Le hace cosquillas al Niño.

Pintura: Adoración de los Reyes Magos, Velázquez, Murillo, Zurbarán...

Adoración de los Reyes (Museo del Prado, 1619), Diego Velázquez

Historia del cuadro

No se tiene noticia cierta de la procedencia de este cuadro pintado por Velázquez cuando tenía 20 años de edad, en 1619, aunque la última cifra es confusa y Beruete leyó 1617. Ainaud sugirió que podría haberse pintado para el noviciado jesuita de San Luis de los Franceses de Sevilla y así ha sido aceptado por buena parte de la crítica, alegando que el espino que aparece en el ángulo inferior derecho, alusivo a la Pasión de Cristo, podría hacer referencia a la reliquia de la corona de espinas que poseía el santo rey de Francia. Tras la expulsión de los jesuitas en 1767 el cuadro habría pasado a propiedad de Francisco Bruna en cuyo poder lo vio el viajero inglés Richard Twiss y en 1819 se incorporó al Museo del Prado, procedente de la colección real.
Se ha pensado que el lienzo podría haber sido recortado por tres de sus lados, a la vista de una litografía de Cayetano Palmaroli de 1832 que presenta una composición más ancha y, a juicio de Enriqueta Harris y Jonathan Brown, más satisfactoria. Sin embargo, no existen indicios que permitan afirmar que el cuadro haya sido recortado tras su ingreso en el Museo y el estudio técnico efectuado por Carmen Garrido descarta que haya tenido otras dimensiones que las actuales, aunque el paisaje, de todos modos poco visible, podría haber sido originalmente algo más amplio. La litografía de Palmorali, en fin, podría ser una recreación imaginaria de las partes supuestamente perdidas basada en esa creencia de que el cuadro había sido recortado a la izquierda con anterioridad.

Iconografía

El cuadro representa la Adoración de los Reyes Magos según la tradición cristiana que concreta su número en tres y, a partir del siglo XIV, imagina a Baltasar de color negro, ofreciendo tres regalos al Niño Jesús: oro como rey, incienso como Dios y mirra como hombre, tras haber tenido noticia de su nacimiento gracias a la estrella de oriente. Con los tres magos, la Virgen y el Niño, Velázquez pinta a san José y a un paje, con los que llena prácticamente toda la superficie del lienzo y deja solo una pequeña abertura a un paisaje crepuscular en el ángulo superior izquierdo. La zarza al pie de María alude al contenido de su meditación, expresada en el rostro reconcentrado y sereno.
En los personajes representados se han buscado retratos de miembros de la familia del propio pintor, relacionando un autorretrato de Francisco Pacheco, maestro y suegro de Velázquez, con la cabeza del rey Melchor, el de barba blanca. Conforme a esas interpretaciones, la Virgen sería la esposa de Velázquez, Juana Pacheco, con la que había casado un año antes, el Niño Jesús sería la propia hija mayor del pintor, y este, o su hermano Juan, daría rostro a Gaspar. Tales identificaciones, sin embargo, en opinión de Julián Gállego y otros críticos, no están probadas. El propio Pacheco se sintió en la obligación de justificar en el Arte de la Pintura la inclusión de su autorretrato entre los cuerpos resucitados del Juicio Final que había pintado para el convento de Santa Isabel, conservado actualmente en el Museo de Castres, «pues es cierto hallarme presente este día», según decía, pero también «siguiendo el exemplo de algunos valientes pintores que, en ocasiones públicas, entre otras figuras pusieron la suya, y de sus amigos y deudos; y principalmente Ticiano, que se retrató en la gloria que pintó para el Rey Felipo II». No parece razonable que desaprovechase la oportunidad de señalar que también él, con toda su familia, habían sido retratados por el yerno en un cuadro de la Adoración de los Magos expuesto en público y en el que serían fácilmente reconocidos en Sevilla, de haber aprobado, y no es probable, una acción así.
Sí podrían existir semejanzas entre el rey anciano y el que aparece en Tres hombres a la mesa; así como en el rostro de la Virgen, semejante al de la Inmaculada de Londres, aunque algo más idealizado aquí, sin que de ello se pueda desprender otra cosa que la utilización de estudios tomados del natural como práctica habitual de Velázquez.

La técnica

Con arreglo a los estudios técnicos que indican que el cuadro conserva sus medidas originales, si acaso ligeramente recortadas por abajo, la sensación un poco agobiante que produce la recargada composición debió de ser deliberademente buscada por el pintor, quien habría querido crear con la proximidad de los cuerpos una impresión de intimidad acentuada por la iluminación nocturna que baña la escena, que parece invitar al recogimiento.
En su ejecución es fácil advertir torpezas, propias del pintor principiante que era Velázquez en ese momento: la floja cabeza de San José, el cuerpo sin piernas del niño, embutido en pañales conforme a las indicaciones iconográficas de Pacheco, según indica Jonathan Brown, o las manos de la Virgen sobre las que ensayó su ingenio Carl Justi aseverando que «son lo bastante fuertes para manejar un arado y, en caso necesario, para coger al toro por los cuernos». Pero nada de ello empequeñece el sentido profundamente devoto de la composición en su aparente cotidianidad, conforme a los consejos ignacianos, y en la forma como la luz, despejando las sombras, se dirige al Niño, que ha de ser el centro de toda meditación, dándole volumen y forma.


Otros cuadros sobre "La Adoración de los Reyes magos"

 
La Adoración de los Magos Pedro Pablo Rubens (Año 1624 - Museo de Bellas Artes de Amberes)


La adoración de los Reyes Magos José de Ribera (Siglo XVII)


Adoración de los Magos Escuela Cuzqueña (Año 1740/60 - Museo de Arte de Lima)


Adoración de los Magos El Bosco, 


La adoración de los Reyes Magos Bartolomé Esteban Murillo (Año 1660 - Museo de Arte de Toledo (OHIO-USA)

La Adoración de los Reyes Magos Francisco de Zurbarán (Año 1620 - Museo del Prado)


Fuente:
 http://es.wikipedia.org
http://hispanismo.org/



Roscón de Reyes, de los romanos a los rellenos más variados

El Roscón de Reyes marca el final de las Navidades, es por así decirlo, la forma dulce de decir adiós a unas fechas llenas de magia e ilusión. Con un origen de leyenda, su popularidad actualestá a la vanguardia de las últimas tendencias gastronómicas.


Algunos creen que todo comenzó un día de la Epifanía en el que el cocinero, de origen eslavo, de la Corte de Luis XV, rey de Francia, quiso entregar un espléndido obsequio a su monarca.

Para ello quiso inventar algo que sorprendiera, así que introdujo en un roscón la joya que pretendía regalarle y así se la entregó. Al rey francés le encantó la idea y se dedicó a propagarlo colocando una moneda en su interior como sorpresa. Así, mientras la tradición se iba perdiendo en Europa del Este, el resto de la aristocracia europea fue seducida por su sabor único; y a lo largo del siglo XVIII llegó a España y sus colonias, sobre todo México.

Otros cuentan que nació en el Imperio Romano, durante las fiestas dedicadas al Dios Saturno, dios de la agricultura. El objetivo era festejar, en diciembre, que se decía adiós a los días con menos luz solar y que se acababa la época de la siembra, motivo por el que los esclavos adquirían un protagonismo especial. Se conmemoraba el nacimiento de un nuevo período de luz y el final de los trabajos en el campo. Momento en el cual campesinos y esclavos tenían la oportunidad de descansar y reponerse del esfuerzo realizado durante meses..Entonces, el roscón era un pan con higos, miel y dátiles en el que se introducía un haba seca y el esclavo que la encontraba era nombrado, por un día, Rey de Reyes y en el mejor de los casos, quedaba libre.

Julio Caro Baroja recoge en su obra "El Carnaval" dos testimonios del siglo XII sobre el Roscón de Reyes o el Rey de la Faba; el primero corresponde al Reino de Navarra, donde en 1361 se designaba Rey del Faba al niño que encontraba el haba en el roscón -como en la actualidad-; el segundo testimonio corresponde a Ben Quzman, poeta andalusí, quien en su Cancionero describe una tradición similar con una torta (hallón o hallullo, vocablo que permanece en Granada) en el año nuevo que contenía una moneda. Tradiciones ambas que se han conservado durante siglos).

También se dice que  fue Felipe V importó de Francia a España la tradición de tomar un dulce con sorpresa el día de Reyes Magos pero no parece que sea cierto puesto que la tradición del roscón llegó a las Indias occidentales mucho antes del reinado de Felipe V. Si vino del sur de Francia, dónde toman el Gâteau des Rois que es idéntico a nuestro roscón y no la Galette des Rois propia del norte del país, fue en todo caso antes de Felipe V. Por otro lado es muy probable que sea una extensión de la cocina catalana, del que es antigua la tradición del Tortell de Reis, estableciéndose en Francia a través de la Provenza como la "Gâteau des Rois" y en el resto de la península como Roscón de Reyes. En cualquier caso, la popularidad del roscón de Reyes en el conjunto de España es relativamente reciente y en algunas zonas, de pocos años.

El pastel que se hace en nuestros países tiene forma de rosca, más o menos imitando una corona real, cubierto de frutas escarchadas, que semejan las joyas de la corona, y tenía escondida en su interior una pequeña sorpresa, a veces de gran lujo y valor.

A partir del siglo XIX, la moneda que se introducía se cambia por una figurita y el haba se vuelve negativa pues, la persona a la que le toca, es la encargada de pagar el Roscón. En la actualidad, incluso, se incluye una corona para nombrar al 'rey de reyes', aquel que encuentra en su trozo la figurita, símbolo de buena suerte. Aunque en su origen romano los ingrendientes eran higos, dátiles y miel, en la actualidad los Roscones de Reyes están rellenos de nata, cabello de ángel o chocolate en mousse aunque, aquel que no tiene relleno sigue siendo el más popular.

El Roscón de Reyes se convierte en el dulce típico, sobre todo para desayunar o merendar, el día 6 de enero, cuando los Reyes Magos, dejan sus regalos en las casas de todos los niños.
Sin embargo, y aunque España es uno de los países donde la tradición del Roscón de Reyes sigue muy vigente, lo cierto es que Francia, Portugal y algunos países americanos como México, donde la historia de este dulce llegó de la mano de los españoles, también celebran este día tan especial para los niños. Una celerbación que pone punto y final a las Navidades, convirtiéndose este bollo en el último de los excesos navideños.

 En la actualidad, la masa se ha ido haciendo más esponjosa, se le ha incorporado ralladura de limón o de naranja, e incluso agua de azahar. Su popularidad ha provocado que sean fabricados de manera industrial para ser vendidos en grandes centros comerciales, casi desde noviembre.

La Asociación Española de la Industria de Panadería, Bollería y Pastelería estima que este año se elaborarán más de 10 millones de roscones en España para consumir entre el 5 y 6 de enero, que se venderán a un precio medio de entre 8 y 10 euros el kilo. Para su preparación serán utilizadas 4.000 toneladas de harina.

Sin embargo, en los obradores más artesanales de España, los roscones siguen siendo un producto con las fechas muy limitadas, aunque su elaboración ha evolucionado hasta el punto de que en los últimos años es posible adquirir algunos singulares rellenos, como el de yogur búlgaro con cerezas amarenas, pasta de cava o crema de café irlandés.  Y todo ello sin olvidar, que hay roscones sin gluten para que nadie se quede sin decirle adiós a la Navidad con un dulce lleno de historia.

Ingredientes para el Roscón de Reyes
  • 400 g de harina
  • 100 g de mantequilla
  • 100 g de azúcar
  • 1 cucharada de levadura
  • 1/4 litro de leche
  • 3 huevos
  • 1 cucharada de agua de azahar
  • La corteza de limón rallada
  • Fruta confitada (calabaza, guindas, naranja, limón)
  • sal
  • 1 haba
  • Muñequitos de sorpresa
  • Una corona de Rey de papel o cartón
 Elaboración: 

  1. Disolver la levadura en 4 cucharadas de leche templada. Añadir 100 gr. de harina y mezclar bien hasta conseguir una bola de masa blanda. Tapar con un trapo de cocina y dejar en un sitio templado para que la masa crezca hasta el doble de su volumen.
  2. En otro cuenco, poner el resto de la harina (300 gr). Hacer un hueco en el centro y añadir 3 huevos, el azúcar, el resto de la leche, el agua de azahar y el limón rallado. Amasar hasta conseguir una masa fina. Añadir la mantequilla y seguir amasando. Añadir la mezcla de levadura y amasar hasta que esté todo muy bien mezclado. Espolvorear con harina y dejar reposar con el trapo de cocina en un sitio templado durante 2 horas mínimo.
  3. Después de 2 horas, volver a amasar y poner sobre papel de cocina encima de la bandeja del horno. Dar forma de rosca. Introducir el haba envuelto en papel albal, así como las sorpresitas igualmente envueltas.
  4. Adornar con tiras de las frutas confitadas y pintar con un pincel huevo batido. Espolvorear con azúcar.
  5. Meter en el horno precalentado a 160º y dejar cocer durante 15-20 minutos.

Trucos para su elaboración: 
  • Aparte de esta receta española, el roscón es muy popular en muchos países de América Latina. En Argentina se hace una "Rosca de Reyes" excelente. 
  • Para saber cuando una masa ya está en su punto, es cuando ésta ya no se pega a las manos.
  • Algunos, a parte del agua de azahar, añaden una copita de ron añejo.




Buen provecho!!!


Fuente:
http://www.hosteleriasalamanca.es
http://www.lavozlibre.com
http://es.wikipedia.org

viernes, 4 de enero de 2013

Aquí estoy yo, Luis Fonsi

Aquí estoy yo
para hacerte reir cada vez mas
confia en mi, deja tus miedos atrás y ya te das
aquí estoy yo con un beso quemandome los labios
es para ti, puede tu vida cambiar dejame entrar

Le pido al sol que una estrella azul
viaje hasta a ti y te enamore su luz

Aqui estoy yo
abriendote mi corazon
llenando tu falta de amor
cerrandole el paso al dolor
no temas yo te cuidare
solo aceptame

Aqui estoy para darte mi fuerza y mi aliento…
y ayudarte a pintar mariposas en la oscurdad
seran de verdad

Quiero ser yo quien despierte en ti nuevos sentimientos
y te enseña a querer y entregarte otra vez sin medir
los abrasos que due........

Le pido a Dios
un toque de inspiración
para desir
lo que tu esperas oir de mi

Aquí estoy yo
abriendote mi corazón
llenando tu falta de amor
cerrandole el paso al dolor
no temas yo te cuidare
solo aceptame

Dame tus alas mas voy a llorar
y de mi mano te invito a volar…..

Aquí estoy yo (y aquí estoy yo)
abriendote mi corazón (mi corazon)
llenando tu falta de amor (falta de amor)
cerrándole el paso al dolor (cerrándole el paso al dolor)
no temas yo te cuidaré (te cuidaré)
solo aceptame (aceptame) ...
siempre te amaré

Frase del libro "Perdona si te llamo amor" de Federico Moccia



El ser humano se adapta a todo. Supera el dolor, cierra historias, empieza de nuevo, olvida, hasta consigue sofocar las más grandes pasiones. Pero a veces basta con nada para comprender que esa puerta nunca se cerró con llave.”



El manuscrito encontrado en Accra, Paulo Coelho (un tesoro para todos aquellos en busca de significado...o


Después de llevar tres años sin aparecer públicamente y tras superar una operación de corazón, el escritor brasileño Paulo Coelho ha presentado el miércoles su último libro, El manuscrito encontrado en Accra, en un acto en el que ha hecho una una intensa defensa de internet y de la redes sociales.

Paulo Coelho publica su libro después de recuperarse de una operación de corazón

Foto: EFE (publicada en La Opinión el 24-11-2012)
"Para mí, escribir significa el contacto humano, Nunca he comprendido eso del escritor aislado en su torre de marfil. Internet es una revolución, y las redes sociales, Twiter, facebook, mi blog o los post, han cambiado todo. Ha creado otro Renacimiento", subrayó el autor de El alquimista, ante una sala repleta de periodistas.
Y es que Coelho, que tiene 17 millones de seguidores en las redes sociales y que ha vendido cerca de 150 millones de libros en 168 países y en 73 idiomas, lo primero que ha hecho, antes de iniciar la rueda de prensa, ha sido poner un "tuit" a sus amigos para comunicarles que estaba presentando su libro.
"La tendencia del escritor hoy en día es básicamente escribir en las plataformas para compartir su trabajo. El sueño del escritor es que sea leído; no es hacer un jardín para su libro, sino captar otras sensaciones humanas, compartir y que haya una compresión mutua", argumentó un Coelho parlanchín, si se tiene en cuenta que ya no quiere dar entrevistas ni hacer presentaciones de sus libros.
Pero este escritor de 64 años, con una biografía intensa, rebelde, hippie, transgresor, viajero por el mundo o víctima de torturas durante la dictadura brasileña, entre otras cosas, que encontró la paz en 1986 tras recorrer el Camino de Santiago, cree que en este momento de revolución tecnológica existe, por contra, una crisis de valores.
Y para hablar de ello ha escrito El manuscrito encontrado en Accra, publicado en España por Planeta y lanzado en América Latina el 22 de noviembre, excepto en Colombia que saldrá el día 6 diciembre, al igual que en Estados Unidos, publicado por Random House Mondadori.
En él narra la historia del manuscrito de Accra, escrito en árabe, hebreo y latín, que cuenta el relato sobre los consejos que le dio un sabio griego a la población de Jerusalén en la víspera de la invasión de los cruzados.
Así, en un claro homenaje a la obra El profeta, de Gibrán Jalil Gibrán, como señaló el miércoles el propio autor. El manuscrito encontrado en Accra es una parábola sobre la falta de valores en la sociedad de hoy. Unos valores que son los mismos hoy que hace 1000 o 5000 años, un libro sobre la pregunta eterna: "Quién soy yo".
Un libro sin respuesta, pero con muchas preguntas, "porque yo no tengo respuestas, solo preguntas", añade este hombre que siempre va vestido de negro y que empezó a escribir tarde, aunque desde entonces no ha parado.
Y un libro escrito de forma alegórica que va dirigido a todos aquellos que se dejan sorprender, que tienen curiosidad y que no olvidan a ese niño que todos llevamos dentro.



En el comienzo del libro el autor cuenta cómo tuvo acceso a este misterioso manuscrito, consiguiendo despertar el interés por su lectura, pero sin aportar luz sobre la autenticidad del escrito. Según su versión, el manuscrito fue descubierto en el año 1974 en Egipto por el arqueólogo inglés sir Walter Wilkinson, justo en la misma región donde tres décadas antes habían sido encontrados los Manuscritos de Nag Hammadi, también conocidos como Evangelios Apócrifos.
Según Coelho el pergamino es real y tuvo acceso a él gracias al hijo de Wilkinson, "conocí al hijo de sir Walter Wilkinson en la navidad de 1982 en País de Gales y me acuerdo de que en la época mencionó el pergamino pero nadie le dio importancia al asunto. El 30 de noviembre de 2011 recibí de él una copia del texto al que se había referido. Este libro es la transcripción del manuscrito encontrado en Accra". Queda, pues, en manos del lector el darle credibilidad al escrito, aunque el objetivo del autor es transmitir una serie de valores que son universales y que muestran cómo en nada han cambiado las necesidades e inquietudes del ser humano en el curso de los años. 

14 de julio de 1099. Mientras Jerusalén se prepara para la invasión de los cruzados, un griego conocido como el Copta convoca a una reunión con los jóvenes y los viejos, los hombres y las mujeres de la ciudad. El Copta no buscaba unirse a ninguna religión en particular, pero había guardado en su memoria todo lo que había escuchado para poder transmitirlo a las generaciones futuras.

"En cuanto a mañana, la armonía se volverá discordia. La alegría será remplazada por el dolor", dijo .el Copta. "Ninguno de nosotros puede saber lo que nos reserva el futuro, porque cada día tiene sus buenos y sus malos momentos. Así que olvídense del ejército que espera afuera, y el miedo que acecha dentro. "Hablaremos, por .10 tanto, de nuestras vidas diarias, de las dificultades que debemos enfrentar."

Y le hicieron preguntas acerca de los verdaderos enemigos, la derrota, la soledad. Le hicieron preguntas con respecto a la lucha, el cambio, la belleza, el camino a seguir. Y después le hicieron preguntas sobre el amor, la lealtad, el destino, el sexo y la elegancia, el miedo, la ansiedad, la sabiduría y lo que aguarda en el futuro; y las respuestas del hombre sabio siguen siendo válidas ahora, mil años más tarde. Mientras esperaba el ataque enemigo, la gente  se reunió en la plaza y preguntó. Y el Copta contestó.

No eres derrotado cuando pierdes, sino cuando desistes.


 Estructurado en breves capítulos, el libro nos ofrece pequeñas joyas que ensalzan valores universales que defienden por encima de todo la tolerancia y el respeto, algo loable y necesario en la actualidad. Pero el autor envuelve estos valores en un confuso manto de espiritualidad new age que podría llevarnos a conclusiones erróneas. La tolerancia entre religiones no quiere decir que todas sean iguales. Tiene que existir un respeto a pesar de las diferencias pero no una uniformidad de pensamiento y creencias; lo primero es libertad, lo segundo es dictadura e imposición. No todas las religiones son iguales ni adoran al mismo Dios, como no son iguales todas las ideologías.
Pero dejando a un lado este sincretismo ya clásico en el autor, el libro nos invita a reflexionar sobre nuestra existencia, a valorar lo prioritario y aprender a adaptarnos a las circunstancias, siendo valientes y arriesgándonos al fracaso porque “los derrotados son aquellos que no fracasan. La derrota es para los valientes, los que pueden tener el honor de perder y la alegría de ganar”. 


Fuentes:

http://www.laopinion.com
http://megustan-loslibros.blogspot.com.es

El perverso experimento del profesor Zimbardo


El verano de 1971, Philip Zimbardo, profesor de psicología en la Universidad de Stanford, se dispuso a llevar a cabo un sencillo experimento en el que quería demostrar la frágil y delgada línea que separa el bien del mal. 

 
Cacheando a un hombre


Para ponerlo en marcha, recibió una beca de la Oficina de Investigación Naval (ONR) del gobierno de los Estados Unidos y cuyo dinero debía servir para financiar todos los gastos que se generarían en las dos semanas que estaría funcionando dicho proyecto.
Se conoció como “el experimento de la cárcel de Stanford” y lo que debía ser una prueba de conducta y resistencia humana acabó convirtiéndose en un perverso experimento, lleno de actos sádicos y crueles.
Los acontecimientos sucedieron del siguiente modo…

Funcionario de prisiones

Philip Zimbardo planteó las siguientes cuestiones: ¿Qué sucede cuando se pone a personas buenas en un sitio malo? ¿La humanidad gana al mal, o el mal triunfa? Para poder dar con la solución buscó un buen número de estudiantes que estuviesen dispuestos a participar en este extraño a la vez que emocionante experimento.
Publicó un anunció en la prensa en el que ofrecía una gratificación de 15 dólares diarios a aquellos estudiantes que quisieran formar parte del estudio. Se presentaron setenta aspirantes de varias poblaciones cercanas y que nada tenían que ver con la Universidad de Stanford. Se les realizó una serie de tets y finalmente se seleccionaron a los 24 candidatos elegidos, a los que se dividió en dos grupos de 9, quedando 6 como reservas: unos serían los policías y los otros debían ser los reclusos.
El profesor Zimbardo y su equipo contó con la inestimable colaboración del cuerpo de policía para el primer día del experimento. 

Agentes de policía
El 14 de agosto, agentes reales de la policía se desplazaron a detener a aquellos voluntarios a los que se les había asignado el rol de delincuentes. El operativo estaba perfectamente coordinado para que todo pareciese real.
La policía se presentó en las casas de los delincuentes y estos fueron detenidos, se les leyeron sus derechos y se les trasladó a la comisaría. Una vez allí se les fichó y se les tapó los ojos, subiéndoles a unos coches para llevarlos al sótano del edificio del Departamento de Psicología de la universidad, lugar donde se habían habilitado unas celdas, como si de una verdadera cárcel se tratase, hecho que desconocían los detenidos.
La “cárcel de Stanford” estaba custodiada por un grupo de voluntarios a los que se les había uniformado, provisto de porras y gafas oscuras, con la intención de que no se les viera los ojos.
La mayoría de estos “policías” habían sido escogidos por sus tendencias pacifistas. Muchos de ellos pertenecían a movimientos hippies que por aquellos tiempos tenían como consigna y modo de vida el “haz el amor y no la guerra”.
Se les dio una serie de consignas de cómo debían tratar a los presos y la autoridad que debían ejercer sobre estos. Entre ellas estaba la de desnudarlos, burlarse de ellos, hacerlos sentir vejados… y se lo tomaron tan al pie de la letra que muchos llegaron a practicar una autentica y desproporcionada violencia psicológica.


A los reclusos se les roció con un espray antiparásitos, se les cortó el pelo y se les vistió con sacos, desprovistos de ropa interior. También se les obligó a llevar como gorro una media de mujer y sus tobillos arrastraban una pesada cadena. Con todo esto querían acelerar el proceso de hacerlos sentir humillados y que verdaderamente eran presos.
Las celdas estaban provistas de una serie de micrófonos y cámaras ocultas por las que espiaban todo lo que los encarcelados hacían y decían entre ellos.
Zimbardo, con su experimento se proponía demostrar que cualquier persona a la que se le da una serie de instrucciones y se le expone a una situación límite es capaz de traspasar la línea que separa el bien del mal.
El segundo día se originaron los primeros problemas importantes. Algunos reclusos se quitaron los gorros y arrancaron los números identificativos que llevaban cosidos en el saco que utilizaban como vestido. Se sentían humillados y vejados por el trato desproporcionado que estaban recibiendo por parte de los carceleros.
Estos por su parte, cada vez se tomaban más en serio el papel que les había tocado representar, olvidándose de que se trataba de eso… de una representación.
Un grupo de presos organizaron un motín y fueron reprimidos de forma contundente, aislando a aquellos que encabezaron la rebelión y ofreciéndoles al resto pequeñas “recompensas” si obedecían a las autoridades y no se sumaban a la insumisión.
Los días iban pasando y algunos prisioneros empezaron a mostrar desórdenes emocionales agudos. 

El profesor Zimbardo en plena faena
El experimento no pudo ser acabado. El 20 de agosto, seis días después de ponerse en marcha, tuvo que ser interrumpido después de que Christina Maslach, una doctora de la universidad y no familiarizada con el estudio que se estaba llevando a cabo, accedió a la “cárcel de Stanford” para realizar unas entrevistas tanto a los guardias como a los presos y dio cuenta de las pésimas condiciones en las que se hallaban. Escandalizada pidió que se diese por concluido el experimento.
La cincuentena de personas que habían estado observando todo el estudio desde fuera, a lo largo de aquellos días, se habían vuelto inmunes a todas las imágenes y comportamientos que se desarrollaban en el interior, viendo como “normal” lo que allí había estado sucediendo. La única que puso la voz de alarma fue la doctora Maslach.
En ese momento, el profesor Zimbardo decidió dar por finalizado uno de los estudios que más controversia ha levantado: “el experimento de la cárcel de Stanford”.


 Fuente: 
naukas.com