martes, 18 de diciembre de 2012

James Cook, el modesto origen de un visionario lobo de mar.

 De pasar una infancia difícil y de tener que valerse por si mismo a muy temprana edad, James Cook descubre su pasión por la navegación casi por casualidad, pero una vez que se subió a un barco, su vida, y la de muchas otras personas, cambió para siempre. Navegante infatigable explorador y cartógrafo de gran talento.
  
James Cook nació el 27 de octubre de 1728 en una pequeña aldea de Yorkshire llamada Marton. Su familia se mudó enseguida a Great Ayton, donde el padre construyó una casa que en la actualidad ha sido trasladada, piedra a piedra, a unos jardines públicos de Melbourne, en Australia.
En la escuela de Great Ayton mostró talento y predisposición para el dibujo, pero su educación se vió interrumpida por la necesidad de ganarse la vida. La suya era una familia modesta, y su padre lo colocó como aprendiz en la tienda de alimentación que un tal señor Sanderson tenía en Staithes. Cuando James se mudó a Staithes, descubrió una pequeña ciudad portuaria en la que solía trabajar casi todo el día y dormir bajo el mostrador de la tienda. Pero su mayor afición era aprovechar su escaso tiempo libre para escuchar relatos de viajes en el puerto o a la puerta de la taberna. Al cabo de un año y medio, probablemente contando con la aprobación del señor Sanderson que no le veía contento en su trabajo, James caminó una veintena de kilómetros hasta Whitby, donde se ofreció en un barco carbonero que estaba anclado en el puerto.


Mapa de la costa de Terranova realizado por James Cook y Michael Lane.

El piloto simpatizó con él y lo envió a ver a los propietarios, los Hermanos Walker, que lo contrataron. El barco cubría la ruta de Newcastle a Londres, pero en algunas ocasiones se salía de ella dando al joven James la oportunidad de conocer Noruega, Irlanda y el Mar Báltico. Durante años progresó en su trabajo, obteniendo el título de piloto y llegando incluso a capitanear uno de los barcos de la pequeña flota carbonera. 
 
Cuando estalló la Guerra de los Siete Años, decidió alistarse y fue enviado a Canadá, donde se le confió el mando de un buque, el "Mercury", bajo las órdenes del Almirante Saunders. La flota estaba ocupada en el asedio de Québec, y a Cook le fue confiada la importante tarea de cartografiar el canal de St. Lawrence, todavía bajo el poder de los franceses. Trabajó por las noches con un pequeño bote y en grave riesgo de su vida, pero el resultado que obtuvo fue excelente. No se sabe cómo logró, durante aquellos años de carbonero, aprender las complicadas técnicas de la cartografía y la topografía, así como dominar la Matemática y la Astrología hasta el punto de aportar a la Royal Society documentos que demuestran una notable maestría en estas ciencias.
A la vuelta de este viaje a Canadá, fue propuesto para dirigir la expedición astronómico - geográfica que partía hacia Tahití.
El primer viaje de James Cook (1768 - 1771).
El primer viaje del Capitán Cook tiene una doble motivación; oficialmente la expedición partía para realizar observaciones astronómicas del paso de Venus por delante del Sol, que según los cálculos de Halley debía tener lugar el 3 de Junio de 1769. Este fenómeno iba a posibilitar el cálculo de la distancia Tierra - Sol y uno de los mejores lugares para observarlo era Tahití.
Cuando el Almirantazgo ya tiene decidido enviar una expedición, entra en juego un famoso naturalista de la época, Dalrympe que había jurado encontrar el continente austral.

La existencia de este continente ya era intuida desde antaño. El propio Magallanes creía que lo encontraría, pero durante más de 200 años se había buscado sin resultado. Científicos de la época como Charles de Brosse afirmaban que para mantener el equilibrio, la Tierra debía tener un enorme continente en su parte desconocida y aunque se conocía la existencia de Australia desde 1605, se suponía que debía existir una masa de tierra donde hoy sabemos que sólo hay un gran océano salpicado de islas.
Pero el Almirantazgo no está dispuesto a poner al mando de sus naves a un civil como Dalrympe, por lo que se busca a un capitán que esté dispuesto a zarpar en esa expedición. Aparece Cook, desconocido hasta el momento, que viene recomendado por la Royal Navy.

Estando ya al mando de la expedición se encarga de designar barco y tripulación. Como barco escoge al Endeavour, uno de los carboneros que conocía tan bien, barcos con mucho espacio para víveres y mercancías. Tiene una cabida de 370 barriles, mide 35 m de eslora y 9 m de manga. Los camarotes son exiguos, pero Cook tiene que acondicionar el interior de la embarcación para instalar a los científicos y su material. Además el barco está armado con seis cañones.
Entre la tripulación a enrolar, le vienen impuestos una serie de civiles que tendrán el encargo de realizar los diferentes trabajos científicos, entre los que destacan: 

. Alexandre Buchan, dibujante paisajista.
. Sidney Parkinson, dibujante naturista.
. Joseph Banks, especialista en Historia Natural. 

Mapa con los viajes de James Cook.
Viajes de James Cook: en rojo el primer viaje. en verde, el segundo viaje. Y en azul el tercer viaje.
También han de enrolarse astrónomos y naturistas. Cook conoce los problemas de los grandes viajes y para evitar las desnutriciones y el escorbuto, recurre a alimentos que ya habían probado su eficacia en estos asuntos, como la remolacha o los jugos de frutas.
La expedición parte el 24 de Agosto de 1768 desde el puerto de Plymouth en dirección al Estrecho de Magallanes con casi 100 personas a bordo. Llegan a Tahití 7 meses después, a tiempo para realizar las observaciones programadas.

Una vez conseguido con éxito el primer objetivo de la misión, pasan a buscar el continente Austral, para lo cual toman rumbo Sur. En Octubre de 1769 divisan una gran masa de tierra que ellos piensan es el continente, pero en realidad acababan de descubrir Nueva Zelanda. Son atacados por los nativos maorís y se ven obligados a abrir fuego, después comienzan una exploración minuciosa de la costa levantando mapas de gran calidad, hasta que llegan al punto de partida, certificando así que en realidad han encontrado dos grandes islas separadas por un estrecho que hoy lleva el nombre de Cook.
En Marzo de 1770 toman el camino de regreso por el Oeste explorando las costas de Nueva Holanda (actualmente Australia) y recogiendo numerosas muestras vegetales y animales, ante tan gran cantidad de nuevas especies por clasificar llegan incluso a dar el nombre de Botany Bay (Bahía de la Botánica) a la bahía donde actualmente se encuentra Sidney. Siguen remontando hacia el Norte hasta que embarrancan en la gran barrera de coral australiana, lo que les obliga a detenerse para carenar el barco.

En Julio de 1771 llegan a Inglaterra cobrando Cook gran fama por el éxito de la misión. 

Poco tiempo después de su regreso, James Cook fue ascendido a comandante, siendo de nuevo comisionado por la Royal Society para buscar la Terra Australis. Durante su primer viaje había demostrado mediante la circunnavegación de Nueva Zelanda que no estaba unida por el sur a una masa continental mayor, y aunque mediante la cartografía de casi la totalidad de la costa este de Australia había demostrado que era de tamaño continental, se suponía que la buscada Terra Australis se extendía hacia el sur. A pesar de las evidencias, muchos de la Royal Society aún creían que ese continente debía existir. Inglaterra estaba a la cabeza en las exploraciones científicas y no tenía intención de perder su hegemonía.
En menos de un año se empiezan los preparativos para una segunda exploración, solo que ahora Cook piensa buscar el continente mucho más "abajo" de lo que haya navegado nadie antes. El 13 de Julio de 1772 parte una nueva expedición, esta vez con dos carboneros de Whitby: el Resolution y el Adventure y con un gran equipo de científicos a bordo entre los que están:

. Forster naturalista.
. Wales astrónomo.
. William Hodges pintor.


La Resolution y la Adventure en la Bahía Matavai. Lienzo realizado por William Hodges, miembro de la expedición.
En este viaje, Cook comandó la nave HMS Resolution, mientras que Tobias Furneauz comandó la nave compañera HMS Adventure. La expedición circunnavegó el globo terráqueo a muy alta latitud sur, convirtiéndose de este modo en uno de los primeros en cruzar el círculo polar antártico, hito alcanzado el 17 de enero de 1773, alcanzando 71º 10' sur.
También descubrió Georgia del Sur y las Islas Sandwich del Sur. En la niebla antártica, los dos barcos se separaron. Furneaux fue hacia Nueva Zelanda, en donde perdió algunos de sus hombres por una pelea con los Maoríes, y luego navegó hacia Gran Bretaña, mientras que Cook continuó explorando la Antártida.

Estando ya al mando de la expedición se encarga de designar barco y tripulación. Como barco escoge al Endeavour, uno de los carboneros que conocía tan bien, barcos con mucho espacio para víveres y mercancías. Tiene una cabida de 370 barriles, mide 35 m de eslora y 9 m de manga. Los camarotes son exiguos, pero Cook tiene que acondicionar el interior de la embarcación para instalar a los científicos y su material. Además el barco está armado con seis cañones.

Cook casi descubrío el continente antártico, pero volvió hacia el norte, en dirección a Tahití para reabastecer el barco. Posteriormente retomó su curso hacia el sur en un segundo intento infructuoso de encontrar el continente. En este tramo del viaje llevó con el a un jóven tahitiano llamado Omai, que demostró ser algo menos especialista sobre el Pacífico de lo que había sido Tupaia en el primer viaje. Durante el viaje de regreso, estuvieron en las Islas Friendly, Isla de Pascua y Vanuatu, en 1774. Sus informes sobre el retorno del viaje pusieron quietud sobre el popular mito de Terra Australis.

A pesar del ascenso que le otorgaron a su regreso y de un retiro honorario en la Royal Navy, decidió continuar su aventura y empezó a preparar el que sería su último viaje.


El tercer viaje de James Cook (1776 - 1779).

En su último viaje, James Cook se puso de nuevo al frente de su nave, el Resolution. Le acompaña el capitán Charles Clerke, al mando del HMS Discovry. Una de las razones que impulsaron a Cook a realizar este viaje, fue el status de "cosa curiosa" que había llegado a tener Omai en Gran Bretaña. Y es que tenemos que entender que en la sociedad inglesa de la época, los nativos de cualquier parte del mundo, eran considerados poco más que bestias exóticas. De este modo, entre otras cosas, Cook decidió que Omai regresara a su Tahití natal.

Una vez alcanzado este punto de la expedición, Cook viaja hacia el norte, convirtiéndose, en 1778, en el primer europeo que arriba a las Islas Hawaii, originalmente bautizadas como Islas Sandwich, en honor al cuarto conde de Sandwich, John Montagu que estaba al frente de la Royal Navy en esos momentos.

Se le trató con excelencia, ya que los nativos, impresionados por el despliegue británico, pensaban encontrarse ante la reencarnación de Lono, el dios de la fertilidad. Desde estas islas, viajó hacia el este, a fin de explorar la costa oeste de América del Norte, recorriendo y cartografiando toda la costa desde California hasta el Estrecho de Bering.

Mapa con los viajes de James Cook.
La muerte de James Cook en Kealakekua Bay, Hawai.
Cook regresó a las Islas Hawaii en 1779. El 14 de febrero, en Kealakekua Bay, unos nativos robaron un pequeño bote que pertenecía a Cook. Siguiendo una costumbre local, decidió tomar rehenes hasta que le fuera devuelto el bote, pero cometió la equivocación de secuestrar al rey de Hawaii, Kalaniopuu en lugar de a cualquier otro nativo.
Obviamente sembró la ira entre los lugareños y a raíz de un comportamiento totalmente irracional por su parte, enfrentándose a tiros a multitud de nativos en la playa, recibió varios disparos que acabaron con su vida.

De este modo tan absurdo fallecía unos de los mejores exploradores que ha dado la Historia.
Su legado.
Sin lugar a dudas, los once años que pasó James Cook viajando por el Océano Pacífico, contribuyeron enormemente al incremento de los conocimientos de que se disponían en Europa sobre el lugar, uno de los más desconocidos en aquellos momentos. La precisión con la que cartografió todas aquellas zonas por las que viajó fue de extraordinaria ayuda para la cartografía naval.

Como podemos imaginar, la representación de los mapas necesita de unos excelentes conocimientos de navegación que nos permitan determinar con exactitud la latitud y la longitud. Durante mucho tiempo, los navegantes pudieron determinar la latitud midiendo la distancia a sol o a una estrella de referencia mediante un sextante. Sin embargo la longitud era más difícil de determinar,ya que se expande con el aumento de la circunferencia de la Tierra desde el Ecuador. 

Réplica actual del Endeavour.
 La Tierra reliza una rotación completa, de 360º sobre su propio eje (un día sideral) una vez cada 24 horas; más exactamente en 23 horas, 56 minutos y 4,091 segundos. Esto se convierte en aproximadamente 15 grados por hora, o 1 grado cada 4 minutos. Cook imaginó que calculando la diferencia de tiempo de un punto inicial al mediodía, y utilizando la posición del Sol, se podía calcular la longitud.
Cook calculó longitudes con exactitud durante su primer viaje debido a sus habilidades para navegar, la ayuda del astrónomo Charles Green y usando las tablas publicadas en el Nautical Almanac, que contenían las distancias entre la luna y siete estrellas seleccionadas. En su segundo viaje, utilizó el cronómetro K1 realizado por Larcum Kennedy, que era del tamaño de un reloj de bolsillo, copia, además, del reloj H4 fabricado por John Harrison, que había sido el primero en mantener la medición del tiempo de forma acertada en el mar, al ser usado en el viaje de Deptford a Jamaica, entre 1761 y 1762.
En el primer viaje participaron varios artistas, entre ellos Sydney Parkinson, que participó en muchos de los bocetos, completando más de 264 dibujos antes de su muerte, ocurrida casi al final del viaje. Éstos fueron de inmenso valor científico para los botánicos británicos. En la segunda expedición de Cook participó el artista William Hodges, quien realizó pinturas de paisajes de Tahití, la Isla de Pascua y otros lugares. Además, la compañía de varios científicos en sus viajes, propició la recolección de cerca de 3000 nuevas especies de plantas.
Entre las observaciones que pudo realizar durante sus viajes, llegó a la conclusión de que había una relación étnica entre todos los seres humanos del Pacífico, a pesar de las distancias que les separaban. Y ya para finalizar, Cook se aseguró de que sus tripulaciones disfrutaran de cítricos en su dieta a fin de evitar que padecieran escorbuto, enfermedad que se produce por una carencia de vitamina C. Desde entonces, se tomó como alimento necesario en las dietas de las tripulaciones de cualquier expedición. 






Fuente: 
http://www.amarre.com

lunes, 17 de diciembre de 2012

Vives en mi, Luis Fonsi

Llego pero ya me iré
No sabes cuanto extrañare
Despertar en ti
Abrazarte así

Desde un hotel te llamare
Y al escuchar tu voz sabré
Que hay un solo hogar esperándome

Es tan tuyo mi corazón
Que el mundo es solo una ciudad
Yo puedo amarte sin lugar
Estar cerca aunque no estas

(coro)

Vives en mi cuando la noche se va
Cuando los sitios que nunca había pisado
Te nombran demasiado
Tengo tu amor
Un cuarto donde regresar
Sigo amarrado
Me sientes a tu lado
Ya no hay mares que nos puedan separar

Tu vagas en la oscuridad
Sonámbula buscándome
Te hace bien soñar
Con que volveré

Yo te busco imaginándote
Te pienso reencontrándome
Yo se que pronto te veré
Y ya nada cambiara

(coro)

Vives en mi cuando la noche se va
Cuando los sitios que nunca había pisado
Te nombran demasiado

Tengo tu amor
Un cuarto donde regresar
Sigo amarrado
Me sientes a tu lado
Ya no hay mares que nos puedan separar

Somos agua y sed
Somos hueso y piel
Dos cuerpos y un alma que van
camino a la eternidad
juntos siempre
Es que no me importa donde estés
Yo sigo amándote...

Poema 12, Para mi corazón basta tu pecho, Pablo Neruda


Para mi corazon basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.
Es en ti la ilusión de cada día.
llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.
He dicho que cantabas en el viento
como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
y entristeces de pronto, como un viaje.
Acogedora como un vicio camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.

Grandes exploradores: Harkhu


 El primer explorador conocido es HARKHUF (egipcio, 2300 a. de C.). Su cartografía era una indagación en el territorio de Nubia, y digamos que abría las puertas a la expansión de Egipto. Y…es que ¿qué otra cosa era un geógrafo en el Mundo Antiguo?: la avanzadilla de un país, el heraldo de una colonización, el señuelo para un rey.
 Herkhuf que realizó 4 grandes viajes para los diferentes faraones que se sucedieron y los mandó grabar en su enterramiento en la tumba de Harkhuf de Asuán, en El Qubbet-Hawa en la orilla oeste del Nilo en Asuán, cerca de la primera catarata del Nilo.
Herkhuf era de Elefantina una isla en medio del Nilo. Fue nombrado nomarca* o gobernador de la parte sur del Alto Egipto y era responsable de las caravanas del faraón Merenra, tercer rey de la dinastía sexta.
De estos viajes obtuvo productos preciosos como marfil, pieles de leopardo, plumas y huevos de avestruz, ébano, productos vegetales y otras cosas. Su negocio principal fue el comercio con Nubia, forjando lazos políticos con los líderes locales, y preparando el terreno para una expansión egipcia en Nubia.


Herkhuf o Harkhuf


Egipto, dinastía VI durante los reinados de Pepi I, Merenra y Pepi II. Por el 2500-2200 a. C.

Se sabe que Egipto promovió las expediciones hacia el interior de África con diversos fines, ampliar el comercio, la apertura de nuevas rutas y caminos, y también llegar a colonizar territorios como Nubia y el reino de Yam. Uno de los primeros impulsores de los que tenemos noticias fue Pepi I que diseñó una estrategia que se mantuvo durante el reinado de su hijo Merenra y de su nieto Pepi II, que sí llegó a colonizar Nubia, aunque al final de su reinado se perdió. Nubia era rica en oro y además controlaba el comercio.
Dicen que Pepi II gobernó casi 100 años y aunque fue bastante menos, supongo que para la época fue bastante. Al final de su reinado quedó en manos de los nomarcas*, los príncipes se hicieron con poder, se quedó sin dinero para pagar el ejercito mercenario y fue el fin de la dinastía Menfita.
Estas expediciones eran muy costosas y se movilizaba gran cantidad de personas, dicen los escritos que el faraón Mentuhotep III envió 3.000 personas al País de Punt en África oriental y Mentuhotep IV mandó a unos diez mil.

La primera referencia a una expedición al Punt está en la Piedra de Palermo –documento perteneciente a la V Dinastía (2450 A.C.). Una inscripción dejada ocasionalmente en Asuán por un antiguo viajero explica: “(…) Habiendo partido con mis amos, los príncipes y jefes del tesoro, Teti y Khui, a Biblos y Punt, viajé por estos países once veces”.

Uno de estos exploradores o jefes de caravanas de que tenemos noticias fue Herkhuf que realizó 4 grandes viajes para los diferentes faraones que se sucedieron y los mandó grabar en su enterramiento en la tumba de Harkhuf de Asuán, en El Qubbet-Hawa en la orilla oeste del Nilo en Asuán, cerca de la primera catarata del Nilo.
Herkhuf era de Elefantina una isla en medio del Nilo. Fue nombrado nomarca* o gobernador de la parte sur del Alto Egipto y era responsable de las caravanas del faraón Merenra, tercer rey de la dinastía sexta.
De estos viajes obtuvo productos preciosos como marfil, pieles de leopardo, plumas y huevos de avestruz, ébano, productos vegetales y otras cosas. Su negocio principal fue el comercio con Nubia, forjando lazos políticos con los líderes locales, y preparando el terreno para una expansión egipcia en Nubia.

Primer viaje

El primero de estos viajes lo hizo cuando era joven con su padre Iri, también funcionario (gobernador o príncipe), alrededor de 2287-2278 a. C.

La majestad de Merenré, mi señor, me envió junto con mi padre, el Compañero Único y Sacerdote-lector Iri, a Yam, para abrir la ruta hasta esta tierra. Lo hice en siete meses; traje de allí todo tipo de bellos y raros presentes. Fui alabado extremadamente a causa de ello. 

Segundo viaje

Su majestad me envió por segunda vez, solo. Salí por la ruta de Elefantina y descendí por Irtjet, Makher, Terers e Irtjetj, en el espacio de ocho meses. Traje productos de este país en gran cantidad, cuyo igual jamás había sido traído hasta esta tierra anteriormente. Descendí hasta la proximidad de la mansión del príncipe de Setju e Irtjet, y exploré esas tierras extranjeras. No pude constatar que hubiera hecho eso ningún Compañero o Jefe de los Intérpretes que hubiera ido a Yam anteriormente. 

Tercer viaje

En esta ocasión fue para hablar con el gobernante Iyam, que había ido en una campaña contra los libios del sur, y persuadirle de que abandonara sus ambiciones. A Egipto no le interesaba que Nubia fuese conquistada por nadie.
Entonces me envió su majestad por tercera vez a Yam. Salí desde el nomo de Tinis por la ruta de los Oasis. Encontré que el príncipe de Yam había marchado hacia el país de Temehu para golpear a los Temehu, en la esquina occidental del cielo. Salí tras él hacia la tierra de Temehu y lo apacigüé, de forma que él adoró a todos los dioses para mi señor."
"Envié con un hombre de Yam al Séquito de Horus, para hacer que la majestad de Merenré, mi señor, supiera que yo había ido al país de Temehu tras el príncipe de Yam. Después, cuando hube apaciguado a este príncipe de Yam,... al sur de Irtjet, el norte de Setju. Encontré al príncipe de Irtjet, Setju y Uauat... Descendí con trescientos burros cargados de incienso, ébano, aceite-bekenu, sat (?), pieles de pantera, colmillos de elefante y palos arrojadizos, así como todo tipo de buenos presentes. Cuando el príncipe de Irtjet, Setju y Uauat vio qué fuerte y nutrida era la tropa de Yam que había venido conmigo hasta la Residencia, junto con los soldados que habían sido enviados conmigo, entonces este príncipe me escoltó, y me dio bueyes y carneros, y me guió por las montañas de Irtjet, a causa de la excelencia de la vigilancia que yo había hecho, más que cualquier otro Compañero o Jefe de Intérpretes que hubiera descendido a Yam anteriormente.
Después, cuando este servidor marchó hacia el norte, hasta la Residencia, se hizo que fuera a mi encuentro el príncipe, Compañero Único, Superior de la Doble-Cámara-De-Libaciones (?), Khui, con barcos cargados de vino de palma, pasteles, pan y cerveza. El príncipe, Canciller del Rey del Bajo Egipto, Compañero Único, Sacerdote-Lector, Canciller del Dios, Jefe de los Secretos de los Decretos, el reverenciado Herkhuf”. 

Cuarto viaje

En su último viaje a Yam, Harkhuf trajo de vuelta a Egipto un pigmeo de la "Tierra de los habitantes del horizonte", mucho más allá de Nubia. Los Pigmeos rara vez se veían en Egipto desde que vinieron de África Central, pero eran bien conocidos por su baile maravilloso. El faraón Pepi II, que debía tener 6 u 8 años le escribió mostrando gran interés con que se lo trajera vivo, para su divertimento y por sus bailes ya famosos, su antecesor Isesi ya había tenido uno y él también quería. No nos extraña su emoción pues era un niño, aunque también podemos ver un cambio en el comportamiento de los faraones, que en esta época eran más cercanos al pueblo y parecían más humanos, demostrando incluso sus sentimientos.
Dicen que los pigmeos se parecían al dios Bes y por eso eran muy apreciados, además de por su forma de bailar.

Se ha hecho traer para ti un pigmeo de la danza del dios de la "Tierra de los habitantes del horizonte" igual que el pigmeo que trajo el portador del sello del dios, Bawerded desde el Punt, en tiempos de Isesi*. Has dicho a mi majestad: «Que su igual no ha sido traído por otro señor que cruzó el Yam previamente». (...) Ven en la barca hacia la Residencia inmediatamente, desamarra. Tú has traído este pigmeo contigo, (lo) has traído de la tierra de los habitantes-del-horizonte, ¡que viva, prospere y tenga salud!, para la danza del dios (jb#-nTr), para diversión y para [...] el corazón del rey de Egipto, Neferkara, ¡que viva por siempre! (...) Mi majestad desea ver este pigmeo más que los productos del Sinaí y del Punt. (Cuando) hayas alcanzado la Residencia y (sk)2 contigo este pigmeo, ¡que viva, prospere y tenga salud!, mi majestad te hará grande.
La carta del faraón "... de esta tu carta que has dirigido al rey, al Palacio, para hacer que se sepa que has regresado felizmente de Yam, junto con la tropa que estaba contigo. Dices en esta tu carta que has traído todo tipo de productos grandes y buenos, que Hathor, señora de Imaau, ha dado para el Ka del rey Neferkaré, que vive para siempre. Has dicho también en esta tu carta que has traído un pigmeo para las "danzas del dios" del país de los Habitantes del Horizonte, igual al pigmeo que el canciller del dios Baurdjed trajo del país del Punt en tiempos del rey Isesi*. Has dicho a mi majestad que no había sido traído nada igual a él por ningún otro que haya ido a Yam previamente.
Tú sabes ciertamente hacer lo que tu señor quiere y aprecia. Verdaderamente pasas día y noche pensando en hacer lo que tu señor ama, aprecia y manda. Su majestad proveerá tus múltiples y honorables dignidades para el beneficio del hijo de tu hijo eternamente, de forma que toda la gente dirá, cuando oigan lo que mi majestad hizo para ti: "¿Hay algo similar a lo que fue hecho para el Compañero Único Herkhuf cuando regresó de Yam, a causa de la vigilancia que mostró en hacer lo que su señor amaba, alababa y ordenaba?".
Ven hacia el norte, hacia la Residencia, inmediatamente. Apresúrate y lleva contigo a este pigmeo que tú has traído del país de los Habitantes del Horizonte vivo, sano y salvo, para las "danzas del dios", para alegrar el corazón, para deleitar el corazón del rey Neferkaré, que vive para siempre. Cuando suba contigo al barco, haz que haya hombres capaces que estén alrededor de él en la cubierta, para evitar que caiga al agua. Cuando duerma por la noche, haz que hombres capaces duerman alrededor de él en su tienda. Ve a controlarlo diez veces por la noche. Mi majestad desea ver este pigmeo más que los productos de la tierra de las minas y del Punt.
Cuando llegues a la Residencia y si este pigmeo está vivo, sano y salvo contigo, mi majestad hará para ti grandes cosas, más que lo que fue hecho para el canciller del dios Baurdjed en tiempos del rey Isesi*, de acuerdo con el deseo de mi majestad de ver este pigmeo. Han sido enviadas órdenes al "jefe de las ciudades nuevas", Compañero y Superior de los Sacerdotes, para mandar que se proporcionen sumi­nistros de lo que está a cargo de cada uno, de cada almacén, de cada depósito y cada templo que no disfrute de exenciones”. 

Qué interés tenían los viajes de Herkhuf para Egipto

Pepi I fue el impulsor de la colonización de Nubia que más tarde completaría su nieto Pepi II. Pepi I ya había iniciado viajes a la zona y había enviado caravanas a comerciar, a explorar caminos y a realizar la simbólica “apertura de la puerta de Elefantina”. Su objetivo real era preparar la expansión de Egipto hacia el Sudán.
Este plan estratégico duró muchos años, lo que nos habla de que la expansión fue un proyecto firme, madurado y mantenido durante varias generaciones de faraones. También se envió a Iri y a su hijo Herkhuf (su primer viaje) a establecer la ruta comercial y colonizar lugares para que Egipto consolidara sus posiciones y pudiera completar ese deseo de expansión.

Las exploraciones de Herkhuf sirvieron sobre todo para controlar las rutas comerciales hacia el sur, pero también tuvieron el sabor de la aventura y la audacia de los más grandes exploradores de todos los tiempos.

Herkhuf, un gran explorador

Herkhuf realmente tenía un caracter aventurero y fue uno de los más grandes exploradores que ha habido, por esa razón se adaptó perfectamente a las órdenes de los faraones para los que trabajó y supongo que superando incluso las expectativas que éstos depositaron en él.
Egipto quería abrirse y expansionarse hacia Sudán, de hecho Pepi II consiguió colonizar Nubia, cosa que su abuelo ya había deseado. Creo que cada uno encontró lo que satisfacía sus planes; Herkhuf, viajar, explorar, abrir nuevos caminos, aprender de sus viajes, conocer lugares, aplacar su curiosidad... y que los faraones encontraron en él la horma de sus zapatos para sus deseos de expansión.
Evidentemente los viajes formaban parte de la forma de vivir y sentir de Herkhuf, de su carácter viajero, explorador y aventurero y él estaba orgulloso de ellos y de su servicio al faraón, si no, no se los hubiera hecho grabar en su tumba para que le acompañaran también en su muerte. 

Hacia el final del largo reinado de Pepi II, Egipto había consolidado su posición en Nubia y los viajes de Biblos a Punt se habían convertido en una ruta regular para el intercambio comercial de maderas, incienso, piedras semipreciosas y productos de lujo, un comercio que alcanzó un extraordinario desarrollo, y puso en contacto a Oriente y Europa con África.


Valencia 2009. Falla Infantil Exposición-Mascó
El explorador Harkhuf en las Fallas de Valencia 2009

Vocabulario:
Isesi fue un faraón de la dinastía V, anterior y que había tenido su propio pigmeo.


Nomarca en el Antiguo Egipto era un cargo de gobernador al frente de las comunidades organizadas llamadas nomos. El cargo era designado por el faraón aunque se sabe que en determinadas épocas se hizo hereditario. A veces había grandes roces y conflictos entre el poder de los nomarcas y el del faraón.

Fuente:
 http://www.viajesylugares.es/
 

La mirra, sabes lo que es?



"Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra", explica el evangelio de Mateo. Todo el mundo tiene una idea de lo que son el oro y el incienso pero, ¿qué pasa con la mirra, el tercer regalo que los Reyes Magos llevaron al niño Jesús?

 El nombre científico (commiphora Mirra) proviene del "kommi" griego, que significa "goma", y de phoros, "portador".

Se trata de una resina aromática que exuda la Commiphora myrrha, un árbol que de forma natural crece al noreste de África, en Arabia y Turquía. De sabor muy amargo, la mirra fue un bien muy preciado en la antigüedad, ya que se empleaba para elaborar perfumes y ungüentos. Esta sustancia también tiene numerosas propiedades medicinales y se usaba para tratar la ronquera, la disentería y como antiparasitaria. Además, Dioscórides también menciona en su tratado "De Materia Médica" las propiedades abortivas de la mirra. De forma frecuente esta resina era utilizada también como ungüento para embalsamar a los muertos.

Para obtenerla, se hace una incisión en la corteza del árbol y de esta herida brotan lágrimas, que al secarse se torna rojiza.

 Los griegos trazaron mirra en forma de lágrima a Mirra (o Esmirna), la hija del rey de Asiria, Tías. Mirra se negó adorar a Afrodita, la diosa de amor. Ofendida por esta blasfemia, Afrodita la engañó a cometer incesto con su padre. Cuando Tías se dio cuenta de lo que había hecho, amenazó con matar a su hija. Para salvarla, los dioses la transformaron en un árbol de mirra, cuya resina de lágrima recuerda el dolor de la muchacha. Los soldados la llevaban encima en forma de ungüento, tanto por sus propiedades mágicas (para protegerse de energías mágicas malignas) como por las físicas (como cicatrizante y desinfectante).
En Egipto se quemaba en rituales de bienvenida a la diosa Isis (se tenía por un producto de protección espiritual, ya que conectaba directamente con el elemento aire y se lograba comunicación con las estancias superiores a través de su consumo). Para conseguirla, se debe hacer una incisión en el tronco y recoger las gotas que son segregadas.
Con una textura en forma de pequeñas piedrecitas marrones y de un sabor muy amargo, la mirra (Commiphora Molmol o Mirra Somalí es la variedad más usada), se presenta como uno de los grandes cicatrizantes, antiinflamatorios, astringentes y antisépticos productos ofrecidos por la naturaleza. Otras variedades que podemos encontrar son la Mirra del Yemen (Commiphora Madagascariensis), y Mirra Perfumada o Mirra Bisabol (Commiphira Erythrea).
Se usa frecuentemente en forma de colutorio como tratamiento tópico de las aftas bucales, parodontopatías, faringitis, amigdalitis y después de la extracción de dientes y muelas. Muchos dentífricos tienen mirra en su composición.
De la misma manera, es una buena solución para llagas y heridas de todo tipo.
El aceite esencial para úlceras y heridas, favoreciendo y acelerando los procesos de cicatrización. Igualmente, limpia, desinflama y desinfecta las fosas nasales. Es también efectiva en casos de hemorroides.
Debido a sus principios amargos, hay que tener precaución en su uso por vía interna, ya que se pueden presentar cuadros de irritación gástrica. No es recomendable usarla durante el embarazo debido precisamente a la potencia de su aceite esencial.
La dosificación, se suele hacer en tintura madre (1:10) que se aplica en forma de toques en las heridas o bien diluida en colutorios para efectuar gargarismos. También se puede hacer una infusión en agua.
En homeopatía, la mirra se indica para osteítis crónicas indoloras, sean supurativas o no, y para úlceras cutáneas indoloras.

 
La mirra con la mejor calidad del mundo proviene de la frontera entre Omán y Yemen.


Fuente:
 http://www.dieteticaonline.es
 http://www.tvcamaguey.icrt.cu

domingo, 16 de diciembre de 2012

Lloro por ti, Enrique Iglesias

Te busque en el infinito
Y en las huellas de tus labios
En uno de tus cigarrillos
Esperando hasta el cansancio
Y tu me has hechado al olvido
Y la suerte se me escapa en un suspiro
Y tu te me vas de las manos
Y la vida se me rompe en mil pedazos
Y yo...

Lloro por ti
Soñando que lo nuestro tiene algun remedio
Lloro por ti
Es que no hay forma de olvidarme de tus besos
Lloro por ti
Por que no dejo de pensar cuanto te quiero...

La fuerza de las cosas, Ignacio Egea


El niño al otro lado del espejo se asoma a las estancias vacías. Se pasa mirándolas sus aburridos días, sin siquiera soñar en cruzar y recorrerlas: la del otro lado es una gran casa casi siempre desierta. Los espejos de las salas apenas ven pasar a alguien; muchos están velados por las mismas telas que protegen a los otros muebles del polvo.
Las raras veces que alguien entra allí y pasea su vista por los cien espejos estropeados y antiguos, nunca ve al niño del espejo, ni aún de pasada. El niño se esconde: una fuerza le obliga a ello cuando una presencia se acerca por el otro lado del cristal; no sabe bien si es un sexto sentido, la timidez, o la fatalidad de la fuerza de las cosas. El niño corre, se agacha, se aparta a un lado del campo visual.

Y cuando lo hace se cruza con los mayores, que corren a apostarse frente al cristal donde una presencia espera ver reflejada su imagen en el vidrio. El niño se agazapa, les hace sitio. Procura no estorbarles. El mismo impulso, la misma ley, el mismo destino les obliga a todos ellos. Nunca debe verse otro rostro excepto el esperado.

Al niño nadie lo espera, y sólo se atreve a asomarse a lo desierto. Los mismos reflejos mayores evitan hablarle las pocas veces se lo cruzan. Las estancias están siempre abandonadas. Excepto por el viejo, cada día más encogido y arrugado, que de vez en cuando recorre los salones cabizbajo, que casi nunca mira en los espejos, que espacia cada vez más sus visitas. A su reflejo, una pizca más atento que los demás, ninguno de los dos sabe por qué, una vez que se cruzaron le preguntó.

-¿Por qué yo no soy reflejo de nadie?

-Sí lo eres. No lo recuerdas porque entonces eras muy pequeño, pero una vez tú y yo nos asomamos juntos, a esa gran luna de allí. Recuerdo tu gran sonrisa desdentada de bebé; la mía era arrugada e hirsuta, pero mis ojos brillaban como nunca han vuelto a hacerlo. Pero eso fue hace mucho tiempo, y ese niño no ha vuelto por aquí.

-¿Y dónde está?

-No lo sé. Nadie lo sabe. Pero eso es lo normal, ¿sabes? Lo que le ha pasado a tu personaje le pasará también alguna vez al mío, no volverá a salir y yo, al pasar el tiempo, cuando me aburra, me entretendré en mirar las estancias vacías, los espejos poco transitados donde nos permite estar la fuerza de las cosas. Cuando eso pase, tú y yo tendremos más tiempo para hablar, no te preocupes. Y supongo que ese momento no puede tardar mucho. Ahora no te tomes a mal que los otros reflejos no te hagamos caso; estamos muy ocupados.

-Me gustaría volver a ver a mi otro yo; no me acuerdo de él. ¿Cuando tengas tiempo me ayudarás a buscarlo?

-¿Y dónde vas a buscarlo? No está allí, con los otros, no está aquí, ni en las habitaciones vacías donde puedes mirar. Oí una vez decir que tal vez vayan todos a una gran estancia donde no hay espejos, y se quedan allí para siempre. Pero, por definición, de la existencia de un lugar así no podremos estar seguros nunca. Tal vez, sencillamente, pasado un tiempo, desaparezcan. Pero me cuesta concebirlo, si nosotros no desaparecemos. Tal vez no sean reales, sólo imágenes que nos sirven de recordatorio de nuestras obligaciones, de los ritos que son nuestra razón de ser.

El niño del otro lado del espejo se estremeció: la no existencia estaba demasiado fuera de su capacidad de entendimiento para inquietarle, pero cuando pensaba en aquella hipotética sala sin espejos le venía una especie de vértigo: intentaba imaginar un lugar al que él no podría mirar nunca, donde los personajes moraban eternamente, sin salir de allí jamás, sin ser vistos: ni un solo espejo, ni una ventana al exterior, que permitiera un ocasional reflejo en sus hojas de vidrio, un lugar tal vez sumido en una completa, inconcebible oscuridad, o si no, donde todos ellos estarían con los ojos fuertemente cerrados, para siempre.

Porque hasta los iris de los ojos hacen espejos, y el niño, algunas veces, también se asoma allí.


Ni un segundo, Malú

Sin ti se han ido tantas cosas en mi vida
no es nada ya como lo conocía
cambió la vida entera de color.

Se fue la huella que dejabas con tus dedos
se fueron los altares y los credos
las reglas que inventaste con tu amor
y no pienses ni un segundo
en regresar por el camino que te vio partir
porque sin ti, porque sin ti
no queda nada del dolor que me causó
de mendigarte por un beso
yo volví a encontrar la libertad que se escapó
mi corazón estaba preso
se disipó la oscuridad en mi interior
y ahora veo que tu amor no era amor,
tal vez te duela,
pero desde que te fuiste,
me siento mucho mejor.

Sin ti ha vuelto a entrar la luz por la ventana
he vuelto a sonreír por las mañanas
sin miedo a que alguien me diga que no.

Domingo con... Las brujas de Zugarramurdi



En el Pirineo occidental, superado el valle de Baztan y a escasa distancia de la frontera con Francia se encuentra Zugarramurdi, el pueblo de las brujas, donde fantasía y realidad se mezclan para regalar a la imaginación la posibilidad de hacer un apasionante viaje a través del tiempo. 

Zugarramurdi es un pequeño pueblo de apenas 250 habitantes que entró en la historia a causa de unos terribles sucesos que tuvieron lugar hace cuatro siglos.
A las afueras de la aldea, una gran cueva de origen cárstico alberga el recinto en el que las "sorgiñak" (brujas vascas) de la zona, se reunían para celebrar los "akelarres".
Se dice que la palabra "akelarre" viene del prado que está al lado de una de las pequeñas cuevas de Zugarramurdi, que era donde pretendidamente se celebraban las reuniones de las brujas. La palabra "Akelarre" significa "prado del cabrón". Y así le llamaban los asistentes a las reuniones de las cuevas a este prado ya que en él pastaba un gran cabrón, el cual decían que se transformaba en persona cuando se reunían las brujas, es decir, según la leyenda, este cabrón era el mismísimo diablo.
 

Zugarramurdi vista desde el camino.


En Europa, el culto a un dios cornudo se remonta al siglo V. Jano, la deidad masculina con cuernos, simboliza la virilidad, la fuerza, y se le atribuye una personalidad promiscua. Es el responsable de la fecundidad y fertilidad de la tierra. 
En el País Vasco, esta entidad toma el nombre de Akerbeltz o macho cabrío negro, un fauno del que se creía que vivía en alguna cueva, bajo tierra, y al que se le atribuían propiedades curativas contra la enfermedad e influencias benéficas sobre los animales y rebaños encomendados a su protección. Por esta razón, todavía hoy en día se cría un macho cabrío negro en muchos caseríos. 

En la mayoría de rebaños vascos hay un macho cabrío negro o una cabra del mismo color. ¿Tradición? ¿Superstición?

Akerbeltz era el fauno al que adoraban las brujas y brujos en los "akelarres", que tenían lugar normalmente las noches de los viernes. El rito consistía en ofrecer pan, huevos y dinero, y posteriormente bailar alrededor de una hoguera.
Durante estas reuniones, se sacrificaba algún animal y se le pedía a Akerbeltz suerte en el amor; fertilidad para las mujeres, la tierra y el ganado; protección contra enfermedades como la peste, que en aquellos tiempos asolaba las aldeas; lluvia en tiempos de sequía… y todas esas cosas que cualquier ser humano ha pedido -y pide- a los dioses en los que cree.

También se consumían pócimas alucinógenas, algo que se sigue practicando hoy en día en muchas culturas de Sudamérica, África y Asia.
La ingestión de estos brebajes y orujos destilados a partir de endrinas y otras bayas producía efectos muy parecidos a los causados por el LSD y el alcohol. Las danzantes entraban en estado de trance, lo que a ojos de los no iniciados semejaba que eran poseídas por un espíritu diabólico.

Con la llegada del cristianismo, la práctica de estos ritos paganos se consideró herejía y comenzó a ser perseguida. Sin embargo, aquella no iba a ser una tarea fácil, pues había que erradicar creencias instaladas en el pueblo desde la noche de los tiempos.
Para ello, la autoridad eclesiástica no dudó en emplear las tácticas más sibilinas, fabricando rumores con el fin de crear rechazo hacia las brujas vascas, y cubriendo sus prácticas con un manto de miedo y sospecha. 

© Nómada
Entrada sur a la cueva de Zugarramurdi.


De esta forma, alimentaron la idea de que los "akelarres" eran bacanales donde sacrificaban niños para luego beberse su sangre; de que ofrecían muchachas núbiles al diablo, celebraban misas negras o elaboraban sus pócimas con todo tipo de ingredientes repelentes, como médula ósea de niño, excrementos, arañas y otras "delicatessen".
También extendieron el bulo de que en estas orgías se practicaba la homosexualidad, la antropofagia y otros "ritos diabólicos". 


A pesar de tanta calumnia, el puritanismo eclesiástico de la época seguía sin conseguir sus fines, así que optó por utilizar su arma más temida y letal: el Tribunal del Santo Oficio.
Empezaban a escribirse las páginas más negras de la historia de la Inquisición, al tiempo que se ordenaba comenzar las cazas de brujas. Las dos más célebres se llevaron a cabo en la Sierra de Anboto de Vizcaya, y en esta aldea de Zugarramurdi.



Muchas voces avalan la teoría de que esta época negra tuvo gran influencia en el desarrollo del carnaval en esta zona del País Vasco. A fin de cuentas, en estas tierras el motivo del carnaval era la celebración del solsticio de primavera.

Todo comenzó, cuando María de Zimilguen, fue requerida por el Santo Oficio, en relación a una caza de brujas en la ciudad francesa de Ciboure. María reconoció su presencia en varios aquelarres celebrados en Zugarramurdi, junto con otras mujeres del pueblo. Aunque todo hubiera podido tener unas consecuencias más sencillas, la denuncia presentada por Fray León de Aranibar, abad del monasterio de Urdax, ante el Tribunal de Logroño, desencadenó una persecución contra ellas.

En 1608, Juan del Valle Alvarado llegó a Zugarramurdi comisionado por el Santo Oficio para investigar las denuncias de hechicería que se habían recibido.
Tras una laboriosa recopilación de testimonios entre delatores, envidiosos, supersticiosos y gente que buscaba venganza por rencillas personales, la comisión que comandaba el inquisidor inculpó a trescientas personas. De estas personas cuarenta fueron presas y llevadas a Logroño, a las cuales la Inquisición acusaba de tener al diablo por Dios y de celebrar misas negras con él.
También se les acusaba de metamorfosis, de provocar tempestades en el mar para perder los navíos que entraban o salían de San Juan de Luz, de maleficios contra campos, animales y personas e incluso fueron acusadas de vampirismo y necrofagia.


© Nómada

Por su tamaño e importancia, la cueva de Zugarramurdi se consideró la catedral de los "akelarres".


Los reos, sometidos a torturas inimaginables, acababan confesando cualquier crimen del que se les acusara. Hasta el punto de que en el proceso de las brujas de Zugarramurdi, parte del tribunal no apoyó el auto de fe por entender que los actos que afirmaban haber cometido aquellos desgraciados eran tan increíbles que su confesión sólo podía haber sido arrancada en medio del delirio y la desesperación por acabar con el dolor de las torturas.

© Nómada

Cubierto de musgo y pieles de macho cabrío, este personaje es una imagen recurrente del carnaval, en el solsticio de primavera.

El juicio de las brujas de Zugarramurdi se prolongó por espacio de dos años, hasta que finalmente once de los detenidos fueron condenados a muerte en la hoguera por los delitos de brujería, magia y superstición.
Este proceso tuvo gran resonancia, y su desarrollo fue seguido en toda Europa con tanto interés -y morbo- que el día de la ejecución del auto de fe se congregaron en Logroño más de 20.000 personas venidas de todas partes de Castilla y otros Reinos. Una multitud para aquella época.

De los tres inquisidores que formaban la Comisión del Santo Oficio, sólo Alonso de Salazar y Frías puso en duda el testimonio de aquellos pobres condenados: "¿Cómo podían saber lo que confesaban, si ni siquiera conocen el castellano y sólo hablan en la Lingua Navarrorum?", que así se denominaba a la lengua de los vascos.

© Nómada

Por este puente asistían a los "akelarres" los que vivían al norte de la cueva.

En Logroño, el día 6 de noviembre de 1610, a primera hora de la mañana, salía una numerosísima y devota procesión encabezada por el estandarte de la Inquisición, seguido de gran cantidad de inquisidores, notarios y familias adineradas, todos ellos ricamente ataviados. Detrás, una multitud de monjes benedictinos, jesuitas y franciscanos, y cerrando la comitiva, dos dignidades de la Iglesia y el alguacil del Santo Oficio.
Acercándose hasta un gran patíbulo instalado en la plaza, clavaron la Santa Cruz que presidiría las ejecuciones.

© Nómada

Desde la zona alta de la cueva se accede a los últimos caseríos de Zugarramurdi.

Al amanecer del día siguiente, cincuenta y tres personas fueron sacadas y conducidas en fila hacia el cadalso. Llevaban un cirio entre las manos, la cabeza descubierta, escapularios y sambenitos. Seis de ellos, una soga al cuello.
Detrás, cinco muñecos de madera y cinco ataúdes con restos mortales. Porque durante los dos años que duró el juicio, cinco inculpados fallecieron en la cárcel. Ni después de muertos se librarían de su castigo.

Después de leer públicamente las sentencias, unos fueron desterrados, otros excomulgados, varios azotados y alguno absuelto.
Los seis reos con la soga en el cuello, los cinco difuntos en sus ataudes y los muñecos que los caricaturizaban fueron atados a postes rodeados de leña y quemados en lo alto del cadalso.

El crepitar de las llamas y las voces de los religiosos cantando el "Te Deum laudamus" no conseguían apagar los aullidos de los condenados.
Primero se quemaba el pelo, luego los ojos se secaban y se vaciaban, y la piel se chamuscaba. En poco tiempo, las llamas devoraban los cuerpos, reduciéndolos a figuras negras y duras. Cesaban los alaridos. La multitud, enmudecida, miraba con una mezcla de terror y devoción.

Las protestas por la inusitada crueldad del auto de fe de Logroño y los escritos de Alonso de Salazar expresando sus discrepancias acerca de la manera de impartir la justicia religiosa trajeron consecuencias en los tiempos venideros. Comenzaba el llamado "período de las luces". 

© Nómada
Un crucero en un rincón de Zugarramurdi.

Callejeando por Zugarramurdi aún pueden verse los diez cruceros que la Iglesia mandó plantar para proteger al pueblo y sus habitantes de las influencias del maligno.
También siguen en pie las casas que habitaron aquellas mujeres que fueron acusadas de ser brujas y quemadas vivas.
Los quemados en la hoguera fueron personajes importantes de los aquelarres de Zugarramurdi celebrados en estas cuevas: Graciana de Barrenechea y su esposo Miguel de Goiburu, reina y rey respectivamente; Joanes de Etxalar que era el verdugo ejecutor de las penas que dictaba el diablo; María Chipía, famosa maestra en el arte de la brujería; Joanes de Goiburu, txistulari y Juan de Sansin, que tocaba el tambor.

Todo esto es lo que dicen los documentos de la época pero en Zugarramurdi hoy solo nos queda el escenario de los aquelarres y las leyendas que nos cuentan las peripecias que mantenían los zugarramurdiarras con sus brujas. Leyendas como aquella que nos cuenta cómo las brujas raptaron a una chica, la del escarmiento que recibió otra bruja por "meterse donde no debía" o aquella otra leyenda sobre dos hermanas perdidas en el monte. También está la leyenda del bautizo de la hija de unos brujos, la de aquel que se atrevió a salir de casa antes de que sonara la argiezkila, o la que nos cuenta lo que le pasó al chio que tenía una novia bruja...

Estas leyendas también cuentan los métodos que se empleaban para espantar a las brujas, como por ejemplo, el de poner en la puerta de la casa una cruz hecha con dos ramitas de fresno y un ramo de laurel bendecido al lado para que así ninguna bruja pudiera entrar, o bien si la bruja había conseguido entrar en la casa, echar un puñado de sal la fuego bajo y que con el crepitar, la bruja se espantara. Si a pesar de todo alguien se encontraba cara a cara con una bruja bastaba con santiguarse y decir "Jesús" o bien trazar con los dos índices una cruz y decir "Púyes" y la bruja desaparecía en el acto. Otra norma a tener en cuenta es no salir de casa entre el ángelus del oscurecer y la argiezkila del amanecer.

Entre las leyendas también se nos cuenta cómo los habitantes de Zugarramurdi, en un intento de hacer desaparecer a las brujas, fueron en procesión a las cuevas un 15 de Agosto y allá el cura esparció un robo bendecido de mostaza para que las brujas desaparecieran y no volvieran en tantos años como granos de mostaza había en aquel robo.

 
Julio Caro Baroja, en su libro de Las brujas y su mundo, señala que, si la brujería vasca es conocida, es debido a la fama del proceso de las brujas de Zugarramurdi, a las que dedica un capítulo, y considera que la Inquisición de Logroño fue arrastrada a actuar por el celo de la justicia secular, y por una ola de pánico de las que periódicamente dominaban al país vasco, y que esta vez se extendió sobre la zona del extremo noroeste de Navarra -y añade- que las autoridades civiles habían realizado ya muchos arrestos e incluso habían ejecutado a varias personas cuando la Suprema dio orden al Tribunal de Logroño para que realizara una inspección en aquella zona.

Esta es, a grandes rasgos, la historia de las cuevas y de Zugarramurdi conocido en todas partes como "el pueblo de las brujas".


© Nómada



En  época invernal oscurece muy pronto, y empieza a ser hora de salir de la cueva de Zugarramurdi, el lugar donde se celebraban los "akelarres", el escenario de aquellas fiestas paganas.
Es tiempo de heladas, y en los nevados bosques que rodean el sitio no hay pájaros todavía; sólo se oye el murmullo del pequeño riachuelo que corre pegado a una pared de la cueva, tallándola pacientemente desde hace miles de años.
Este río tiene un nombre antiguo e inquietante. Ni los más ancianos recuerdan quién se lo puso. El río se llama Arroyo del Infierno.

Me sitúo sobre un rústico puente y observo sus negras aguas, preguntándome si el Arroyo del Infierno no serán sino las lágrimas derramadas por Akerbeltz, el llanto del fauno, por el dolor y las injurias que sufrieron aquellas mujeres de Zugarramurdi.




La cueva de Zugarramurdi 

Cueva En el Pirineo occidental, superado el valle de Baztan y a escasa distancia de la frontera con Francia se encuentra Zugarramurdi, el pueblo de las brujas, donde fantasía y realidad se mezclan para regalar a la imaginación la posibilidad de hacer un apasionante viaje a través del tiempo.

Su cueva, a 400 metros de Zugarramurdi, se puede visitar hasta el anochecer. No contiene estalactitas ni estalagmitas, ni en sus paredes se han descubierto pinturas rupestres. Sin embargo, conserva un atractivo casi único; un halo mágico que la envuelve por haber sido hasta el siglo XVII escenario de akelarres, reuniones paganas en las que hombres y mujeres escapaban de la rutina a través de festines desenfrenados, danzas en torno a hogueras y orgías a la luz de la luna.

Un enclave natural en el que resuenan los ecos de la historia y la leyenda.

Fueron descubiertas en 1808 por un pastor, aunque los estudios realizados fechan su origen hacia 14 mil años atrás a.C. Al haberse encontrado sílex, se cree que en la Prehistoria, hace unos 6 mil años, pudieran estar habitadas por el hombre.
Durante miles de años, el agua ha excavado en la roca diversas galerías intercomunicadas que suman una superficie total de 1850 metros cuadrados. El magnesio ha creado con su goteo mil formas de estalactitas y estalagmitas.
La entrada da paso al Salón de Recepciones, de 30 m. de largo y 23 de ancho. La Sala de los Tres Reyes posee estalagmitas de gran tamaño y la Sala de las Columnas, ambas recorridas por el riachuelo Utxumea, son también de gran belleza.
Una parte de las cuevas, acondicionada con escaleras e iluminación, puede ser contemplada por una visita guiada de 30 minutos, acompañada de un montaje de luz y sonido con explicaciones en euskera, castellano, francés e inglés.

Según cuenta la leyenda, en las cuevas vivían las Lamías, seres mitad mujer y mitad pez. Otras cuevas (no visitables) son las de Berroberria y Alkerdi, donde se albergan algunas pinturas rupestres datadas en 12 o 13 mil años.
A unos 400 metros del pueblo de Zugarramurdi, el torrente Urbia, más conocido como Infernuko Erreka (río del infierno), ha perforado la roca calcárea y ha formado un túnel de 120 metros de longitud y que alcanza alturas de hasta 12 metros.

El lado más abierto del túnel recibe el nombre de Sorginen Lezea (cueva de las brujas) y el más estrecho, en el extremo opuesto, se llama Akelarrelezea (cueva del akelarre). En la parte más alta existen otras dos galerías de tamaño más reducido a ambos lados. Pero la fama de las cuevas de Zugarramurdi proviene del trágico suceso que ocurrió a comienzos del siglo XVII, dónde desde el mismo pueblo se avisó a la Inquisición para que interviniera en un caso de brujería.

 

Con un auto de fe, finalizaron las persecuciones de supuestos brujos y brujas en Navarra y la gruta en la que supuestamente tenían lugar los akelarres, quedó ligada a la historia de la brujería.
En la Cueva Grande cada 18 de agosto se celebra el “zikiro jate”, una comida popular que coincide con las fiestas patronales de Zugarramurdi.
El menú consiste en una piperrada, una sopa y carnero o zikiro, que se asa en grandes trozos ensartados en estacas y a la leña.




Museo de la Brujas

 

El nombre de Zugarramurdi ha quedado para siempre unido a la palabra “brujería” desde un proceso que tuvo lugar a principios del siglo XVII, en el que una treintena de personas de la localidad fueron ajusticiadas por sus supuestas prácticas brujeriles. ¿Fue la envidia la culpable de todo? ¿Las diferencias políticas o culturales? ¿O un excesivo celo religioso? Sea como fuere, hace 400 años tuvieron lugar unos hechos que cambiaron la hasta entonces pacífica historia de este pueblo. Actualmente, el Museo de las Brujas es el puente que une el pasado de la localidad con el presente.
El museo, una antigua casona que fue utilizada como hospital desde finales del s. XVIII, consta de una planta baja y dos niveles más. El objetivo principal del museo es cambiar la visión que tradicionalmente se tiene en torno a la brujería. Para ello, se le ha dado un enfoque contemporáneo y se ha utilizado la tecnología más avanzada para reforzar el contenido del museo. Varios audiovisuales hacen de hilo conductor de la visita, aunque el visitante cuenta, asimismo, con textos explicativos que completan la información y con varios ordenadores con pantallas táctiles, que profundizan en determinados temas.
En la planta baja se encuentra la recepción, los aseos, la tienda, un punto de información turística y un auditorio. Es precisamente en este último donde da comienzo la visita mediante un audiovisual de unos quince minutos de duración que trata sobre la caza de brujas. Se pretende dar una perspectiva global del tema, adaptada al siglo XXI.
Ya en el primer piso se narra la propia historia de Zugarramurdi. Se trata de un homenaje a la memoria y la tierra en la que nos encontramos. Para ello, se realza la importancia de los implicados e implicadas en el proceso inquisitorial que tuvo lugar en el siglo XVII. Mediante el primer audiovisual, de unos cinco minutos, se narra cómo empezó a surgir la brujería en el pueblo. Además, se da información sobre el funcionamiento de la propia Inquisición y la huella que dejó a su paso por esta tierra.
En la segunda planta se pretende contextualizar todo lo mencionado anteriormente para que pueda ser entendido en un espacio y en un tiempo concreto. Mediante un audiovisual de unos diez minutos de duración se explica cómo entendían el mundo en aquella época y cómo lo interpretaban. Después, el visitante atraviesa una sala en donde están explicados uno por uno los principales personajes mitológicos de la cultura vasca mediante una ilustración y una descripción de la función que desempeñaban. Para finalizar, se visita la última sala, en la que se muestra cómo era el día a día de la época, donde se realza la importancia de las mujeres en general y de las herboleras o curanderas en particular. Hay, también, una recreación de una cocina y una pantalla táctil con información sobre los usos de las plantas medicinales. El recorrido termina con un audiovisual sobre el “akelarre” (7 mins).

Escrito hecho por Ainhoa Agirre (gerente del Museo de la Brujería).












Cine: «Las Brujas de Zugarramurdi», una comedia terrorífica de Álex de la Iglesia





El director de cine Álex de la Iglesia, ha presentado su nuevo proyecto: «Las Brujas de Zugarramurdi». Una comedia terrorífica producida por Enrique Cerezo (actual Presidente del Atlético de Madrid) que empezará a filmarse la semana próxima en las localizaciones de Navarra y Madrid.

«Parece de terror pero se trata de una comedia loca en la que quiero reírme de mí mismo y de los problemas que se afrontan al intentar sobrevivir en el mundo actual», explicó Alex de la Iglesia razonando también que se trata de «un punto de vista cínico de la realidad».

Argumento


La trama recorre la historia de un grupo de hombres desesperados, «con grandes problemas de adaptación al medio», puntualizó de la Iglesia. Estas personas están unidas por la desesperanza y también tienen en común una situación conyugal insatisfactoria. Ante esto, José (Hugo Silva) decide atracar junto a Antonio (Mario Casas) y su hijo Sergio, de ocho años, una tienda de «Compro Oro» de la Puerta del Sol de Madrid. El desespero y la urgencia no les deja pensar con claridad y teniendo ya el botín –con 25.000 anillos–, tendrán que parar un taxi, que conduce Manuel (Jaime Ordoñez, conocido por sus papeles en «La hora de José Mota) para poder escapar.


Los tres personajes estarán perseguidos por dos policías, muy especiales, mientras intentan salir con el botín hacia París. Los inspectores Calvo y Pacheco están interpretados por Pepon Nieto (Los hombres de Paco) y Secun de la Rosa, célebre por su papel como Tony, hermano de Mauricio Colmenero, en la popular serie televisiva Aída.

El protagonista, José, le ha prometido a su hijo que vivirían en Disneyland, pero su ex-mujer, Macarena Gómez –famosa por su papel de Lola Trujillo en «La que se avecina»–, tiene mucho carácter y se encargará de no dejar escapar a su ex.

Por si fuera poco, a estos pobres diablos les cae una maldición y los 25.000 anillos se convierten en «un cargamento de mal rollo donde hay miles de esperanzas rotas, engaños y mentiras», esclarece Alex de la Iglesia. De esta suerte, o más bien mala suerte, se darán cuenta en un castillo «del terror» en Zugarramurdi (Navarra), en el que conocerán a tres brujas, unas mujeres enoloquecidas que se alimentan de carne humana y que además querrán el saco de joyas robadas.

Personajes y perspectiva


Alex de la Iglesia lo tiene claro: «quería dos actores atractivos, porque son los que más se merecen sufrir» y a su vez aseguró que quería trabajar con ellos porque ambos, Hugo Silva y Mario Casas, son capaces de «atrapar a la cámara con su carisma». Por su parte Mario Casas afirmó que está contento por este papel, un personaje muy distinto a los que acostumbra a hacer y que le hará sacar su vis más cómica. «Es mi primera vez en este género y el guión es maravilloso. Ya había tenido la oportunidad de hablar con Álex de la Iglesia para 'La Chispa de la Vida', pero no pudo ser, estoy contento de poder trabajar con él», comentó Casas.

Su personaje tiene serios problemas para comunicarse, parece que todo lo arregla con la violencia, «le falta unos cuantos tornillos pero tiene un corazón que no le cabe en el pecho», afirma Mario. Mientras que el personaje de Hugo es un luchador, un líder innato «que lo único que tiene de verdad es su hijo, por el que haría lo que sea...», defendió Silva. Dos hombres atormentados que están destinados a vivir «una historia frenética que va a toda velocidad», comentó Álex de la Iglesia.

Con esta película, el director se desquita al introducir elementos que ya había pensado para otras como «El día de la Bestia» o «La comunidad». Y es que para él la comedia es su género preferido y cree que «no hay nada más inteligente que el hacer reír», sostiene de la Iglesia.

Dificultades económicas


Ante la pregunta de si los cineastas se plantean manifestarse en contra de los recortes, Álex alegó que ya no es presidente de la Academia de Cine y que ahora tiene bastante para defenderse a sí mismo y lo que hace, aunque no duda en admitir que «la industria de la cultura se merece un respeto y una consideración». «Esta situación nos afecta a todos nos encontramos en una situación muy complicada, trabajar es un privilegio», afirmó. Y es que muchos de sus amigos no han podido sacar adelante sus proyectos cinematográficos, por eso él se siente en «la obligación» de sacar su trabajo lo mejor posible y se siente «orgulloso» de poder hacerlo.





Fuentes:
http://www.quesabesde.com
http://wwwlaotrahistoria.blogspot.com.es
http://www.foromegustaviajar.com
http://www.haitzetxea.es/cuevas-y-museo-de-la-brujeria/
http://www.abc.es