lunes, 11 de agosto de 2014

El cerebro y la mente del adolescente



Desde siempre hemos considerado que la adolescencia representa una etapa muy problemática de nuestra vida. Y es correcto, aunque solo en parte. La adolescencia representa aproximadamente un tercio de nuestro desarrollo antes de alcanzar el estado adulto. El hecho de que la especie humana dedique tanto tiempo a la adolescencia ha de tener una explicación en términos adaptativos. Los expertos de los años noventa del siglo XX especulaban con la posibilidad de que esta etapa tan larga representara una especie de preparación para llegar a ser adultos con la experiencia suficiente para lograr reproducirnos de manera responsable. En otras palabras, en esa larga etapa aprenderíamos a ser mejores padres, lo que conllevaría una ventaja selectiva para la especie. Al fin y al cabo, el éxito de las especies se mide por su capacidad para dejar descendientes en la siguiente generación.

La adolescencia es un período de cambios muy evidentes en nuestro organismo y en nuestro comportamiento. Durante la adolescencia se producen cambios hormonales significativos de consecuencias muy obvias, la estatura se dispara (sobre todo en los chicos) mediante el llamado estirón puberal y nos alejamos cada vez más de nuestros progenitores con el deseo de independizarnos lo antes posible. Es ley de vida. Los especialistas en el cerebro se han preocupado por saber que sucede en el cerebro de los adolescentes. Está muy claro que la mente de los chicos y chicas de estas edades está experimentando cambios muy importantes. Los pensamientos y el comportamiento de los adolescentes revelan esos cambios.

Hace unos días escribía sobre la ralentización del desarrollo del cerebro, como una adaptación fundamental del género Homo. Los expertos en neurociencias están demostrando que esta ralentización se prolonga hasta bien entrada la veintena. Nuestra larga adolescencia es una buena estrategia para completar el proceso, aunque es necesario entender algunos matices no menos importantes e inquietantes.

Durante la adolescencia el cerebro experimenta una reorganización muy importante de las conexiones neuronales. Perderemos aquellas que fueron necesarias en los primeros años de vida a cambio de conseguir otras muchas imprescindibles para vivir la vida como adultos. Este cambio nos produce cierta desorientación, porque nuestros valores, necesidades, inquietudes, gustos, etc. están cambiando en poco tiempo. Despertamos a una nueva realidad, mucho más compleja que la añorada inocencia infantil, pero a la vez sumamente interesante. Nos comemos el mundo, porque estamos llenos de vitalidad. En no pocas ocasiones, esa pasión resulta en un desenlace fatal. Además, esos cambios pueden degenerar en determinadas enfermedades mentales, como la esquizofrenia. Es el precio que pagamos como especie, aunque suene muy duro. Pero lo más natural es salir triunfantes de la adolescencia, con un mente mucho mejor preparada.

Por otro lado, las prolongaciones nerviosas de todo el cuerpo, incluyendo por supuesto las cerebrales, se irán protegiendo progresivamente con la vaina de mielina que producen ciertas células del sistema nervioso. La consecuencia final será una velocidad de transmisión de los impulsos nerviosos hasta cien veces más rápida. Un cambio nada desdeñable, que suele terminar hacia los 24 ó 25 años Como resultado, habremos conseguido un cerebro mucho más eficaz para enfrentarnos al medio. En definitiva, nuestra especie completa el desarrollo del cerebro ¡casi veinte años más tarde que en los chimpancés! Y lo más interesante es que nuestro cerebro tendrá todavía suficiente plasticidad para seguir aprendiendo durante muchos años, al menos hasta que algún proceso degenerativo termine con esa capacidad. Es por ello que nunca tendríamos que arrojar la toalla en lo que se refiere al aprendizaje. Durante muchos años tendremos posibilidades para crear, innovar, aprender, estudiar, analizar, criticar, opinar o juzgar. Nuestro cerebro nos lo permite, a menos que otros decidan por nosotros.


Fuente:

José María Bernúdez de Castro, para http://reflexiones-de-un-primate.blogs.quo.es




domingo, 10 de agosto de 2014

Me dueles, Jaime Sabines



Mansamente, insoportablemente, me dueles. 
Toma mi cabeza. Córtame el cuello. 
Nada queda de mí después de este amor. 

Entre los escombros de mi alma, búscame, 
escúchame. 
En algún sitio, mi voz sobreviviente, llama, 
pide tu asombro, tu iluminado silencio. 

Atravesando muros, atmósferas, edades, 
tu rostro (tu rostro que parece que fuera cierto) 
viene desde la muerte, desde antes 
del primer día que despertara al mundo. 

¡Qué claridad de rostro, qué ternura 
de luz ensimismada, 
qué dibujo de miel sobre hojas de agua! 

Amo tus ojos, amo, amo tus ojos. 
Soy como el hijo de tus ojos, 
como una gota de tus ojos soy. 
Levántame. De entre tus pies levántame, recógeme, 
del suelo, de la sombra que pisas, 
del rincón de tu cuarto que nunca ves en sueños. 
Levántame. Porque he caído de tus manos 
y quiero vivir, vivir, vivir.







Buenas y malas razones para creer, Richard Dawkins



Querida Juliet:

Ahora que has cumplido 10 años, quiero escribirte acerca de una cosa que para mi es muy importante. ¿Alguna vez te has preguntado cómo sabemos las cosas que sabemos? ¿Cómo sabemos, por ejemplo, que las estrellas que parecen pequeños alfilerazos en el cielo, son en realidad gigantescas bolas de fuego como el Sol, pero que están muy lejanas? ¿Y cómo sabemos que la Tierra es una bola más pequeña, que gira alrededor de esas estrellas, el Sol?

La respuesta a esas preguntas es "por la evidencia". A veces, "evidencia" significa literalmente ver (u oír, palpar, oler) que una cosa es cierta. Los astronautas se han alejado de la Tierra lo suficiente como para ver con sus propios ojos que es redonda. Otras veces, nuestros ojos necesitan ayuda. El "lucero del alba" parece un brillante centelleo en el cielo, pero con un telescopio podemos ver que se trata de una hermosa esfera: el planeta que llamamos Venus. Lo que aprendemos viéndolo directamente (u oyéndolo, palpándolo, etc.) se llama "observación".

Muchas veces, la evidencia no sólo es pura observación, pero siempre se basa en la observación. Cuando se ha cometido un asesinato, es corriente que nadie lo haya observado (excepto el asesino y la persona asesinada). Pero los investigadores pueden reunir otras muchas observaciones, que en un conjunto señalen a un sospechoso concreto. Si las huellas dactilares de una persona coinciden con las encontradas en el puñal, eso demuestra que dicha persona lo tocó. No demuestra que cometiera el asesinato, pero además pueda ayudar a demostrarlo si existen otras muchas evidencias que apunten a la misma persona. A veces, un detective se pone a pensar en un montón de observaciones y de repente se da cuenta que todas encajan en su sitio y cobran sentido si suponemos que fue Fulano el que cometió el asesinato.

Los científicos -especialistas en descubrir lo que es cierto en el mundo y el Universo- trabajan muchas veces como detectives. Hacen una suposición (ellos la llaman hipótesis) de lo que podría ser cierto. Y a continuación se dicen: si esto fuera verdaderamente así, deberíamos observar tal y cual cosa. A esto se llama predicción. Por ejemplo si el mundo fuera verdaderamente redondo, podríamos predecir que un viajero que avance siempre en la misma dirección acabará por llegar a mismo punto del que partió. Cuando el médico dice que tienes sarampión, no es que te haya mirado y haya visto el sarampión. Su primera mirada le proporciona una hipótesis: podrías tener sarampión. Entonces, va y se dice: "Si de verdad tiene el sarampión, debería ver...." y empieza a repasar toda su lista de predicciones, comprobándolas con los ojos (¿tienes manchas?), con las manos (¿tienes caliente la frente?) y con los oídos (¿te suena el pecho como suena cuando se tiene el sarampión?). Sólo entonces se decide a declarar "Diagnostico que la niña tiene sarampión". A veces, los médicos necesitan realizar otras pruebas, como análisis de sangre o rayos x, para complementar las observaciones hechas con sus ojos, manos y oídos.

La manera en que los científicos utilizan la evidencia para aprender cosas del mundo es tan ingeniosa y complicada que no te la puedo explicar en una carta tan breve. Pero dejemos por ahora la evidencia, que es una buena razón para creer algo, porque quiero advertirte en contra de tres malas razones para creer cualquier cosa: se llaman "tradición", "autoridad" y "revelación".

Empecemos por la tradición. Hace unos meses estuve en televisión, charlando con unos 50 niños. Estos niños invitados habían sido educados en diferentes religiones: había cristianos, judíos, musulmanes, hindúes, sijs... El presentador iba con el micrófono de niño en niño, preguntándoles lo que creían. Lo que los niños decían demuestra exactamente lo que yo entiendo por "tradición". Sus creencias no tenían nada que ver con la evidencia. Se limitaban a repetir las creencias de sus padres y de sus abuelos, que tampoco estaban basadas en ninguna evidencia. Decían cosas como "los hindúes creemos tal y cual cosa", "los musulmanes creemos esto y lo otro", "los cristianos creemos otra cosa diferente".

Como es lógico, dado que cada uno creía cosas diferentes, era imposible que todos tuvieran razón. Por lo visto, al hombre del micrófono esto le parecía muy bien, y ni siquiera los animó a discutir sus diferencias. Pero no es esto lo que me interesa de momento. Lo que quiero es preguntar de dónde habían salido sus creencias. Habían salido de la tradición. La tradición es la trasmisión de creencias de los abuelos a los padres, de los padres a los hijos, y así sucesivamente. O mediante libros que se siguen leyendo durante siglos. Muchas veces, las creencias tradicionales se originan casi de la nada: es posible que alguien las inventara en algún momento, como tuvo que ocurrir con las ideas de Thor y Zeus; pero cuando se han transmitido durante unos cuantos siglos, el hecho mismo de que sean muy antiguas las convierte en especiales. La gente cree ciertas cosas sólo porque mucha gente ha creído lo mismo durante siglos. Eso es la tradición.

El problema con la tradición es que, por muy antigua que sea una historia, es igual de cierta o de falsa que cuando se inventó la idea original. Si te inventas una historia que no es verdad, no se hará más verdadera porque se trasmita durante siglos, por muchos siglos que sean.

En Inglaterra, gran parte de la población ha sido bautizada en la Iglesia Anglicana, que no es más que una de las muchas ramas de la religión cristiana. Existen otras ramas, como la ortodoxa rusa, la católica romana y la metodista. Cada una cree cosas diferentes. La religión judía y la musulmana son un poco más diferentes, y también existen varias clases distintas de judíos y de musulmanes. La gente que cree una cosa está dispuesta a hacer la guerra contra los que creen cosas ligeramente distintas, de manera que se podrá pensar que tienen muy buenas razones -evidencias- para creer lo que creen. Pero lo cierto es que sus diferentes creencias se deben únicamente a diferentes tradiciones.

Vamos a hablar de una tradición concreta. Los católicos creen que María, la madre de Jesús, era tan especial que no murió, sino que fue elevada al cielo con su cuerpo físico. Otras tradiciones cristianas discrepan, diciendo que María murió como cualquier otra persona. Estas otras religiones no hablan mucho de María, ni la llaman "Reina del cielo", como hacen los católicos. La tradición que afirma que el cuerpo de María fue elevado al cielo no es muy antigua. La Biblia no dice nada de cómo o cuándo murió; de hecho, a la pobre mujer apenas se la menciona en la Biblia. Lo de que su cuerpo fue elevado a los cielos no se inventó hasta unos seis siglos después de Cristo. Al principio, no era más que un cuento inventado, como Blancanieves o cualquier otro. Pero con el paso de los siglos se fue convirtiendo en una tradición y la gente empezó a tomársela en serio, sólo porque la historia se había ido transmitiendo a lo largo de muchas generaciones. Cuanto más antigua es una tradición, más en serio se la toma la gente. Y por fin, en tiempos muy recientes, se declaró que era una creencia oficial de la Iglesia Católica: esto ocurrió en 1950, cuando yo tenía la edad que tienes tú ahora. Pero la historia no era más verídica en 1950 que cuando se inventó por primera vez, seiscientos años después de la muerte de María.

Al final de esta carta volveré a hablar de la tradición, para considerarla de una manera diferente. Pero antes tengo que hablarte de la otras dos malas razones para creer una cosa: la autoridad y la revelación.

La autoridad, como razón para creer algo, significa que hay que creer en ello porque alguien importante te dice que lo creas. En la Iglesia Católica, por ejemplo, la persona más importante es el Papa, y la gente cree que tiene que tener razón sólo porque es el Papa. En una de las ramas de la religión musulmana, las personas más importantes son unos ancianos barbudos llamados ayatolás. En nuestro país hay muchos musulmanes dispuestos a cometer asesinatos sólo porque los ayatolás de un país lejano les dicen que lo hagan.

Cuando te decía que en 1950 se dijo por fin a los católicos que tenían que creer en la asunción a los cielos del cuerpo de María, lo que quería decir es que en 1950 el Papa les dijo que tenían que creer en ello. Con eso bastaba. ¡El Papa decía que era verdad, luego tenía que ser verdad! Ahora bien, lo más probable es que, de todo lo que dijo el Papa a lo largo de su vida, algunas cosas fueron ciertas y otras no fueron ciertas. No existe ninguna razón válida para creer que todo lo que diga sólo porque es el Papa, del mismo modo que no tienes porque creer todo lo que te diga cualquier otra persona. El Papa actual ha ordenado a sus seguidores que no limiten el número de sus hijos. Si la gente sigue su autoridad tan ciegamente como a él le gustaría, el resultado sería terrible: hambre, enfermedades y guerras provocadas por la sobrepoblación.

Por supuesto, también en la ciencia ocurre a veces que no hemos visto personalmente la evidencia, y tenemos que aceptar la palabra de alguien. Por ejemplo, yo no he visto con mis propios ojos ninguna prueba de que la luz avance a una velocidad de 300.000 kilómetros por segundo, sin embargo, creo en los libros que me dicen la velocidad de la luz. Esto podría parecer "autoridad" pero en realidad es mucho mejor que la autoridad, porque la gente que escribió esos libros sí que había observado la evidencia, y cualquiera puede comprobar dicha evidencia siempre que lo desee. Esto resulta muy reconfortante. Pero ni siquiera los sacerdotes se atreven a decir que exista alguna evidencia de su historia acerca de la subida a los cielos del cuerpo de María.

La tercera mala razón para creer en las cosas se llama "revelación". Si en 1950 le hubieras podido preguntar al Papa cómo sabía que el cuerpo de María había ascendido al cielo, lo más probable es que te hubiera respondido que "se le había revelado". Lo que hizo fue encerrarse en su habitación y rezar pidiendo orientación. Había pensado y pensado, siempre solo, y cada vez se sentía más convencido. Cuando las personas religiosas tienen la sensación interior de que una cosa es cierta, aunque no exista ninguna evidencia de que sea así, llaman a esa sensación "revelación". No sólo los Papas aseguran tener revelaciones. Las tienen montones de personas de todas las religiones, y es una de las principales razones por las que creen las cosas que creen. Pero ¿es una buena razón?

Supón que te digo que tu perro ha muerto. Te pondrías muy triste y probablemente me preguntarías: "¿Estás seguro? ¿Cómo lo sabes? ¿Cómo ha sucedido?" y supón que yo te respondo: "En realidad no sé que Pepe ha muerto. No tengo ninguna evidencia. Pero siento en mi interior la curiosa sensación de que ha muerto". Te enfadarías conmigo por haberte asustado, porque sabes que una "sensación" interior no es razón suficiente para creer que un lebrel ha muerto. Hacen falta pruebas. Todos tenemos sensaciones interiores de vez en cuando, y a veces resulta que son acertadas y otras veces no lo son. Está claro que dos personas distintas pueden tener sensaciones contrarias, de modo que ¿cómo vamos a decidir cuál de las dos acierta? La única manera de asegurarse que un perro está muerto es verlo muerto, oír que su corazón se ha parado, o que nos lo cuente alguien que haya visto u oído alguna evidencia real de que ha muerto.

A veces, la gente dice que hay que creer en las sensaciones internas, porque si no, nunca podrás confiar en cosas como "mi mujer me ama". Pero éste es un mal argumento. Puedes encontrar abundantes pruebas de que alguien te ama. Si estás con alguien que te quiere, durante todo el día estarás viendo y oyendo pequeños fragmentos de evidencia, que se van sumando. No se trata de una pura sensación interior, como la que los sacerdotes llaman revelación. Hay datos exteriores que confirman la sensación interior: miradas en los ojos, entonaciones cariñosas en la voz, pequeños favores y amabilidades; todo eso es auténtica evidencia.

A veces, una persona siente una fuerte sensación interior de que alguien la ama sin basarse en ninguna evidencia, y en estos casos lo más probable es que esté completamente equivocada. Existen personas con una firme convicción interior de que una famosa estrella de cine las ama, aunque en realidad la estrella ni siquiera las conoce. Esta clase de personas tienen la mente enferma. Las sensaciones interiores tienen que estar respaldadas por evidencias; si no, no podemos fiarnos de ellas.

Las intuiciones resultan muy útiles en la ciencia, pero sólo para darte ideas que luego hay que poner a prueba buscando evidencias. Un científico puede tener una "corazonada" acerca de una idea que, de momento, sólo "le parece" acertada. En sí misma, ésta no es una buena razón para creer nada; pero sí que puede razón suficiente para dedicar algún tiempo a realizar un experimento concreto o buscar pruebas de una manera concreta. Los científicos utilizan constantemente sus sensaciones interiores para sacar ideas; pero estas ideas no valen nada si no se apoyan con evidencias.

Te prometí que volveríamos a lo de la tradición, para considerarla de una manera distinta. Me gustaría intentar explicar por qué la tradición es importante para nosotros. Todos los animales están construidos (por el proceso que llamamos evolución) para sobrevivir en el lugar donde su especie vive habitualmente. Los leones están equipados para sobrevivir en las llanuras de África. Los cangrejos de río están construidos para sobrevivir en agua salada. También las personas somos animales, y estamos construidos para sobrevivir en un mundo lleno de... otras personas. La mayoría de nosotros no tienen que cazar su propia comida, como los leones y los bogavantes; se las compramos a otras personas, que a su vez se la compraron a otras. Nadamos en un "mar de gente". Lo mismo que el pez necesita branquias para sobrevivir en el agua, la gente necesita cerebros para poder tratar con otra gente. El mar de está lleno de agua salada, pero el mar de gente está lleno de cosas difíciles de aprender. Como el idioma.

Tú hablas inglés, pero tu amiga Ann-Kathrin habla alemán. Cada una de vosotras habla el idioma que le permite hablar en su "mar de gente". El idioma se transmite por tradición. No existe otra manera. En Inglaterra, tu perro Pepe es a dog. En Alemania, es ein Hund. Ninguna de estas palabras es más correcta o más verdadera que la otra. Las dos se transmiten de manera muy simple. Para poder nadar bien en su propio "mar de gente", los niños tienen que aprender el idioma de su país y otras muchas cosas acerca de su pueblo; y esto significa que tienen que absorber, como si fuera papel secante, una enorme cantidad de información tradicional. (Recuerda que "información tradicional" significa, simplemente, cosas que se transmiten de abuelos a padres y de padres a hijos.) El cerebro del niño tiene que absorber toda esta información tradicional, y no se puede esperar que el niño seleccione la información buena y útil, como las palabras del idioma, descartando la información falsa o estúpida, como creer en brujas, en diablos y en vírgenes inmortales.

Es una pena, pero no se puede evitar que las cosas sean así. Como los niños tienen que absorber tanta información tradicional, es probable que tiendan a creer todo lo que los adultos les dicen, sea cierto o falso, tengan razón o no. Muchas cosas que los adultos les dicen son ciertas y se basan en evidencias, o, por lo menos en el sentido común. Pero si les dicen algo que sea falso, estúpido o incluso maligno, ¿cómo pueden evitar que el niño se lo crea también? ¿Y que harán esos niños cuando lleguen a adultos? Pues seguro que contárselo a los niños de la siguiente generación. Y así, en cuanto la gente ha empezado a creerse una cosa -aunque sea completamente falsa y nunca existan razones para creérsela-, se puede seguir creyendo para siempre.

¿Podría ser esto lo que ha ocurrido con las religiones? Creer en uno o varios dioses, en el cielo, en la inmortalidad de María, en que Jesús no tuvo un padre humano, en que las oraciones son atendidas, en que el vino se transforma en sangre..., ninguna de estas creencias está respaldada por pruebas auténticas. Sin embargo, millones de personas las creen, posiblemente porque se les dijo que las creyeran cuando todavía eran suficientemente pequeñas como para creerse cualquier cosa.

Otros millones de personas creen en cosas diferentes, porque se les dijo que creyesen en ellas cuando eran niños. A los niños musulmanes se les dice cosas diferentes de las que se les dicen a los niños cristianos, y ambos grupos crecen absolutamente convencidos de que ellos tienen razón y los otros se equivocan. Incluso entre los cristianos, los católicos creen cosas diferentes de las que creen los anglicanos, los episcopalianos, los shakers, los cuáqueros, los mormones o los holly rollers, y todos están absolutamente convencidos de que ellos tienen razón y los otros están equivocados. Creen cosas diferentes exactamente por las mismas razones por las que tú hablas inglés y tu amiga Ann-Kathrin habla alemán. Cada una de los dos idiomas es el idioma correcto en su país. Pero de las religiones no se puede decir que cada una de ellas sea la correcta en su propio país, porque cada religión afirma cosas diferentes y contradice a las demás. María no puede estar viva en la católica Irlanda del Sur y muerta en la protestante Irlanda del Norte.

¿Qué se puede hacer con todo esto? A ti no te va a resultar fácil hacer nada, porque sólo tienes 10 años. Pero podrías probar una cosa: la próxima vez que alguien te diga algo que parezca importante piensa para tus adentros: "¿Es ésta una de esas cosas que la gente suele creer basándose en evidencias? ¿O es una de esas cosas que la gente cree por la tradición, autoridad o revelación?" Y la próxima vez que alguien te diga que una cosa es verdad, prueba a preguntarle "¿Qué pruebas existen de ello?" Y si no pueden darte una respuesta, espero que te lo pienses muy bien antes de creer una sola palabra de lo que te digan.

Te quiere,
Papá.


El beso, Pablo Alborán





Si un mar separa continentes 
Cien mares nos separaran a los dos
Si yo pudiera ser valiente
Sabría declararte mi amor
Que en esta canción
Derrite mi voz
Así es como yo traduzco el corazón



Me llaman loco por no ver lo poco que dicen que me das
Me llaman loco por rogarle a la luna detrás del cristal
Me llaman loco si me equivoco y te nombro sin querer
Me llaman loco por dejar tu recuerdo quemarme la piel
Loco, loco, loco, loco, loco.
Loco, loco, loco.

Pero si yo pudiera darte el beso
Sabrías como duele este amor
Y podre invertir el universo
Para quedarnos en la nada tu y yo.

Si acaso te vas
Sin poderte tocar
Me veo de nuevo dando de qué hablar

Me llaman loco por no ver lo poco que dicen que me das (...)


El mapa del amor para mujeres ‘Preciosas’

Carte_du_tendreOKLa Carte de Tendre se encuentra en la novela “Clélie, histoire romaine”, 
escrita por Madeline de Scudéry en 1654.


Para poder leer este Mapa del Amor para mujeres hay que recuperar la inocencia, y no sé si estamos a tiempo. Se puede viajar por río, o cruzar aldeas y colinas hasta llegar al Amor, que recibe el nombre de Tierra Desconocida, y está al Norte.

Se llama Tierra Desconocida porque, en este mapa, el Amor puede ser de cualquier manera: Amor a uno, o mil hombres. Amor a otra, o mil mujeres. Amor a un único hombre para siempre… Da igual. Su autora lo dibujó hace casi cuatrocientos años, y lo hizo con mimo, pensando en que sirviera para el modelo que elijas.

Antes de iniciar el viaje, hay que saber que el mapa lo dibujó una mujer francesa del S.XVII. Y que es uno de los primeros ejemplos de lo que se llamó cartografía sentimental. La bella Carta de Tendre es el resultado de la imaginación sumamente refinada de Madeline de Scudéry (1607-1701) cuyo salón era muy frecuentado los sábados en aquel París donde la élite social se reunía y discutía de literatura, política y poesía.

Scudéry formó parte de un grupo literario que recibió el nombre de Las preciosas,muchas veces señalado como precursor del feminismo. Eran mujeres que se ilustraban en secreto, porque en aquel tiempo el conocimiento estaba prohibido a las homínidas.

Sobre el amor, Las preciosas fueron las primeras en entenderlo como algo en lo que la mujer también podía decidir. Pensando en ello, Scúdery dibujó en su mapa las aldeas, ríos y colinas dónde había que detenerse para el viaje.

Scudéry escribió voluminosas novelas galantes, entre ellas Artamène ou le Grand Cyrus (1649-1653), la novela más larga de la literatura francesa y Clélie, histoire romaine (1654-1660), dónde se encuentra la Carte de Tendre.

El viaje por el Mapa del Amor se inicia al Sur, en un lugar llamado Nueva Amistad. De ahí, a pie, con un nuevo amigo, es posible llegar a Gran Espíritu, donde generalmente comienza la estima por el otro. En el comienzo del viaje hay que visitar todo lo que arropa el amor. Para Scudery y Las preciosas, esos adornos llevan estos nombres: Bonitos Versos, Nota Galante y Nota Dulce, fundamentales en aquellos tiempos en los que una carta de amor se escribía despacio y con tantos caracteres como soportara la pluma.

Enseguida, y para poder seguir avanzando, hay que cruzar Sinceridad, Gran Corazón, Generosidad, Respeto y Bondad, que son todos ellos vecinos de Ternura. Sin pasar por Bondad, no es posible seguir avanzando.
En esta frontera, el mapa ofrece volver a empezar.

Dice Scudéry que, en este punto, justo cuando se divisa El Mar de los Peligros: “Si es preciso, Señora, y si le place, es posible volver a Nueva Amistad e iniciar el camino, con otro amor, hasta Ternura”.

El mapa ofrece una ruta distinta. Desde Nueva Amistad, es posible ir a Complacencia y, enseguida, a una aldea cuyo nombre es Pequeños Cuidados. Vecina de Asiduidad de la que Scudéry dice: “Este lugar está en el mapa para hacer entender que los pequeños cuidados no bastan solo algunos días, si no que han de ser asiduos”.

Si nada se interpone en el camino, y dejas a un lado las rocas de Orgullo, el mar de la Enemistad y el Lago de la Indiferencia, por río o trazando pequeños caminos, tendrás que cruza el Mar de los Peligros y habrás llegado al Amor. Siempre, en todo momento, es posible volver a empezar.


Fuente:
http://hominidas.blogs.quo.es



sábado, 9 de agosto de 2014

Locura transitoria, Extremoduro







No sé en que parte de esta historia
perdí el argumento primario.
No sé qué cojones me agobia.
Voy según dice el calendario.

Vuelve a llegar la primavera
y me molesta el sol.
Alma que nunca se deshiela
y se queja del calor.

Saco la cuenta de memoria,
no se me pierda algún lucero.
Mira que en silencio esa euforia.
Sale hierba y me crece el pelo.

Vuelve a llegar la primavera
y me molesta el sol.
Alma que nunca se deshiela
y se queja del calor.

Sufro locura transitoria.
Bajo a la Tierra y cruzo
la línea divisoria
que separa en esta historia
la locura y la razón. 

(...)



Nanojardines que solo pueden verse con un microscopio.



La mayoría de flores crecen en la tierra a partir de una semilla, pero Wim Noorduin, un post-doctorado de Harvard, lleva varios años elaborando nanoramos de flores a partir deagua, cloruro de sodio y silicato de sodio.

Las miniesculturas resultantes tienen un espesor similar al de un cabello humano, por tanto, sólo pueden verse en el microoscopio.

Una dosis de ciencia e ingenio

Valiéndose de un vaso de precipitado con agua, el científico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de Harvard, ha logrado transformar varios productos químicos en delicadas flores microscópicas.

Para conseguirlo, Noorduin manipuló el gradiente químico de un líquido en un vaso de precipitados con el fin de poder controlar el comportamiento del crecimiento de estos cristales y crear estructuras adaptadas con precisión. 

Cristales a escala de un micrómetro

Él y sus colegas consiguieron crear cristales a escala de un micrón, que se asemejan mucho a las flores naturales.

Para lograr esta estructura, los investigadores disolvieron cloruro de sodio y silicato sódico en su vaso de precipitados. 

Así se forman los cristales

El dióxido de carbono del aire se disuelve de forma natural en el agua, lo que provoca una reacción que precipita cristales de carbonato de bario.

Este derivado disminuye rápidamente el pH de la solución que rodea a los cristales, desencadenando una reacción con el silicato sódico que había disuelto.


Esta segunda reacción añade además una capa de sílice a las estructuras que están en crecimiento, absorbe el ácido que contiene la solución, y permite continuar con la formación de cristales de carbonato de bario.

Esculpiendo en micras

De esa forma esculpe los tallos y las flores: ajustando ligeramente el medio ambiente en el que crecen los cristales.

La reducción de la temperatura hace a los pétalos más gruesa. Mientras que ráfagas de dióxido de carbono marcan ondas a través de las hojas y flores.

Flores sobre placa de Petri

El resultado son miles de microflores “plantadas” sobre la superficie de la placa de Petri.

Cada flor es única

“Cada flor tiene una forma única”, afirma Noorduin. “Son muy delicadas. Si caminará con el vaso de precipitados en el laboratorio, esto cambiaría por completo el crecimiento de estas estructuras.”

Plantando un jardín sobre una moneda

El autor del estudio ha llegado incluso a sembrar estos cristales en una moneda, creando un bonito jardín de nanotulipanes en las escaleras del Lincoln Memorial.

Último paso: el color

Para añadirles el color mezclan colorantes en las diferentes soluciones. Aún así, debe volver a colorear las fotos en Photoshop, ya que el microscopio electrónico sólo toma fotos en blanco y negro.

El trabajo de Noorduin ha pasado incluso la revisión por pares de Science y de su novia, su fan más crítica.


La NASA publica la imagen de una estrella "zombi"



Una supernova es una explosión estelar que puede deberse a diversas causas. Una de ellas sucede cuando una enana blanca supera el llamado límite de Chandrasekhar (que es la máxima masa posible de una estrella fría estable) y se produce la fusión instantánea de su núcleo, lo que provoca una explosión termonuclear que expulsa casi todo el material que la formaba.

Lo normal es que esa explosión destruya por compleot a la enana blanca o estrella moribunda. Pero en 2013, los astrónomos descubrieron la existencia de un nuevo tipo de supernova bastante extraño que bautizaron del tipo Iax. Se trata de un peculiar sisrtema estelar binario formado por una enana blanca y otra estrella hermana que ha perdido su hidrógeno exterior. Este segundo cuerpo celeste está dominado por el helio, que sirve de alimento a la enana blanca. Se piensa que es ese suministro de helio lo que provoca la explosión de la enana blanca. Pero (sea cual sea finalmente la causa) lo importante es que en las supernovas de tipo Iax, la estrella originaria sobrevive al colapso convirtiéndose, tal y como explican los astrónomos con un sencillo simil, en una especie de zombi estelar.

Lo niormal es que al producirse una supernova, la enana blanca originaria desaparezca pro compleot. Pero lo que hace las de la clase Iax ser tan especiales, es que un resto de ellas sigue existiendo.

Y ahora, la NASA acaba de publicar por primera vez las fotos de este fenómeno. Las imágenes fueorn obtenida spor el telescopio Hubble, años antes de que se produjera la explosión que creó la supernova bautixada como SN 2012Z, situada en la galaxia NGC 1309, a 110 millones de años luz. Las imágenes muestran la existencia junto a la enana blanca originaria de de su estrella hermana, de tono azulado y que alimentaba de energía la primera.

hasta la fecha, los astrónomos solo han descubierto 25 de estas supernovas del tipo Iax. La NASA tienen previsto ahora esperar hasta finales de 2015, dando así tiempo a que la luz de la supernova se atenue un poco, para rastrear el mismo área con el Hubble y eguir estudiando esos "restos zombis" que quedaron tras la explosión de la estrella original.


Fuente:
http://www.quo.es


La noche, Eduardo Galeano; Mujer secreta, Joan Manuel Serrat




LA NOCHE : 1

No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta.

LA NOCHE : 2

Arránqueme, Señora, las ropas y las dudas. Desnúdeme, desdúdeme.

LA NOCHE : 3

Yo me duermo a la orilla de una mujer: yo me duermo a la orilla de un abismo.

LA NOCHE : 4

Me desprendo del abrazo, salgo a la calle.
En el cielo, ya clareando, se dibuja, finita, la luna.
La luna tiene dos noches de edad.
Yo, una.





 

viernes, 8 de agosto de 2014

Apnea (introducción), Ricardo Arjona






“Todo empezó un lunes de septiembre. La magnitud de la ruptura tardó 24 horas en digerir. Cuando se hizo martes y fue de noche los fantasmas de la ausencia empezaron a adueñarse de todo… Mientras se desintegraban los sueños, se multiplicaban los fantasmas. La risa como cosa del pasado, el llanto llovía desbordado. Aprender a vivir en compañía fue negarse a vivir en soledad. El aire se hace denso, los días se hacen largos y las noches son infiernos de insomnio y melancolía. Tantos martes, tantos septiembres y sólo aquel, de fecha cualquiera, marcó el principio de un final en pausas. Ese día empezó lo que terminaba…”


La balada describe una intensa historia de amor; tan intensa que impide la respiración.

"Buscando la analogía a esta historia, no encontré en ningún lugar del diccionario una palabra que fuese más consecuente que apnea. Con todo y su etimología y su raíz griega, negación a respirar fue la síntesis perfecta de esta trama de amor y ausencia", explicó Arjona.



Cabe un siglo en este martes por la noche,
dueles más que el peor dolor que se inventó.
El espejo lanza dardos de reproche,
hoy empieza lo que ya se terminó.

La esperanza se tiró por la ventana,
el insomnio se quedó a vivir aquí
El ayer lo dejó todo pa’ mañana,
y el mañana cuando esté yo ya me fui.

No consigo respirar,
hago apnea desde el día en que no estás.
Caigo hasta el fondo del mar, arañando la burbuja en que no estás.
Imposible respirar,
el oxígeno se fue de este lugar.

Te regalo esta canción desesperada,
desabrida como lunes por la tarde.
Colapsado caigo al fondo y en picada,
y no tengo ni el valor pa’ ser cobarde.

No consigo respirar,
hago apnea desde el día en que no estás.
Caigo hasta el fondo del mar, arañando la burbuja en que no estás.
Imposible respirar,
el oxígeno se fue de este lugar.

Prisa de rendirse y claudicar,
descenso en espiral profundidad.
Amnesia de pelear por respirar,
deseo de rendirse en soledad.

Oxigeno golpeando una pared,
el pulso tropezando sin radar.
Colapsa corazón a su merced,
morir será mejor que recordar.

No consigo respirar,
hago apnea desde el día en que no estás.
Caigo hasta el fondo del mar, arañando la burbuja en que no estás.
Imposible respirar,
el oxígeno se fue de este lugar.





jueves, 7 de agosto de 2014

En eso creo, Carlos Fuentes




Las ideas nunca se realizan por completo. A veces se retraen, hibernan como algunas bestias, esperan el momento oportuno para reaparecer. El pensamiento no muere. Solo mide su tiempo. La idea que parecía muerta en un tiempo reaparece en otro. El espíritu no muere. Se traslada. Se duplica. A veces suple, e incluso, suplica. Desaparece, se le cree muerto. Reaparece. En verdad, el espíritu se está anunciando en cada palabra que pronunciamos. No hay palabra que no esté cargada de olvidos y memorias, teñida de ilusiones y fracasos. Y sin embargo, no hay palabra que no venza a la muerte porque no hay palabra que no sea portadora de una inminente renovación. La palabra lucha contra la muerte porque es inseparable de la muerte, la huerta, la anuncia, la hereda... No hay palabra que no sea portadora de una inminente resurrección. Cada palabra que decimos anuncia, simultáneamente, otra palabra que desconocemos porque la olvidamos y una palabra que desconocemos porque la deseamos.

Ébola (virus)



Microscopia electrónica que muestra al Virus Ébola


El virus Ébola es el nombre de un virus de la familia Filoviridae y género Filovirus, situación taxonómica que comparte con el virus de Marburgo. Este nombre proviene del río Ébola (en la República Democrática del Congo, antiguo Zaire), donde fue identificado por primera vez en 1976 durante una epidemia mortal. Este virus es esencialmente el causante de la fiebre hemorrágica viral del Ébola, una enfermedad infecciosa, altamente contagiosa y muy grave que afecta tanto a seres humanos como demás especies del reino animal.

Morfología

Tanto el virus Ébola como el virus de Marburgo son virus pleomórficos (de morfología variable), cuyos viriones suelen presentar formas filamentosas (de ahí su catalogación como "filovirus"; ver imagen) que pueden alcanzar grandes longitudes (hasta 14 000 nm); sin embargo, presentan un diámetro bastante uniforme (aproximadamente 80 nm).

El genoma del virus consiste en una molécula única de ARN monocatenario lineal de polaridad negativa (19,1 kb) que tiene la información codificada para siete proteínas estructurales que forman el virión.

El virión está constituido por un nucleoide proteico con forma tubular (20-30 nm de diámetro) rodeado por una cápsida helicoidal (40-50 nm), recubierta a su vez por una membrana regularmente espiculada, su envoltura viral, estructuralmente integrada por una única glicoproteína viral.

El nucleoide está constituido por dos tipos de proteínas: la proteína NP, cuya función es estructural, y la proteína L, una ARN polimerasa. La cápsida se conforma por varias proteínas: proteína P, VP30 (proteína que le permite desdoblarse dentro de una célula hospedadora), VP35, VP24 y VP40. Las proteínas VP24 junto con la VP40 forman una matriz que mantiene unidos el nucleoide con la cápsida (nucleocápsida viral).

Epidemiología

El virus del Ébola se introduce en la población humana por contacto estrecho con órganos, sangre, secreciones u otros líquidos corporales de animales infectados. En África se han documentado casos de infección asociados a la manipulación de chimpancés, gorilas, murciélagos frugívoros, monos, antílopes y puercoespines infectados que se habían encontrado muertos o enfermos en la selva.

Posteriormente, el virus se propaga en la comunidad mediante la transmisión de persona a persona, por contacto directo (a través de las membranas mucosas o de soluciones de continuidad de la piel) con órganos, sangre, secreciones, u otros líquidos corporales de personas infectadas, o por contacto indirecto con materiales contaminados por dichos líquidos.

Las ceremonias de inhumación en las cuales los integrantes del cortejo fúnebre tienen contacto directo con el cadáver también pueden ser causa de transmisión. Los hombres pueden seguir transmitiendo el virus por el semen hasta siete semanas después de la recuperación clínica.

La infección del personal sanitario al tratar a pacientes con Ébola ha sido frecuente cuando ha habido contacto estrecho y no se han observado estrictamente las precauciones para el control de la infección.

Entre los trabajadores que han tenido contacto con monos o cerdos infectados por el RESTV se han registrado varios casos de infección asintomática. Por tanto, parece que esta especie tiene menor capacidad que otras de provocar enfermedad en el ser humano.

Sin embargo, los datos recopilados al respecto solo se refieren a varones adultos sanos, y sería prematuro extrapolarlos a todos los grupos de población, como los pacientes inmunodeprimidos o con trastornos médicos subyacentes, las embarazadas o los niños. Son necesarios más estudios sobre el RESTV (especie encontrada en Filipinas y China) antes de que se puedan sacar conclusiones definitivas sobre su patogenicidad y virulencia en el ser humano.

El período de incubación varía de 2 a 21 días, aunque lo más normal es de 5 a 12 días.

En el año 1976 murieron alrededor del 92% de los infectados.

Dada la naturaleza letal del Ébola, y, ya que no existe una vacuna aprobada o el tratamiento está disponible, está clasificado como un agente de bioseguridad de nivel 4, así como de Categoría A un agente de bioterrorismo por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades. Tiene el potencial de ser como arma para su uso en la guerra biológica. La eficacia como arma biológica se ve comprometida por su letalidad rápida ya que los pacientes mueren rápidamente antes de que estén en condiciones de propagación del contagio.

En el 2014 en los Estados Unidos fue probado un suero de manera experimental en dos personas contagiadas por este virus; tal suero puede ser la posible cura para esta enfermedad.

Cuadro clínico

Los síntomas son variables; al comienzo suele ser, generalmente, súbito y caracterizado por fiebre alta, postración, mialgia o dolor muscular severo, artralgias, dolor abdominal y cefalea.

El virus altera un tipo de células llamadas "endoteliales" que recubren la superficie interior de los vasos sanguíneos y la coagulación. Al dañar los vasos sanguíneos las plaquetas no son capaces de coagular, y los pacientes sucumben a un shock hemorrágico que deriva en una pérdida muy grave de sangre.

En un lapso de una semana, aparece en todo el cuerpo una erupción, frecuentemente hemorrágica. Las hemorragias se presentan generalmente desde el tubo gastrointestinal, haciendo que el infectado sangre tanto por la boca como por el recto. La tasa de mortalidad es alta, alcanzando el 90%.

El virus es transmitido al ser humano por animales salvajes y se propaga en las poblaciones humanas por contacto directo con sangre, líquidos orgánicos (saliva, semen) o la piel y tejidos de las personas infectadas o sus cadáveres, y por el contacto con equipo médico contaminado, tales como agujas.

Aunque los monos han sido una fuente de infección para las personas, se considera que los murciélagos de la fruta de la familia Pteropodidae son los huéspedes naturales del virus.

Sin embargo, este extremo no está confirmado, por lo que, al desconocerse el origen natural del virus, no se ha podido determinar aún cómo apareció el Ébola por primera vez en un ser humano.




Fuente:


http://es.wikipedia.org
http://www.who.int
http://www.rtve.es/noticias




Perdóname en silencio, Reyli

Oye....
Cuantas tonterías
te decía y me decías
todo era tan simple
entre los dos

Siempre era domingo
madrugadas tibias
y eramos los dueños del amor

Hasta que un día un viento helado
se metió en la habitación
congelándome la piel y el corazón
Y despertó de mi pasado
los fantasmas y una horrible confusión nos abrazo

Me dueles, me ardes me siento cobarde
te quise dar la vida y hoy casi te me olvidas,
no entiendo, no hables
yo se que soy culpable
mejor ni te despidas
perdóname en silencio.. por favor

Lluvia y melodías, y perfecta melodía
y era nuestro pan de cada día
Nada nos faltaba... nada nos dolía
Y eramos los dueños del amor

Y hasta que un día un viento helado
se metió en la habitación,
congelándome la piel y el corazón
Y despertó de mi pasado
los fantasmas y una horrible confusión, nos abrazo...

Me dueles, me ardes me siento cobarde
te quise dar la vida y hoy casi te me olvidas,
no entiendo, no hables...
yo se que soy culpable
mejor ni te despidas
perdóname en silencio.. por favor

Cuantas tonterías, te decía y me decías..




miércoles, 6 de agosto de 2014

Bailando, Enrique Iglesias ft. Descemer Bueno, Gente De Zona


Yo te miro, se me corta la respiración
Cuanto tú me miras se me sube el corazón
(Me palpita lento el corazón)
Y en silencio tu mirada dice mil palabras
La noche en la que te suplico que no salga el sol

(…)

Tú me miras y me llevas a otra dimensión
(Estoy en otra dimensión)
Tu latidos aceleran a mi corazón
(Tu latidos aceleran a mi corazón)
Que ironía del destino no poder tocarte
Abrazarte y sentir la magia de tu olor 






Rayuela, fragmento del capítulo 17, Julio Cortázar



(...) les señala que quizás había otros caminos y que el que tomaron no era el único y no era el mejor, o que quizá había otros caminos y que el que tomaron era el mejor, pero que quizá había otros caminos dulces de caminar y que no los tomaron, o los tomaron a medias, y que un hombre es siempre más que un hombre y siempre menos que un hombre, más que un hombres porque encierra eso que el jazz alude y soslaya y hasta anticipa, y menos que un hombre porque de esa libertad ha hecho un juego estético o moral, un tablero de ajedrez donde se reserva ser el alfil o el caballo, una definición de libertad que se enseña en las escuelas, precisamente en las escuelas donde jamás se ha enseñado y jamás se enseñará a los niños el primer compás de un ragtime y la primera frase de un blues, etcétera, etcétera.


Nada, Prince Royce


Nada, no me falta nada,
Cuando estoy contigo,
Cuando estamos solos
Te juro no me falta nada.
Con tan solo un beso,
Todo el universo
Se convierte en ti.

Los dos solos en un cuarto
Tan enamorados, de fondo Juan Luis
Y tener tu pelo negro sobre mi almohada,
Estar mojado en ti.

Y lentamente hacerte el amor
Sin que nos pase el tiempo
Y desnudarnos hace el corazón
Con todo el sentimiento,
Estoy seguro no hay nada mejor,
Que dormir contigo hasta que salga el sol.
Definitivamente, cuando estamos juntos
No nos falta nada.
Uuuuhhh
No nos falta nada.
Uhhhhhh

Nada, no te falta nada,
Quédate tranquila
Que yo te prometo
Siempre estar contigo
No hacerte sufrir.


lunes, 4 de agosto de 2014

Palabras, Jp Torga


Palabras…
Palabras lanzadas al viento.
Palabras susurradas al oído.

Palabras.
Palabras llenas de sentimiento sumergidas en el vacío de la soledad.
Palabras vacías albergando sentimientos en corazones solitarios.
Palabras envenenadas que apedrean corazones heridos.
Palabras que incitan a la soledad.
Momentos creados con palabras no pronunciadas.
Palabras voceadas que destrozan momentos vividos.


Palabras…
Palabras lanzadas al viento colmadas de mentiras.
Palabras silenciadas cargadas de verdades.
Silencios que ahogan palabras que pujan por salir.
Gritos creados con palabras desgarradas.
Sentimientos fundados solo de palabras.

Palabras.
Palabras que originan un frío gélido en el alma.
Almas alimentadas a base de palabras.
Palabras delicadas.
Palabras agrestes.

Palabras…
Palabras a las que sobran inquietudes.
Inquietudes a las que sobran las palabras.
Palabras que designan órdenes.
Palabras que inventan sonrisas.
Sonrisas que inventan palabras.

Palabras.
Todos los días emitimos palabras.
¿Quién no ha vivido el dulce placer y… el amargo dolor de la palabras?

Palabras…
¿Alguna vez has reflexionado a dónde van tus palabras?


Jp.Torga____


Palabras. Ella, que todo lo tuvo, Ángeles Becerra





"Las palabras son como el agua. Si no encuentran salida terminan por crear su propio cauce".




“Todas las palabras son flexibles y además tiene su propia voz, depende de la boca que las pronuncie y de que la persona que las escucha quiera entenderlas".




“Que frágil el universo de la palabra, figuras de cristal que se astillan; que difícil la gramática del alma. Sin embargo, tratando de ocultar, mostramos más. Quizás lo que no se dice es lo más sonoro. El silencio muchas veces es el gran sonido del miedo o de dolor”. 


Habla, Manuel Carrasco

Habla
No te quedes sin voz
Puedes tener la solucion
Te lo digo a ti, mi voz callada
Y quieras dormir puedes gritar
Dentro estallo el corazón
o Fuera no se entera ni Dios
Sentimientos que se van quedando en el silencio derrotados
Palabras sin fe, sin libertad

Yo quiero sentir el alma en mi voz
Decir lo que al viento le conté si en mí se quedó
Sentir que mi sangre rompe los silencios
Cuando son las dudas,las heridas
que no cierra los miedos por dentro

Tengo tantas cosas que dar
El tiempo nunca espera, se va
Para ti de mí con la tristeza acostumbrada de otros tiempos
por que crees sufrir, puedes gritar

Yo quiero sentir el alma en mi voz
decir lo que al viento le conté en mi se quedó
Sentir que mi sangre rompe los silencios
Cuando son las dudas las heridas
Que nos cierra los miedos por dentro

Por que esperar sin más venir sin afrontar
barriendo escondiendo todo el mal
bajo los suspiros sin sanar

Yo voy a sentír el alma en mi voz
decir lo que al viento le conté y en mi se quedó
Sentir que mi sangre rompe los silencios
cuando son las dudas las heridas
que nos cierra los miedos por dentro

Habla, no te quedes sin voz



domingo, 3 de agosto de 2014

Una frase de Friedrich Nietzsche, una canción The Saturdays





... Y si hay un poco de cada uno en el otro 
En el lugar de los problemas que hemos pasado 
mírame porque aquí es donde mi corazón se rinde...


El Ritmo De Las Olas, Andy & Lucas



Ella no escuchó el ritmo de las olas,
solo siente el baile como ella sola.
Ella no escuchó el ritmo de las olas,
solo siente el baile como ella sola.

Solo tengo un corazón para romper ese,
y tan solo una vida para quererte,
esa noche nunca quise que acabara,
pero lo bueno por desgracia pronto acaba.

Ella no escuchó el ritmo de las olas,
solo siente el baile como ella sola,
ni sintió la brisa que nos da la costa,
que es maravillosa.

Hay quien dice que los sueños no son eternos,
quien prefieren vivir la vida que estar mintiendo,
será que ahora veo todo de otra manera,
y me importa un poco menos lo que otros piensan.

Ella no escuchó el ritmo de las olas,
solo siente el baile como ella sola,
ni sintió la brisa que nos da la costa,
que es maravillosa.

Te entregaré un cielo lleno de estrellas,
intentaré darte una vida entera,
en la que tú seas tan feliz,
muy cerquita estés de mi, quiero que sepas que...